miércoles, 31 de julio de 2019

RESEÑA: "HOLA, MI AMOR, YO SOY EL LOBO...Y OTROS POEMAS DEL ROMANTICISMO FEROZ" LUIS ALBERTO DE CUENCA

Fuente: @undine.von.reinecke Instagram


Ficha Técnica:


Colección:  Los versos de Cordelia 
Autor:         Luis Alberto de Cuenca
Páginas:     229
Formato:   15 x 18 rústica con cuadernillos cosidos al hilo
ISBN:         13 978-84-15973-88-1
Ilustrador: Miguel Ángel Martín
SKU:           VER026

Sinopsis de la Editorial:

Publicada por primera vez hace ocho años en la editorial Rey Lear, y completamente agotada, Hola, mi amor, yo soy tu lobo… y otros poemas de romanticismo feroz, recoge los poemas de romanticismo feroz de Luis Alberto de Cuenca, incluida la canción Caperucita feroz que escribió para Javier Gurruchaga y la Orquesta Mondragón, cuyos dos primeros versos dan título al libro. Esta segunda edición incluye nuevos poemas.


Propuesta musical para el Libro:


Caperucita feroz, Orquesta Mondragón
(Letra: Luis Alberto de Cuenca)


Lo que Undine opina del Libro:


Estamos a 31 de julio, las vacaciones y el descanso llaman a las puertas de lecturas de Undine. No quería despedirme de mis lectores sin un hasta pronto cariñoso y lleno de promesas de futuros encuentros con las letras y sus emociones. ¡Qué mejor que una despedida al estilo del “romanticismo feroz” de Luis Alberto de Cuenca, uno de nuestros últimos posrománticos!

El término “romanticismo feroz”, fue acuñado por Jesús Egido y Miguel Ángel Martín en una antología anterior a la que se referían del siguiente modo aludiendo a su contenido:

< (…) con esos poemas de amor cínicos y descarnados, cruelmente humorísticos o despiadadamente sádicos que pueblan su obra. >

Sin duda, una carta de presentación espléndida para su obra, como lo son también los dos prólogos de la 1ª y 2ª edición, y la nota a la 3ª que aparecen en el libro que hoy traigo. Escritos tan brillantes y completos, que denotan el gran amor y admiración de los firmantes antes mencionados por la obra y la persona de Luis Alberto de Cuenca, y  que me han dificultado enormemente la labor de reseñar este libro que hoy presento, Hola, mi amor, Yo soy el Lobo…y Otros poemas del Romanticismo Feroz, pues poco más puedo aportar a los lectores que aún desconozcan la obra de este gran intelectual de nuestras letras, para que se decidan a embarcarse en ese fantástico viaje que les lleve a los comienzos de su vida emocional. Yo intentaré contar mi experiencia personal con los poemas.

Hablar de poesía siempre es complejo y comprometido. Uno puede comentar su métrica, ritmo o léxico. Se puede recurrir a la comparativa con movimientos artísticos, o con otros poetas conocidos; e incluso se puede citar o plagiar a otras personas que escriban sobre el tema, si uno se siente incapacitado para abordar el tema. Yo no voy a hacer nada de eso, tan sólo os voy a hablar de mí.

En una anterior reseña os conté sobre mi asistencia allá por el mes de mayo a un encuentro literario, A Doble Espacio, en el que se daban cita dos grandes del mundo editorial, Jesús Egido y Luis Alberto de Cuenca. Mi experiencia de aquella tarde fue tan emocionante, que cuando se inauguró la Feria del Libro de Madrid, uno de mis caprichos lectores fue llevarme firmado la última recopilación de los poemas de Luis Alberto de Cuenca para seguir conociéndole más. Esa misma noche tomé el libro y comencé a leer aleatoriamente sus poemas. Al poco frené en seco, pues supe en ese mismo instante, que lo que tenía entre manos no era un poemario corriente, sino la historia de una vida, y como todo lector sabe, para comprender el final de un relato lo mejor es comenzar por el principio. Decidí, pues, reservar unos días de serenidad y descanso para dedicar toda mi atención a esta selección de poemas que abarcan toda mi existencia, pues el poemario da comienzo en los años setenta del siglo XX, para finalizar con sus últimos poemas escritos en 2018.

Puede parecer extraño y egocéntrico, pero sentí que este libro estaba editado para mí, para la Generación X, que es la mía. Y es que, entre La chica de las mil caras, poema con el que da comienzo el libro, y Solo te llamo para decirte que te quiero, que pone fin al manuscrito, viviremos la experiencia de viajar atrás en el tiempo y experimentar otra vez el Madrid de las terrazas veraniegas en la Castellana, pasearemos por los bajos de Aurrerá, beberemos un mini en El Parador y los más atrevidos, Leche Pantera de Chapandaz. Cogeremos la Vespa y el 205 y nos plantaremos en El 46 a ver si alguien de los nuestros se une a la expedición camino del Honky Tonk o de La Chata. Porque, estos poemas hablan de juventud, de amores fugaces, de amores prohibidos y canallas. Nos llevan a los rincones más ocultos del alma sensible, que a veces se disfraza de terrorista y asesina,  para luego pausarse y madurar.

< (…) Lo que sé es que huelo todavía 
 cuando paseo por la Castellana  
muerto de amor, junto al antiguo hipódromo, 
 y me sigue matando su veneno, > 
(Cuando vivías en la Castellana. LA CAJA DE PLATA 1985)

Rememoraremos los enamoramientos, los ligues desafortunados y vergonzosos. La seducción como herramienta de vida, donde el deseo y el amor juegan al tenis con el sexo y el vicio.

< ME PSICOANALIZABAN unas chicas 
 guapísimas, muy altas y muy fuertes,
            con pinta de valquirias o amazonas. (…)
       (…) De manera
       que opté por escapar, cerré los ojos,
       me encomendé a mi madre y a mi novia
       y, dejando el diván, salté al vacío. >

(Eterno femenino. EL HACHA Y LA ROSA, 1993)

Recordaremos que crecimos, algunos maduraron, y otros, como mi amigo el Literato, se fueron, nos dejaron; una búsqueda en Google es lo que de ellos quedó. Recordaremos a todos ellos, los buenos amigos, los que dejamos escapar, aquellos a los que utilizamos y los que nos trataron mal.

Y yo leo a Luis Alberto de Cuenca, el rey de la metáfora romántica, emperador de la nostalgia y señor de la evocación y del "superhumor":

< EN OTRO TIEMPO hubieras empleado la noche
 en hablarle de libros y de viejas películas.
Pero ya eres mayor. Ahora sabes que a ellas
 les aburren los tipos llenos de nombres propios,
que tu bachillerato les tiene sin cuidado. (…)
(…) Y cuando esté dormida,
saldrás roto a la calle en busca de una taza
de café gigantes, maldiciendo las copas
que arruinaron tu hígado en la estúpida noche
y pensando que, al cabo, merece más la pena
no comerse una rosca y hablarles de tus libros,
amargarles la vida con Shakespeare (…) >
(Noche de ronda. EL OTRO SUEÑO, 1987)         

¡Qué sería de nosotros si echando la vista atrás no supiéramos reirnos de nosotros mismos!

Pero si algo es seguro, al menos por el momento, y con el permiso de los que rigen el Mundo, es que cada día amanece y la vida continúa: el trabajo, el matrimonio, los hijos, otro trabajo, el divorcio, el adulterio…Todo cuanto forma parte de la vida, hombres y mujeres que ayer creyeron ser románticos hoy sobreviven y se conforman o quizá no, es posible que hayan llegado a su destino.

< En el HOMBRO la herida me latía
   como un segundo corazón. Si a ella
le dolía también, no me lo dijo.
La puerta se cerró. Por un momento
nos abrazamos, y eso era la vida. (…) >

(Casada, LA CAJA DE PLATA, 1985)     
                    
Madrid, Cuenca, León, Bilbao, Valencia, Barcelona, Sevilla; España crece y se abarrota. Forasteros y oriundos recorren las calles maltratadas por la descortesía. Las bicicletas circulan por calzadas y aceras; las Vespas ya no recogen a las chicas en sus casas. El reggaetón atruena  por todas partes, y los noticiarios hablan de agresiones, de acosos, de drogas  y del cambio climático. Pero el poeta sigue escribiendo y enamorándose, su musa le acompaña mientras escribe la memoria de una época que ya no es suya, ni nuestra, sino de generaciones que no comprenden el valor que tiene la letra en una canción:

< (…) Trata de conservarla a tu lado.
 Sin ella, sin tu musa, no eres nadie, poeta. >

(Tu musa. POR FUERTES Y FRONTERAS,1996)

La tristeza y la amargura de la realidad no pueden con él, porque su llama interior se alimenta y crece. O si no, díme lector si al cerrar el libro no sientes la fuerza y optimismo que emana de su último poema, Sólo llamaba para decirte que te quiero. ¡Qué grande, citar a Stevie Wonder!

Lucidez, agudeza, sarcasmo, humor e inteligencia. Ese es Luis Alberto de Cuenca, cronista  y crítico social de un tiempo envuelto en el caos y la confusión. Amante y seductor del amor, de la oratoria, de la belleza. Un visionario con antifaz de héroe de cómic dispuesto a luchar por su protegida, la buena literatura vestida de cultura.

Decían Jesús Egido  y Miguel Ángel Martín al final del prólogo de la 2ª edición de estos poemas, que esperaban no defraudar a Luis Alberto de Cuenca, ni a los lectores del libro. Yo como lectora y admiradora de la obra del poeta, no puedo más que agradecer la reedición de este trabajo, que me ha llevado a viajar y a reflexionar sobre la vida en su más amplio espectro, y a valorar el esfuerzo de cuantos luchan por mantener vivo el legado de nuestro patrimonio literario. Porque si algo distingue a la Editorial Reino de Cordelia y a cuantos con ella colaboran, es la dedicación y el esmero por el trabajo bien hecho. Prueba de ello son las fantásticas ilustraciones de Miguel Ángel Martín, que acompañan al texto del poemario.

Espero haber conseguido con esta reseña trasmitir un poco de la grandeza del romanticismo feroz de Luis Alberto de Cuenca. De la sensibilidad que no puede ocultar tras ese sarcasmo y cinismo cruel que esconden algunos de sus poemas; del amor como él lo comprende, apasionado y a veces caníbal, pero siempre acertado en su conclusión. Intelectuales como él quedan pocos, maestros como él se echan en falta en las redes sociales, en los medios de comunicación, en las empresas y en las escuelas.

Reto a mis lectores a  citar un poema que iguale en revolucionario y guerrero a uno de mis favoritos de Hola mi amor, Yo Soy el Lobo…y otros poemas de Romanticismo Feroz, Political incorrectness. 

< SÉ BUENA, dime cosas incorrectas
 desde el punto de vista político. Un ejemplo:
 que eres rubia. Otro ejemplo: que Occidente
no te parece un monstruo de barbarie
dedicado a la sórdida tarea
de cargarse el planeta.  (...)>

(LA VIDA EN LLAMAS, 2006)

Demasiado atrevido y provocativo para poner completo hoy. Llegará el otoño y retomaremos viejas conversaciones de paz. Por el momento, nos vamos de vacaciones y nada mejor que el talante romántico, feroz, sí, pero al fin y al cabo romántico, de Luis Alberto de Cuenca. Con él me despido y os deseo unas felices vacaciones, esperando encontraros a todos aquí en septiembre.


Undine von Reinecke ♪


Solo te llamo para decirte que te quiero

ES SOLO PARA ESO, aunque sabes de sobra
que es así y que será hasta el fin de mi vida
(que se acerca, por cierto). Pero como no coges
el teléfono, ni oyes los mensajes que dejo
en tu contestador, ni lees los whatsapps
con que intento, sin éxito, vencer tu resistencia,
no tengo más remedio que escribir estas líneas
para dejar constancia, como hizo antes que yo
 Stevie wonder, de que, cuando te llamo, solo
lo hago para decirte dos palabras: Te quiero.

(BLOC DE OTOÑO, 2018)


Canción citada por el poeta:







El autor por la Editorial:


Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950).

Profesor de Investigación del CSIC y académico de la Real Academia de la Historia, posee una importante obra como poeta, ensayista y traductor. Entre sus volúmenes de ensayos y análisis literario destacan Necesidad del mito (1976 y 2008), El héroe y sus máscaras (1991), Etcétera (1993), Álbum de lecturas (1996), Señales de humo (1999), De Gilgamés a Francisco Nieva (2005), Nombres propios (2011), Libros contra el aburrimiento (2011) y Palabras con alas (2012). Su libro de poesía La caja de plata (1985) obtuvo el Premio de la Crítica y Cuaderno de vacaciones el Nacional de Poesía en 2015. La mayor parte de su obra poética está recogida en Los mundos y los días, cuya cuarta edición se publicó en 2012. También ha publicado La mujer y el vampiro, El cuervo y otros poemas góticos y Los retratos. En 1989 logró el Premio Nacional de Traducción por su versión del Cantar de Valtario. En 2006 obtuvo el Premio de Literatura de la Comunidad de Madrid, y en 2013 el Premio Julián Marías de Investigación en Humanidades.


El autor por Undine:

Os dejo el vídeo de la tertulia mantenida por Luis Alberto de Cuenca y Jesús Egido en el encuentro literario, A doble espacio, conversaciones entre autor y editor, producido por la Asociación de Editores de Madrid, de la que os hice mención al comienzo de la reseña. 
Fue un privilegio haber asistido, y es un placer poder compartirla con vosotros.



miércoles, 24 de julio de 2019

RESEÑA: "MÓNECHKA", MARINA PALEI



Fuente: @undine.von.reinecke Instagram




Ficha técnica:


Editorial: Automática Editorial
Traductora: Marta Sánchez Nieves
ISBN: 978-84-15509-32-5
Encuadernación: Cosido
Formato: Rústica con solapas
Fecha de publicación: 03/05/2016
Número de páginas: 106
Traducido por: Marta Sánchez-Nieves
PVP: 14.00€


Sinopsis de la Editorial:


Desde la adolescencia, Mónechka siempre mostró un inigualable talento para disfrutar de los placeres mundanos; esta precoz habilidad, que alcanzaba las más altas cotas en su relación con los hombres, marcó desde el principio el rumbo de su existencia. Monka se arrojó a la vida a pecho descubierto, y esta la acogió en un torbellino de excesos y pasiones que la llevarían a transitar por igual las sendas de la felicidad y del dolor. Marina Palei ha creado un personaje difícil de olvidar que, como una moderna Cabiria recién salida de la película de Fellini, está dispuesta a seducir al mundo entero, con total despreocupación por las convenciones sociales o morales y que es capaz de sobreponerse a cualquier desgracia aferrándose tan solo a algún diminuto atisbo de esperanza.


Primera propuesta musical para el libro:



La muñeca enferma, Tchaikovsky
Intérprete: Valentina Lisitsa


Lo que Undine piensa del libro:



Fuente: Amazon.es
Cuando era pequeña no me gustaba leer. No entendía cómo otros niños de mi edad ocupaban su tiempo con libros en vez de correr y jugar al escondite u otros juegos en los que la descarga de adrenalina te hiciera sentir vivo. Sería más o menos con once o doce años cuando mi grupo de amigas, todas lectoras empedernidas, consiguieron picarme con el gusanillo de la curiosidad al sentirme excluida del tema de conversación que ocupó a la pandilla durante muchas semanas. Se trataba de un libro, La vida sale al encuentro, de Martín Vigil,  y ese ejemplar fue viajando de casa en casa, siendo reclamado con premura por la siguiente lectora. Fue entonces cuando me pregunté si no me estaría perdiendo algo, y quise incluirme en el círculo de lectoras; esa fue la primera ocasión en que sentí la emoción al leer y dejarme seducir por un personaje  que me rompió el corazón,  Cheché; ese fue también el comienzo de mi historia de amor por los libros.

Desde aquellos días hasta ahora muchos han sido los personajes de novela, protagonistas o secundarios, que han pasado por mi vida subyugándome, enriqueciendo mis días y, que de alguna manera, ya forman parte de mi persona. Hoy os voy a hablar de la última incorporación a mi galería de personajes ficticios favoritos, Mónechka, protagonista de la novela homónima escrita por la autora rusa Marina Palei,  por quien siento ya verdadera adoración.


Cartel de Las noches de Cabiria (Fellini)
Fuente: Fundazione Federico Fellini

Mónechka, también conocida como La Cabiria de Leningrado o La Cabiria del canal Obvodnyi (como también la he encontrado nombrada), hace una clara referencia al personaje  de la película Las noches de Cabiria (1957), del cineasta italiano Federico Fellini. Para quienes no conozcan la película, pocos deben ser, os contaré quién era Cabiria:


< Cabiria, inocente e indefensa, es una prostituta con una existencia infeliz. Ha corrido el riesgo de ser asesinada por un amigo por su dinero; un célebre actor se burla de ella e incluso sus compañeras de la calle se divierten a sus espaldas. Desconsolada, acude al santuario del Divino Amor y, atrapada por el énfasis de una ceremonia religiosa, reza ella también para que un milagro le haga cambiar de vida. Y parece que el milagro se cumple; después de que un ilusionista le ha predicho un futuro feliz, Cabiria encuentra a Oscar, que le declara su amor y ella, como contrapartida, le confía sus ahorros. Pero Oscar está interesado solo en su dinero e intenta incluso asesinarla. Cabiria consigue salvarse una vez más y se da cuenta de que su ingenuidad le complica la vida. Desesperada, vaga por un bosque, de noche, donde encuentra un grupo de jóvenes alegres y felices. Y Cabiria encuentra su sonrisa, deja de llorar, lista para volver a emprender su camino. >Fuente: Fondazione Federico Fellini

Tras haber leído la sinopsis de la película, o si habéis visto la película y conocéis el personaje, podéis haceros una idea de cómo Marina Palei quería disponer al lector emocionalmente para presentar a su protagonista, no pretende llevarle a engaños, ésta no va a ser una historia feliz.

Giuletta Masina como Cabiria
Fuente: Wikipedia
Pero, no penséis que Mónechka es una copia de Cabiria, nada de eso. Mónechka es un arquetipo de persona, de mujer que busca el amor y la atención desaforadamente sin controlar sus instintos.  Un paradigma que existe en todas partes y que la autora lleva a tierras eslavas, dándole personalidad propia e iconografía rusa. Leamos cómo la presenta al inicio del libro:

< Cuando no había cerca hombres o voces de hombres u olor a hombre, se sentaba indolente y, con las rodillas relajadas, se hurgaba las uñas.Se llamaba Raimonda Rybnaia, pero lo habitual era llamarla Monka, Mónechka. El apellido lo había recibido de su marido, el nombre se lo debía a su madre y tía mía: Guertruda Boríssovna Fáikina. >

Un comienzo feroz que no deja lugar a dudas sobre el carácter de nuestra protagonista. Marina Palei lo irá contando todo a través de una narradora omnisciente, la prima de Mónechka, diez años más joven que ella, quién será testigo y conciencia de su azarosa vida, dando cuenta al lector en todo momento de quién es Mónechka, pero sin dejar de quererla y admirarla pese a todo, por sus ganas de vivir que superan a las de cualquier mortal:

< Hay una foto. Estamos Monka con catorce años y yo, por tanto, con cuatro. Aparecemos junto a un abeto nevado en casa de los abuelos. Monka es de frente ancha, con hoyuelos en las mejillas, y sus ojos son abiertamente pícaros, mejor dicho, sus ojos son ya completamente obscenos. Yo le llego por la cintura, tengo mirada rigurosa, y me doy un aire a una viejecita sabia, severa e inflexible. >

La historia empieza presentando a la madre de la protagonista, un ser egoísta y fantasioso, incapaz de dar amor verdadero y acaparadora de la atención de todos. Ella, Guertruda Boríssovna Fáikina será, en mi opinión, tan protagonista como la propia Mónechka de esta historia, porque sin su participación, quizá este libro se hubiera escrito de otro modo. El padre un tullido a causa de la guerra, bruto y sin razón, impone su criterio a base de cinturón. Mónechka tiene un hermano mayor que ella, con quién la madre hace de alcahueta no sirviéndole cualquier mujer para él.

Desde muy niña, Mónechka ha tenido querencia a la felicidad, una dicha que buscaba fuera del hogar, pues dentro no la había. Su deseo de atención, cariño, amor no es satisfecho, y corre a la calle a buscarlo en cualquier parte y de cualquier manera. En casa le espera la paliza del padre, quién a golpes quiere curar esa enfermedad, que la madre trata de locura y el padre de lujuria animal:

< - A las que son como Raimonda habría que llevarlas a un museo, a ese… ¿cómo se llama? ¡al Kunstkámera, eso!-          ¡Hay que llevarla a un loquero, a una clínica! (…)-          ¡No! Ya sé lo que hay que hacer –se calentaba Arnold Arónovich-. ¡Hacedme caso por una vez! ¡Al menos por una vez! Hay que llevarla a…hay que coserle ¿cómo se llama eso…? ¡Joder! Lo que cosen a los gatos… >

Fuente: Pinterest.es
Mónechka no tiene malicia, ella se enamora, o eso cree, y agasaja a todo aquel que le preste atención. Ni vigilancias de su hermano policía, ni puertas y ventanas atrancadas conseguirán encerrar las ganas de Monechka, que se juntará con todo tipo de individuos que obtendrán mucho más de ella de lo que ellos dan.

Evidentemente, sus ardientes inquietudes interiores, si se las puede llamar así, no congenian con los estudios y la vida normal de una adolescente, y los padres, intentando hacer carrera de ella, la ponen a trabajar en una cafetería. Este lugar le ofrecerá una gama amplia de entretenimientos sin par, que vienen a empeorar el problema: alcohol, tabaco y hombres serán la medicina que Mónechka aplicará a su corazón enfermo, porque ella, nuestra protagonista tiene muy mala salud; alma y cuerpo enfermos, como una heroína de ópera romántica, una Mimí en la Rusia de las postrimerías del S. XX.

Venus de Katsap, M. Larionov
Fuente: Blog Desdeelotroladodelcuadro
Siendo aún muy joven, y no habiendo cambiado en nada la situación familiar y personal de Mónechka, decide casarse y disfrutar del sexo aceptado, del marital:


< En el jardín de ese paraíso crecía un Árbol.Los libros que Monka no leía lo nombraban de diferentes formas: Báculo de la Vida, Raíz de la Pasión. Rama de Coral, Fiera, Diablo, Gorrioncillo, Serpiente Nocturna, Víbora de los Calzoncillos e incluso Daga Quebrantavírgenes, dependiendo del temperamento y de los principios estéticos del pueblo al que perteneciera el autor (…) >

Pero, con el tiempo y la rutina, descubre que se ha  unido a un hombre tan bruto o más que su padre, el cual busca satisfacer sus apetitos entre las vecinas amigas de Mónechka. 

Ella, siempre optimista y vivaz pese a todo, comienza a buscar una vez más fuera de casa amor y felicidad, bailes y risas. De bar en bar, de fiesta en fiesta; ni la maternidad ni la falta de salud harán que ella cese en esa búsqueda que nunca parará, y la irá llevando de hombre en hombre sin que nada cambie ni mejore. ¿O quizá sí? Será la prima de Mónechka, la ya mencionada narradora y conciencia del libro, quien nos ayude a conocer la verdad que esconde esta historia.

Fuente: Automática Editorial
Si os digo la verdad, nunca pensé que pudiera sentir tanta afinidad por este relato. Al comenzar su lectura me dejé llevar por el ácido humor y la amarga ironía que sus primeros pasajes presentan, desde la frialdad del espectador que cree conocer el final. La narrativa inteligente y muy culta de Marina Palei, me inducían a seguir leyendo, devorando una novela que aparentemente distaba por temática y procedencia de mis gustos lectores, para finalmente caer rendida a los pies de una escritora que ha conseguido hacer de mí su devota admiradora. ¿Cómo lo ha hecho? Me ha hechizado con astucia. Su prosa, heredera de los más altos legados del alma rusa, está tocada con el encanto de la lírica eslava, la herencia ortodoxa, la música de los campesinos y el orgullo de la Rusia antigua. Costumbre, religión, matrimonio y política un amasijo de creencias y reglas que resumen el carácter de una nación en la segunda mitad del siglo XX, y que la autora pone en tela de juicio sin dar opinión alguna, dejando al lector que saque conclusiones.

Una narrativa original y poética, con pasajes tan bellos como despiadados, que sorprenden al lector y le involucran en una historia que sería digna de ser adaptada como libreto operístico posmoderno.

La autora construye una historia que se sostiene gracias a unos cimientos sólidos que son sus personajes, dotados todos ellos de gran fuerza pese a ser descritos tan solo en tres líneas geniales, suficientes para conocerlos enteramente.

Como si del cuadro de Los borrachos de Velázquez se tratara, la escena que el lector contempla es tan explícita que  basta para comprender todo cuanto en el libro nos es contado. En todo momento siente y padece el dolor, la pena y compasión que la narradora trasmite. Porque, es ella quien tiene la objetividad que comparte con el lector: La vida y la muerte narrada por un orador objetivo y responsable.

Mónechka es una historia real. No, no me refiero a que los acontecimientos aquí narrados hayan sucedido en la cronología que se nos cuentan, ni que Mónechka y sus familiares y amigos formen parte del censo de la antigua URSS. Mónechka es la historia de muchos seres indefensos y vulnerables que, velados por sus instintos, crecen sin el consejo y el amparo de quienes debieran ser sus mayores protectores, los padres o el Estado en su caso. Y así, como una planta debe ser mimada desde que germina, regada e incluso enderezada si tiende a torcerse, las personas necesitamos educación,  consejo, amor y atención para formarnos una conciencia interior que nos ayude a tomar decisiones adecuadas y nos proteja de la vida. La ignorancia, la superstición y el egoísmo de una sociedad sin valores son el cáncer que extermina cuanto de humano tiene el individuo.

Pese a todo, Mónechka es un canto de optimismo, su personaje, una muñeca rota alocada y carnal, goza de un don, la esperanza, que le es otorgado por Marina Palei y que la convierte pese a todos sus defectos en una de las antiheroínas más carismáticas de la literatura contemporánea, y que hace ley y defiende la famosa máxima de grandísimo Séneca:

< El colmo de la infelicidad es temer algo, cuando ya nada se espera. >

Una propuesta lectora diferente y enriquecedora, de esas que están fuera del circuito frecuente de lecturas, que me fue recomendado en la FLM 2019 por Darío Ochoa de Chinchetru, editor de Automática Editorial, a quien conocí personalmente en la Feria, y a quien agradezco esta maravillosa e interesante recomendación, que me ha abierto la puerta a un universo nuevo que promete grandes viajes literarios en compañía de Marina Palei.

Segunda recomendación musical para el libro:



Concierto para piano nº1, Tchaikovsky (D. Trifonov)
En honor a Monechka y por recomendación de Marina Palei



La autora por la editorial:


Marina Palei (Leningrado, 1955), es una destacada escritora y periodista. Su estilo extravagante y ecléctico que combina elementos modernos y posmodernos, le ha valido el respeto de la crítica así como el amor y la fidelidad de los lectores. Tras graduarse en Medicina y ejercer la profesión durante unos años, Palei empezó a involucrarse en círculos teatrales y a escribir poesía. Poco después comienza a estudiar en el Instituto de Literatura Maksim Gorki, del que se graduaría en 1991. Marina Palei experimenta desde entonces con todos los géneros literarios. Entre sus obras destacan: Mónechka (La Cabiria de Leningrado), El coro, Lunch, Klemens, Zhora Zhirniago y Tributo a la Salamandra.


Fuente Bibliográfica:


jueves, 18 de julio de 2019

RESEÑA: "EL FINAL DEL AFFAIRE", GRAHAM GREENE

Fuente: @undine.von.reinecke Instagram




Ficha Técnica:



Editorial: Libros del Asteroide
Traductor: Eduardo Jordá
SBN: 9788417007805
Última edición: Junio, 2019
Páginas: 320
Idioma: Castellano
Formato: 12,5 x 20cm
Precio: 21,95 €


Sinopsis de la Editorial:



En 1946, en un Londres en el que todavía se perciben las heridas de la guerra, Maurice Bendrix se encuentra por casualidad con el diplomático Henry Miles, a quien no veía desde hacía tiempo. Henry está casado con Sarah, con quien Maurice había tenido un affaire durante la guerra. Cuando Henry le confiesa que sospecha que Sarah le es infiel, será Maurice, empujado por la curiosidad y los celos, quien decida contratar a un detective privado para averiguar la verdad.

El final del affaire es la mejor novela de Greene y también una de las más autobiográficas. Su meticulosa indagación sobre las luces y sombras de una relación sentimental, sobre los mecanismos del deseo y de la fe, y sobre los estrechos vínculos entre el amor y el odio conserva hoy la misma fuerza que cuando fue publicada en 1951. Traducido de nuevo por Eduardo Jordá, El final del affaire es sin duda uno de los grandes libros del siglo xx.



Propuesta musical para el libro:



Rachmaninov Piano Concerto No. 3 

(Martha Argerich piano)


Lo que Undine piensa del libro:


Riesenrad (El Prater, Viena), Localización
de la película El tercer hombre
Fuente: Wikipedia
Conocí el nombre de Graham Greene siendo niña. En aquellos días de mi infancia, Televisión Española emitía una programación modesta, pero de categoría, que siempre dejaba espacio para programas de carácter cultural de todo ámbito, entre ellos el cine. Aunque no lo recuerdo con exactitud, sería probablemente  Sábado Cine el espacio donde pude ver por primera vez El tercer hombre, película que marcó mi sensibilidad de tal manera que pese a mi edad no pude olvidar quién se encontraba detrás de ese título, incitándome años más tarde a interesarme por su persona y obra literaria, que en muchas ocasiones ha sido llevada a la gran pantalla: Nuestro hombre en la Habana, El cónsul honorario, El factor humano, la ya citada El tercer hombre, etc. Todas ellas thrillers de carácter policiaco y de espionaje, que reflejan muy bien el mundo que el autor conoció en sus experiencias vividas en múltiples viajes y como agente del MI6 británico, organización a la que perteneció gracias al reclutamiento por parte de su hermana Elizabeth, quien ya pertenecía a la agencia.

Cartel de la película
Fuente: Wikipedia
Pero Graham Greene no fue sólo un escritor dedicado a la narrativa de suspense y entretenimiento, en su producción podemos encontrar novelas de índole filosófico  y moral donde temas como la religión, la moral, la conciencia y el existencialismo son tratados con la misma habilidad o aún mayor, que la mejor de sus novelas de suspense. Ese es el caso de El final del affaire, título que fue llevado a la gran pantalla en 1999 por Neil Jordan, y que en España se conocería como El final del romance, estrenándose en el año 2000. Tenía como protagonistas a Ralph Fiennes, Julianne Moore y Stephen Rea, sin olvidar al estupendo Jason Isaacs en un papel secundario aunque lucido;  y como colofón la música estaba compuesta por Michael Nyman. Combinación ésta que no podía fallar para hechizarme, caí rendida ante el film. Como me ocurre siempre que una producción me gusta, tuve la inmediata necesidad de buscar la novela, que encontré en una edición del mismo año 2000, y que desistí en leer porque el estilo de su traducción me incomodaba enormemente. ¡Qué importante es una buena traducción para los lectores!

La edición que hoy os presento no tiene ese problema, sino todo lo contrario, su traducción es fluida, rica, actual y agradable; lo posee todo para acompañar a esta gran novela editada por Libros del Asteroide que se vino conmigo a casa desde la FLM 2019 (Feria del Libro de Madrid), y que ocupa ya uno de los primeros puestos en mi “ranking” de favoritas.

Quise al terminar la lectura, subyugada por la emoción que ésta me causó, volver a ver la película para rememorar antiguas conclusiones y comparar ambos trabajos: literatura llevada al cine. ¡No imagináis cual fue mi decepción! 

Primera edición de la novela
Fuente: Wikipedia
Pese a que en su día la producción cinematográfica me causó un gran impacto positivo, tras haberme sumergido en el mundo de las palabras de Graham Greene, ni Ralph Fiennes ni Julianne Moore fueron capaces de igualar las sensaciones que la novela trasmite al lector. Y no me refiero tan sólo a la construcción de los personajes, a los cuales Greene otorga personalidades muy fuertes e impactantes, sino también a la trama y el argumento, que el autor borda con maestría inigualable y que, ciertamente, la película no llega a reflejar saliéndose además del rigor del tema principal en favor de un colorido romántico que a mí me quiere recordar otro trabajo de Ralph Fiennes en la gran pantalla que pocos años antes fue un éxito en las taquillas, y que desmerece comparativamente con la grandeza de la novela original.

Pero, centrémonos en la gran obra que hoy nos ocupa. El final del affaire es una novela impactante de principio a fin. Su comienzo, como así nos lo hace ver Mario Vargas Llosa en el completísimo epílogo que cierra esta edición, es uno de los mejores y más rotundos del mundo de la literatura universal. El lector aún no lo sabe, pero Graham Greene le está  indicando que esté alerta y no se fie de todo lo que lea desde ese momento:

< Una historia no tiene ni principio ni fin: uno elige arbitrariamente un momento de la experiencia desde el cual mirar hacia delante o hacia atrás. He dicho “uno elige” con el impreciso orgullo del escritor profesional al que, en las pocas ocasiones en que se le ha tomado en serio, se le ha elogiado por su pericia técnica, pero, ¿elijo por voluntad propia la oscura noche de enero de 1946, cuando vi a Henry Miles cruzando el parque bajo un vasto río de lluvia, o más bien esa imagen me ha elegido a mí? >

Este pasaje con el que arranca el libro le sirve a Maurice Bendrix (protagonista y narrador de la novela, al que se le ha considerado como el alter ego del propio Graham Greene), para comenzar a narrar su historia que se remonta a 1939, años antes del citado encuentro del comienzo en 1946, cuando el mencionado Maurice Bendrix conoce al matrimonio formado por Sarah y Henry Miles.

Mario Vargas Llosa, escritor del epílogo
incluído en esta edición de Libros del Asteroide
Fuente: Wikipwdia
La relación que une al protagonista con Henry Miles es de trabajo, debido a la investigación que Bendrix está realizando para un personaje de la novela que está escribiendo, y  que guarda semejanzas con las funciones que realiza Henry como funcionario de un ministerio. Un día, Maurice es invitado a una fiesta en casa de Henry. Allí conocerá a la enigmática y atractiva Sarah, centro de atención social. Desde ese día hasta la fatídica fecha de 1944 en que Sarah pondrá fin al affaire coincidiendo con el primer bombardeo alemán con las V1, vivirán un tórrido romance del que el marido no pareció haberse percatado jamás.

En ese encuentro de 1946 con el que comienza nuestra principal historia, Henry es acompañado por Maurice hasta su casa, y le trasmite su preocupación por Sarah. Éste cree que su esposa le está siendo infiel, no sabe con quién, pero se ha procurado la dirección de una agencia de detectives por si sucumbe a la tentación de mandar investigarla. Maurice, loco de celos, pues el tiempo no ha curado la herida que Sarah le provocó al abandonarlo, le intenta convencer para que lo haga. Pero éste no se rinde ante sus argumentos. Será Maurice por su cuenta y riesgo quien se dirija a los detectives y ponga bajo vigilancia a la mujer.

Al día siguiente del mencionado encuentro, y tras haber coincidido brevemente con Sarah, ésta telefonea a su antiguo amante para intentar averiguar qué hablaron su marido y él, y rogarle que haga compañía a Henry como amigo, puesto que ella lleva años alejada emocionalmente de él pese a quererle.

Los celos y el rencor de Maurice se avivan con cada gesto, con cada palabra de Sarah, y le llevan a tomarse muy en serio las investigaciones que el detective contratado está haciendo. Cuando éste le da la información recopilada de su investigación y la conclusión que supuestamente ratifica las sospechas de que Sarah tiene un nuevo amante, Maurice decide contarle todo a Henry como venganza y satisfacer así su rencor.

Es aquí en este mismo punto cuando la trama da un giro inesperado dejando al lector deseoso de beberse el resto de la historia. No puedo contar nada más del argumento, aunque desearía hacerlo, pues la novela es de ese tipo de libros que quisieras comentar con alguien inmediatamente al concluir su lectura. Pero si continuara dando datos argumentales os estropearía las sorpresas que os aguardan en él.

Fuente: Libros del Asteroide
El final del affaire no es una historia romántica, aunque  aborda diferentes  tipos de amor; tampoco es una historia de desconfianza, celos y venganza, aunque rezuma por todas partes; no veremos en ella la novela de detectives que la trama podría justificar en la investigación a la protagonista femenina de la misma y el misterio que Sarah oculta. El final del affaire es principalmente la descripción que resume la gran búsqueda del ser humano a lo largo de la historia, ese enigma que toda civilización ha necesitado resolver: la urgencia de alegar por qué sale y se pone el sol cada día, dar una explicación de cada suceso que no tiene justificación, la necesidad de creer en Dios.

Novela de trama muy compleja, con constantes  flashbacks en el tiempo hasta llegar al clímax argumental. Es una madeja enmarañada que el autor se encarga en deshilar con magistral fluidez, haciendo de ella una gran incógnita que el lector irá resolviendo poco a poco, al ritmo que Greene marca para dar un golpe de efecto del que pocos saldrán inmunes.

Es también una delirante historia cargada de eternas pasiones humanas como el deseo, el sexo y celos, con las que convivimos día a día, y que los entendidos en literatura argumentan fueron el éxito de las novelas de Graham Greene comparándolas peyorativamente, o eso parece, con los escritos de otros autores contemporáneos a él. No obstante yo he encontrado pasajes de una inmensa belleza, cercana y mundana que a mí particularmente me han cautivado:

<  Yo al menos tenía la seguridad de no poseer nada: lo único que tenía era lo que había perdido, mientras que él aún poseía la presencia de Sarah en la mesa, el sonido de sus pasos en la escalera, el abrir y cerrar las puertas, el beso en la mejilla. Dudo que por entonces tuviera mucho más, pero eso era muchísimo para alguien que se estaba muriendo de hambre. >

“Morirse de hambre”, ¡qué fascinante metáfora para describir la desesperación de un amante abandonado! Un pasaje de una prosa que roza lo musical en la concatenación de frases, y que hace al lector registrar en lo más profundo de su corazón trayendo hasta éste melodías personales.

El final del affaire es asimismo un alegato en favor del poder del amor, que en ocasiones trabaja como fuerza motora y en otras como fuerza destructora, ese amor que nos invade quitándonos todo autocontrol sobre nuestras acciones o palabras y nos lleva al deseo de la aniquilación personal:

< Acabábamos de meternos en la cama cuando empezó la incursión aérea. No nos importó. En aquella época la muerte no nos importaba, y en los primeros días hasta llegué a rezar para que nos alcanzara una devastadora aniquilación que nos impidiera para siempre tener  que levantarnos, vestirnos, y que yo tuviera que vigilar la luz de su linterna desvaneciéndose al otro lado del parque como la luz trasera de un coche que se aleja. >

Y este pasaje  continúa con una sutil reflexión, habrá muchas durante la novela, sobre el más allá:

<  A veces me he preguntado si la eternidad, después de todo, no será más que la infinita prolongación del momento de la muerte. >

V1, 1er misil guiado utilizado por los alemanes
en la 2º Guerra Mundial
Fuente: Wikipedia
No olvidemos que la historia central de la novela trascurre durante la 2ª guerra Mundial, los bombardeos asolaban Londres, y la población convivía con la constante presencia de la muerte. Esta escena en concreto describe con sublime precisión y realismo el momento del primer ataque alemán con las temidas V1, unas bombas causantes del terror y la destrucción de Londres. Es uno de los pasajes que más me han gustado de la novela, donde Graham Greene se luce maridando pasión, sexo, y muerte a la perfección llevando al lector a un plano emocional difícil de igualar. Sí, es cierto, recurre a emociones humanas para captar la atención del lector, ¿no lo han hecho otros antes y después que él sin que por ello se les haya quitado mérito a sus obras? En mi opinión, Greene  utiliza esas emociones  como medio para llevar al lector al punto exacto donde quiere tenerlo antes de disparar la gran pregunta que inundará la novela hasta el final; la existencia de Dios. ¿Cómo lo hará? Sarah será la encargada de iniciar la gran búsqueda inducida por la duda y sugestionada por la superstición; Maurice será  la conciencia contraria, el ángel caído que luchará por destruir todo lo que Sarah descubra; y Henry pondrá el equilibrio entre ambos mundos: lo divino y lo humano se dan la mano.

Julianne Moore y Ralph Fiennnes, adaptación 1999
Fuente: Wikipedia
He mencionado antes la grandeza de los personajes principales, que reflejan un estudio psicológico de gran precisión. Muchos se fijarán en Sarah, heroína del drama, reflejo de sus antecesoras literarias que “rindieron armas ante su señor”, como lo fueron Jane Eyre o Margaret Hale. Henry termina por captar la empatía del público por su humildad y carácter compasivo. Sin duda alguna, mi favorito es Maurice a quien mejor conocemos por las confesiones que hace al lector, no escondiendo en ningún momento su  lucha interna, atormentado como está por el amor, la culpa y el odio; un Heathcliff del siglo XX, si se me permite la comparación. No menos importantes son los personajes secundarios sin quienes la trama no funcionaría y a quienes Graham Greene sabe dar su justo momento de gloria, y que parecen todos ellos salidos de una novela victoriana "vestidos con trajes de entreguerras".

Con respecto al estilo y la elocuencia de la narrativa, debo decir que con pocos autores me he sentido tan cómoda. Su pluma es ligera, aguda, inteligente, agresiva en ocasiones y delicada cuando es necesario. Su sentido del humor, británico, no puede negarse, salpica el texto sutilmente, no pudiendo evitar en este sentido mencionar a compañeros escritores con los que parece tener alguna deuda pendiente; así encontramos nombres como: Henry James, Somerset Maugham, o E. M. Foster.

Graham Greene
Fuente: Biografíasyvidas.com
La historia de la literatura nos cuenta que a Graham Greene se le ha dado en llamar el escritor católico (término éste que al él  no le gustaba y que repudiaba alegando que sólo era un católico que escribía), por la temática que escogía para sus llamadas "novelas serias" en las que hacía un estudio pormenorizado de la lucha moral interior que algunos de sus personajes tenían; Dios, la vida y la muerte están presentes en muchos de sus escritos. Pero él no era católico de nacimiento, se convirtió a esta religión para poder contraer matrimonio con  Vivien Dayrell-Browning, su primera y única esposa,  a los veinticuatro años de edad.

Dicen las malas lenguas que los libros de Greene poseen mucho de autobiográficos,  pues él mismo fue un hombre que se dejó llevar por sus pasiones y demonios interiores. Marido infiel, mal padre y hombre pasional que, aunque abandonó a su esposa después de veintiséis años de matrimonio y dos hijos, jamás se divorció de ella. Tendría dos parejas más a lo largo de su vida, la última de ellas mucho más joven que él con la que compartiría su vida hasta el final de sus días, y que coincidiría con la primera esposa en su funeral. Algo bueno tendría para que esta situación se diera, ¿verdad?

A mí, personalmente, Graham Greene me parece un ser excepcional intelectualmente hablando, de esos tocados por la musa del arte y la sabiduría que les hace integrarse en la sociedad de manera poco convencional como sucediera con otros escritores de la talla de: Wilkie Collins , Dickens o Anita Brookner. Personas con una sensibilidad extraordinaria para captar las emociones humanas y reflejarlas de manera singular en sus trabajos. Séneca decía:

< La ausencia de control de las emociones, las pasiones, las sensaciones y los instintos nos conduce a la infelicidad >

Es cierto que quienes poseen un alma ardiente sufren más que el resto de sus congéneres, pero también sienten más y mejor, de tal modo que su potencial creativo es ilimitado. Éste es el caso, creo yo, de Graham Greene, escritor que dejó para la posteridad  obras de la talla de El final del affaire, novela que ningún lector apasionado debe declinar leer. Espero y deseo que con esta nueva edición que Libros del Asteroide nos trae, sus novelas vuelvan a conquistar las listas de más leídas, y que nuevas generaciones conozcan el arte de la narrativa y la trama de un gran maestro como era Graham Greene.

Undine von Reinecke ♪




Jealous Of The Rain, Michael Nyman




Trailer de la adaptación cinematográfica de 1999


👉Ficha técnica de la adaptación cinematográfica:


El autor por la Editorial:


Fuente: Libros del Asteroide
Graham Greene (1904-1991) fue uno de los escritores ingleses más importantes del siglo xx. Fue subeditor de The Times y crítico de cine y editor literario de The Spectator, además de haber trabajado para el Ministerio de Asuntos Exteriores británico, experiencia que le proporcionó material para sus historias. Es autor de una amplia y variada obra, que comprende desde novelas de intriga hasta otras de corte más literario. Entre sus libros destacan El poder y la gloria (1940), El revés de la trama (1948), El tercer hombre (1950), El americano tranquilo (1955), Nuestro hombre en La Habana (1958), El cónsul honorario (1973) y la extraordinaria El final del affaire (1951).




El autor por Undine:

Tengo por costumbre adjuntar algún artículo interesante que haya leído sobre la novela o el autor que comento en mis reseñas, en esta ocasión os dirijo a la página de La voz de Galicia, un artículo firmado por José A. Ponte Far que me ha gustado mucho.