jueves, 18 de julio de 2019

RESEÑA: "EL FINAL DEL AFFAIRE", GRAHAM GREENE

Fuente: @undine.von.reinecke Instagram




Ficha Técnica:



Editorial: Libros del Asteroide
Traductor: Eduardo Jordá
SBN: 9788417007805
Última edición: Junio, 2019
Páginas: 320
Idioma: Castellano
Formato: 12,5 x 20cm
Precio: 21,95 €


Sinopsis de la Editorial:



En 1946, en un Londres en el que todavía se perciben las heridas de la guerra, Maurice Bendrix se encuentra por casualidad con el diplomático Henry Miles, a quien no veía desde hacía tiempo. Henry está casado con Sarah, con quien Maurice había tenido un affaire durante la guerra. Cuando Henry le confiesa que sospecha que Sarah le es infiel, será Maurice, empujado por la curiosidad y los celos, quien decida contratar a un detective privado para averiguar la verdad.

El final del affaire es la mejor novela de Greene y también una de las más autobiográficas. Su meticulosa indagación sobre las luces y sombras de una relación sentimental, sobre los mecanismos del deseo y de la fe, y sobre los estrechos vínculos entre el amor y el odio conserva hoy la misma fuerza que cuando fue publicada en 1951. Traducido de nuevo por Eduardo Jordá, El final del affaire es sin duda uno de los grandes libros del siglo xx.



Propuesta musical para el libro:



Rachmaninov Piano Concerto No. 3 

(Martha Argerich piano)


Lo que Undine piensa del libro:


Riesenrad (El Prater, Viena), Localización
de la película El tercer hombre
Fuente: Wikipedia
Conocí el nombre de Graham Greene siendo niña. En aquellos días de mi infancia, Televisión Española emitía una programación modesta, pero de categoría, que siempre dejaba espacio para programas de carácter cultural de todo ámbito, entre ellos el cine. Aunque no lo recuerdo con exactitud, sería probablemente  Sábado Cine el espacio donde pude ver por primera vez El tercer hombre, película que marcó mi sensibilidad de tal manera que pese a mi edad no pude olvidar quién se encontraba detrás de ese título, incitándome años más tarde a interesarme por su persona y obra literaria, que en muchas ocasiones ha sido llevada a la gran pantalla: Nuestro hombre en la Habana, El cónsul honorario, El factor humano, la ya citada El tercer hombre, etc. Todas ellas thrillers de carácter policiaco y de espionaje, que reflejan muy bien el mundo que el autor conoció en sus experiencias vividas en múltiples viajes y como agente del MI6 británico, organización a la que perteneció gracias al reclutamiento por parte de su hermana Elizabeth, quien ya pertenecía a la agencia.

Cartel de la película
Fuente: Wikipedia
Pero Graham Greene no fue sólo un escritor dedicado a la narrativa de suspense y entretenimiento, en su producción podemos encontrar novelas de índole filosófico  y moral donde temas como la religión, la moral, la conciencia y el existencialismo son tratados con la misma habilidad o aún mayor, que la mejor de sus novelas de suspense. Ese es el caso de El final del affaire, título que fue llevado a la gran pantalla en 1999 por Neil Jordan, y que en España se conocería como El final del romance, estrenándose en el año 2000. Tenía como protagonistas a Ralph Fiennes, Julianne Moore y Stephen Rea, sin olvidar al estupendo Jason Isaacs en un papel secundario aunque lucido;  y como colofón la música estaba compuesta por Michael Nyman. Combinación ésta que no podía fallar para hechizarme, caí rendida ante el film. Como me ocurre siempre que una producción me gusta, tuve la inmediata necesidad de buscar la novela, que encontré en una edición del mismo año 2000, y que desistí en leer porque el estilo de su traducción me incomodaba enormemente. ¡Qué importante es una buena traducción para los lectores!

La edición que hoy os presento no tiene ese problema, sino todo lo contrario, su traducción es fluida, rica, actual y agradable; lo posee todo para acompañar a esta gran novela editada por Libros del Asteroide que se vino conmigo a casa desde la FLM 2019 (Feria del Libro de Madrid), y que ocupa ya uno de los primeros puestos en mi “ranking” de favoritas.

Quise al terminar la lectura, subyugada por la emoción que ésta me causó, volver a ver la película para rememorar antiguas conclusiones y comparar ambos trabajos: literatura llevada al cine. ¡No imagináis cual fue mi decepción! 

Primera edición de la novela
Fuente: Wikipedia
Pese a que en su día la producción cinematográfica me causó un gran impacto positivo, tras haberme sumergido en el mundo de las palabras de Graham Greene, ni Ralph Fiennes ni Julianne Moore fueron capaces de igualar las sensaciones que la novela trasmite al lector. Y no me refiero tan sólo a la construcción de los personajes, a los cuales Greene otorga personalidades muy fuertes e impactantes, sino también a la trama y el argumento, que el autor borda con maestría inigualable y que, ciertamente, la película no llega a reflejar saliéndose además del rigor del tema principal en favor de un colorido romántico que a mí me quiere recordar otro trabajo de Ralph Fiennes en la gran pantalla que pocos años antes fue un éxito en las taquillas, y que desmerece comparativamente con la grandeza de la novela original.

Pero, centrémonos en la gran obra que hoy nos ocupa. El final del affaire es una novela impactante de principio a fin. Su comienzo, como así nos lo hace ver Mario Vargas Llosa en el completísimo epílogo que cierra esta edición, es uno de los mejores y más rotundos del mundo de la literatura universal. El lector aún no lo sabe, pero Graham Greene le está  indicando que esté alerta y no se fie de todo lo que lea desde ese momento:

< Una historia no tiene ni principio ni fin: uno elige arbitrariamente un momento de la experiencia desde el cual mirar hacia delante o hacia atrás. He dicho “uno elige” con el impreciso orgullo del escritor profesional al que, en las pocas ocasiones en que se le ha tomado en serio, se le ha elogiado por su pericia técnica, pero, ¿elijo por voluntad propia la oscura noche de enero de 1946, cuando vi a Henry Miles cruzando el parque bajo un vasto río de lluvia, o más bien esa imagen me ha elegido a mí? >

Este pasaje con el que arranca el libro le sirve a Maurice Bendrix (protagonista y narrador de la novela, al que se le ha considerado como el alter ego del propio Graham Greene), para comenzar a narrar su historia que se remonta a 1939, años antes del citado encuentro del comienzo en 1946, cuando el mencionado Maurice Bendrix conoce al matrimonio formado por Sarah y Henry Miles.

Mario Vargas Llosa, escritor del epílogo
incluído en esta edición de Libros del Asteroide
Fuente: Wikipwdia
La relación que une al protagonista con Henry Miles es de trabajo, debido a la investigación que Bendrix está realizando para un personaje de la novela que está escribiendo, y  que guarda semejanzas con las funciones que realiza Henry como funcionario de un ministerio. Un día, Maurice es invitado a una fiesta en casa de Henry. Allí conocerá a la enigmática y atractiva Sarah, centro de atención social. Desde ese día hasta la fatídica fecha de 1944 en que Sarah pondrá fin al affaire coincidiendo con el primer bombardeo alemán con las V1, vivirán un tórrido romance del que el marido no pareció haberse percatado jamás.

En ese encuentro de 1946 con el que comienza nuestra principal historia, Henry es acompañado por Maurice hasta su casa, y le trasmite su preocupación por Sarah. Éste cree que su esposa le está siendo infiel, no sabe con quién, pero se ha procurado la dirección de una agencia de detectives por si sucumbe a la tentación de mandar investigarla. Maurice, loco de celos, pues el tiempo no ha curado la herida que Sarah le provocó al abandonarlo, le intenta convencer para que lo haga. Pero éste no se rinde ante sus argumentos. Será Maurice por su cuenta y riesgo quien se dirija a los detectives y ponga bajo vigilancia a la mujer.

Al día siguiente del mencionado encuentro, y tras haber coincidido brevemente con Sarah, ésta telefonea a su antiguo amante para intentar averiguar qué hablaron su marido y él, y rogarle que haga compañía a Henry como amigo, puesto que ella lleva años alejada emocionalmente de él pese a quererle.

Los celos y el rencor de Maurice se avivan con cada gesto, con cada palabra de Sarah, y le llevan a tomarse muy en serio las investigaciones que el detective contratado está haciendo. Cuando éste le da la información recopilada de su investigación y la conclusión que supuestamente ratifica las sospechas de que Sarah tiene un nuevo amante, Maurice decide contarle todo a Henry como venganza y satisfacer así su rencor.

Es aquí en este mismo punto cuando la trama da un giro inesperado dejando al lector deseoso de beberse el resto de la historia. No puedo contar nada más del argumento, aunque desearía hacerlo, pues la novela es de ese tipo de libros que quisieras comentar con alguien inmediatamente al concluir su lectura. Pero si continuara dando datos argumentales os estropearía las sorpresas que os aguardan en él.

Fuente: Libros del Asteroide
El final del affaire no es una historia romántica, aunque  aborda diferentes  tipos de amor; tampoco es una historia de desconfianza, celos y venganza, aunque rezuma por todas partes; no veremos en ella la novela de detectives que la trama podría justificar en la investigación a la protagonista femenina de la misma y el misterio que Sarah oculta. El final del affaire es principalmente la descripción que resume la gran búsqueda del ser humano a lo largo de la historia, ese enigma que toda civilización ha necesitado resolver: la urgencia de alegar por qué sale y se pone el sol cada día, dar una explicación de cada suceso que no tiene justificación, la necesidad de creer en Dios.

Novela de trama muy compleja, con constantes  flashbacks en el tiempo hasta llegar al clímax argumental. Es una madeja enmarañada que el autor se encarga en deshilar con magistral fluidez, haciendo de ella una gran incógnita que el lector irá resolviendo poco a poco, al ritmo que Greene marca para dar un golpe de efecto del que pocos saldrán inmunes.

Es también una delirante historia cargada de eternas pasiones humanas como el deseo, el sexo y celos, con las que convivimos día a día, y que los entendidos en literatura argumentan fueron el éxito de las novelas de Graham Greene comparándolas peyorativamente, o eso parece, con los escritos de otros autores contemporáneos a él. No obstante yo he encontrado pasajes de una inmensa belleza, cercana y mundana que a mí particularmente me han cautivado:

<  Yo al menos tenía la seguridad de no poseer nada: lo único que tenía era lo que había perdido, mientras que él aún poseía la presencia de Sarah en la mesa, el sonido de sus pasos en la escalera, el abrir y cerrar las puertas, el beso en la mejilla. Dudo que por entonces tuviera mucho más, pero eso era muchísimo para alguien que se estaba muriendo de hambre. >

“Morirse de hambre”, ¡qué fascinante metáfora para describir la desesperación de un amante abandonado! Un pasaje de una prosa que roza lo musical en la concatenación de frases, y que hace al lector registrar en lo más profundo de su corazón trayendo hasta éste melodías personales.

El final del affaire es asimismo un alegato en favor del poder del amor, que en ocasiones trabaja como fuerza motora y en otras como fuerza destructora, ese amor que nos invade quitándonos todo autocontrol sobre nuestras acciones o palabras y nos lleva al deseo de la aniquilación personal:

< Acabábamos de meternos en la cama cuando empezó la incursión aérea. No nos importó. En aquella época la muerte no nos importaba, y en los primeros días hasta llegué a rezar para que nos alcanzara una devastadora aniquilación que nos impidiera para siempre tener  que levantarnos, vestirnos, y que yo tuviera que vigilar la luz de su linterna desvaneciéndose al otro lado del parque como la luz trasera de un coche que se aleja. >

Y este pasaje  continúa con una sutil reflexión, habrá muchas durante la novela, sobre el más allá:

<  A veces me he preguntado si la eternidad, después de todo, no será más que la infinita prolongación del momento de la muerte. >

V1, 1er misil guiado utilizado por los alemanes
en la 2º Guerra Mundial
Fuente: Wikipedia
No olvidemos que la historia central de la novela trascurre durante la 2ª guerra Mundial, los bombardeos asolaban Londres, y la población convivía con la constante presencia de la muerte. Esta escena en concreto describe con sublime precisión y realismo el momento del primer ataque alemán con las temidas V1, unas bombas causantes del terror y la destrucción de Londres. Es uno de los pasajes que más me han gustado de la novela, donde Graham Greene se luce maridando pasión, sexo, y muerte a la perfección llevando al lector a un plano emocional difícil de igualar. Sí, es cierto, recurre a emociones humanas para captar la atención del lector, ¿no lo han hecho otros antes y después que él sin que por ello se les haya quitado mérito a sus obras? En mi opinión, Greene  utiliza esas emociones  como medio para llevar al lector al punto exacto donde quiere tenerlo antes de disparar la gran pregunta que inundará la novela hasta el final; la existencia de Dios. ¿Cómo lo hará? Sarah será la encargada de iniciar la gran búsqueda inducida por la duda y sugestionada por la superstición; Maurice será  la conciencia contraria, el ángel caído que luchará por destruir todo lo que Sarah descubra; y Henry pondrá el equilibrio entre ambos mundos: lo divino y lo humano se dan la mano.

Julianne Moore y Ralph Fiennnes, adaptación 1999
Fuente: Wikipedia
He mencionado antes la grandeza de los personajes principales, que reflejan un estudio psicológico de gran precisión. Muchos se fijarán en Sarah, heroína del drama, reflejo de sus antecesoras literarias que “rindieron armas ante su señor”, como lo fueron Jane Eyre o Margaret Hale. Henry termina por captar la empatía del público por su humildad y carácter compasivo. Sin duda alguna, mi favorito es Maurice a quien mejor conocemos por las confesiones que hace al lector, no escondiendo en ningún momento su  lucha interna, atormentado como está por el amor, la culpa y el odio; un Heathcliff del siglo XX, si se me permite la comparación. No menos importantes son los personajes secundarios sin quienes la trama no funcionaría y a quienes Graham Greene sabe dar su justo momento de gloria, y que parecen todos ellos salidos de una novela victoriana "vestidos con trajes de entreguerras".

Con respecto al estilo y la elocuencia de la narrativa, debo decir que con pocos autores me he sentido tan cómoda. Su pluma es ligera, aguda, inteligente, agresiva en ocasiones y delicada cuando es necesario. Su sentido del humor, británico, no puede negarse, salpica el texto sutilmente, no pudiendo evitar en este sentido mencionar a compañeros escritores con los que parece tener alguna deuda pendiente; así encontramos nombres como: Henry James, Somerset Maugham, o E. M. Foster.

Graham Greene
Fuente: Biografíasyvidas.com
La historia de la literatura nos cuenta que a Graham Greene se le ha dado en llamar el escritor católico (término éste que al él  no le gustaba y que repudiaba alegando que sólo era un católico que escribía), por la temática que escogía para sus llamadas "novelas serias" en las que hacía un estudio pormenorizado de la lucha moral interior que algunos de sus personajes tenían; Dios, la vida y la muerte están presentes en muchos de sus escritos. Pero él no era católico de nacimiento, se convirtió a esta religión para poder contraer matrimonio con  Vivien Dayrell-Browning, su primera y única esposa,  a los veinticuatro años de edad.

Dicen las malas lenguas que los libros de Greene poseen mucho de autobiográficos,  pues él mismo fue un hombre que se dejó llevar por sus pasiones y demonios interiores. Marido infiel, mal padre y hombre pasional que, aunque abandonó a su esposa después de veintiséis años de matrimonio y dos hijos, jamás se divorció de ella. Tendría dos parejas más a lo largo de su vida, la última de ellas mucho más joven que él con la que compartiría su vida hasta el final de sus días, y que coincidiría con la primera esposa en su funeral. Algo bueno tendría para que esta situación se diera, ¿verdad?

A mí, personalmente, Graham Greene me parece un ser excepcional intelectualmente hablando, de esos tocados por la musa del arte y la sabiduría que les hace integrarse en la sociedad de manera poco convencional como sucediera con otros escritores de la talla de: Wilkie Collins , Dickens o Anita Brookner. Personas con una sensibilidad extraordinaria para captar las emociones humanas y reflejarlas de manera singular en sus trabajos. Séneca decía:

< La ausencia de control de las emociones, las pasiones, las sensaciones y los instintos nos conduce a la infelicidad >

Es cierto que quienes poseen un alma ardiente sufren más que el resto de sus congéneres, pero también sienten más y mejor, de tal modo que su potencial creativo es ilimitado. Éste es el caso, creo yo, de Graham Greene, escritor que dejó para la posteridad  obras de la talla de El final del affaire, novela que ningún lector apasionado debe declinar leer. Espero y deseo que con esta nueva edición que Libros del Asteroide nos trae, sus novelas vuelvan a conquistar las listas de más leídas, y que nuevas generaciones conozcan el arte de la narrativa y la trama de un gran maestro como era Graham Greene.

Undine von Reinecke ♪




Jealous Of The Rain, Michael Nyman




Trailer de la adaptación cinematográfica de 1999


👉Ficha técnica de la adaptación cinematográfica:


El autor por la Editorial:


Fuente: Libros del Asteroide
Graham Greene (1904-1991) fue uno de los escritores ingleses más importantes del siglo xx. Fue subeditor de The Times y crítico de cine y editor literario de The Spectator, además de haber trabajado para el Ministerio de Asuntos Exteriores británico, experiencia que le proporcionó material para sus historias. Es autor de una amplia y variada obra, que comprende desde novelas de intriga hasta otras de corte más literario. Entre sus libros destacan El poder y la gloria (1940), El revés de la trama (1948), El tercer hombre (1950), El americano tranquilo (1955), Nuestro hombre en La Habana (1958), El cónsul honorario (1973) y la extraordinaria El final del affaire (1951).




El autor por Undine:

Tengo por costumbre adjuntar algún artículo interesante que haya leído sobre la novela o el autor que comento en mis reseñas, en esta ocasión os dirijo a la página de La voz de Galicia, un artículo firmado por José A. Ponte Far que me ha gustado mucho.


viernes, 12 de julio de 2019

RESEÑA: "NOBLES Y REBELDES", JESSICA MITFORD

Fuente: @undine.von.reinecke Instagram




Ficha Técnica:


Editorial: Libros del Asteroide
Traducido por: Patricia Antón
Introducción:  Christopher Hitchens
ISBN: 9788415625766
Última edición: Junio, 2016 (4ª edición)
Páginas: 318
Idioma: Castellano
Formato :14 x 21,5 cm
Precio :22,95 €
ISBN e-book: 9788415625896
Precio e-book: 13,99 €


Sinopsis de la Editorial:


Jessica Mitford era la quinta de seis hermanas de una legendaria familia aristocrática inglesa que durante los años treinta y cuarenta se harían famosas por sus conductas supuestamente escandalosas. Con el tiempo llegaría a convertirse en una de las periodistas norteamericanas más comprometidas y conocidas de su tiempo.

Nobles y rebeldes es el inteligente y divertido relato de su infancia y juventud, pero también el retrato de una familia muy poco convencional, que consideraba que a las mujeres no hacía falta enviarlas al colegio -que bastaba con que recibieran clases de equitación, piano y francés- o que los avances médicos eran supersticiones sin fundamento.

Jessica encontraba el mundo de su familia tan peculiar como asfixiante y por eso decidió abandonarlo pronto: se escapó a España muy joven con su novio, un sobrino de Churchill, a luchar en la guerra civil; el consiguiente escándalo, que incluyó el envío de un destructor británico para recuperar a los dos prófugos, inspiró algunos de los pasajes más divertidos y mordaces de este libro.

Un retrato de familia, un libro de aventuras, un ensayo de antropología social, una historia de amor; Nobles y rebeldes es todo eso, además de una deliciosa autobiografía.


Primera propuesta musical para el libro y algo más😉👌




Lo que Undine opina del libro:



Una de las razones por las que decidí abrir el blog, vamos ya camino de medio año, fue mi gran ilusión por tener un lugar propio donde compartir los libros que han marcado y marcan mi vida. Dar mi opinión personal sobre todos aquellos autores que me han ayudado a crecer como persona humana e intelectualmente y también, cómo no, los que me han causado problemas y me han enfadado, dándome la oportunidad de aprender más; algo así como el profesor de instituto que chincha al alumno para sacar lo mejor de él.

Lo que no imaginaba al crear este sitio era el gran universo que se abría ante mí. Lecturas de Undine me ha proporcionado una manera nueva de vivir los libros. Dejando a un lado lo evidente -la lectura, investigación, documentación y diversión-, lo que el blog me ha aportado es un mundo nuevo de relaciones humanas, que va desde la cordialidad entre compañeros bloggers con los que me encanta interaccionar, hasta conocer y entrar en contacto con los profesionales que están detrás de las estupendas ediciones que llegan hasta nosotros los lectores.

Un ejemplo de ello ocurrió hace algunas semanas cuando Patricia Antón, la traductora de libro que hoy os presento, contactó conmigo para darme su opinión sobre una de las reseñas que subí recientemente y de la que ella había sido también traductora de la novela en cuestión, Fresas silvestres (Angela Thirkell). En el interesantísimo intercambio de palabras que tuvimos sobre libros y autores, salió a colación diferentes títulos, entre ellos Nobles y rebeldes, libro de Jessica Mitford que llevaba años queriendo leer y que gracias al entusiasmo de su traductora por fin me decidí a disfrutar.

Nancy Mitford
Fuente: Wikipedia
Nobles y rebeldes entra dentro de esa categoría de libros de tono autobiográfico a los que se aplica la famosa frase de <la realidad supera la ficción>. Su autora, Jessica Mitford, era una de las hermanas de la famosa escritora Nancy Mitford, autora que adoro y que no tardaré en reseñar en próximos meses. Nancy fue la primera en satirizar por escrito a su noble familia en sus novelas A la caza del amor, Amor en clima frío, La bendición, No se lo digas a Alfred, Trifulca a la vista... Todas las mencionadas editadas también por Libros del Asteroide, que leí hace años y que recomiendo encarecidamente a todo aquel que disfrute de ese peculiar sentido del humor británico envuelto en un inteligente y ácido sarcasmo.

Pero volvamos a Jessica y a su primera novela, Nobles y rebeldes. La historia comienza así:

< La región de los Cotswold, antigua y pintoresca, plagada de fantasmas y leyendas, es hoy en día una parada frecuente en las rutas turísticas. Tras haber “pateado” Oxford, es una lástima no recorrer unos treinta kilómetros más para ver algunos pueblos históricos con nombres estrafalarios: Stow-on-theWold, Chipping Norton Minster Lovell, Burford.  Los pueblecitos  han tenido una encantadora respuesta a toda esa atención. Burford, de hecho, se ha convertido en una especie de Stratford-on-Avon en pequeño, con sus antiquísimas posadas cuidadosamente reformadas para conjugar las comodidades modernas con cierto aire Tudor. Hasta tiene Coca-Cola, aunque es posible que la sirvan del tiempo, y las tiendas están llenas de recuerdos del Burdord histórico con la discreta leyenda “hecho en japón”.
Por alguna razón, Swinbrook, a solo cinco kilómetros de distancia, parece  haberse librado del turismo y ha permanecido como en mis recuerdos de hace más de treinta años. >

Aparentemente, el comienzo de Nobles y rebeldes podría corresponder a una de las muchas novelas escritas por alguna conocida novelista británica superventas, de esas que tan bien sabían vender la costa británica de Cornualles. Pero, no, si nos fijamos con un poco más de atención adivinamos  el matiz satírico, humorístico y en algún momento  perverso con el que Jessica Mitford adorna el carácter del libro. Estas sus primeras líneas nos llevan al lugar donde vivió parte de su niñez y adolescencia, Swinbrook, al que regresa después de muchos años de ausencia tras la huída de su familia y de lo que para ella estaba destinado: un brillante futuro como ama de casa de clase alta junto a un marido sin oficio conocido, y unos hijos que hubieran estudiado en Eton de ser varones, o preciosas debutantes vestidas de blanco si hubieran sido niñas, exactamente igual a la vida de  su madre.

Como decía, describe el lugar donde creció, un entorno idílico en la campiña inglesa, que para muchos de nosotros podría ser el paraíso, y no digamos para sus contemporáneos en plena depresión de entreguerras, momento en el que el paro y la pobreza asolaban el país. Pero para Jessica era una fortaleza inexpugnable, una cárcel en la que se sentía presa de sus padres y de la que escapar era la meta.

Nos narra con mucha frivolidad y humor cómo era la vida en su hogar lejos del contacto con otras niñas de su edad, educada en casa por su madre al principio, y a la edad adecuada por institutrices a quienes hacían la vida imposible entre sus hermanas y ella. Nos lleva al centro neurálgico de la familia Mitford y nos desvela sus secretos más canallas, que eran muchos y que llegaron a ocupar los titulares de la prensa del momento.

Familia Mitford
Fuente: Wikipedia
Por si alguno de mis lectores no conoce a esta familia, cosa que dudo pues su fama ha hecho correr chorros de tinta desde antes de la Segunda Guerra Mundial por escándalos de todo tipo, diré que pertenecía a ese selecto grupo de familias de alto abolengo que se relacionaban  y casaban entre ellos. 

El matrimonio Mitford lo componían David Bertram Ogilvy Freeman-Mitford, 2º barón de Redesdale, hombre sin formación intelectual alguna, que se jactaba de haber leído un único libro en su vida, Colmillo blanco (Jack London), y que de profesión era terrateniente (un desastre para las finanzas), ocupando como tal su escaño en la Cámara de los Lores; Y Sydney Bowles, Lady Redesdale, hija del editor de Vanity Fair, mujer de ideas peregrinas que educó  y crió a sus hijos con una atención agobiante de forma,  pero descuidada de fondo, dejando a sus hijas en manos de personas de moralidad cuestionable, como la institutriz que las enseñó a robar:

< No tardó en sustituirla la señorita Buntin, cuya principal contribución a nuestra educación fue enseñarnos los rudimentos del robo en las tiendas. >

El matrimonio tuvo siete hijos, un varón y seis mujeres,
Unity, hermana de Jessica amiga de Hitler
Fuente: Wikipedia
nacidos en el siguiente orden: Nancy (1904), Pamela (1907), Thomas (1909), Diana (1910), Unity Valkyrie  (1914), Jessica (1917) y Deborah (1920).

En el momento en el que arranca la historia de la novela la diferencia de edad entre los hijos mayores y las más pequeñas era tan grande, que las tres menores (Unity, Jessica y Deborah), vivían un universo  aparte de la familia, que se limitaba a la vida del aula en el piso superior de la casa, y los paseos por la finca. Ésto llevó a las hermanas a un grado de intimidad  entre ellas llegando incluso a inventarse un idioma secreto, el "Ísimo", que utilizaban perversamente en público cuando había visitas. La imaginación que las niñas tenían y en concreto la de Jessica, alimentada por lecturas variopintas sin control alguno, y una educación deficiente que les impedía asimilar correctamente la información que recibían tanto de los libros como de los personajes que visitaban la casa, algunos intelectuales otros amigos de sus hermanas mayores pertenecientes a la llamada “Bright Young People”, hacía de sus jóvenes cabecitas una jaula de grillos imaginando una vida que distaba mucho de la realidad:

< Me comparaba con la gente del mundo de los libros, probando mentalmente a encajar en su piel como una mujer que hojea una revista de moda y se imagina con cada conjunto puesto (…)Una chica de trece años es un caleidoscopio de personalidades distintas, si no, en muchos sentidos, un mero producto de su propia imaginación. A esa edad, qué eres y quién eres depende en gran medida de qué libro estás leyendo en un momento dado. Eres la pequeña heroína rubia y flacucha de El jardín secreto  y te adaptas lentamente  a la rigurosa disciplina de la vida rural inglesa después de los mimos que te ha prodigado tu devota aya hindú. Eres una de las hermanas Brontë –ni Anne ni Charlotte, sino más bien Emily – dando rienda suelta a tu genialidad desbordante en el páramo solitario (…) >

Y así transcurría la vida de estas niñas en la campiña inglesa, entre severas vigilancias que atendían a lo superficial y no a la educación emocional (término éste que hoy día está muy de moda, pero que por aquel entonces hubiera parecido “muy de clase media”, algo de lo que había que huir), y su mundo de fantasía que mezclaban con la realidad, no sabiendo donde terminaba uno y comenzaba el otro.

En el caso de Jessica, romántica y soñadora, la llevó a idear un plan “secreto” del que toda la familia era conocedora, para abrir una cuenta de ahorros con el fin de acumular un cifra suficiente que le permitiera escapar de casa y correr verdaderas aventuras. Por aquel entonces ella no lo sabía, pero su sueño se haría realidad.

Diana Mosley, hermana que se casó con
el lider del partido nazi inglés.
Fuente: Wikipedia
Con el paso del tiempo, el aburrimiento de una vida ociosa destinada a la presentación en sociedad como último objetivo, cada noticia o acontecimiento que llegaba a oídos de Jessica era motivo de cierta emoción y escepticismo, como los compromisos y bodas de sus hermanas, que eran vistas por el lado paterno siempre con cierto rencor hacia los invasores de su intimidad, la situación política en Europa con el crecimiento del nazismo no sólo en Alemania sino en el seno de su propia familia, o las acciones sociales que las damas de alta cuna hacían por los más necesitados, y que despertaba el corazón caritativo aunque confuso de Jessica, queriendo adoptar siempre el papel de heroína salvadora del mundo creando a su paso más confusión que ayuda. Todo ello contribuyó a generar en la joven una desidia interior que la madre intentaba paliar con viajes al extranjero y cruceros por el Mediterráneo, creyendo que con ello saciaría las necesidades de su hija.

Esmond Romilly
Fuente: Wikipedia
Pero Jessica ya sabía cuál era la medicina que necesitaba su corazón. Por aquellos días de su juventud un escándalo vino a salpicar los noticiarios sociales británicos, Esmond Romilly sobrino por matrimonio de Winston Churchill saltó a la palestra. El joven Romilly, vergüenza de su familia, fue expulsado de la academia militar por sedicioso y comunista. Lejos de generar repulsa en Jessica, ella lo vio como un héroe romántico, un auténtico "Robin de los bosques" que podría hacer de ella la "Marian" de su propia historia.

Aunque eran primos, jamás se habían conocido, hecho que no tuvo importancia para ella, cayendo rotundamente enamorada de Esmond por todo lo que leía sobre él en los periódicos y por los cotilleos que escuchaba a las escandalizadas matronas en las reuniones sociales. Por él sufrió cuando éste partió hacia la guerra en tierras españolas para ayudar a la república. Por él penó cuando regresó a Inglaterra enfermo de disentería. Tras muchos intentos infructuosos por conocerle, consiguió coincidir con él en una reunión y conquistar su corazón, convenciéndole sin mucho esfuerzo para que la llevara con él a luchar contra Franco en España.

Aquí comienza la verdadera historia del libro. Porque Nobles y rebeldes no es tan sólo una crónica social crítica con la educación y las carencias humanas de la clase alta británica. Nobles y rebeldes es el homenaje de Jessica Mitford al que fue su gran amor de juventud. Un hombre por el que lo dejó todo, familia, patria y comodidades, para embarcarse en una vida de correrías múltiples bajo bandera de unos ideales políticos y sociales, que en muchas ocasiones no eran suficiente excusa para las barrabasadas que hicieron a lo largo y ancho de Europa y EEUU.

Esmond y Jessica en el bar Roma de Miami donde trabajaron
Fuente: Spectator.com
Jessica narra la vida en común desde que abandonan por primera vez Inglaterra para luchar en España, nos cuenta sus correrías para conseguir sus fines políticos, su matrimonio primeramente odiado por las familias de ambos y luego promocionado queriendo evitar un escándalo mayor. Nos habla de su regreso a Inglaterra, de su vida conjunta de supervivencia con trabajos mal pagados, viviendo al día y de juerga en juerga, relacionándose con comunistas y personajes de noble  cuna de día y con aspiraciones anarquistas de noche. Una vida bohemia que les costaría muy caro a nivel personal, y por lo que tuvieron que emigrar a EEUU donde la emoción de dónde y cómo dormirían o comerían al día siguiente les acompañó casi hasta el final de su corta vida juntos. Porque Esmond, el hombre a quien Jessica se sintió unida íntimamente sin dudar de él en ningún momento pese a las calamidades y enredos en los que ella se dejaba involucrar por él, la dejaría demasiado pronto cuando al final decidió madurar y emprender la que sería su última lucha, desapareciendo en combate en la Segunda Guerra mundial.

Es una sincera historia contada con la parcialidad que da el amor y la juventud. Un relato que narra la historia de amor de dos personas que se conocieron cuando el mundo parecía querer estallar y que se unieron para vivir y luchar juntos por su verdad, sin pensar si a su paso alguien caía por culpa suya.

Hitler, Churchill, comunistas, troskistas, capitalistas, intelectuales y nobles de alta cuna desocupados, todos pasan por este libro. Porque Desmond y Jessica pertenecieron a su esfera por familia, amistad e ideología. Quienes pudieron formar parte de la historia mundial se quedaron en un simple cotilleo social, las ovejas rojas de sus familias como se les dio en llamar.

Debo confesar que durante mi apasionada lectura del libro he tenido sentimientos encontrados. Por un lado, he experimentado un rechazo constante ante la frivolidad tan repelente que me trasmitía Jessica al narrar la historia de su vida, y que tanto contrasta con la realidad de la época que le tocó vivir. Por otro lado, no he podido dejar de beberme el libro de una atacada, pues su pluma, vivaz y apasionada, te hace viajar en el tiempo y vivir en primera persona todos los acontecimientos de una época sumamente importante de la historia por la que  siempre me he sentido atraída.

Jessica Mitford
Fuente: Abretelibro.com
Durante toda la lectura no he podido dejar de comentar con quien tuviera cerca el enfado que me causaba Jessica a cada historia que contaba, porque yo, como mujer y ser humano, me he sentido en muchos momentos ofendida por su ignorancia y aparente ingenuidad que constantemente la hacían dar pasos en falso. Jessica se asemeja en todo momento a un personaje de comedia de los años treinta, una heroína salida de las novelas de su hermana Nancy, a la que de ahora en adelante leeré de otra manera, pues Jessica me ha dado las claves para ello.

Como decía al comienzo de la reseña, hay ocasiones en que <la realidad supera la ficción>, y la vida de Jessica Mitford es uno de estos casos. Víctima de la educación deficiente de unos progenitores incautos, en ella y en sus hermanas se confirma lo que siempre he sabido, que sin atención verdadera ni amor es difícil crecer derecho y con unas raíces firmes que te mantengan unido a la realidad de la vida, ser alguien válido para la sociedad y para tus semejantes, sin causar demasiados destrozos a tu paso.

Pese a todo, al finalizar el libro, he necesitado seguir en el mundo de Jessica, saber qué fue de ella tras perder a Esmond. Puedo deciros con una sonrisa dibujada en el rostro que, aunque maduró y consiguió hacer de su vida algo de cierta importancia, no cambió en esencia. Su espíritu alegre, soñador y social la llevó a seguir luchando, convirtiéndose en alguien crítico con la injusticia, pero también sus ganas de vivir la llevaron a no abandonar la senda bohemia que emprendiera un día con Esmond, a quién recordaría siempre como el compañero de su vida, pese a casarse con otro en 1943, dos años después de fallecer Esmond.

Jessica escribió libros y artículos de opinión, emprendió una lucha encarnecida contra el negocio de las pompas funerarias en los EEUU, pero también formó un grupo pop, Decca and the Dectones, grabando dos discos y llegando a ser telonera de  Cyndi Lauper en una ocasión. Sin duda, una curiosa anécdota que a nadie extrañará tras leer Nobles y rebeldes.

Para finalizar, quiero dar la gracias a Patricia Antón por inducirme a leer el libro, y felicitarla por su estupendo trabajo. También dar la enhorabuena a Libros del Asteroide por su excelente trabajo editorial, que no se limita a plasmar las palabras que dejó escritas Jessica Mitford, sino que nos adjuntan una completísima documentación compuesta por la introducción redactada por Christopher Hitchens y los dos prólogos escritos por la propia Jessica para la edición original y la reedición de 1989. Unos documentos singulres que ningún lector debe dejar de leer al comienzo del libro.

Cierro aquí esta reseña con la sensación de haberme dejado mucho en el tintero, pero también con la satisfacción de haber aprendido mucho más de lo que creía por el camino. Es mi costumbre citar siempre a alguien más sabio que yo para dejar mi última sensación del libro, esta vez no va a ser distinto, pero el mérito no es mío sino del editor, de quién tomo prestado este pasaje de Adam Smith:

< La disposición a admirar y hasta reverenciar a ricos y poderosos, y a despreciar o al menos desdeñar a personas de condición humilde y mísera es la mayor y más universal causa de corrupción de los sentimientos morales.>

Quizá hoy día Adam Smith añadiría a ese grupo formado por ricos y poderosos otros personajes mediáticos salidos de “reality shows” y redes sociales. A mis lectores dejo esta valoración.

Undine von Reinecke ♪



Segunda propuesta musical para el libro, Jessica Mitford y su grupo


Decca & The Dectones - Maxwell's Silver Hammer




La autora por la Editorial:


Fuente: Libros del Asteroide
Jessica Mitford (1917-1996), hija del barón de Redesdale, se crio junto a sus seis hermanos en la casa de campo familiar de los Cotswolds. Las hermanas Mitford, figuras famosas en la sociedad de la época, protagonizaron sonados escándalos y ninguna de ellas pasaría desapercibida: Nancy se convirtió en una famosa novelista; Diana dejó a su marido, un aristócrata multimillonario, por el líder fascista inglés sir Oswald Mosely; Unity, acólita de Hitler, se disparó en la cabeza –aunque sobrevivió– el día que Gran Bretaña declaró la guerra a Alemania; y Deborah sería duquesa de Devonshire, uno de los títulos de más abolengo de Inglaterra.

Rebelándose contra el conservadurismo familiar, Jessica se convirtió en una convencida socialista, y huyó a España con su primo, Esmond Romilly, con la intención de luchar en la guerra civil. Más adelante la pareja se mudó a Estados Unidos, donde, tras la muerte de Romilly durante la segunda guerra mundial, Jessica se casaría con el abogado y activista Robert Treuhaft y desarrolló una importante carrera como periodista combativa y famosa activista política. En su obra destacan sus libros de memorias Nobles y rebeldes (1960) y A Fine Old Conflict (1977), y los libros de reportajes Muerte a la americana (1962) y Kind and Usual Punishment (1973), hoy ya clásicos, en los que la autora denuncia los abusos cometidos por la industria funeraria y el sistema penitenciario.


La autora por Undine:


Hay multitud de artículos y libros escritos sobre las hermanas Mitford, sólo hay que poner el apellido en el buscador de Google para que salgan un montón de entradas. Yo os adjunto unos cuantos que he leído y que me parecen representativos del carácter de esta familia.