miércoles, 18 de marzo de 2020

RESEÑA: "LA VOZ DE LOS MUERTOS", FÁTIMA ELÍAS

Fuente: Undine von Reinecke


Ficha Técnica:

Colección: Reino de Cordelia          
Autores:  Antonio Seijas, Fátima Elías       
Formato: 17 x 21 rústica con cuadernillos cosidos al hilo
ISBN : 13 978-84-16968-92-3
Prólogo: Luís Pousa
Ilustrador: Antonio Seijas
SKU:RDC015
CATEGORÍA: Novedades


Sinopsis de la Editorial:


Las lápidas de los cementerios esconden un código internacional de símbolos, común a todos los camposantos cristianos del planeta, que la mayoría de los vivos no sabe leer. Árboles, flores y plantas, animales y signos tallados en las lápidas informan sobre el oficio del difunto, sus virtudes terrenales e incluso la causa de su muerte. Fátima Elías exhuma el significado de esas imágenes en una guía que da voz a los muertos, interpretando el silencio de las piedras que conforman la arquitectura funeraria. Antonio Seijas ha dibujado con todo detalle esa constelación de símbolos, para que al lector no le quepa duda de cómo se reconoce el cuerno de la abundancia, a un ángel tenante o al Rey de los terrores, la Muerte segadora. Un manual completo para traducir el lenguaje secreto de mausoleos y panteones.

Esta obra he recibido una ayuda a la edición del Ministerio de Cultura y Deporte a través de la Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura.



Propuesta musical para este libro:


Lo que Undine piensa del libro:


Cuando era muy niña, y pasaba los veranos en la aquella aldea leonesa de la que he hablado en reseñas anteriores, a la pandilla de chavales que formábamos nos gustaba jugar a cosas emocionantes; travesuras que en nuestros sitios de origen no podríamos ni imaginar. Recuerdo con especial agitación las escasas noches que nuestros padres nos dejaban llegar a casa cuando ya había anochecido. ¡Ah, qué fantásticas reuniones hacíamos!

I. San pedro (Tabladillo de Somoza)
Fuente: Aytosantacolombadesomoza.es
Casi siempre solíamos citarnos en la antigua escuela del pueblo, un lugar casi fantasmal debido al abandono, ya que hacía muchos años que sus pupitres no eran utilizados por nadie. La escuela estaba situada junto a una vieja ermita, y a todos nos parecía el lugar ideal para reunirnos y planear las intrépidas pruebas que nos imponíamos para demostrar nuestro valor, y que iba precedidas siempre de alguna terrorífica historia que alguno de los mayores del grupo contaba para asustar a los más pequeños. No había reto nocturno que no incluyera una visita ilegal al cementerio del pueblo. Un lugar apartado del centro de la población y que estaba situado junto a la iglesia de San Pedro, una edificación románica llena de historia y encanto de día, pero lúgubre al caer la noche. Más de un susto y múltiples lloros escuchábamos en aquellas reuniones, que normalmente terminaban en castigo a la mañana siguiente, porque invariablemente siempre aparecía un chivato entre los amigos que denunciaba a sus padres nuestras correrías. Eran tiempos de inocencia y despreocupación, que no veían maldad en las visitas prohibidas al camposanto, que evidentemente mi yo adulto vería como irreverentes.

Hoy echo la mira atrás y sonrío recordando aquellas travesuras que, aunque resultaban emocionantes por todo lo que conllevaban, jamás supusieron para mí motivo de pánico o miedo. El cementerio era un lugar misterioso y de "gótica belleza", donde descansaban aquellas personas de las fotos antiguas que decoraban el comedor de la casona familiar; antepasados de los que mis primos y yo oíamos contar anécdotas de sus vidas constantemente. Y que ahora descansaban para toda la eternidad rodeados de estatuas y monumentos, que estimulaban mi curiosidad e imaginación.  Era un lugar que me susurraba historias.

Lápida sepulcro de Jane Austen (C. Winchester)
Fuente: Undine von Reinecke
Es por eso que siempre me paro frente a un sepulcro al visitar una catedral. Saber quién duerme el sueño eterno en su interior y conocer qué hizo en vida es una manera de reconocer su existencia, su energía vital emana de las piedras, el bronce y el mármol que habitan. Y por ello, cuando viajo me gusta visitar los lugares donde yacen personajes ilustres: Jane Austen en la catedral de Winchester, Laurence Olivier en Westminster, o Beethoven en Viena. Y aunque mi formación artística me hace disfrutar de lo que contemplo, siempre quise conocer el significado de la simbología que decora estos lugares. Este es el motivo por el cual hoy comparto con vosotros La voz de los muertos, un libro escrito  por Fátima Elías, una escritora con la que he encontrado gran afinidad por su amor a los libros, el arte y el respeto por el pasado. Mirad lo que nos dice al comienzo de su obra:

< Era pequeña cuando asediaba a mi abuela Prudencia, una mujer viajada y culta, para que me relatase una y otra vez la noche en que ella, sus padres y otros vecinos del lugar de Chancelas (Boiro, A Coruña) se toparon con la Santa Compaña.Tenía cinco años y no sabía leer, pero suplía esa carencia escudriñando todo lo que eran las letras en las lápidas del camposanto. Si bien ahora, por deformación profesional, me declaro bibliotecaria lítica y contemplo los nichos como si fuesen los bibliotekhai -estantes de biblioteca de Alejandría que contenían los papiros del Conocimiento- en aquel entonces las colmenas de mármol rematadas en cruces solo eran las misteriosas cavidades donde se escondían los muertos.(…) Yo jugaba a adivinar quienes de aquellos que me miraban desde el lado del recuerdo serían los encapuchados que paseaban sus penas por las sendas de grava y pinos. (…)>

¡Qué importante es lo que aprendemos cuando somos niños, termina marcando quienes somos! Observar cómo sigue definiéndose la autora:

< (…) Entonces, sin saberlo, ya era coimetrómana y sorprendía a mis padres con esa querencia por visitar camposantos, museos bajo el cielo. (…)
(…) Se abrió ante mí un mundo apasionante e internacional de imágenes que representan conceptos, ideas y filosofías. Entonces me vi con una suerte de poder oculto; era capaz de oír la voz de las centurias, la de los hombres y mujeres que aun estando muertos pueden contar historias.>

Ilustración A. Seijas
Una afición se puede convertir en algo más importante, una profesión: la de investigadora. Y eso es justamente lo que he encontrado yo en el manuscrito que hoy os traigo. Fátima Elías ha recopilado en La voz de los muertos todos los conocimientos que ha adquirido a lo largo de su vida mediante el estudio, investigación y visitas a estos “museos bajo el cielo”, como define ella a los cementerios. Pero, ¿qué podemos esperar de este libro? En mi opinión, un manual de estudio. Me explico, La voz de los muertos es una guía de símbolos similar a las arquitectónicas que encontramos en el mercado, que nos hablan de los diferentes elementos constructivos o decorativos, sólo que en el caso que nos ocupa estan aplicados a los camposantos. En vez de definirnos, por ejemplo, una cornisa, nos detalla los diferentes símbolos que podemos hallar en un túmulo funerario etrusco o en un sarcófago egipcio.

Evidentemente, la historia de la humanidad es dilatada, y las costumbres culturales y sociales han cambiado de civilización en civilización, siendo el universo funerario tan inmenso como la trayectoria del hombre. Por ello la autora ha dispuesto su manuscrito en forma de diccionario o manual de fácil uso, para consultar cualquier símbolo que encontremos en nuestras visitas a museos o camposantos. La guía se divide por temas:


  1. Árboles, flores y plantas
  2. El reino animal
  3. Criaturas míticas
  4. El orbe
  5. Nuestra humanidad
  6. El mundo que hacemos
  7. Memento mori
  8. Símbolos religiosos
  9. Psicompompos
  10. Guías y portadores de luz
  11. Los ángeles, embajadores de los cielos
  12. La arquitectura en los cementerios históricos
  13. Glosario para coimetrómanos

Cementerio Zentralfriedhof
Fuente: Wikipedia
Como veis, es un manual de temario amplio y fácil uso, con el que podemos descifrar el significado de lo que estamos visitando. Así, los aficionados a la música que vayan en peregrinación a la tumba de Beethoven comprobarán que la lira, instrumento que representa la música divina en la tierra, aparece allí representada:



< (…) Así, sobre la tumba de Beethoven se alza un monumento con una lira y sobre la de Chopin llora Euterpe, la musa de la música, que sostiene en su regazo una lira rota como metáfora de la muerte del músico.>

¿Verdad que es interesante? No menos cautivador es el diccionario de la simbología floral que aparece al comienzo del libro, no conozco a nadie a quien no interese el significado de las flores en los diferentes campos de la vida. Fátima Elías nos guía en este mundo de la naturaleza y nos explica su simbología en el mundo funerario, acompañando muchas de sus explicaciones con versos o poemas de los grandes de la literatura mundial. Por ejemplo encontramos la definición de Campánula, florecilla de la gratitud, acompañada por los musicales versos de la maravillosa Christina G. Rosetti:

<La esperanzan es una campánula que tiembla desde su nacimiento.El amor es como una rosa que alegra el mundo.La fe es un lirio que crece blanco y esbelto.El amor es una hermosa rosa para delicia del mundo.Las campánulas y los lirios crecen sin espinas.Pero la rosa con sus espinas, los glorifica a ambos>.(La esperanza es una campánula)

Ilustración de A. Seijas
Unos versos que encierran belleza y romanticismo propio del momento histórico en el que se escribieron. Y si de romanticismo hablamos, también encontramos motivos y simbologías que hablan de amor eterno. Fátima Elías describe en su libro algún ejemplo como el de las manos enlazadas:

< (…) La imagen de la mano de un hombre -podemos identificarla por los puños de la camisa- y de la de una mujer -la bocamanga remata en vuelillos- indica matrimonio y representa el amor más allá de la muerte. La persona que murió primero sostiene la mano al otro, con los dedos superpuestos, guiando al cónyuge al cielo.>

Estos son algunos ejemplos de lo que podemos encontrar en La voz de los muertos. Un libro curioso e interesante que estudia una parte muy importante del conocimiento de la humanidad, puesto que desde tiempos ancestrales el hombre ha venerado a sus difuntos, y que engloba en él historia, arte, religión costumbres y ciencia. Una guía útil y rápida de consultar, para las personas versadas en estos temas, e instructiva para todo aquel que su curiosidad le lleve a querer conocer otras facetas de la cultura.

C. Winchester
Fuente: Undine von Reinecke
Un libro que es accesible a cualquier lector, ya que está escrito desde la cercanía con un lenguaje claro y directo. Y que además, da algunas sencillas pautas histórico-artísticas, para orientar aquellas personas que su formación en estos campos haya sido olvidada por el paso del tiempo; algo que agradecerán muchos lectores al visitar las grandes edificaciones arquitectónicas de los camposantos más célebres del mundo como el de Highgate (Londres), o el Staglieno (Génova). Un manuscrito en definitiva, que va dirigido al público en general y que puede ser leído poco a poco, o llevarse de viaje como fiel compañero turístico. Como así aconseja Luís Pousa en el bonito prólogo del libro, que veo indicado leer antes de iniciar la lectura de La voz de los muertos.

Ilustración Antonio Sejas
Fuente: Undine
No quiero terminar esta reseña sin mencionar las ilustraciones que acompañan este manuscrito. Dibujos realizados por Antonio Seijas, y que ilustran maravillosamente los símbolos que Fátima Elías describe en el libro. Por último, quiero hacer llegar mi felicitación a la editorial Reino de Cordelia por apostar siempre por la cultura en sus publicaciones. Un regalo que como decía Don Miguel de Unamuno da la libertad:


<Solo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe. La libertad que hay que dar al pueblo es la cultura.> Miguel de Unamuno.



Undine von Reinecke ♪


La autora por la Editorial:


Fuente: Editorial Reino de Cordelia
Fátima Elías
Es bibliotecaria y educadora social. Coruñesa de nacimiento, rinde culto a la muerte como todo buen gallego, lo que la llevó a realizar un curso de especialista en Imaginería Funeraria. Basó sus estudios en el bicentenario cementerio de San Amaro, donde ya la conocen los vivos y los muertos. Le fascinan los tebeos, fue cantante en un grupo de gothic metal y disfruta sacando fotos en los camposantos y desempolvando en las redes sociales el recuerdo de los que nos precedieron.


El ilustrador por la Editorial:


Fuente: Editorial Reino de Cordelia
Antonio Seijas

(Ares, 1976) Es historiador del Arte, ilustrador, pintor y autor de cómic. Ha publicado las novelas gráficas Un hombre feliz, ganadora del Certamen Castelao de la Diputación de A Coruña (2006) y premio del público al Mejor Guion en el Salón del Cómic de Barcelona (2008), también adaptada al radio-teatro por la Radio Nacional Eslovena; Cartas de Inverno, Premio Isaac Díaz Pardo al Mejor Libro Ilustrado por la Asociación Galega de Editores (2012), y La Luz, nominada a Mejor Obra Nacional en Expocómic (2014). Como ilustrador ha trabajado para el sector del libro, los discos, la televisión y la publicidad.


26 comentarios:

  1. Hola.
    De siempre me han llamado la atención los cementerios y sus esculturas, recuerdo que de pequeña me solía "perder" en el de Derio y mis padres me reñían porque no querían estar más tiempo del necesario y se veían obligados a esperarme hasta que yo me cansaba de ver las esculturas y panteones.
    También tengo la costumbre de visitar en mis viajes los cementerios y tumbas así que este libro me servirá de guía en mis próximas visitas.
    Un saludo.

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    1. Buenas tardes:
      Sin duda cuando somos niños vemos las cosas sin prejuicios y aprensiones, eso nos hace disfrutar de la vida mucho mejor.
      Espero que el libro te guste y me cuentes las visitas que haces en tus viajes. Así me las apuntaré para los míos.
      Un abrazo, y cuídate mucho!!

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    2. Espero que lo disfrutes, Samarkanda. Está hecho desde el cariño por los camposantos del que tú también hablas. Besos!

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    3. Undine: no sé si ya lo habrás visitado pero te recomiendo el cementerio protestante de Roma, una maravilla, y creo que menos conocido que el Highgate o el Père-Lachaise.
      Damadeluna: seguro que lo disfruto y me acompañará en mi próximo viaje.
      Saludos.

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  2. Aunque desde luego es un libro que incita mi curiosidad no creo que me anime con él. Los cementerios tienen algo fascinante ¿verdad?
    Besos

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    1. Sí, Inés, tienen una conexión con nosotros. Es inevitable no pararse y contemplar algún nombre del pasado.
      Con respecto al libro, si algún día te cruzas con él échale un vistazo, seguro que picas, o no, pero será interesante. :)
      Un beso grande, y cuídate con especial cariño estos días!!

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  3. Gracias por tus generosas palabras, querida Undine. La verdad es que estoy muy orgullosa; nos ha quedado un libro de esos de "para siempre".

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    1. Buenas tardes:
      Son palabras sinceras que salen del corazón. Lo que siento es no estar a todo gas estos días, para haber hecho más justicia a esta maravillosa publicación. El cariño con el que se ha escrito y editado este libro rezuma.
      Un abrazo y mis mejores deseos!! Cuídate mucho!!

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  4. Hola Undine, sin duda es un tema super interesante y que siempre me ha llamado la atención, por eso es que te agradezco tu reseña tan completa e ilustrante.
    Besitos y cuidate mucho.

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  5. Cuando tenía unos 11 años, murió un amigo mío de leucemia y un par de años después, su padre se suicidó 😖 me marcó tanto todo eso que me obsesioné con la muerte, no por miedo, que va, me atraía esa especie de misterio alrededor, los símbolos, las leyendas, me lo leía todo. Para ser una familia con más incinerados que enterrados 🤫 me despiertan una atracción los cementerios...🤗
    Me encanta el libro, y más aún tu reseña, me embobas.

    Besitos 💋💋💋

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    1. Buenas noches, Yolanda:
      ¡Qué impresionante los recuerdos que compartes! Las experiencias que tenemos cuando somos tan jóvenes sin duda nos marcan, como decía e la reseña, a veces para bien, y otras veces no. En tu caso me alegra comprobar que te han servido para abrir una puerta a la cultura, al igual que me sucedió a mí.
      Ya me contarás qué te parece este libro cuando lo leas.
      ¡Un beso grandísimo, querida amiga!

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  6. Los cementerios siempre tienen algo de misterio y fascinación. Pero no me gusta perderme en ellos, tengo que reconocerlo... El libro me lo apunto para una amiga que sí que le encanta perderse por ellos.
    Besotes!!!

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    1. Buenas tardes, Margari:
      Entiendo tus sentimientos, es muy común que suceda esto a las personas. Espero que a tu amiga le guste el libro.
      Un abrazo, y muchas gracias por leerme!! ¡Cuídate mucho!

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  7. Los arqueólogos e historiadores tienen una fuente de información fundamental en los enterramientos. Me ha interesado mucho este libro; gracias por la recomendación. Abrazos.

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    1. Buenas tardes:
      Pues sí, tienes toda la razón, los enterramientos han sido siempre una fuente de información buenísima. Yo, con todo mi respeto hacia las personas que descansan en los camposantos, veo eso lugares como un vínculo con la historia, de ahí mi interés.
      ¡Muchas gracias por leerme y comentar! ¡Cuídate mucho!

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  8. Yo en el pueblo no iba a una vieja escuela sino a una iglesia casi en ruinas que tenía más de dos siglos. Qué sensación y sobre todo a la noche. Gracias por recordármelo
    El libro, no sé qué decirte... sí y no. Me atrae pero, al mismo tiempo, no me gustan los cementerios. Creo que lo dejaré pasar
    Besos

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    1. Buenas tardes, preciosa:
      Entiendo que no gusten los cementerios, es más lo respeto muchísimo. Son diferentes maneras de sentir la pérdida, algunos lo hacemos de cerca y otros necesitan distancia. Todo es válido desde el respeto, ¿Verdad?
      Un abrazo grande y mi cariño en estos días de confinamiento!!

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  9. Hola Undine!! Ya cuando te la vi en la redes llamó muchísimo mi atención este título y me has picado muchísimo la curiosidad por él. ¡Genial reseña y gracias por tu recomendación!¡Que se te pase rápido la cuarentena! Besos!!

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    1. Buenas tardes:
      Si el libro te llamó la atención, ya verás cuando lo leas!! Es un documento interesantísimo, para los amantes del arte, la historia y la cultura. Ya me contarás tu opinión cuando lo leas.
      Un abrazo muy grande!! Cuídate mucho!!

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  10. Ayy que razón tienes cuando dices que lo que aprendemos en la infancia termina marcando lo que somos...
    Me encantan los cementerios, la historia que esconden, los diferentes símbolos y su significado en las esculturas... Es un libro para mí. Seguro que lo disfrutaré.
    Gracias por la recomendación. ;)
    Besos y cuídate mucho.

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    1. Buenas tardes:
      Perdona que conteste tan tarde, pero desde la cuarentena, mi portátil se rifa en casa.
      Me alegra que coincidamos en gustos. Este libro es un documento francamente interesante para todos los que sentimos la curiosidad por seguir aprendiendo. Además, es un buen compañero de viaje.
      Si finalmente lo lees, no dejes de contarme tus impresiones.
      Un abrazo, y cuídate mucho!!

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  11. Me pasa como a ti, que me pongo a mirar las lápidas, más por respeto y veneración que por cotilleo. Recientemente he visitado la abadía de Westminster y vaya lo que hay allí pero es un punto la que muestras de Austen... El libro no lo conocía pero creo que sí me podría gustar. No para ahora, que necesito lecturas más livianas pero sí para más adelante. BEsos

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  12. No conocía este libro, pero me ha llamado mucho la atención. Me gusta visitar los cementerios antiguos. Hay mucha paz y ningún sentimiento morboso. Genial lo Jane Austen.
    Un abrazo.

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  13. ¡Buenas tardes, Undine!:
    Me gusta este libro, lo veo como para ir leyendo poco a poco. Visité hace unos años el cementerio inglés de Málaga y aunque me resulta extraño elegir ese lugar como destino de paseo, lo cierto es que tiene un encanto especial sin faltar el respeto a lo que representa. Ver gente pasear por el cementerio como si fuera un parque cualquiera la primera vez que fui a Inglaterra me pareció curioso. Creo que aprendería mucho leyendo este libro. Igual que sigo aprendiendo cada vez que vengo aquí.
    Besitos

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  14. Holaa!! no lo conocía de nada pero, sinceramente, suena muy, muy interesante, así que me lo llevo apuntado. Gracias por compartir la reseña.

    Blessings!!

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  15. Qué parecidas somos, yo tambiçen soy de las que leen todas las inscripciones de las lápidas que me encuentro cuando entro en una iglesia o catedral... y por supuesto los cementerios en mis viajes por Europa son visita fija; sé que a mucha gente le parecerá un horror, pero los cementerios antiguos, deformados por el tiempo y profanados por la naturaleza que va buscando su sitio, destilan mucha belleza y paz. Y me fijo en todo tipo de simbologías cuando miro las lápidas, pero las relacionadas con libros, que realmente no tienen simbología alguna salvo la evidente (supongo), me atraen como una polilla, qué le voy a hacer.

    Será un libro que caiga cuando se pueda.

    ¡Besote!

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