RESEÑA: A ORIENTE POR EL NORTE, ANNE MORROW LINDBERGH
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| Fuente: Undine von Reinecke |
Ficha Técnica
Editorial: Nórdica Libros
Traductora: Blanca Gago
Fecha de publicación: 20/01/2025
Tamaño: 140 x 220 mm.
Encuadernación: Rústica
Páginas: 216
Fecha de publicación: 20/01/2025
ISBN: 979-13-87563-01-1
PVP.: 21,50 €
Sinopsis de la Editorial
A Oriente por el norte fue la primera obra en ganar el National Book Award de no ficción.
En 1931, Charles y Anne Morrow Lindbergh emprendieron un vuelo a Oriente por la ruta del gran círculo, del que nació este maravilloso libro, donde Anne Morrow cuenta, con precisión y belleza, sus experiencias como radioperadora novata y copiloto. En su periplo conocerá a los orgullosos y tímidos inuits de la isla del Rey Guillermo o a los eufóricos tramperos rusos de Kamchatka, llegando hasta el fascinante Japón. Un clásico de la literatura de viajes. «Uno de los libros más bellos y conmovedores que se han escrito» Sinclair Lewis.
Propuesta musical para este libro
*Crédito del vídeo: Canal de YouTube Ruth Etting-Tema
The Legend of Ruth Etting/ ℗ 2020 Master Tape Records
La canción que el lector está escuchando es All of Me, un célebre tema e icono del jazz, que escribieron Gerald Marks y Seymour Simons en 1931. La primera cantante en grabarlo fue Belle Baker, aunque lo popularizó el mismo año de su lanzamiento la gran estrella de los años 20 y 30 Ruth Etting. Tan buena acogida tuvo esta melodía a lo largo de la historia, que la canción ha sido grabada en múltiples ocasiones por nombres clásicos del género como Billie Holiday, Louis Armstrong, o Frank Sinatra.
He elegido All of Me en versión de Ruth Etting para acompañar la reseña de hoy, porque la canción surgió el mismo año en que el matrimonio Lindbergh realizó su hazaña viajera, y esta es relatada en A Oriente por el norte de Anne Morrow Lindbergh.
Lo que Undine opina del libro
<La única posibilidad de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de ellos, hacia lo imposible.> Arthur C. Clarke (1917-2008)
Decía el poeta, dramaturgo y crítico literario británico estadounidense T. S. Eliot (1888-1965) en Little Gidding, el último de sus Cuartetos, que no dejaremos de explorar y que, al final de nuestra búsqueda, llegaremos a donde empezamos y conoceremos por primera vez el lugar. Este axioma, que reflexiona sobre el autoconocimiento, la evolución personal y la trascendencia que ambos asuntos ejercen en el individuo, me lleva a considerar cómo esto se refleja en la memoria de cada lector. Esta memoria, como una especie de biblioteca virtual compuesta por multitud de conectores, va conformando un mapa literario mental rico que nos muestra el camino que aún nos falta por andar.
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| Fuente: Undine von Reinecke |
A Oriente por el norte es precedido de uno de los prólogos más emotivos que he leído —escrito por la propia autora—, que comienza así:
<Tal vez un prólogo esté pensado para quien escribe, más que para quien lee. Llega un momento en que el texto escrito, incluso si son unas memorias de viaje, se alza para exigir una justificación, requerir una explicación. Se pregunta:
« ¿Quién soy? ¿Cómo me llamo? ¿Por qué estoy aquí?». Nos cierra el paso y no hay manera de esquivarlo. Entonces hay que sentarse con calma y responder a esas preguntas mediante un prólogo.>
A Oriente por el norte narra una gran aventura en la historia de la aviación: el viaje que realizó Anne Morrow Lindbergh junto a su marido, el famoso pionero de la aviación Charles Lindbergh (1902-1974). Durante un periplo de exploración y documentación realizado en 1931, Anne viajó desde Nueva York hasta Nankín, cruzando la frontera ártica y pasando por diferentes lugares de Canadá, Alaska, Rusia, Japón y China.
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| Anne y Charles Lindbergh en el Sirius (Fuente: Wikipedia) |
Durante todo el periplo, Anne redactó un interesante cuaderno de bitácora donde recogió muchas de las incidencias del viaje, las experiencias que acumuló y algunas de las reflexiones personales que atesoró observando otras formas de vida y confraternizando con los nativos de los diferentes lugares en los que amerizó.
Es así como nació A Oriente por el norte (cuyo título original en inglés es North to the Orient), una obra cuya primera edición vio la luz en 1935 a cargo de la editorial Harcourt, Brace and Co. La recepción de la obra fue excelente desde el principio, obteniendo múltiples elogios tanto por parte del público como de la crítica. En tal grado gustó la historia firmada por Anne Morrow Lindbergh que la primera tirada (25.000 ejemplares) se agotó en los primeros días, y la tercera impresión se realizó antes de finalizar la primera semana. Tanto gustaron estas memorias viajeras, que la obra obtuvo el prestigioso premio National Book Award de no ficción, convirtiéndose en la obra inaugural del galardón en su categoría.
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| Edición en inglés de Mariner Books, 1966 Fuente: Amazon |
Por otro lado, y no menos importante, el texto supone un valioso documento histórico internacional como crónica parcial de una época. Por poner un ejemplo, la escritora relata los trágicos acontecimientos derivados de las inundaciones del río Yangtsé, ocurridas en el verano de 1931. Su visión como testigo autorizado —su marido y ella sobrevolaron la zona para ayudar en labores de rescate— resulta realmente sobrecogedora, ofreciendo una descripción desoladora del paisaje y un panorama aterrador del comportamiento humano derivado de la catástrofe.
Sin embargo, esta nota gris del texto es una excepción, ya que el espíritu imperante en A Oriente por el norte goza de gran optimismo y de un agudo sentido del humor. De hecho, los lectores aficionados a la narrativa británica de entreguerras escrita por mujeres descubrirán afinidades con el estilo irónico de Nancy Mitford, el sarcasmo de E. M. Delafield, el divertido ojo crítico de Stella Gibbons e, incluso, con la pluma desenfadada de D. E. Stevenson, autora de la memorable novela El libro de la señorita Buncle (1934). Con respecto a este último punto, la escritora intercala inteligentemente a lo largo de este relato de viajes pequeños pensamientos que invitan a soñar con una sociedad más acogedora para la mujer. Y en sus encuentros con otras mujeres de diferentes culturas emociona comprobar que ya en aquellos días podía hablarse de sororidad.
En ese mismo sentido, el tono humilde que utiliza para describir sus equivocaciones y avances en el campo de la aviación como radioperadora y piloto novel —Anne Morrow Lindbergh fue la primera mujer de los Estados Unidos en obtener la licencia de piloto planeador (1929)— no debe llevar a equívocos, ya que la autora de este relato tuvo una exquisita formación.
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| Dwight Whitney Morrow, padre de Anne Morrow Lindbergh Fuente: Wikipedia |
El deseo de volar le llegó cuando conoció en 1927 a Charles Lindbergh, con quien se casaría dos años más tarde. En aquella época, él gozaba ya de fama mundial como héroe de la aviación por realizar el primer vuelo en solitario transatlántico y sin escalas en el trayecto entre Nueva York y París. El éxito profesional acompañó a la pareja en sucesivos años, durante los cuales realizaron diferentes viajes de exploración que fueron determinantes en los avances realizados en el campo de la aviación y en sus nuevas rutas.
En este punto, quisiera hacer un inciso que me lleva al comienzo de la reseña. Me refiero a la mención del mapa literario que todo lector guarda en la memoria, el cual va creciendo con cada lectura. En el caso que nos ocupa hoy, mientras leía A Oriente por el norte recordé una famosa obra de ficción.
Me refiero a Asesinato en el Orient Express de Agatha Christie (1934), novela que utiliza para su trama, entre otros motivos literarios, un penoso y trágico acontecimiento ocurrido en la vida del matrimonio Lindbergh. Este suceso conmovió a la sociedad norteamericana y motivó la aprobación de la Lindbergh Law en los Estados Unidos, una ley que convirtió el secuestro interestatal en un delito federal. Evidentemente, Christie cambió el nombre y el género de la víctima en su novela.
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| Cartel de desaparecido hijo de los Lindbergh, 1932 Fuente: Wikipedia |
Sea como sea, el relato de A Oriente por el norte se publicó en 1935, casi tres años después de aquel trágico suceso. Por ello, resulta profundamente conmovedor leer los pasajes dedicados a su malogrado hijo sabiendo lo que ocurriría después. Es más, la crítica asegura que la autora supo transformar su dolor en una especie de resiliencia familiar que se vio reflejada en una literatura brillante, un rasgo que también se haría evidente en sus narraciones posteriores.
Y hasta aquí llegan mis impresiones de hoy. Ha sido todo un descubrimiento viajar junto a Anne Morrow Lindbergh y explorar con ella aquellas tierras vírgenes que aún quedaban a comienzos de la década de 1930.
Como si de Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift se tratara, A Oriente por el norte nos hace vivir una verdadera aventura de las de antes, y nos lleva a reflexionar sobre lo diminuta que es nuestra vida en el conjunto de la civilización global.
<El amor y el deseo son las alas del espíritu de las grandes hazañas.> Goethe (1749-1832)
Undine von Reinecke ♪
La autora por la Editorial
Anne Morrow Lindbergh (Englewood, 1906-Vermont, 2001). Nacida en Englewood, Nueva Jersey, en 1906, Anne Morrow se casó con el aviador Charles Lindbergh en 1929, dos años después de que este culminara el primer vuelo trasatlántico entre Europa y Estados Unidos sin escalas. Morrow escribió numerosos libros, entre ellos Regalo del mar o Listen! The Wind, así como cinco volúmenes de diarios y cartas, entre ellos Bring Me a Unicorn o Hour of Gold, Hour of Lead. Además de otras distinciones, recibió la medalla Hubbard de la National Geographic Society en reconocimiento a sus logros obtenidos en la exploración, el descubrimiento y la investigación.






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