jueves, 5 de diciembre de 2019

RESEÑA: "LA CASA INTACTA", WILLEM FREDERIK HERMANS


Fuente: @undine.von.reinecke Instagram




Ficha Técnica:


Editorial: Gatopardo Ediciones
Traducción: Catalina Ginard Féron
Epílogo: Cees Nooteboom
Páginas: 80
Formato: 20 x 12,5 cm
ISBN: 978-84-17109-71-4
Publicación: 14 octubre 2019
PVP: 12.90 €


Sinopsis de la Editorial:


Europa del Este, 1944. Un soldado holandés que lucha con un grupo de partisanos se refugia en una casa señorial durante un cese de hostilidades. La casa está casi intacta, ajena a los estragos de la batalla, y el partisano se instala en ella como si la guerra nunca hubiese tenido lugar: se baña, se viste con la ropa que encuentra en el armario, come algunos restos de comida. Cuando las fuerzas alemanas recuperan la plaza y unos soldados nazis llaman a la puerta, él decide hacerse pasar por el propietario de la casa. Pero ¿cómo se las arreglará para mantener el engaño?

La casa intacta es un clásico de la novela corta que, cuando se publicó en 1951, causó una enorme repercusión en la sociedad holandesa de la época, en los tiempos en que prevalecía el discurso de la heroica resistencia antinazi, donde se muestra —sin distinción de bandos— cómo la brutalidad de la guerra puede acabar con cualquier pátina de civilización.



Propuesta musical para este libro:



Sinfonía Nº 2, Willem Pijper



Lo que Undine piensa del libro:


Vicente Aleixandre junto a la tumba
de Miguel Hernandez.
Fuente: elpais.com
Esta mañana, mientras tomaba mi primer café del día, escuché contar a un miembro de mi familia la triste historia del apresamiento del poeta Miguel Hernández.  De cómo quiso escapar a Portugal en la primavera de 1939; y cómo fue apresado al querer vender un reloj que le regaló Vicente Aleixandre con motivo de su boda. Al ser éste un lujoso objeto que no casaba con su paupérrima imagen, fue tomado por un ladrón común y entregado a la Guardia Civil, entre quienes sería identificado por un vecino de su localidad. El desenlace final es de sobra conocido por todos.

Estoy segura que muchos de vosotros estáis al tanto de los hechos, pero para mí eran completamente nuevos. Y teniendo tan reciente la lectura de La casa intacta, novela que hoy reseño, no pude evitar la analogía. Ahora entenderéis por qué.

Hará unos diez años comencé a interesarme por la literatura testimonial de la Segunda Guerra Mundial, fruto de la lectura de Suite francesa, novela inacabada de Irene Nemirovsky. La mirada privilegiada de la escritora, su narración de los acontecimientos sociales más cotidianos protagonizados por el pueblo francés en la ocupación nazi; su ojo crítico no rencoroso, pese a ser ella misma víctima de sus conciudadanos… Todo lo que encontré en Suite francesa me llevó a buscar otras lecturas, que me ayudaran a construir el puzle del panorama social en la Europa de la Segunda Guerra Mundial. Me motivó a conocer los distintos comportamientos entre los habitantes de las naciones que componen este viejo continente, esos ciudadanos de a pie que pueblan las calles y que se escandalizan de los horrores que contemplan, mientras esconden a su espalda la daga venenosa de la hipocresía y el odio.

Fuente: Undine von Reinecke
Una mujer en Berlín (anónima), El silencio del mar (Vercords), La tregua (Primo Levi), y un largo etcétera  de obras y autores, que me han levado a reflexionar  sobre el carácter del ser humano: sus conductas en momentos de crisis, sus rencores capaces de infamias terribles nunca imaginadas, odios y aberraciones que convierten al ser humano, en mi opinión, en un sujeto inferior a la altura de la peor bestia. Y así, como Miguel Hernández fue identificado por un convecino ocasionando su destino fatal, ¿quién podría afirmar hoy día, que tu colega del trabajo con el que tomas el café diariamente, no te pudiera denunciar por tu credo, llegado el caso, si se viera en la necesidad? España, Francia, Alemania, todas las naciones lo llevan en su ADN, después de leer La casa intacta, del holandés Willem Frederik Hermans, me reafirmo en esta idea.

Varsovia 1944
Fuente: Kienyke.com
La novela, ubicada en un lugar indeterminado de la Europa del Este, narra la historia de un individuo holandés miembro de un grupo de partisanos de todas las nacionalidades, en los estertores de la Segunda Guerra Mundial. En su avance contra el ejército nazi, su grupo llega a una población abandonada por sus habitantes. El guerrillero, harto de los horrores de la guerra y de sus zafios compañeros a los que no entiende, se  separa del grupo y se dispone a explorar la ciudad. En su callejeo llega hasta una peculiar casa que parece haberse librado de las consecuencias de la guerra. Cuando entra para investigarla, parece como si sus habitantes se hubieran ausentado  cinco minutos antes, dejando todo dispuesto para recibirle: comida, baño y cama. El protagonista  toma posesión de esta curiosa casa, disfrutando de todos los placeres primarios que la guerra le quitó. Pero,  la paz de la que comenzaba a gozar se rompe cuando la ciudad es recuperada por el ejército nazi. Sin tiempo para pensar en las consecuencias, la necesidad le hace adoptar la figura de propietario de la casa, dando alojamiento en ella a un grupo de oficiales alemanes. ¿Será capaz de sobrevivir? ¿Será descubierto por sus huéspedes nazis?

La casa intacta es una novela breve de apenas setenta páginas. Pero su contenido está tan intensamente bien narrado, y es tan profundamente impactante, que al finalizarla parece como si de una novela de gran envergadura se tratara. El lector queda exhausto ante tanta franqueza. Porque, aunque los hechos relatados no atienden a acontecimientos verídicos, lo cierto es, que pudieran haber sucedido tal y como Willem Frederik Hermans los escribió. No en vano, él mismo fue testigo directo de la Holanda ocupada durante la Segunda Guerra Mundial.

Para conseguir su fin, ese “baño de realidad”, el escritor maneja a la perfección trama y emociones. Tiende una trampa psicológica al lector en la que éste cae irremediablemente, para ser engullido en el punto y final del libro por el impactante desenlace.

Comienza su causa haciéndonos  escuchar al protagonista; narrando sus pensamientos en el fragor de la batalla: sus sensaciones, las observaciones sobre sus compañeros, sus recuerdos del comienzo de la guerra, la soledad y el hastío que siente. Consigue que quien está leyendo el relato se identifique con el protagonista. Empatiza con él, comprende su derrota emocional, su cansancio físico y su conducta fría  y enajenada ante ciertas situaciones:

< (…) Aun  así, no se me ocurría otra cosa que hacer salvo correr. Todo acabaría, por fin acabaría todo. Eché la cabeza hacia atrás muerto de miedo. Así salté por encima de los cuerpos que había tendidos en medio de la carretera, sin mirarlos más de lo necesario para no tropezar con ellos. Pero no sucedió nada. >

El miedo, la desolación, la soledad más absoluta le acompañan, le hacen sentirse invisibles:

<Dos perros vinieron a mi encuentro, les tendí la mano, pero ellos empezaron a perseguirse sin hacerme el menor caso.  Tuve la sensación de estar muerto, como si yo pudiera ver a los perros y sin embargo ellos a mí no. No podía quitarme de la cabeza la idea de que los perros me habían atravesado, en lugar de pasar de largo.>

En este peregrinar sin rumbo cierto, separándose de su grupo y haciendo oídos sordos a unas órdenes de su superior que no entiende, se topa con una casa, “la casa”. Su imagen impoluta entra en contraste con lo que ha visto en tantos años de guerra de podredumbre y muerte. Es entonces cuando llegamos al clímax emocional sintiendo junto al protagonista cada pálpito de su corazón:

<Me asomé a la puerta que se abría a un pasillo al final del cual podía ver la luz exterior. Las manos empezaron a sudarme cuando, desde lo alto de la escalinata, miré hacia atrás antes de entrar. Imagina que nunca has estado en otro lugar más que en este, o que has conquistado esta casa, esta colina, como solución a un acertijo: esta casa, de entre todo lo que existe en el mundo. Esa idea me impresionó tanto que me limpié los pies al entrar y sólo después cerré la pesada puerta empujándola con ambas manos.>

La casa le conquista, le devuelve su humanidad perdida en tantos años de guerra. Se desprende de su sucio uniforme, se lava, se viste con prendas limpias y almidonadas. Y el lector lo entiende todo, se identifica más que nunca con el partisano: siente el bienestar del agua caliente sobre la piel, el regocijo al saciar el hambre, el olor de la ropa limpia, el confort de dormir en una cama. Cosas que sentimos como normales porque no nos faltan.

El protagonista se hace dueño de la mansión, la cual inspecciona  encontrando misterios en ella que prefiere omitir por el momento. Convierte la casa en su castillo, la guerra allí no existe. Pero su tranquilidad se ve interrumpida cuando recibe la visita de un alemán. La ciudad ha sido reconquistada por tropas nazis. Y él adopta el papel de anfitrión de la mansión por miedo, para escapar de una muerte segura.

Es entonces cuando empieza la verdadera historia. Un relato marcado por el vértigo que provocan los sucesos que se describen. Una sucesión de acontecimientos, que dan emoción e intriga al texto, a la par que repulsión y tristeza; sin que por ello el lector pueda dejar de leer hasta finalizar el libro. Y todo ello, sembrado de personajes que van apareciendo con cuentagotas, acentuando a su paso el caos emocional. Figuras caricaturescas de realidad, que reflejan a la perfección las aristas del carácter humano, mostrando lo peor de él.

Una historia de ficción que tristemente podría ser verdad, porque todo lo que aquí se cuenta son viñetas de realidad: violencia, odio, crueldad… Ingredientes con los que se cocinan las guerras. Una narración que pone sobre la mesa lo que el ser humano es capaz de hacer en momentos de oscuridad.

<Rodeé la bañera, con la bayoneta detrás de la espalda. Me alcanzó una bocanada de perfume, como si su piel estuviera ardiendo y todo se evaporara a la vez. Arrojé la bayoneta a un lado, rodeé el cuello de la mujer con ambas manos y apreté (…)>

Miembros de la Resistencia Holandesa,1944
Fuente: Wikipedia
Cuenta Cees Nooteboom en su magnífico epílogo del libro, que esta novela cayó como una bomba en Holanda. Sus compatriotas de la posguerra aun se sentían orgullosos de la labor de la resistencia  holandesa, y no querían escuchar las atrocidades que se cometieron, anhelaban reconstruirse. Necesitaban tiempo para asimilar la verdad, quizá inducidos por un sueño romántico, como al que se refiere Jean Paul Sartre en su famosa cita: “Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad”.  Pero enterrar la verdad no es la solución, nunca da buenos frutos. Sepultar la memoria es lo que nos ha llevado al caos actual de violencia, terrorismo e incertidumbre. Medio mundo contempla a la otra mitad con rencor.

Frederik Hermans se vio obligado a exiliarse voluntariamente a Francia ante la incomprensión de su país. Años más tarde sería recompensado por su labor literaria con el premio más importante de sus letras, y hoy goza de gran reconocimiento. Su mordiente sinceridad le costó caro a nivel personal, pero su aportación al puzle histórico de la depravación humana es ya una leyenda. Un testimonio que nos debe servir de ejemplo a nosotros, y a las generaciones venideras. Porque si no es así, si no conseguimos parar el círculo vicioso en el que ha caído la humanidad, seguirán azotando como un látigo sobre nosotros las sabias palabras de Séneca:

<”A los que corren en un laberinto, su misma velocidad los confunde”.>



Undine von Reinecke ♪





El autor por la Editorial:


Fuente: Wikipedia
Willem Frederik Hermans (1921-1995) fue un prolífico y versátil escritor holandés. Escribió́ ensayos, estudios científicos, poesía, cuentos y novelas; entre estas últimas cabe destacar El cuarto oscuro de Damocles (1958) y No dormir nunca más (1966). Se le considera uno de los autores más importantes del periodo de posguerra en Holanda. En 1977 obtuvo el Premio de Literatura Holandesa, el galardón literario más prestigioso de los Países Bajos.







Undine os propone para complementar la lectura:


Si tenéis curiosidad por conocer más sobre la situación social holandesa en la Segunda Guerra Mundial, podéis ver este vídeo que habla sobre ello:




También os propongo que veáis una interesante película que encontraréis fácilmente, El libro negro. Esta film narra una historia llena de luces y sombras, que tiene como protagonista a la resistencia holandesa. No dejéis de verla, es apasionante. Aquí os dejo el trailer:



Ficha Técnica de la película:

Año: 2006
Director: Paul Verhoeven
Actores: Carice van Houten,  Thom Hoffman,  Halina Reijn,  Sebastian Koch,  Waldemar Kobus, Christian Berkel,  Derek de Lint
Sinopsis:
Tras la ejecución de su familia a manos de los nazis, una joven judía se une a la resistencia que lucha contra la ocupación en Holanda. Su misión será infiltrarse en el Cuartel General Nazi, seduciendo a un alto oficial alemán para obtener información y poder liberar a un grupo de combatientes que han sido capturados.

32 comentarios:

  1. Me ha picado muchisimo la curiosidad, voy a leer este libro seguro.
    Me encanta como escribes y tu forma tan original de acompañar las reseñas con música o recomendaciones cinéfilas.

    un abrazo.

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    1. ¡Muchísimas gracias!
      Lo cierto es que es una novela muy recomendable para quienes estén interesados en el tema. El autor escribe francamente bien, y su mordaz estilo no deja inmune a nadie.
      Para mí ha sido todo un descubrimiento.
      Un abrazo, y muchas gracias por leerme y comentar!!

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  2. En efecto, Undine, según leía el argumento pensaba en la película El libro negro, pero te diré que el argumento, muy original, por cierto, tampoco sería de extrañar que no fuera mera invención. Vamos, en el caso del autor puede que sí, pero una guerra da para infinidad de situaciones impensadas, nada ordinarias, incluso desmesuradas, más incluso que la vida cotidiana, que ya depara de por sí imprevistos. Pero eso es lo de menos. A mí siempre me han interesado la intrahistoria de las guerras, creo que son prolongaciones terrible, pero prolongaciones, de la vida civil llamada en paz. Ya va viendo más films y supongo que novelas que no solo narran hechos bélicos, sino situaciones dentro del conflicto -amores, subsistencia, resistencias comunes, normalidad dentro de la anormalidad, etc.- que nos dan más la medida de la alteración de una sociedad cuando hay guerras.

    Tu frase: "¿quién podría afirmar hoy día, que tu colega del trabajo con el que tomas el café diariamente, no te pudiera denunciar por tu credo, llegado el caso, si se viera en la necesidad?" es algo que siempre he pensado, seguramente yo más que tú, porque sospecho que te gano en años, y es que siempre escuché cosas de niño sobre la Guerra Civil española, luego de joven aún me enteré de más e incluso hace poco han llegado a mis manos manuscritos testimoniales de gente que sobrevivió. La denuncia por envidia, odio, intolerancia a las ideas del otro, ambición por quedarse con las propiedades del que iba a ser calificado como enemigo, etc. fue un elemento directo para las matanzas cuando la guerra civil. Testimonio sobrados hay. Y si entonces, e incluso en otros episodios anteriores de nuestra historia, ya sucedieron acontecimientos análogos, ¿por qué no podría ocurrir en el futuro si la condición humana adecuada al territorio en este caso es la misma? Todo reside en que la situación sea mala, económica y socialmente, y entonces las mediocres ideas de mucha gente se vuelven pésimas y les impulsa los instintos más primarios, que no los de la Razón.

    Disculpa, no es que me haya salido del tema. De la novela que propones no puedo decir nada, ya informas tú bastante, y mira, no sé si quiero leer todo lo que has escrito, porque no quiero que la brillantez de tu exposición me condicione en un momento dado que decida leer el libro, jaj.

    En otro tiempo leía, ya que citas a Primo Levi, bastantes cosas suyas y en general sobre la soah, que hay mucho y de primera mano de supervivientes del holocausto. Tuve que dejarlo en un momento dado. Me sentía apesadumbrado, agobiado, mal, pesimista, impotente ante la maldad humana.

    Muchas gracias por permitir mi modesta expresión, Undine. Te felicito por esa capacidad lectora y extractora que tienes.

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    1. Buenos días.
      Me encanta leerte, siempre enriqueces las publicaciones.
      Sobre lo que dices, a mí tampoco me extrañaría que el autor supiera de un hecho como el que cuenta en el libro. Después de todos estos años leyendo sobre aquella guerra y sus supervivientes y difuntos, el argumento del libro se me hace muy creíble.
      Hace unos años visité el museo de la resistencia en Blois, después de haber leído a Vercors. Preguntamos al guía del museo cómo llevaban las familias de la vecindad la situación de haberse denunciado unos a otros durante la ocupación nazi. El guía nos respondió, que cerrando los ojos y olvidando...
      A mí me ocurrió como a ti, tuve que abandonar este tipo de lecturas por un tiempo. La casa intacta es mi primera lectura al respecto después de cuatro años, creo, de cambio de tercio.
      Te recomiendo muchísimo a este autor, ha sido todo un descubrimiento para mí.
      Un abrazo, y muchas gracias por tus aportaciones, son fantásticas!!

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  3. Se ve una historia dura y real. Me suelen gustar estos libros y me lo llevo anotado así como la película. Ha sido una gran reseña.

    Te envío un abrazo ;)

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    1. ¡Muchísimas gracias!
      Ya verás que la novela se lee de un tirón, en una tarde la tienes. Es una lectura muy recomendable, aunque tremendamente triste.
      Un abrazo, y muchas gracias por leerme y comentar!!

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  4. La leí hace tiempo y tenía ya un vago recuerdo, aunque sé que me gustó mucho; es lo malo del paso del tiempo en el recuerdo de lo que se ha leído, por eso hago fichas con lo que leo, ya no con todo como hacia de joven, pero me puede más la pereza que la falta de memoria 😂
    Venga, tengo que releerlo y está editorial me encanta.

    Pedazo reseña, Milady Undine.
    Besitos 💋💋💋

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    1. ¡Madre mía, Yolanda, no hay autor o libro que no hayas leído!
      ¡Cómo me gustaría tomar un café contigo y charlar sobre un montón de cosas! Sospecho que aprendería mucho contigo.
      Un beso grande, preciosa, y muchas gracias por leerme y comentar!!

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  5. Hola.
    No lo conocía pero los libros ambientados en época de guerras me suelen gustar. Lo anoto para buscarlo en la biblioteca.
    Un saludo.

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    1. No sé si lo encontrarás en la biblioteca, la edición es de este otoño. Quizá la encuentres en edición antigua.
      Si lo lees, no dejes de comentarme tus opiniones.
      Un abrazo, y muchas gracias por leerme y comentar!!

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  6. Buenas tardes, Undine:
    La verdad es que me has liado y luego me he desliado. Me gusta la historia de la casa, las sensaciones y por ahí me has ganado. Según leía pensaba que quizás no hubiera tanta cosa que me aleja de las lecturas de guerra y que al ser un escenario pequeño sería manejable para mí. Pero las palabras crueldad, violencia y odio tienen demasiado peso. Solo con el fragmento de la bañera ya voy servida.
    Sé que muchas veces se dice eso de que no hay que olvidar para que no se repita y que hay que saber qué pasó pero creo que es inútil porque eso está en manos de gente que no va a pensar y actuar de forma diferente por haber leído un libro o doscientos sobre el Holocausto.
    Un abrazo

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    1. Buenos días, Norah:
      No, este libro no es para ti. Ya nos vamos conociendo, y sé que la violencia desatada no va contigo, lo pasas mal. Eso sí, creo que este libro vino bien en su momento. No hay que guardas la porquería bajo la alfombra.
      Estoy contigo en una cosa más, mirar al frente y luchar por una vida mejor, sin acarrear lastres.
      Un beso fuerte, y muchas gracias por leerme y aportar tus interesantes opiniones como siempre!!

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  7. No conocía este libro. Me gusta la época en la que se desarrolla. Y sobre la situación de Holanda, en concreto, no he leído nada. Tomo buena nota. Interesante el documental del Museo de la Resistencia. La peli me la apunto también.
    Besotes!!!

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    1. Buenos días, Margari:
      La peli la encuentras en You Tube sin problemas, está muy bien. Y la novela es muy intensa, dura, pero francamente interesante!!
      Si la lees, no dejes de comentarme tus impresiones.
      Un abrazo y mil gracias por leerme y comentar!!

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  8. Me pasa como a Margari, no conocía este título de la editorial...pero bueno, es que últimamente no he tenido tiempo de nada con la opo y me he despistado de todo esto ;)

    El libro, al igual que los párrafos que has añadido, me parecen tan reales como duros. Pero eso no es algo que me eche para atrás, todo lo contrario, me gustan este tipo de lecturas que, aún conociendo todo el horror de lo que se vivió, consiguen seguir enseñándonos cosas. Yo desde luego no me quiero perder esta historia.

    Lo del poeta español también dio la casualidad de que lo descubrí hace poquito...una casualidad que acabó en un triste final.

    Un besazo y feliz puente

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    1. Buenos días:
      La verdad es que sí, es una historia muy dura. Los holandeses no quisieron saber en su momento que este tipo de acontecimientos se dieron entre las filas de sus héroes, pero así fue, y el escritor quiso contárselo al mundo. Una novela muy interesante.
      Ya me contarás qué te parece cuando la leas :)
      Un abrazo, y muchas gracias por leerme y comentar!!

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  9. Holaa!! pues esta vez creo que lo dejaré pasar porque no suena como mi tipo de libro o la clase de lectura que busque o necesite en estos momentos, pero aún así siempre es un placer leer tus entradas:3

    Blessings!!

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    1. Sí, lo entiendo!! Es una lectura difícil de aceptar, no es para cualquier momento.
      Si en alguna ocasión te sientes con energía, no dejes de echarle un ojo, es muy interesante.
      Un abrazo, y muchas gracias por leerme y comentar!!

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  10. Me encantan este tipo de lecturas y tengo especial debilidad con esta editorial, ah y con tus reseñas! jaja Excelente, felicidades!
    Besos

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    1. ¡Muchísimas gracias por tus palabras!
      A mí también me encanta Gatopardo, y con esta novela me reafirmo. Se sale totalmente del perfil de sus publicaciones, y le aporta a la editorial un plus.
      Un abrazo grande, y muchas gracias por tus palabras nuevamente!!

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  11. Primero quiero darte la enhorabuena por tu estupenda reseña, como siempre. Y es que no solo me aclaras su parte literaria, sino también su valor social. Es cierto que no sabemos como reaccionaríamos en determinadas situaciones, por eso, pienso en todos esos que se ponen medallas moralistas un día, y al siguiente hacen todo lo contrario con la misma pátina de rectitud. Qué bien les vendría leerse esta novela. Abrazos.

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    1. Tiene toda la razón!! Menos hablar y más acción, de la buena, por el camino de la paz y el entendimiento.
      Confiemos en ser nosotros los primeros en dar ese paso.
      ¡Muchísimas gracias por leerme y por tus amables palabras! ¡Un abrazo!
      PD: Por cierto, no he podido añadir tu URL a mi lista de blogs que sigo. Ya me dirás qué puedo hacer, ¿vele?

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  12. Tiene que ser una lectura dura y triste, habrá que elegir bien el momento para leerla
    Besos

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    1. Exacto, dura y triste. Es evidente que no es para cualquier momento. Yo la leí después de leer Resurrección de Tolstoi, me pareció un complemento fantástico, ideológicamente hablando...búsqueda de paz, lucha contra la violencia.
      Si algún día te decides a leerla, espero que te guste tanto como a mí,
      Un abrazo grande, y muchas gracias por leerme y comentar!!

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  13. Me parece muy interesante y lo cuentas tan bien que entran ganas de leerla ya.
    Besos

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    1. ¡Muchas gracias, Ayla!
      Si finalmente la lees, no dejes de contarme tus impresiones.
      Un beso grande, y muchas gracias por leerme y comentar!!

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  14. Mira, tenía en el punto de mira como próxima compra de esta editorial "La escritora vive aquí", pero después de leerte apunto también este, y el que primero caiga. Su brevedad y emoción me ha recordado a "Le silence de la mer", que tú bien nombras en la reseña y que tantos recuerdos me ha traído de tiempos pasados compartidos en otras galaxias interplanetarias xD... quiero releerla el año que viene). Y sí, yo estoy segura que el vecino, el compañero de trabajo o el que compra el pan en el mismo sitio que tú, te venderían para salvar el pellejo llegado el caso, ya fuese por miedo o por bajeza moral. Las consecuencias son las mismas.

    ¡Besote!

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    1. Buenos días, Inquilina:
      Que no te engañe la mención al Silencio del mar, en La casa intacta no encontrarás ni una pizquita de empatía. Aunque sí te digo, que su lectura es muy instructiva e interesante.
      Y sí, yo también creo que me denunciaría mi vecino o el compañero de trabajo, y quizá no sólo por salvar el pellejo...En fin, es casi Navidad, no hablemos de cómo está la vida!! :)

      Un beso, preciosa, y mil gracias por pasar a leerme y comentar!!
      PD: Deseando leer tu reseña de La escritora vive aquí!!

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  15. Hola preciosa!
    Me alegro que te haya gustado, yo la voy a dejar pasar, de momento prefiero otro tipo de lecturas, eso sí, no la descarto para más adelante pues pinta genial.

    ❀ Fantasy Violet ❀
    Besotes! 💋💋

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    1. Hola Violeta:
      Entiendo que es una lectura dura, y no todo el mundo puede enfrentarse a ella. Por eso escribimos reseñas, entre otras cosas, para guiar al lector hacia los libros que prefieren :)
      Un abrazo, y mil gracias por leerme y comentar!!

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  16. Hola Undine!! El argumento de esta novela me llama muchísimo, la desconocía al igual que su autor. Creo que es un libro que disfrutaría mucho. ¡Fantástica reseña y gracias por el descubrimiento! Besos!!

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  17. ¡Hola! Creo este tipo de novelas, libros testimoniales, sobre la II Guerra Mundual son mejores que cualquier otro tipo de novelas históricas que parecen estar muy de moda hoy día y que a mí me producen una pereza enorme. Este novela que reseñas me parece muy, muy interesante porque al final el soldado holandés actúa como un simple ser humano que solo busca sobrevivir, aunque sus acciones no sea heróicas. Me gusta mucho lo que cuentas, así que tomo nota.

    No sé si habrás leído Reencuentro de Fred Uhlman, yo no la he leído pero he leído reseñas muy positivas y creo que podría gustarte.

    Un saludo!

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