miércoles, 24 de junio de 2020

RESEÑA: "LOS FUEGOS DE OTOÑO", IRENE NÉMIROVSKY


Fuente: Undine von Reinecke


Ficha Técnica:

Traductor:  José Antonio Soriano Marco

Sello: SALAMANDRA

Precio con IVA: 18.00 €

Fecha publicación: 05/2020

Idioma: Español

Formato, páginas: Tapa blanda con solapas, 256

Medidas: 139 X 220 mm

ISBN: 9788418107009

EAN: 9788418107009

Colección: Narrativa

 

Sinopsis de la editorial:


Finalizada la Primera Guerra Mundial, Bernard Jacquelain regresa de las trincheras con una medalla, pero desilusionado ante la falta de perspectivas. Tras los horrores presenciados en el frente, lucha por hacerse un hueco en el mundillo de los negocios turbios que campan a sus anchas en París. ¿Qué puede atraer a la bella y sensata Thérèse del rebelde y un tanto desvergonzado Bernard? A pesar de los desengaños y sufrimientos que puede acarrearle esa relación, Thérèse lo quiere y confía en que la fuerza del amor acabe por imponerse. Durante diez años, gracias al dinero fácil, ambos disfrutan de los mediocres placeres de la vida burguesa, pero cuando los tambores de guerra vuelven a sonar con fuerza y el futuro se torna incierto, todo empieza a desmoronarse.

Ambientada en el París febril y disoluto de entreguerras, Los fuegos de otoño es no sólo un retrato íntimo de unos hombres y mujeres en busca de una libertad imposible, sino también una semblanza implacable y sobrecogedora de una clase social presa de sus privilegios y costumbres.

 

Propuesta musical para este libro:


French suite Nº1 in D minor BWV812, Andreas Schiff



Lo que Undine piensa del libro:


< Suite: Composición instrumental integrada por movimientos muy variados, basados en una misma tonalidad.> 2ª acepción de la palabra. R. A. E.


Fuente:Wikipedia

Siempre que leo o escucho la palabra “suite” irremediablemente me vienen a la mente las maravillosas piezas musicales compuestas por Johann Sebastian Bach. Me refiero a las Suites Francesas compuestas en el primer cuarto del siglo XVIII por el insigne alemán. Unas obras musicales a las que se otorgó la denominación “francesas” equivocadamente, según los expertos, aunque ello no quita valor artístico y musical a las piezas.

Pero en el mundo creativo hubo otra Suite francesa que conmovió al mundo cuando salió a la luz. Me refiero a la famosa novela escrita en 1942 por la malograda escritora de origen ruso Irene Némirovsky. Obra cumbre de su narrativa, escrita en la clandestinidad por la escritora debido a la prohibición a los judíos de publicar libros por parte del gobierno francés durante la ocupación nazi.



Fuente:Casadellibro
Este manuscrito estuvo oculto durante muchísimos años y fue encontrado casualmente por las hijas de la autora entre las cosas que dejó. Era un amasijo de papeles sueltos escritos por una voz que no quería callar las barbaries que veía a su paso mientras huía de la constante persecución lunática del ejército de Hitler y sus cómplices franceses. La publicación póstuma de Suite francesa supuso para el mundo entero un estandarte contra la injusticia que provocan los fanatismos, vengan de donde vengan. Además, ayudó a rescatar y reivindicar la figura de esta escritora que fue superventas en Francia antes de la invasión alemana y a quien se quiso silenciar en 1942 con su asesinato en el campo de concentración de Auschwitz. Gracias a su publicación el mundo entero conoce hoy la exquisita narrativa de Némirovsky. Novelas como El caso Kurílov, El maestro de almas, o Nieve en otoño confirman la grandeza de esta escritora a quien se ha querido comparar con nombres tan ilustres de la literatura como lo son Balzac o Dostoievski

Fuente: megustaleer

Pero su gran obra final, en mi opinión, no podemos decir que fuera sólo la aclamada Suite francesa, que sin duda ofrece una realista, mordaz y muy aguada mirada de lo que supuso el peregrinar de los parisinos huyendo de los alemanes. Desde mi punto de vista, sus últimas novelas componen una sinfonía global de estampas francesas de la época, que nos dan la panorámica total de lo que fue la evolución ideológica y social de este país desde la Gran Guerra hasta 1942. Comenzando su discurso con Los bienes de este mundo (publicada por entregas y bajo pseudónimo en 1941), continuándolo con Los fuegos de otoño (escrita en 1942 y publicada póstumamente) y finalizando éste con la ya mencionada e inacabada Suite francesa. Tres novelas, tres historias que nos hablan del desmoronamiento social francés a causa de las dos guerras mundiales, haciendo gran hincapié sobre el modo de vida de la burguesía.

Hoy os vengo a hablar de la segunda de las novelas que ha sido publicada recientemente en España, me refiero a Los fuegos de otoño. Una obra  finalizada por su autora en la primavera de 1942, y que fue escrita paralelamente a Suite francesa, publicándose de manera póstuma en 1957 por la editorial Albin Michel. Existen dos versiones mecanografiadas de la novela, que se conservan en el Institut Mémoires de l’Édition Contemporaine: La primera es la que vio la luz en 1957;  la segunda es un documento corregido por la autora en el que incorporó y suprimió pasajes hasta dar con la intención definitiva de la obra. De esta última versión podemos hoy disfrutar los lectores de habla hispana gracias al Sello Salamandra, que ha utilizado la edición de Olivier Philipponnat (biógrafo de Némirovsky) y Teresa Manuela Lussone (experta en la obra de la autora); que añadieron algunos de los capítulos eliminados por la escritora, para que los lectores podamos comprender mejor la parte de la historia correspondiente al periodo comprendido entre 1914 y 1918.

Los fuegos de otoño comienza así:


<En la mesa había un ramillete de violetas frescas; una jarra amarilla con la tapa en forma de pico de pato, que se abría con un leve chasquido para dejar pasar el agua; un salero de cristal rosa con la leyenda “Recuerdo de la Exposición Universal, 1900”. (En doce años, las letras que la formaban se habían descolorido y medio borrado.) Había un enorme pan dorado, vino y el plato único: un estupendo ragú, con los jugosos trozos de ternera púdicamente cubiertos por la salsa cremosa, entre los tiernos y aromáticos champiñones y las rubias patatas. Ningún entrante, nada para abrir boca: la comida es cosa seria. En casa de los Brun, se atacaba el plato fuerte desde el principio. No hacían ascos a los asados, equiparables al arte clásico por la sencillez y la rigurosidad de sus reglas, pero la cocinera ponía todo su amor y todo su esmero en la preparación de elaborados guisos. En casa de los Brun, la cocina era cosa de la suegra, la anciana señora Pain.

Los Brun eran pequeños rentistas parisinos. (…)>

 

Nos encontramos en el París de 1912 en casa de los Brun. Se trata de una familia burguesa de clase media formada por tres miembros: el padre, Adolphe, viudo desde hace tiempo; la hija de quince años, Thérèse; y la suegra,  la señora Pain, que hace las labores de señora de la casa. En el momento en que comienza la historia están todos sentados a la mesa para celebrar un banquete dominical junto a sus invitados: la familia Jacquelain, un matrimonio cuyo mayor orgullo es su único hijo Bernard, un adolescente brillante en los estudios del que se esperan grandes cosas; y el sobrino de Adolphe Brun, Martial, aspirante a médico, que sueña con abrir su propia consulta médica y algún día poder hacer de Thérèse su esposa, pese al parentesco y la gran diferencia de edad.

Fuente:Pinterest

La comida se desarrolla con cordialidad y buen humor, con postres, café y puro, en un pequeño comedor de la casa semejante al de tantos hogares burgueses del París de la época. Al término de ésta se les une Raymond Détand, un estudiante de derecho amigo de Martial, que no tiene dónde caerse muerto pero sí mucha audacia, es lo que se denomina un superviviente. Sólo resta por llegar la señora Humbert, una viuda de muy buen ver, que ha sabido sacar adelante a su guapa hija Renée montando una pequeña sombrerería, y cuya única ambición es divertirse y “casar bien” a su hija. Cuando por fin están todos reunidos en el domicilio de los Brun, juntos emprenden el tradicional viaje en metro hasta la avenue des Champs-Elysées de las tardes dominicales, para observar pasar a los grandes personajes de la ciudad: esa élite aristocrática y famosa que luce sus mejores galas mientras pasea en sus lujosos carruajes. Cuando la jornada concluye, cada uno regresa a su casa a la espera del lunes, para que se inicie una nueva semana donde todo volverá a comenzar.

Pero esa vida pausada y predecible a la que nuestros protagonistas están aficionados está a punto de desaparecer, puesto que dos años más tarde con el estallido de la Gran guerra los sueños y las reglas del juego cambiarán para la sociedad. Y nuestros protagonistas acogen esas nuevas directrices con diferente talante: la generación de los padres con escepticismo e incredulidad, confiando en una pronta victoria francesa; los jóvenes, como Martial, con recelo y sentido del deber, renunciando a sus aspiraciones privadas como doctor y ofreciendo sus servicios médicos al ejército de su país; el más joven de todos, Bernard con un agudo patriotismo y ferviente compromiso, abandonando los estudios y enrolándose en el ejército en contra de la voluntad de sus padres. Y las chicas, ¿cómo viven Thérèse y Rénee esta guerra? Ambas trabajarán como enfermeras en un hospital de París atendiendo a los heridos. Thérèse tendrá que afrontar con estoicismo una gran pérdida personal, mientras que Rénee no querrá oír hablar de pena alguna, sólo de diversión al límite.

Fuente: Historiayguerra.net

Pero la contienda dura mucho más de lo que en un principio se podía cree. Francia está pagando muy caro haber entrado en combate y los sueños de gloria. Todos sabemos cómo terminó aquello pese a la victoria final aliada; el elevado número de víctimas y el desastre humano y social que provocó: Una guerra que causó el hundimiento de la civilización tal y como se entendía, los valores y la moral que eran válidos hasta 1914 desaparecieron, para dar paso a una nueva Francia gobernada con otro talante por individuos, muchas veces en la sombra, que supieron ver en la contienda bélica su ocasión para medrar a cualquier precio, sin importar lo que eso suponía para el país.

A ese París oportunista y sin normas, donde el hombre honrado tiene que trabajar día a día por un mísero sueldo para vivir mientras otros se enriquecían con la especulación, llega Bernard Jacquelain superviviente de la guerra. Pero del joven carismático y valeroso de 1914 ya no queda nada. La miseria, la muerte y la destrucción que ha visto en el frente lo han aniquilado. Su forma de entender las cosas ha cambiado, él quiere vivir a lo grande, con desenfreno: fiestas, mujeres y el vértigo que da la forma de conseguir dinero fácil. La educación que le dieron sus padres ya no le vale, la desprecia. Y así, guapo, joven y con talento, es invitado a las grandes fiestas de la noche parisina donde se relacionará con todo tipo de personajes influyentes que le enseñarán cómo se hacen en los nuevos tiempos las cosas. En ese entorno se cruzará con dos viejos conocidos: la guapa y seductora Rénee, que hará de él lo que quiera; y con Raymond Détand, quien es ahora uno de los personajes más influyentes en la nueva Francia.

En contraste con ese mundo de lujo y desenfreno está Thérèse, su antigua amiga de la infancia. Ella, pese al cambio sufrido en la personalidad del joven y siendo víctima de su superficialidad, cae totalmente enamorada de él. Ella será el baluarte en el que se refugie Bernard cuando el castillo de naipes que construye una y otra vez sin descanso a lo largo de casi dos décadas se derrumbe.

 

Los fuegos de otoño cuenta la historia del devenir social, político y económico de Francia, desde el punto de vista privilegiado de Irene Némirovsky. La novela nos es contada a través de las experiencias vividas durante tres décadas por sus principales protagonistas, Bernard y Thérèse, valiéndose de las acciones de los personajes secundarios para poner el contrapunto a la línea argumental principal. La novela se divide en tres partes:

  • 1912-1918, época prebélica hasta la finalización de la Gran Guerra.
  • 1920-1936, época entreguerras.
  • 1936-1941, periodo prebélico a la Segunda Guerra Mundial hasta el momento en que finalizó la novela Irene Némirovsky, cuando todavía quedaba mucho para que la contienda concluyera.

En la primera parte, que comienza con el periodo anterior a la Gran Guerra, se nos narra cómo era la vida de la pequeña burguesía antes de que el mundo cambiara para siempre. Su forma de vida pausada y sus firmes costumbres, que eran comunes en la mayoría de ellos.


<Sentados en sus sillas de hierro, las familias veían pasar a los príncipes, los millonarios y las grandes cortesanas. (…) Los adultos se sentían plácidos, satisfechos, sin envidia, pero llenos de orgullo: “Por las cuatro perras de las sillas y el billete de metro -se decían los parisinos-, podemos ver todo esto, disfrutarlo. No somos meros espectadores de la obra, sino también actores (figurantes de lo más humilde), con nuestras hijas bien arregladas, con sus sombreros nuevos, nuestra labia y nuestra alegría proverbial. Después de todo, habríamos podido nacer en otro sitio -pensaban-, en uno de esos países donde sólo con ver los Campos Elíseos en postal todos los corazones bien nacidos laten más deprisa”.>
 

También analiza cómo la sociedad parisina contempla desaparecer rápidamente todo lo que anteriormente conocía como bueno, sin que nadie lo pueda frenar. A causa de los sueños patrióticos de grandeza y de victoria rápida, que se construyeron sobre mentiras; cimientos poco sólidos incapaces de mantener esa caduca sociedad.


<”Ahorro…Honor conyugal…Virginidad…”, se convertían poco a poco en vocablos anticuados, casi ridículos.>


Falsedades que alimentaban al pueblo francés mientras sus hijos peleaban en el frente, viviendo unos horrores que muchos de ellos jamás pudieron contar. Y los que regresaron no quisieron rememorar.


<Martial no había estado demasiado tiempo en su flamante tren sanitario de la retaguardia, que, según aseguraban los periódicos con orgullo, podía albergar hasta ocho camas por vagón, lo que hacía un total de ciento veintiochos heridos por tren. Servía para enseñarlo, para consuelo de los civiles y estímulo de los neutrales. En realidad, los heridos viajaban en trenes de mercancías y vagones de ganado, se desangraban, agonizaban y morían a lo largo de las pequeñas rutas departamentales.>


La segunda parte, que abarca el periodo entreguerras, Némirovsky centra su mirada en los hombres y mujeres que sobrevivieron, mostrando especial hincapié en esa clase de individuos capaces de rentabilizar una desgracia. Hace un desglose cáustico y mordaz sobre los tejemanejes políticos, económicos y morales de esa clase social nueva que tomó las riendas del país debilitándolo hasta la última consecuencia.


<Era un mundo cínico, que se vanagloriaba del fango del que había salido. Era la época en que, cuando se le preguntaba a un nuevo rico cómo había ganado “todo ese dinero”, el susodicho respondía sonriendo: “¡Pues en la guerra, como todo el mundo!”>


Un mundo trepidante, inestable y sin honor, donde la palabra de un hombre valía tanto como sus finanzas. Y que destruyó las defensas morales y sociales de un país que no pudo asumir lo que vendría después.


<De hecho -pensaba Bernard-, puede que lo que busquemos sea eso: temblar, alegrarnos, arriesgarnos, escapar de la muerte…Tendrían que habernos propuesto grandes aventuras…batallas nuevas, un mundo que reconstruir. Sólo han sabido ofrecernos mujeres y dinero.>


La última  parte de la novela comienza en 1936 cuando en Europa se empiezan a respirar los aires de la nueva guerra. Una guerra que llegaría pocos años después con la invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939, y en la que Francia entró dos días más tarde declarando la guerra a Alemania.

En este último tramo de la historia Irene Némerovsky se prepara para llegar a la conclusión final de su argumento. Da una salida honrosa a sus protagonistas, que representan al individuo francés medio de la época, mientras hace una instantánea de las consecuencias nefastas a las que llegó Francia debido a la dejadez moral y política de sus mandatarios. Pasa muy por encima de los acontecimientos bélicos y el comportamiento de la sociedad parisina ante la invasión alemana, aunque los menciona, en favor de la trama central: la historia de Thérèse y Bernard.

Es este último punto que he comentado el que me hace pensar que Irene Némirovsky necesitaba escribir Suite francesa para coronar su instantánea sobre la burguesía francesa de la época. Una imagen que no fue capaz de completar en Los bienes de este mundo, ni con Los fuegos de otoño; donde aún muestra fe en el ser humano. El último movimiento de su "suite" quedó inconcluso debido a su detención y posterior asesinato en el tristemente famoso campo de concentración. No obstante, y afortunadamente, su legado ha llegado hasta nosotros como una advertencia a todas las generaciones posteriores en contra de la violencia, los fanatismos y la pérdida de los valores sociales que otorgan al individuo la humanidad.

Se ha dicho en ocasiones que las novelas de Némirosvky son historias que inciden en el dramatismo argumental. No lo niego, pero, ¿no es cierto que la vida de la autora superó con creces la ficción de sus novelas? Sólo hay que leer su biografía para confirmarlo. Yo con lo que me quedo es con su preciosa narrativa que está plagada de sugestivas historias humanas. El interesante análisis psicológico que hace en ellas de sus personajes, la mordaz mirada social y humana de sus tramas, la magistral construcción de las atmósferas que envuelven sus novelas…Todo ello hace que sus novelas gocen de una inconmensurable belleza y fácil lectura, ante la que el lector sensible cae humildemente rendido.

Los fuegos de otoño es un vivo ejemplo de su escritura. Una disertación valiente y personal de cómo veía Irene Némirovsky la Francia de su tiempo, escondida tras una historia de amor y desamor entre dos personas, con los altibajos propios de la vida real. Una audacia ésta que quizá le diera excesivo protagonismo durante la última etapa de su vida, costándole muy caro al final. Pero si algo destaca en el conjunto de la obra de la autora, y en especial en sus obras de su periodo final, es la honestidad. Un valor que hoy se echa tanto de menos y al que ya Mark Twain se refería en su tiempo como “la mejor de todas las artes perdidas”. A mí, queridos lectores, sólo me resta citar a Henry David Thoreau cuando decía:


<En vez de amor, dinero o fama, dame la verdad.>

 

Undine von Reinecke ♪


 

 Edith Piaf -Sous le ciel de Paris



La autora  por la Editorial:

Irène Némirovsky nació en Kiev en 1903 en el seno de una familia acaudalada que huyó de la revolución bolchevique para establecerse en París en 1919. Hija única, Irène recibió una educación exquisita, aunque padeció una infancia infeliz y solitaria. Años antes de obtener la licenciatura en Letras por la Sorbona, su precoz carrera literaria se inicia en 1921 con la publicación del texto Nonoche chez l'extralucide en la revista bimensual Fantasio. Pero su salto a la fama se produce en 1929 con su segunda novela, David Golder, la primera que vio la luz en forma de libro. Fue el inicio de una deslumbrante trayectoria que consagraría a Némirovsky como una de las escritoras de mayor prestigio de Francia, elogiada por personajes de la talla de Jean Cocteau, Paul Morand, Robert Brasillach y Joseph Kessel.

Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial marcó trágicamente su destino. Denegada en varias ocasiones por el régimen de Vichy su solicitud de nacionalidad francesa, Némirovsky fue deportada y murió asesinada en Auschwitz en 1942, igual que su marido, Michel Epstein. Sesenta años más tarde, el azar quiso que Irène Némirovsky regresara al primer plano de la actualidad literaria con el enorme éxito de Suite francesa, su obra cumbre, descubierta casualmente por sus hijas, publicada en 2004 y galardonada a título póstumo con el premio Renaudot, entre otras muchas distinciones. Las novelas de Irène Némirovsky, publicadas en español por Salamandra, han sido traducidas a treinta y nueve idiomas, demostrando el interés por una autora que se sitúa sin duda entre los grandes escritores del siglo XX.


36 comentarios:

  1. No he leído nada de esta autora y me apetece mucho probarla, este libro pinta muy interesante, veré cual puedo conseguir y a ver si este año me quito las ansias de leerla.

    Gracias por tu reseña.

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    1. Buenos días, Jani:
      Irene Némirovsky es una voz especial, no podría recomendarla más. A mí me hubiera gustado comenzar con ella por "Los bienes de este mundo", de haber sido editado cuando conocí a la autora. Pero lo hice como casi todo el mundo, leyendo Suite francesa.
      Yo te aconsejaría que leas El baile, una obra muy corta y de sus inicios como escritora. Así podrás conocer la capacidad psicológica y narrativa de la escritora. Luego puedes continuar con la novela que te parezca, todas son estupendas. Eso sí, las tres que hablan de las guerras mundiales son algo excepcional.
      Un abrazo y muchas gracias por leerme!!

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  2. ¡Hola Undine! De Irene Némirovsky leí Nieve en otoño hace ya unos añitos y me gustó sobre todo la forma de escribir, su prosa. No descarto para nada volver a leerla algún día y me ha parecido muy interesante todo lo que nos has contado sobre sus novelas y tengo pendiente también ver la peli "Suite francesa"
    Una reseña completísima
    Un beso

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    1. Buenas tardes, Marian:
      Si no has leído Suite francesa, yo te invito a que leas antes Los bienes de este mundo y Los fuegos de otoño. Y cuando hayas terminado esas tres novelas, entonces sí, ve la película basada en Suite francesa. Te lo digo porque en mi opinión es una adaptación flojilla y puede darte pereza leer luego la novela. Eso sí, a cambio te propongo que veas El silencio del mar, que está basada en varios relatos cortos de Vercors, un contemporáneo de Némirovsky. El argumento de la película recuerda a una de la historias de Suite Francesa. En esta ocasión el director hizo un buenísimo trabajo.
      Un abrazo y muchas gracias por leerme y comentar!!

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  3. Mi querida Undine, fíjate que esta no la he leído a pesar de tenerla siempre en mente, y es que la autora conquista tanto o más con su narrativa como con sus personajes.

    Buenísima reseña.
    Besitos 💋💋💋

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    1. Buenas tardes, Yolanda:
      No la has leído, ya era hora que reseñara yo algo que aún no has leído para poderte ofrecer algo yo a ti, que siempre es al revés. :)
      Ya en serio. La novela ha salido hace poquito, no creo que se editara antes en España. Quiero que sepas que es una auténtica maravilla. Un privilegio leer a Némirovsky dándonos su opinión con respecto a la historia francesa. Y con respecto a la istoria humana que mantiene la trama...¡Qué bien habla de amor esta mujer, con cuanto realismo!
      Un abrazo grande, preciosa, y muchas gracias!!

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  4. ¡Hola! Pues no he leído nada de la autora, pero me da curiosidad. Me resulta sorprendente pensar en que si sus hijas no hubieran encontrado la novela jamás habría visto la luz. Seguro que hay miles de obras valiosísimas que se han perdido de esa forma. Me la apunto porque tengo ganas de conocer su prosa. ¡Un beso!

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    1. Buenas tardes, Seveth:
      Tienes muchas razón, ¡cuántas obras no se habrán perdido en el tiempo!En el caso de Némirovsky es una verdadera fortuna que apareciera, porque la novela es un testimonio buenísimo de la historia francesa. Y contado sin rencor, que eso siempre me impresionó.
      Si no has leído nunca a la autora, yo te recomiendo que comiences con sus primeras obras. A las que me refiero hoy se deben leer cuando ya has intimado con ella. No es que no se entiendan si se leen las primera, pero sí se aprecian mejor cuando conoces a Némirovsky.
      Un abrazo y bienvenida!!

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  5. No sabía que acababan de publicar esta novela. Pues me tendré qeu hacer un regalito uno de estos días, que es una autora que me encanta. Como bien señalas, ese análisis psicológico de los personajes, esa crítica a esa sociedad en que le tocó vivir, ese modo tan especial de crear atmósferas y lograr que te sumerjas en ella... Tengo que leer este libro!
    Besotes!!!

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    1. Buenas tardes, Margari:
      Ha salido hace muy poquito. Cuando vi la noticia en Instagram me puse contentísima, porque adoro la narratina de Némirovsky.
      En cuanto a la novela, debes leerla sí o sí. Ahí lo dejo. :)
      Un abrazo y mil gracias por leerme y comentar!!

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  6. Hola Undine,
    Como siempre una reseña completísima y que incita a la lectura del libro, me quedo con el este título que no conocía y creo que disfrutaría.
    Besitos

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    1. ¡Muchísimas gracias!
      Yo deseo que Los fuegos de otoño te agrade tanto como a mí. Es literatura con letras de oro.
      Un abrazo!!

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  7. Buena noches, Undine:
    Irène es simplemente maravillosa. Su forma de retratar la vida y crear atmósferas es admirable, disfruto mucho con la humanidad de sus personajes.
    Cuando leía Los bienes de este mundo, un día iba camino al trabajo en bus y llegué cuando quedaban 6 páginas para terminar el libro. Tuve que entrar en el baño que hay a la entrada del edificio para resguardarme de los otros empleados y leer el final ¡¡no podía esperar al descanso!!!
    Hasta ese punto. Cada año leo una novela suya porque sé que un día llegaré a la última y no quiero que se acaben. Este año leí El baile pero como ha pasado lo que ha pasado, creo que podemos leer 2 y hacer la excepción.
    De Suite francesa pienso como tú, la historia que la rodea es más poderosa que lo que cuenta la propia novela y confieso que cuando decidí leerla pensaba que solo faltaba un capítulo o poco más y no casi la mitad (esa es mi impresión). Todas sus novelas tienen algo, sería incapaz de elegir.
    Muchas ganas de que lleguen "Los fuegos del otoño".
    Besos

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    1. Buenas tardes, Norah:
      Me hace gracias la anécdota que has contado, porque a mí me pasó algo muy similar con esa misma novela, Los bienes de este mundo. Llegué tarde a un sitio por no querer dejar la novela. Por algún motivo esa novela es mi favorita de Irene (entre nosotras podemos tutearla, somos sus lectoras fieles :)).
      Norah, yo a Suite francesa le debo haber llegado a Irene. por eso le estaré siempre agradecida. La novela me fascinó, y lloré por la razón terrible que le impidió terminarla. El final de todas las historias que contaba en ella es predecible, teniendo en cuenta lo hechos históricos. Aunque aquella hisoria de amor entre la francesa y el alemán...¿Conoces El silencio del mar? Es un relato de Vercors (contemporáneo de Némirovsky). El relato es maravilloso y la adaptación cinematográfica es de 10, no dejes de verla.
      Estoy deseando que leas Los fuegos de otoño y pasarme a comentar por tu cantina.
      Un abrazo, querida amiga!!

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  8. Holaa!! otro más que no conocía, siempre descubro cosas nuevas por aquí, me parece genial:) este suena interesante, así que no descarto la posibilidad de leerlo más adelante. Gracias por la entrada.

    Blessings!!

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    1. ¡Muchas gracias a ti por leerme!
      Si e decides a leer la novela, no dejes de contarme qué te ha parecido.
      Un abrazo!!

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  9. Hola preciosa!
    Una genial lectura y que si no fuera porque ahora intento buscar otro tipo de lecturas mucho más ligeras me animaría a darle una oportunidad pero de momento lo voy a dejar pasar.
    Fantástica reseña!

    ❀ Fantasy Violet ❀
    Besotes! 💋💋

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    1. Buenas tardes, Violeta.
      Es una novela maravillosa, pero entiendo lo que dices. Ahora prefieres más luz, ¿verdad? Yo con Némirovsky tengo un tema personal, por eso no me cuesta ningún esfuerzo.
      ¡Mil gracias por tus amables palabras y por el cariño que siempre me dejas por aquí!
      Un abrazo.

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  10. Hola! De verdad, qué maravilla de reseñas haces. Ya te dije por instagram que esta me interesaba especialmente porque me gustaría ponerme con esta autora en serio, leer varios de sus títulos que tengo en pendiente desde hace mucho y empaparme de lo que cuenta y de su vida también (que solo la conozco a grandes rasgos, ya sabes, cómo murió y demás, pero me gustaría ahondar más en ella). Solo he leído El baile, que en poquitas páginas me dijo tanto que desde entonces la tengo fichada para regresar a ella. Suite francesa será lo siguiente que lea pero me gusta conocer y leer sobre otros de sus títulos, este queda anotado. Un abrazo.

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    1. ¡Muchísimas gracias por tus ambles palabras!
      Has epezado genial con Némirovsky, El baile es una estupenda carta de presentación. Si me permites, yo seguiría luego con El caso Kurilov, o El maestro de almas; aunque cualquiera de sus novelas son fantástica. Dejaría para el final las tres que comento aquí, es como poner la guinda. Ya me contarásqué haces. :)
      Un abrazo y mil gracias otra vez!!

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  11. Hola Undine, de Irene Nemirovsky he leído El baile, Suite Francesa y Nieve en Otoño, este que traes hoy no la conocía, pero tras leer tu estupenda reseña, me la llevo sin dudar. Besinos.

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    1. Buenas tardes, Mar:
      ¿Sabes? Cuando no ando por redes sociales me llamo como tú :)
      Has leído tres libros muy representativos de la narrativa de Némirovky. Yo te animaría a que leyeras antes de "Los fuegos de otoño" "Los bienes de este mundo". No es que no se pueda hacer alrevés, pero a mí me hubiera gustado hacerlo así, por orden. Su lectura resulta más coherente.
      Si te decides a leerlo, no dejes de comentarme tus impresiones.
      Un abrazo y mil gracias por tus amables palabras!!

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  12. Ufff! Tus reseñas son completísimas. Aunque no lo creas tomo nota de tus recomendaciones. ¡Me encantan! Muchas gracias y te mando un abrazo enorme.

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    1. Buenos días:
      Te agradezco muchísimos tus palabras y tu confianza en mi criterio. Siempre procuro reseñar las lecturas que me han aportado algo o que creo importantes. Leo mucho y reseño poco. Espero que si lees Los fuegos de otoño te impresione tanto como a mí.
      Un abrazo!!

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  13. Hoy me llevo un regalo para mi madre que la encanta esta autora. Aunque ya lo tenía pensado, también siguiendo una recomendación tuya y que me ha encantado, El libro de la señorita Buncle. Un abrazo

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    1. Buenos días, Esther:
      ¡Cómo me ilusiona que te haya gustado El libro de la señorita Buncle! Es tremendo, ¿verdad? Los dos que le siguen en la colección no son tan agudos, pero el que reseñé hace poco (Las cuatro gracias) es muy especial.
      Con respecto a Los fuegos de otoño, te puedo asegurar que a tu madre le encantará. Es un Némirovsky en toda regla.
      Un abrazo y mil gracias por estar aquí!!

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  14. Hola Undine!! Es una autora que llevo mucho queriendo leer, así que tomo buena nota de tu experiencia lectora. Vi la película "Suite Francesa" y me maravilló, más aún cuando me enteré de lo que le ocurrió en la guerra. ¡Estupenda reseña y gracias por tu recomendación! Besos!!

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    1. Buenas tardes:
      Te puedo asegurar que Irene Némirovsky no te dejará inmune. Si te gustó la película de uite Francesa, no dudes que su narrativa superará es impresiín positiva que te hiciste.
      Espero con ilusión tusimpresiones sobre su narrativa.
      Un abrazo!!

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  15. Hola! Esta autora me la debo....Tiene muy buenas opiniones por lo que leo y tu reseña me la termina de redondear! Gracias.
    Saludosbuhos

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    1. Buenas tardes:
      Yo no soy objetiva, pero efectivamente, todo lector que se quiera mimar debería leer a Némirovsky. Su oba es fantástica. Ya me contarás con cuál de su novelas te estrenas, y qué te ha parecido.
      Un abrazo!!

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  16. Ohhh qué libro nos traes hoy. De la autora he leído dos obras (esta no) y me encantaron. Me has hecho recordar que tengo que seguir descubriendo su narrativa, así que me lo llevo bien apuntado porque, desde la elección del título, me has convencido pero me has "reconvencido" con tu reseña. Gracias. Besos

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    1. Buenas tardes, Marisa:
      Yo me llevé una grata sorpresa cuando Salamandra anunció la publicación de esta novela. Me ha faltado tiempo para leerla. Sólo puedo decirte que ha cumplido mis expectativas y que no la puedo recomendar más.
      Ya me contarás si finalmente la lees y qué sensación te ha generado.
      Un abrazo!!

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  17. Hola.
    No he leído nada de esta autora de la que todo aquél que la lee habla maravillas. La anoto para, algún día, acercarme a su obra.
    Un saludo y gracias por la reseña.

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    1. Buenos días:
      Némirovsky es fantástica. No importa cuando la leas, en el momento que te acerques a ella ya no la dejarás nunca.
      Un abrazo y muchas gracias por leerme!!

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  18. Hola, parece un libro precioso. No conozco a la autora. No sé si este es el mejor para empezar con ella, o mejor con "Suite francesa". Gracias por el descubrimiento. Besos

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    1. Buenos días, Senyoreta Buncle:
      Respondiendo a tu pregunta, puedes comenzar por cualquiera de sus novelas, pero en mi opinión es mejor comenzar conociendo a Némirovsky por sus primeros trabajos y dejar las novelas situadas en las guerras mundiales para cuando ya la conoces. No obstante, si decides empezar por el periodo bélico de su narrativa, te aconsejo que comiences por Los bienes de este mundo, luego Los fuegos de otoño y para terminar Suite francesa. Creo que de este modo se aprecia mejor su evolución.
      Un abrazo y gracias por leerme!!

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