RESEÑA: LA NOVELA ROSA. 1924-1939, ANTONIO GONZÁLEZ LEJÁRRAGA
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| Fuente: Undine von Reinecke |
Ficha Técnica
Editorial: Renacimiento
Sello: Ediciones Ulises
Nº en la colección 9
Fecha de publicación: 19/01/2026
Edición: 1ª Edición
Medidas: Altura: 170 mm x Anchura: 240 mm
Encuadernación: Rústica
Número de páginas: 336
ISBN: 9788419026255
PVP.: 33,16 €
Sinopsis de la Editorial
En las primeras décadas del siglo XX asistimos, en distintas etapas, a una furiosa competencia, casi una guerra, entre la librería y el quiosco de prensa en busca de la atención de los lectores. Dicha «guerra» no es sino un escenario más de otra «guerra» más amplia entre Madrid y Barcelona por la capitalidad del libro. Hasta 1939 la capital del libro en España –cada vez menos indiscutiblemente– fue sin duda Madrid, pero a partir de dicha fecha, hasta nuestros días, pasará a serlo Barcelona. La colección barcelonesa La Novela Rosa, que estuvo siempre a caballo entre las librerías y los quioscos de prensa es una de las principales protagonistas de algunos de los primeros y más apasionantes capítulos de esa guerra de papel no del todo bien conocida. Antonio González Lejárraga, uno de los mayores expertos en la «literatura popular» de la Edad de Plata, es el autor de esta monografía bibliográfica y literaria sobre La Novela Rosa que ahora se reedita ampliada y con nuevo formato en la colección Literatura Breve. A.L.
Propuesta musical para este libro
*Crédito del vídeo: Canal de YouTube Kevin Knowles
La pieza que el lector está escuchando es Variaciones sobre un tema de Chopin, una obra para piano solo compuesta entre 1938 y 1957 por el célebre compositor barcelonés Federico Mompou (1893-1987). Estas variaciones, como su título indica, están basadas en un conocido tema de Chopin, el Preludio en La Mayor Op. 28, Nº 7, y se consideran la cumbre pianística española del siglo XX. La obra comprende 12 variaciones y un epílogo, y destaca por su delicadeza e intimismo, ocultando una profunda complejidad armónica pese a su aparente sencillez.
Como nota curiosa, comentar que existe una versión orquestal del propio Mompou (1957).
He elegido las Variaciones sobre un tema de Chopin de Federico Mompou, porque el compositor comenzó a escribir esta obra en el momento de mayor esplendor de la colección literaria La Novela Rosa. Por otro lado, Mompou, al igual que el sello editorial al que pertenece la colección, nació en Barcelona.
Lo que Undine opina del libro
<Los libros son el mejor viático que he encontrado para este humano viaje.> Michel de Montaigne (1533-1592)
Decía la escritora feminista y abolicionista estadounidense Harriet Beecher Stowe (1811-1896), que los libros no se han hecho para servir de adorno; sin embargo, nada hay que embellezca tanto como ellos en el interior del hogar. Y esta afirmación, que puede parecer frívola para quienes no sienten afición por la lectura, cobra gran importancia para quienes no conciben la vida sin un libro en las manos. De hecho, muy a menudo, quienes acostumbran a leer diariamente perciben el mundo literario como un trasunto de religión, dejándose llevar por su magnetismo y emoción. Visitas a bibliotecas, cafés literarios, librerías varias y -¡oh bendita perdición!-, las librerías de viejo, que son los templos sagrados del verdadero bibliófilo.
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| Fuente: Editorial Editorial Renacimiento |
Como decía, la reseña de hoy va especialmente dedicada a quienes, como yo, sienten gran apego hacia los libros y hacia el universo metaliterario, y no cesan nunca en su búsqueda de nuevos hallazgos. En ese sentido, La Novela Rosa cumple sobradamente con el cometido. Y puedo asegurar a mis lectores que quienes se sumerjan en sus páginas encontrarán una mina excelente para ampliar sus conocimientos de autores que fueron famosos y hoy son desconocidos, así como de lecturas pendientes.
¿Qué es, pues, La Novela Rosa. 1924-1939? Grosso modo, este libro es un estudio concienzudo, práctico y, por qué no decirlo, emotivo, de una colección de libros que nació y vivió su máximo esplendor durante la Edad de Plata de las letras españolas. Como muchos de mis lectores conocen, esta llamada Edad de Plata de nuestra literatura fue una época de auge creativo y artístico, que suele enclavarse entre el año de 1898 y el comienzo de la Guerra Civil Española, aunque algunos académicos la extienden hasta el año 1868. Época de fuertes contrastes sociopolíticos en nuestro país, la esfera cultural estuvo muy activa y el mundo editorial vivió una auténtica revolución. Se modernizó la industria, la profesionalización de los autores se consolidó y surgieron nuevas publicaciones para saciar la sed de cultura de las masas, dando lugar al auge de la literatura de quiosco, que eran novelas accesibles en todos los sentidos al público general.
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| Ejemplar perteneciente a La Novela Rosa, 1925 Fuente: Undine von Reinecke |
De hecho, entre los nombres que figuran en el catálogo de autores de La Novela Rosa descubrimos nombres como el de nuestra gran Rosalía de Castro, la norteamericana Edith Wharton e, incluso, el ruso Ivan Turguéniev, entre otros. Sin embargo, es cierto que la colección tenía un código de publicación, y éste atendía a la moral imperante en la España del momento. Y aunque La Novela Rosa iba dirigida especialmente a un público “familiar”, las novelas podía leerlas cualquier tipo de lector.
De estos y otros muchos asuntos interesantes nos habla Antonio González Lejárraga a lo largo del libro, donde hace un despliegue de conocimientos digno de admiración. No en vano, el escritor está considerado como un experto en la literatura popular de la ya mencionada Edad de Plata.
Pero comencemos por el principio. El libro se abre con un ensayo firmado por Alberto Sánchez Álvarez-Insúa, en el que este malogrado y prestigioso intelectual hace un recorrido por la literatura dirigida al sector femenino. El texto abarca desde las publicaciones de moral intachable de las primeras décadas del siglo XX -incluyendo las novelas de corte satírico y crítica social, indicando la influencia de la excelente Anita Loos-, prosigue con la narrativa de tintes eróticos de finales de siglo y comenta los cánones que se han impuesto en nuestro tiempo, mencionando, entre otros, el fenómeno Bridget Jones. Finalmente, a modo de colofón hace un repaso a la trayectoria de la colección La Novela Rosa que sirve de introducción.
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| Novela de la famosísima Berta Ruck, autora publicada por Ed. Juventud que también sería publicada en La Novela Novela Rosa (Fuente: Undine von Reinecke) |
Por otro lado, el autor analiza el prestigio que poco a poco fue ganando la colección hasta convertirse en un fenómeno editorial muy rentable, y termina narrando su trayectoria durante los duros años de la Guerra Civil, que daría lugar a la creación de La Novela Rosa en San Sebastián. Finalmente, concluye abordando los años de posguerra, comentando que el ensayo está especialmente dedicado a la etapa comprendida entre los años 1924 y 1939.
Tras esta fascinante parte dedicada a la historia que hay detrás de La Novela Rosa, cuya lectura puede disfrutarse como una novela, nos topamos con varios apartados igualmente interesantes. A saber: el desglose completo de autores (muchos de ellos con apuntes biográficos), que están catalogados por nacionalidad y con un listado de sus obras; la relación de ilustradores que participaron en la colección, igualmente con apuntes biográficos y profesionales; y dos apéndices de interés, uno dedicado a la colección infantil (El Cuento Rosa) y otro a la juvenil (Narraciones rosa para la juventud), los cuales adjuntan el inventario de títulos y autores que participaron en ambas colecciones.
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| Ejemplo del catálogo de las portadas en La Novela Rosa de Antonio G. Lejárraga Fuente: Undine von Reinecke |
Estudio sociocultural profundo, empero, cercano y subyugante de lo que supuso La Novela Rosa como bombazo editorial; por sus páginas transitan nombres tan iridiscentes como interesantes.
Entre el largo listado de autores, he querido destacar a la británica Florence L. Barclay, la novelista con la que se inició La Novela Rosa y una de las autoras más famosas internacionalmente en aquel momento. Me ha hecho ilusión encontrarme con la célebre Elinor Glyn, cuyas obras escandalosas le otorgaron el mote de “la Dama del amor”, y también que se mencionara al francés Georges Ohnet, célebre por sus novelas de carácter sensacionalista. Asimismo, me ha agradado toparme con Emma de Orczy, autora de La Pimpinela Escarlata --obra llevada a la Gran Pantalla que siempre causa sensación-- o con la, para mí desconocida, Berta Ruck cuyo éxito la convirtió en la autora más publicada de la colección. Me hubiera gustado citar muchos más nombres, pero eso estropearía el placer del descubrimiento a quienes decidan bucear entre las páginas del libro y disfrutar de las muchas anécdotas metaliterarias que contiene.
En ese mismo sentido, sería injusto no señalar a alguno de los autores españoles que, como nos cuenta Antonio González Lejárraga, llegarían a copar el listado de publicaciones, convirtiéndose a la postre en auténticos best sellers. De este modo, cabe destacar los nombres de Rafael Pérez y Pérez, que fue el novelista nacional con más publicaciones en el catálogo, convirtiéndose en millonario; el del insigne académico Armando Palacio Valdés, que se incluyó para dar prestigio a la colección; o el de las hermanas Concha y Luisa María Linares, que junto a Pérez y Pérez lideraron el listado de obras de este género, adaptándose al cine muchos de sus títulos incluidos en esta colección. Y a este respecto, cabe mencionar que González Lejárraga, como gran aficionado y entendido en la esfera cinematográfica, cita muchas de las producciones internacionales y españolas que se inspiraron en el catálogo que estamos comentando.
Otro de los motivos interesantes que me ha llamado la atención, y que me parece fundamental para que funcione bien una editorial, es la mención a las traducciones que se hacían para la colección. Respecto a ello, me ha parecido curioso, aunque no sorprendente, ver el nombre de la importante novelista y dramaturga de la Edad de Plata María Luz Morales (1889-1980), quien tradujo obras tanto para La Novela Rosa como para El Cuento Rosa.
Y hasta aquí llegan mis impresiones sobre La Novela Rosa. 1924-1939. Ha sido una experiencia deliciosa haberme aventurado entre las páginas de este magnífico libro que, más allá de su condición académica y divulgativa, adquiere espíritu mágico para revivir la obra de un hombre que quiso acercar a todo el mundo el derecho a convertirse en lector.
<El libro es fuerza, es valor, es fuerza, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor.> Rubén Darío (1867-1916)
Undine von Reinecke ♪
El autor por la Editorial
Antonio González Lejárraga
(Madrid, 1956). Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, especializado en Propiedad Intelectual (ICADE), ha desarrollado una amplia trayectoria en el sector editorial y en el discográfico. Desde hace más de treinta años se ha dedicado a la investigación sobre cultura popular, incidiendo principalmente en la ilustración editorial y en las colecciones literarias de la denominada Edad de Plata. Fruto de estas investigaciones ha sido la publicación de varios libros: Jesús Sánchez Tena (junto con Felipe Hernández Caba, 2001), La Novela popular en España 2 (obra colectiva, 2001), La Novela Rosa (CSIC, 2011), Biblioteca de Oro, Editorial Molino y la Literatura Popular. 1933-1956 (junto con Fernando Eguidazu, Ulises/CSIC, 2015), El hombre tras la máscara. José Mallorquí: su escritura y su tiempo (obra colectiva, 2016), Revista Literaria Novelas y Cuentos (Ulises/CSIC, 2017); además de ser el editor de la obra póstuma de Alberto Sánchez Álvarez-Insúa, Los Contemporáneos. 1909-1926 (Ulises/CSIC, 2024). Actualmente está volcado, como editor y traductor, en la recuperación de autores anglosajones de literatura policiaca de la Edad de Oro. Es, además, un reconocido experto en la bande dessinée franco-belga. También es el responsable del denominado <Archivo María Lejárraga>, que reúne una gran variedad de documentos y objetos relativos al universo formado por el matrimonio de escritores María de la O Lejárraga y Gregorio Martínez Sierra.





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