RESEÑA: MI PRIMA RACHEL, DAPHNE DU MAURIER

Fuente: Undine von Reinecke

Ficha Técnica

Editorial: Alba Editorial

Traducción: Concha Cardeñoso Sáenz de Miera

Colección: Rara Avis

Número de colección: 32

Encuadernación: Rústica

Formato: 12,5x20

Páginas: 456

ISBN: 978-84-9065-267-1

PVP : 22,00 €


Sinopsis de la Editorial

Philip Ashley, el narrador de esta novela, es un joven huérfano que ha sido criado por su primo Ambrose, un terrateniente de Cornualles veinte años mayor que él, en una gran casa aislada, de rutinas amables e incontestadas, sin conflictos y sin mujeres. Cuando el primo debe viajar a Italia por razones de salud, conoce a una mujer, Rachel, una pariente lejana educada en Florencia, viuda de un conde que murió en un duelo y la dejó cubierta de deudas. Se casa con ella y poco después muere súbitamente. «Juré que todo lo que Ambrose hubiera pagado en dolor y sufrimiento se lo devolvería a la mujer que los había causado», se dice Philip al conocer la noticia. Pero apenas han pasado unas semanas y Rachel se presenta en Cornualles… y esa animosidad irracional que el joven sentía por ella se va convirtiendo poco a poco en una fascinación incontrolable que no disminuye a medida que las circunstancias de la muerte de su primo se revelan cada vez más sospechosas.


Propuesta musical para este libro


* Crédito del vídeo: Canal de YouTube RedRoomNotes

La pieza que el lector está escuchando es There Are Some Good Women, un tema compuesto en 1952 por Franz Waxman para la banda sonora original de la adaptación cinematográfica de la novela Mi prima Rachel de Daphne du Maurier. Esta melodía fue pensada para resaltar la ambigüedad del personaje central femenino, interpretado por Olivia de Havilland, y como el resto de piezas musicales escritas por Waxman para esta producción, este tema ayuda a incrementar el espíritu gótico de la película.

He elegido  There Are Some Good Women de Franz Waxman para acompañar la reseña de hoy, porque su romanticismo, mutabilidad y tensión es afín al espíritu que insufló Daphne du Maurier en Mi prima Rachel, que es la novela protagonista de hoy.


Lo que Undine opina del libro


<El mayor de todos los misterios es el hombre.> Sócrates (470 AC-399 AC)


Decía el gran escritor ruso Ivan Turgueniev (1818-1883) que, en la vida de las personas, hay grandes misterios y el amor es uno de los más inaccesibles. Si tomamos este axioma como cierto, sería plausible pensar que en temas del corazón el individuo anda indefenso por la vida. Ni la lógica, ni el buen juicio y, muchas veces, ni siquiera el sentido del ridículo o la autoestima forman parte de la ecuación. De esta manera, el sujeto enamorado deja expuesto a la intemperie su corazón, a riesgo de perderse por entero frente a un contumaz conquistador.

De este y otros interesantes asuntos relacionados con la psique del indivíduo nos habla Mi prima Rachel de Daphne du Maurier, una novela que fue publicada por la Alba editorial en 2017, con la premiada traducción de Concha Cardeñoso Sáenz de Miera, y que en el momento presente ya va por su sexta edición.

Mi prima Rachel comienza así:


<Antiguamente ahorcaban a la gente en Four Turnings.


Ahora ya no. Ahora los asesinos cumplen castigo por su crimen en Bodmin, después de un juicio en Assizes. Es decir, si la ley los condena antes de que los mate su propia conciencia.>


Fuente: Editorial Alba

Mi prima Rachel nos transporta al condado inglés de Cornualles de la década de 1830. Allí conocemos a Philip Ashley, un joven de veinticuatro años que, debido a su pronta orfandad, ha vivido desde la más tierna infancia bajo la protección de Ambrose, su primo soltero, quien ha cuidado de él como un hijo. Pupilo y tutor se entienden muy bien, llevan una vida acomodada, muy lejos de influencias femeninas, y son respetados por los vecinos de la comunidad por su antiguo apellido y por su reputación de hacendados justos. 

No obstante, cuando la salud de Ambrose comienza a resentirse, los médicos le aconsejan pasar los meses de invierno en el extranjero, para huir del frío y la humedad de Cornualles en busca del calor del Mediterráneo. Y así lo hace, dejando la dirección de sus tierras y de la mansión familiar en manos de Philip, que es un joven bien educado y cabal. 

De esta manera van pasando los años armoniosamente. Hasta que una primavera, cuando Ambrose debería regresar de su acostumbrada estancia en climas más amables, Philip recibe una carta anunciando el matrimonio de su protector con una dama italiana. Se trata de Rachel, una pariente lejana a la que ha conocido en Florencia, viuda de un conde fallecido en un duelo, el cual dejó a su esposa en un mar de deudas. Este matrimonio súbito e inesperado deja a Philip sumido en una profunda preocupación.

Así las cosas, cuando Ambrose parece retrasar inexplicablemente su regreso a Inglaterra, las sospechas de Philip sobre la respetabilidad de la dama y su posible naturaleza malvada comienzan a aumentar. Máxime, cuando la correspondencia de su primo se suspende. 

Hasta que un día, el joven recibe una inquietante misiva de Ambrose que le induce a viajar a Florencia sin dilación. Cuando llega, recibe la triste noticia de que su primo ha fallecido dos semanas atrás y que su esposa ha desaparecido sin dejar rastro.

Pocas semanas después, ya de regreso en Cornualles, Rachel se presenta inesperadamente en la comarca, instalándose en el hogar de los Ashley y poniendo en este una agradable nota de feminidad. Desde ese momento, Philip comienza a ver a la dama con otros ojos y, sin atender a los consejos de sus amigos, abre su corazón a Rachel, quedando en la más absoluta vulnerabilidad.

Edición española de 1954 (ed. Éxito)
Fuente: Iberlibro

Mi prima Rachel es una emocionante y subyugante novela de misterio, un apasionante thriller psicológico de tintes góticos, que fue publicada originalmente en 1951 con el título My cousin Rachel por la editorial británica Victor Gollancz . Poco después, concretamente en febrero del año siguiente, los lectores estadounidenses pudieron disfrutarla gracias al sello neoyorquino Doubleday. Tal fue la buena acogida que tuvo la novela a nivel internacional, que, casi inmediatamente, se realizó la primera adaptación cinematográfica en los Estados Unidos. La película estuvo protagonizada por la gran estrella hollywoodiense Olivia de Havilland y por Richard Burton, un joven actor –ya aclamado en los escenarios británicos– que con este papel comenzó a triunfar en la industria del cine estadounidense.

El éxito y la calidad de Mi prima Rachel está a la altura de las mejores novelas de Daphne du Maurier. Bajo la apariencia de una novela gótica que guarda un lóbrego misterio, la autora teje una fábula que moraliza sobre la culpa y la conciencia, explorando a su vez la complejidad psicológica de las mujeres y desafiando las convenciones de género de la época en la que se enmarca. 

A través de la mirada subjetiva de Philip, el lector intentará descubrir los enigmas que esconde la trama. A saber: ¿ha sido Ambrose asesinado? ¿Es Rachel una manipuladora o una mujer digna de ser amada? Este joven inexperto, que ha sido educado en un ambiente cerrado y eminentemente masculino, se obsesiona con la naturaleza inescrutable y seductora de Rachel, a quien idealiza y estigmatiza alternativamente, cayendo irremediablemente en una inquietante espiral emocional. 

Du Maurier, ayudándose del conocido tropo gótico del doble (doppelgäger) y los espejos, explora el miedo a la locura, a la muerte, a la pérdida de identidad y a la dualidad del alma. Esta duplicidad la vemos materializada en la estrecha relación emocional que une a Philip con su primo Ambrose: dos hombres que podrían entenderse como una misma persona unidos por un destino común. Es en la figura ambigua de Rachel donde Philip proyecta los mismos temores perturbadores que habían angustiado a Ambrose anteriormente. 

Carátula ed. vídeo adaptación Hollywood
Fuente Amazon

En este punto, puedo asegurar a mis lectores que el desarrollo y la conclusión de la historia son tan escalofriantes como el pasaje inicial de la novela. La emoción acompaña la lectura de principio a fin, involucrando al lector en una trama donde el personaje de Rachel –una mujer independiente, sofisticada y con una capacidad de seducción difícil de emular– se erige como el centro catalizador de esta perturbadora y fascinante historia.

Esto me lleva a considerar la presencia en la novela de grandes secundarios, entre los que sobresale el personaje de Louise, la joven amiga de Philip y el único elemento en discordia frente al poder que ejerce Rachel.

El resto de personajes son una maravillosa galería de clichés decimonónicos británicos, a excepción de Rainaldi, el abogado italiano amigo de Rachel, cuya oscura personalidad, salvando las distancias, podría asociarse a otra figura literaria memorable. Me refiero al Conde Fosco de La Mujer de blanco, título firmado por el rey del thriller victoriano Wilkie Collins.

Otro de los puntos fuertes de Mi prima Rachel es su magistral ambientación, que, pese situarse en Cornualles, retrotrae a los parajes indómitos brontianos de Yorkshire. 

Novela de atmósfera envolvente y magníficamente dibujada, la autora pinceló con verdadero arte todos los escenarios donde la historia transcurre. Desde los paisajes de Cornualles, donde dibuja los ritmos agrícolas del campo y los movimientos de las poblaciones costeras, hasta las imágenes decimonónicas florentinas que, lejos de mostrar ese espíritu elevado renacentista con el que se relaciona a esta ciudad, se presenta ante el lector con aura decadente y espectral. Especialmente la Villa Sangalletti, cuya efigie fantasmal queda enquistada en la imaginación del lector. Y debo reconocer que los pasajes que protagoniza trajeron a mi memoria los nombres de Horace Walpole, Ann Radcliffe o Matthew Lewis, entre otros, padres fundadores de la novela gótica y creadores de icónicos escenarios como éste.

Ann Radcliffe una de las fundadoras de
 la novela gótica (Fuente: Wikipedia)

Sin embargo, en Mi prima Rachel encontramos otra mansión singular digna de mencionar. Estoy hablando de la imponente y ancestral finca Barton, hogar de Ambrose y Philip Ashley, que la autora sitúa dominando los campos y los acantilados de Cornualles. Si la villa florentina intimida por su simbólico espíritu femenino y misteriosamente medieval, sobrevolando como un fantasma los acontecimientos del pasado que en ella sucedieron durante el transcurso de la novela, el caserón británico es eminentemente masculino, simboliza el espíritu patriarcal del momento, obrando a su vez como escenario principal y esencial en la trama, ya que es en esta finca donde se desarrolla el misterio principal. Lo más curioso de todo es que durante el desarrollo de la historia una mansión irá engullendo a la otra. Si quienes me están leyendo desean saber  cuál de las dos vencerá, tendrán que leer Mi prima Rachel para conocer el final.

Llegados a este punto, es obligado comentar que en algunas de las novelas más significativas de Daphne du Maurier las casas siempre juegan un magnífico papel, actuando como un personaje más dentro de sus tramas. Esta fijación de la escritora por los edificios ancestrales nació de la fascinación que ejercía sobre ella  Menabilly Manor, una famosa casa ubicada en Cornualles. Daphne du Maurier vivió allí más de veinticinco años con su familia, y este lugar le sirvió de inspiración para dibujar la célebre Manderley de Rebeca, así como los lúgubres escenarios de otras de sus grandes novelas, sirviendo de ejemplo La casa a la orilla (1969) o El chivo expiatorio (1952).

Sin embargo, en esta ocasión, la novelista acudió a otro lugar para escribir Mi prima Rachel. Me refiero a Anthony House, una propiedad del siglo XVIII, cercana a la localidad de Saltash (Cornualles). Al parecer, según cuentan fuentes autorizadas, Daphne du Maurier quedó prendada de un retrato femenino exhibido allí. La pintura referida sería la imagen de Rachel Carew (1669-1705), una dama de alta alcurnia que contrajo nupcias en 1690 con el terrateniente y político Ambrose Manaton (1648-1696). Y como podemos comprobar, la escritora no solo copió los rasgos de esta dama para dibujar a su personaje principal, también tomó su nombre y el de su esposo para bautizar con ellos al matrimonio de ficción de los Ashley.

Rachel Carew, por María Beale (1690)
Fuente: Wikipedia

Por otro lado, según indica la página oficial de la escritora, Mi prima Rachel podría contener ciertos motivos autobiográficos que afectan al trasfondo de la novela. En primer lugar, sería destacable el paralelismo existente entre la relación paternofilial que mantuvo Daphne du Maurier con su progenitor (sir Gerald du Maurier) y la que establecen Ambrose y Philip Ashley como tutor y pupilo en la ficción, adoptando ella misma el alter ego del joven protagonista. 

En segundo lugar, la figura literaria de Rachel podría estar basada en la experiencia vital de la novelista. Tal como señala la crítica, la personalidad de la protagonista estaría inspirada en los tormentosos sentimientos que vincularon en la vida real a la escritora con Ellen Doubleday (la esposa de su  editor en Norteamérica) y con la famosa actriz y cantante inglesa Gertrude Lawrence (1898-1952); las personalidades de ambas mujeres habrían servido para construir a la enigmática y subyugante Rachel de la novela. Vale la pena mencionar que, aunque Daphne du Maurier contrajo matrimonio en 1932 con Frederick Browning, un alto rango del ejército británico y héroe de la Segunda Guerra Mundial, tras el fallecimiento de la novelista surgieron ciertas dudas sobre sus apegos afectivos.

Sea como sea, lo cierto es que Mi prima Rachel es una gran novela que destaca por su ambientación exquisita, su trama asombrosa y sus  grandes y complejos personajes. Además, posee una atmósfera gótica tan subyugante como vívida, que invita a implicarse en los acontecimientos y reflexionar. 

Comentaba líneas arriba que en 1952 se realizó la primera adaptación cinematográfica de Mi prima Rachel, con la intervención de la propia Daphne du Maurier en las directrices de la producción (tuvo una relación tensa con la 20th Century Fox), y con la aparición de Olivia de Havilland y Richard Burton en los papeles estelares. Al parecer, a la novelista no le terminó de gustar, pese al revuelo que causó. La novela se ha llevado a la televisión y la gran pantalla en más ocasiones, siendo la adaptación de 2017 protagonizada por Rachel Weisz y Sam Claflin la más aclamada en el momento actual. Y aunque el trabajo de ambos actores es excepcional, desde mi perspectiva, igualar la excelencia creativa de la obra original es una meta difícil de alcanzar.


<La creación intelectual es el más misterioso y solitario de los oficios humanos.> Gabriel García Márquez (1927-2014)


Undine von Reinecke ♪


La autora por la Editorial

Fuente: Alba Editorial
Daphne du Maurier

Nació en Londres en 1907, hija del actor y empresario Gerald du Maurier y nieta del autor e ilustrador George du Maurier. Educada en familia y más tarde en París, empezó escribiendo cuentos y artículos en 1928 y en 1931 publicó su primera novela, Espíritu de amor. El éxito de Rebeca (1938), su tercera novela, enseguida adaptada al cine por Alfred Hitchcock, le dio fama mundial, y a partir de entonces se convertiría en una de las novelistas más populares del siglo XX. Entre sus otras obras, muchas de ellas llevadas también al cine, cabe mencionar La posada Jamaica (1937; Rara Avis núm. 37), El río del Francés (1941; Rara Avis núm. 42), Monte Bravo (1943), Los parásitos (1949), Mi prima Rachel (1951; Rara Avis núm. 32), Los pájaros (relato incluido en la colección The Apple Tree, 1952), Mary Anne (1954), El chivo expiatorio (1957; Rara avis núm. 49) y La Casa de la Orilla (1969). También escribió teatro y biografías. Vivió la mayor parte de su vida en Cornualles, donde se ambientan muchas de sus novelas. Allí murió en 1989.


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