miércoles, 6 de mayo de 2020

RESEÑA: "EL VELO ALZADO. EL HERMANO JACOB", GEORGE ELIOT


Fuente: Undine von Reinecke

Ficha técnica:

Editorial: Alba Editorial

Colección: Clásicos Minus 

Número colección: 76

Traducción: José Luis López Muñoz y Carmen Francí

Encuadernación: Rústica

ISBN: 97884-90656143

Páginas: 208

Precio: 10€

 

Sinopsis de la Editorial:

Este volumen reúne dos de las pocas novelas cortas que escribió George Eliot. Ambas tratan el tema de la tentación y ambas están protagonizadas por dos hermanos.

El velo alzado (1859) es una nouvelle con sorprendentes elementos góticos y fantásticos que uno no suele asociar con la autora de Middlemarch. En ella, el joven Mortimer, un melancólico que tiene «la sensibilidad del poeta sin su voz», adquiere inesperadamente el don de leer el pensamiento de los demás: solo una persona se le resiste y es la prometida de su hermano mayor; sin embargo, una visión le anuncia que se casará con ella. El hermano Jacob (1860) se inicia con una cita de La Fontaine que advierte contra los falsarios y usurpadores: a través de la peripecia de David Faux (que, de aprendiz de pastelero, aspira a ser un gran personaje en las Indias Occidentales, adonde emigra tras robarle los ahorros a su madre) y de su hermano, el idiota Jacob (que, de pura gratitud, se erige en su imprevista Némesis), se erige una fábula recta e hilarante a la que se aplican con brillantez los amplios recursos de la técnica realista.

Estas dos breves piezas, de formas tan distintas, constituyen una buena introducción al estilo y los temas de su autora y son además, sencillamente, toda una lección del arte de escribir.

 

Propuesta musical para este libro:


 Franz Schubert Syymphoni Nº8 "Undinished" D. 759



Lo que Undine piensa del libro:

Todo el mundo sabe que una crítica bien escrita puede hacer que una novela escondida o un autor olvidado por las masas resurjan desde su morada del olvido, consiguiendo que múltiples lectores vuelvan a ponerlo de moda. Así ha ocurrido en los últimos tiempos con escritoras decimonónicas, como por ejemplo las hermanas Brontë, cuyas novelas no dejan de editarse y reeditarse, llegándose incluso a adaptarse sus obras más conocidas a la pequeña y gran pantalla por directores de diferentes nacionalidades.

Como muchos de vosotros habréis comprobado, mis publicaciones por norma general están dedicadas a títulos no incluidos en las listas de últimas tendencias, que suelen estar presididas por autores contemporáneos superventas editados por grandes empresas líderes en el mercado literario. Mis reseñas, por el contrario, las protagonizan habitualmente novelas singulares de escritores que aportan actualmente o lo hicieron en el pasado algo diferente en el campo intelectual; una característica que se encuentra particularmente en la literatura de otras épocas. Es por ese motivo que en Lecturas de Undine la literatura clásica o los llamados clásicos modernos sean los protagonistas; géneros que, lamentablemente, no tienen tantos lectores como sus méritos merecen. Una realidad que he podido comprobar en las últimas semanas consultando las listas de más vendidos en España durante esta época de obligado confinamiento. Si mis datos son correctos, no había ni un solo título clásico entre los libros más leídos. Y aunque la narrativa contemporánea es un campo que me merece mucho respeto como lectora entusiasta que soy, las razones que me llevan a reclamar la atención sobre los clásicos son tan importantes para el desarrollo emocional e intelectual de la persona, que me siento impelida a compartir con mis lectores los motivos que me llevan a frecuentar dicho género, así como el sentimiento de gran admiración por sus autores; personajes muy alejados en el tiempo de nuestras vidas, pero cuya grandeza personal los hace tremendamente actuales. Sólo hay que leer un ejemplo de alguna novela enclavada dentro de este estilo para comprobarlo: inteligencia, cultura, belleza, imaginación, versatilidad, riqueza de léxico, tramas sólidas y mensajes tan universales como lo es la existencia del ser humano a lo largo de los tiempos.

Este es el caso de Mary Anne Evans, una escritora británica escondida tras un nombre masculino, George Eliot, pseudónimo que decidió utilizar para poder publicar con libertad en la Inglaterra de la segunda mitad del siglo XIX. A través de dos de sus relatos menos conocidos haré mi alegato a favor de los clásicos: El velo alzado y El hermano Jacob; dos nouvelles editadas conjuntamente por Alba Editorial en 2019 con motivo del aniversario de su nacimiento. Ambas fueron escritas y publicadas en años consecutivos, 1859 y 1860 respectivamente, viendo la luz en forma de libro en 1878 junto con otra de sus novelas, Silas Marner, por estricto deseo de George Eliot. Y aunque la temática y el género narrativo difieren completamente entre ellas haciendo curiosa esta edición, hay una característica que comparten ambos escritos: la magistral e inteligente pluma de George Eliot, que la distinguió en su momento como gran intelectual, llegando a llamar la atención de colegas novelistas como Charles Dickens, quien descubrió perspicazmente que tras su pseudónimo se escondía una mujer, y siendo admirada por personajes del mundo científico de gran prestigio como el naturalista Charles Darwin.

El primero de los relatos, El velo alzado, comienza así:


<Mi fin se acerca. En los últimos tiempos he sufrido varios ataques de angina pectoris, y, si todo marcha como de ordinario, puedo tener la esperanza razonable, me dice el médico, de que mi vida no se prolongue muchos meses más. A no ser que pese sobre mí la maldición de una fortaleza física excepcional, de manera similar a lo que sucede con mis facultades mentales, no gemiré mucho más tiempo bajo el peso insoportable de la existencia terrena. Si fuera de otra manera -si llegara a alcanzar la edad deseada y prevista por la mayoría de los hombres- podría decidir si el dolor causado por una esperanza decepcionada puede superar al del conocimiento anticipado. Porque sé cuando moriré y todo lo que sucederá en mis últimos momentos.>

 

Inquietante comienzo, ¿verdad? Cualquier lector aficionado a la novela negra o al thriller podría identificarlo como un magnífico inicio para una historia de misterio y suspense de la narrativa del siglo XX, digno de una adaptación cinematográfica. Pero no, corresponde a la nouvelle El velo alzado de George Eliot, cuyo texto cuenta la tremenda y fantástica historia de Mortimer, narrador y protagonista de la historia, que se remonta hasta los primeros años de su vida, para introducirnos en su fantástico y dramático mundo.

Mortimer es el segundo hijo del segundo matrimonio de un acaudalado hombre de negocios inglés, que hizo su fortuna en el campo de la banca. Relegado desde su nacimiento a un segundo plano y huérfano de madre desde muy temprana edad, el muchacho creció bien atendido materialmente, pero falto del cariño necesario en la infancia. Las cualidades excepcionales de su hermanastro, acompañadas de la fortuna de ser el primogénito, hacen de Mortimer un niño sin interés alguno para su padre, quien lo considera una criatura débil y apocada; decidiendo por ese motivo dejar su educación a cargo de preceptores que le enseñan un montón de materias científicas sin interés alguno para el muchacho, y para las que no tiene virtudes especiales. Pero nuestro protagonista, que goza de relativa libertad gracias al poco interés que despierta en sus mayores, dedica todo el tiempo que puede a deleitarse con los clásicos a escondidas. De esta formación secreta obtiene una privilegiada mente que le hace sentirse extraño y algo aventajado sobre las mentes de los demás. Pero llegado a la edad en que todo joven debe elegir un camino para su futuro, su padre lo envía a Suiza para terminar su formación. En aquel país confirmará su extraña naturaleza, excluyéndose de las relaciones sociales y alejándose de sus semejantes, relacionándose tan sólo con un compatriota estudiante de medicina, que es rechazado en sociedad por ser de condición humilde.

Pasado algún tiempo desde su llegada al país continental, la débil condición física de Mórtimer le hace caer enfermo. Es entonces cuando los extraños acontecimientos en la vida de Mórtimer empiezan a manifestarse en forma de inquietantes premoniciones. Unos presagios que en un principio le confunden y asustan, ocasionándole serios problemas morales. Y que con el tiempo le llevarán a enfrentarse con los dos únicos miembros de su familia; manteniendo también un tortuoso romance con una pérfida mujer, digna rival de Lucrecia Borgia. Una enfermiza relación llena de celos y sospechas, que le obligará a filosofar sobre el bien y el mal.

El velo alzado es un apasionante relato fantástico de corte gótico y romántico, en el más literario sentido de la palabra, narrado con agilidad y maestría. Su curiosísima y original historia, plagada de fantasía y delirios metafísicos, secuestran la atención gracias a un perfecto hilo argumental que no decae en ningún momento, y que es conseguido por George Eliot gracias a dos fórmulas mágicas: el conocimiento de la psicología y comportamiento del alma humana, que maneja a conveniencia para jugar con la opinión del lector con respecto a los personajes; y una cultura exquisita, empleada a pequeñas pinceladas aquí y allá para enriquecer sus escenarios, aumentando así el interés intelectual del texto. Una combinación fabulosa que unida al riquísimo uso del léxico que utiliza la autora, hacen de su lectura un verdadero placer para los sentidos, que marca la diferencia.

Y pese a la belleza y riqueza del texto, el valor que guardan sus páginas no es sólo literario, puesto que si algo distingue la narrativa de George Eliot es que sus escritos "no dan una puntada sin hilo". En El velo alzado hay una crítica nada sutil a las costumbres y educación decimonónica inglesa, carente del cuidado emocional de la persona e imbuida de supersticiones religiosas de diferentes doctrinas, que coartaban el crecimiento intelectual y racional del individuo. Algo que George Eliot conocía de cerca por su educación evangélica, de la que terminó renegando para acabar declarándose agnóstica. Una sociedad nada preparada para los avances científicos y médicos con los que se especula en esta nouvelle, que llamaban a la puerta en 1859 (en ese mismo año Darwin publicaba El origen de las especies), y que encontraban gran oposición en los sectores más conservadores de la sociedad. Por el mismo motivo El velo alzado no fue bien recibido en el momento de su publicación, ya que su novedoso tema de la telepatía, pionero en el mundo de la literatura, suponía todo un desafío a la sociedad victoriana de la época.

Un interesantísimo texto,  que os seducirá desde el principio con su apasionante historia, que vista desde nuestro mundo moderno arranca alguna sonrisa sin decaer por ello nuestra admiración.


<Hasta el espíritu más independiente tiende a valorar en exceso la opinión de una persona silenciosa, y le produce una satisfacción adicional lograr el respeto de un crítico de ordinario censor y satírico. Nada tiene por tanto de sorprendente que un joven entusiasta que desconfía de sí mismo se detenga ante la máscara impenetrable de una mujer sarcástica como si se tratara del santuario de una deidad dudosamente benéfica que gobierna su destino.>

 

El segundo de los relatos, El hermano Jacob, es un texto muy distinto. Publicado en 1860, un año después que El velo alzado, su carácter abandona las sendas del romanticismo, para conseguir una atmósfera claramente realista, de la que George Eliot era una gran representante. La fábula comienza así:


<Entre las múltiples fatalidades que pueden acompañar a la flor del deseo juvenil tal vez no se haya tomado en suficiente consideración la de optar ciegamente por la dedicación profesional a la pastelería. Cómo podría saber el hijo de un pequeño propietario rural británico, alimentado con tocino y bolitas de masa, que el estómago humano llega a saciarse alguna vez, incluso cuando se halla en un paraíso de frascos de cristal llenos de peladillas y confites de color rosa, y que el tedio vital puede alcanzar grados extremos en los que los bollos de ciruela a discreción pierden todo atractivo. Y cómo va a prever, a la tierna edad en que un confitero le parece un auténtico príncipe al que todo el mundo debe envidiar -que desayuna mostachones, come merengues, cena roscones y llena las horas intermedias con azúcar cande o caramelitos de menta-, el día en que tome triste conciencia y advierta que la profesión de pastelero carece de influencia social y no es la más propicia para una ambición pujante.>


Qué diferente comienzo con respecto al texto anterior, ¿verdad? Esta es otra de las facultades que poseía George Eliot, la diversidad en su narrativa, que lo mismo trata una problemática social como aborda un tema de carácter moral o filosófico; o todo ello junto, como en el caso que nos ocupa, El hermano Jacob, un cuento con moraleja narrado en tono sarcástico no carente de humor, que divierte y cautiva a partes iguales por su ingeniosa trama.

La nouvelle nos cuenta la historia de David Faux, un aprendiz de pastelero que fascinado por el dulce y colorido mundo de los confites, sueña con viajar al nuevo mundo donde pretende triunfar como pastelero para hacer fortuna. Tan sólo tiene un problema, la falta de dinero. Pero a David se le ocurre una ingeniosa idea: recordando que su madre posee un pequeño capital escondido en un cajón de la casa familiar, trama un inteligente plan para robarlo. Pese a la elaborada artimaña que teje, la mala suerte le hace coincidir con su hermano Jacob mientras está intentando esconder el dinero; aunque todo no está perdido, porque Jacob no es una persona corriente, es un disminuido psíquico que posee una gran inocencia. Esto le  hace pensar a David que tal vez aún pueda salirse con la suya. Y mediante divertidas zalamerías  e ingeniosas artimañas consigue engañar a Jacob y librarse de él; logrando así escapar hacia las Indias Occidentales para intentar realizar su sueño.

Al cabo de unos años, un personaje desconocido que dice llamarse Freely  y venir  de las Indias Occidentales con un pequeño capital acumulado, llega a la provinciana localidad de Grimworth y abre una pastelería en el mismo local donde David Faux trabajó como aprendiz. Pero Grimworth no es una ciudad que acoja bien a los forasteros, las fuerzas vivas y las instituciones que rigen las costumbres del lugar impiden que hacer fortuna allí sea algo viable. No obstante, la sagacidad y buen hacer del pastelero consiguen ganarse la confianza de las amas de casa, quienes en el fondo son las que mandan en el lugar; y tras ellas van sus maridos, quienes deciden que un pastelero era todo lo que ellos necesitaban para su completa felicidad. Y así, la nueva confitería se eleva como uno de los negocios más rentables de Grimworth, y con ella su dueño el señor Freely, que desde ese momento es recibido en los mejores hogares de la ciudad. Logrando además obtener la mano de una de las beldades de la comarca, con quien muy pronto se casará.

Pero un día, un extraño personaje se presenta en la pastelería cuando se están ultimando los preparativos para la boda, diciéndose llamar Jacob y afirmando ser hermano del pastelero, al que llama David y acusa de haber robado el dinero de su madre. Las dudas y recelos de los habitantes de la ciudad vuelven a recaer sobre el repostero, quien aseguraba no tener parientes vivos y ser descendiente de una familia de alto linaje venida a menos. ¿Serán ciertas las palabras del curioso personaje llamado Jacob, o tal vez confundió al pastelero con su desaparecido hermano David?

El hermano Jacob es una divertida, mordaz e inteligente fábula, crítica con las más arraigadas y rancias costumbres de la Inglaterra victoriana. A través de una pícara trama, que parece estar inspirada por personajes de la literatura dieciochesca de títulos como Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy (Laurence Sterne, 1760) o Tom Jones (Henry Fielding, 1749), George Eliot teje una historia que satiriza la vida en provincias de su época: iglesia, boticarios, médicos, granjeros, comerciantes, la asociación de damas cristianas, todos los grupos que intervienen en el funcionamiento de una comunidad se ponen bajo la sagaz lupa de George Eliot. La autora hace un irónico y socarrón estudio del comportamiento humano, quedando en evidencia las conductas que favorecen las mentes débiles e hipócritas, altamente impresionables por las apariencias, al tiempo que moraliza sobre la importancia de vivir conforme con lo que uno posee.

Un humilde relato en longitud, pero audaz y potente en contenido, en el que se adivinan las más osadas intenciones de la narrativa de su autora, que encontraremos completamente desarrolladas con posterioridad en  una de sus novelas más famosas e importantes, la gran Middlemarch, estudio de la vida en provincias, (1874). Una fábula divertidísima protagonizada por dos personajes a quienes se termina adorando, pese a su condición caricaturesca.


<Para un ojo avispado, Grimworth era un lugar donde instalar un comercio. En aquel momento no había competencia; los anglicanos disponían de pañero y tendero propios; los disidentes tenían los suyos; y los dos o tres carniceros encontraban un mercado rápido para sus piezas para asar sin necesidad de aludir directamente a las creencias religiosas, si bien la esposa del párroco tenía encargadas las mollejas de ternera y los riñones de cordero, mientras que el señor Rodd, el ministro baptista, había pedido que, mientras fuera compatible con la atención a los otros clientes, se le reservaran las manitas de cordero.>

 

Y hasta aquí llegan mis breves reflexiones sobre estas dos nouvelles escritas por George Eliot. Que, aunque no son reconocidas como lo mejor dentro de su producción, sí son un magnífico comienzo para conocer la narrativa de una escritora que se caracterizó por romper las reglas establecidas en su sociedad. Novelista, poeta, ensayista, periodista, editora y mujer adelantada a su tiempo, que decidió conocer  mundo y estudiar, antes que recibir la típica educación destinada a las damas de su época. El pseudónimo que adoptó le sirvió para esconder su condición de mujer y, hay quien dice, que también lo usó para ocultar de la opinión pública su relación adúltera con un hombre casado, George Henry Lewes, la cual  se pronlongó durante veinte años; y ya se sabe que el morbo es lo que más vende. Sin embargo, yo invito a quienes no hayan leído nada de su obra a conocer la narrativa de esta gran escritora por lo que vale, que es mucho, y que la situa entre los más grandes novelista clásicos británicos por su dominio de la idea y la palabra. Una gran malabarista del intelecto, que hace viajar al lector a los Campos Elíseos del conocimiento, que es como hablar de felicidad.  George Eliot decía:


 <Si la felicidad llega o no llega, debemos estar listos para recibirla.>


Y qué mejor preparación para acogerla, que mantener la mente ocupada con una obra inmortal que habla del pasado, presente y futuro como a menudo hacen los clásicos de la literatura universal.

 


Undine von Reinecke

 

 

 

La escritora por la Editorial:

Fuente: Alba Editorial

Mary Ann Evans, George Eliot para la historia de la literatura, nació en 1819 en Chilvers Coton (Warwickshire), hija de un agente inmobiliario. A los ocho años se la consideraba ya «fuera de lo normal» por su peculiar inteligencia y brillantez; a los diecisiete confesaba su agnosticismo y su padre, que le había dado una rigurosa educación religiosa, la echó de casa. Subdirectora de la Westminster Review, el foro intelectual progresista más importante de su tiempo, fue animada a dedicarse a la literatura por el crítico George Henry Lewes, que llegaría a ser su compañero prácticamente para el resto de su vida: decidieron vivir juntos a pesar de que él estaba casado.

Las primeras novelas de George Eliot, situadas en su Warwickshire natal, tienen cierto aire idílico: Escenas de la vida parroquial (1858; ALBA CLÁSICA núm. XVII), Adam Bede (1859), El molino del Floss (1860; ALBA CLÁSICA MAIOR núm. XVII), Silas Marner (1861), aunque algunos relatos y novelas cortas como El velo alzado (1859; ALBA BREVIS núm. 7) y El hermano Jacob (1860; ALBA CLÁSICA núm. LXXI) anunciaron ya a una escritora de gran ambición y originalidad. Con la novela histórica Romola (1863) inició su etapa de madurez, a la que pertenecen Felix Holt (1866), Middlemarch (1871-72; ALBA CLÁSICA MAIOR núm. VI) y Daniel Deronda (1876).

 A la muerte de Lewes en 1878, se ocupó de concluir la obra más importante de éste, Problems of Life and Mind. En 1880 se casó con el agente de bolsa John Walter Cross, pero en diciembre de ese mismo año falleció en Londres.


Adaptaciones televisivas de las obras de George Eliot:

Se han adaptado algunas de las mejores novelas de George Eliot a la pequeña pantalla. De entre todas ellas, Middlemarch es mi favorita. No obstante, todas ellas son estupendas y os pueden ayudar a iniciaros en la obra de esta gran autora: El molino del Floss, Adam Bede, Silas Maner, etc. Todas ellas os serán fáciles de encontrar en la red. Aquí os dejo dos de los trailers:


Trailer Middlemarch





Fuentes de información:

http://www.editoreric.com/greatlit/authors/EliotG.html

https://www.revistadelibros.com/articulos/george-eliot-el-hermano-jacob


35 comentarios:

  1. Excelente reseña, me ha encantado. Tengo muchas ganas de leer a esta autora y este título que incluye estas dos novelitas queda anotadisimo, por lo que cuentas sobre ellas creo que las puedo disfrutar. Un gran aporte el que haces mostrando y trayendo a la vista de muchos estos títulos clásicos por muchos olvidados. Un abrazo.

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    1. Buenos días:
      ¡Muchas gracias por tus palabras, eres muy amable!
      Sobre George Eliot, es una autora imprescindible, en mi opinión, para todo lector que guste de una buena novela clásica. y no debe asustarte el tema decimonónico, porque ella resulta muy actual en su trasfondo.
      Un abrazo!!

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  2. Buenos días, Undine:
    Esa es una de las razones por la que tu blog es tan valioso. Porque traes muchas cosas que son poco habituales de ver y otra es que lo cuentas de forma amena y muy interesante.
    En esta época sin libertad creo que todos o la mayoría hemos tirado de antiguas posesiones y libros que igual tienen un par de años o más, eso ha hecho que haya una bonita y estimulante diversidad y se haya desintoxicado la blogosfera de tanta novedad y reseña repetida. Ojo, que yo la primera que se deja arrastrar por esa corriente, es inevitable creo, el marketing funciona demasiado bien.
    Dicho esto. De esta autora es uno de mis eternos pendientes, Middlemarch. Y nada menos que porque lo recomienda encarecidamente Stephen King. Pero siempre me desanima la extensión y que me lo imagino denso.
    Estos que traes hoy a clase de lectura, me gustan por lo contrario, ya que me parecen asequibles y apropiados para ir perdiendo el miedo a la autora.
    Sin duda alguna me atrae más el primero, por el ambiente y el estilo gótico. Aunque el segundo tiene pinta de tener más chicha.
    Apuntados quedan.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Buenas tardes, NoraH:
      ¡Muchas gracias por tantas cosas bonitas como me dices!
      Yo también pienso que a nivel lector ha sido bueno que tiremos de libros de nuestras bibliotecas, es como alimentar bien el cuerpo lector. No creo que ninguno nos libremos de esa seducción que ofrecen las novedades editoriales. Es como una droga para los lectores empedernidos como nosotr@s.
      No sabía que Stephen King recomendaba a G. Eliot, ese es otro punto a favor de leerlo (no me mates, aún no lo he hecho). Lo que sí te digo es que la extensión no debe darte miedo, te lo digo por experiencia. Hace ya mucho años que leí Middlemarch, que fue mi primera experiencia Eliot, y debo decir que yo tenía ese mismo reparo; pero según empecé el libro me di cuenta que no me costaría nada terminarlo. No lo recuerdo exactamente, pero creo que lo finalicé en una semana o menos. A mí me gustó mucho más que su adaptación televisiva, y que conste que la serie me fascinó.
      Sobre los relato, son divertidísimos, eso sí, cada uno en su estilo. Son una buena manera de empezar con la autora. Pero que sepas, que su producción mayor es mucho más fascinante.
      Y ya te dejo, que no quiero aburrirte. Vuelvo a reiterarte mi agradecimiento por tu amabilidad.
      Un abrazo grande!!

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  3. Queridísima Lady Von Reinecke,

    Créame estimada amiga, cuando os digo qué solo vos conseguís que nos olvidemos del libro del cual hablamos, ante la maestría e hipnotismo que nos causan sus impresiones, palabra a palabra. Leedla a vos es siempre satisfactorio, aunque lo hiciéramos del siempre socorrido tiempo.
    Sin embargo, esta vez he de hacerle una confesión; sé que con ello Alzaré el Velo que cubren sus ojos y descubrirá que no soy la perfecta amiga y la gran persona que usted creía. Si, estimada Undine, he de confesar que la envidia me corroe. No es envidia sana de la que tanto se habla y yo creo no existe, sino de la envidia verde, la ponzoñosa, la que te quema las entrañas y, ¡es que yo no poseo este maravilloso ejemplar! ¡Ay mísera de mí, ay Infelice!¡Siento morir entre terribles sufrimientos! Alzado el velo y encomendada al hermano Jacob, mi confesión está hecha: he pecado y he de cumplir penitencia.
    No me busque querida amiga, estaré ausente con mi dolor hasta que la ponzoña desaparezca; me retiraré a mis aposentos y allí me arrepentiré de mi pecado.

    Su siempre amiga, Lady Violante du Chattroter💋💋💋

    Pd: 😂😂😂

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    1. Queridísima Yolanda:
      Tenía pensado contestar a tu misiva con la misma gracia que la escribiste, pero creo que intentarlo hubiera sido ridículo, porque carezco del don que tú tienes. Como dice el refrán: "mas vale caer en gracia, que ser gracioso". Yo no tengo gracia alguna, hasta mi madre lo dice. :)
      Ya en serio, sé que estos relatos son de tu agrado, porque a estas alturas ya conocemos nuestros gustos. Por ello, si no los has leído, te encomiendo que lo hagas, porque pasarás muy buenos ratos con ellos.
      Un beso grande, y mil gracias por dedicar este ratito a divertirme con tu ingenio!!

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  4. Hola preciosa!
    No sabía de este libro pero después de leer tu magnifica reseña cualquiera no se anima a leer el libro, creo que eres de las pocas que siempre que me paso por aquí y leo tus reseña siempre me voy con una gran curiosidad de descubrir tanto a los autores que nos traes como a sus obras así que ni que decir que este también me lo llevó. Le he echado un ojo a los vídeos que nos has dejado y creo que he visto la adaptación de Daniel Deronda pero no estoy segura, así que voy a investigar.

    ❀ Fantasy Violet ❀
    Besotes! 💋💋

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    1. Buenas tardes, Violeta:
      ¡Muchas gracias por las palabras tan preciosas que me dedicas! La verdad, cuando un libro me gusta me dejo llevar por las emociones, supongo que eso deja cierta energía en la reseña.
      Por otro lado, sobre las adaptaciones, Daniel Deronda es de las mejores. No obstante, te recomiendo todas, porque son muy interesantes y entretenidas.
      Un beso muy grande, y mil gracias orra vez por el cariño que desprenden tus palabras!!

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  5. Cada uno lee lo que le interesa, lo digo por las listas de tendencias que comentas. La reseña es estupenda y aunque tengo Middlemarch para leer no ve importaría hacerme con este volumen y estas dos novelas cortas.
    Besos

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    1. Buenas tardes, Inés:
      Disculpa que te conteste tan tarde, pero aquí seguimos con un portátil para tres, y ya se sabe que las obligaciones escolares mandan.
      Sobre las estadísticas, tienes mucha razón. Es por eso que quise escribir esta reseña, para intentar animar a quienes no han leído a estos novelistas tan poco conocidos a iniciarse con ellos. Muchas personas no leen clásicos porque guardan mal recuerdo del colegio; y no los culpo, una lectura mal elegida en la adolescencia puede ser determinante.
      Sobre Eliot; estoy segurísima que Middlemarch te encantará, porque tenemos muchos puntos en común como lectoras.
      Un abrazo grande, y mil gracias por leerme y comentar!!

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  6. Holaa!! otro más que no conocía pero que al que planeo darle una oportunidad más adelante. Como siempre, ha sido un placer leerte, gracias por compartir tu opinión.

    Blessings!!

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    1. ¡Qué bien que te interesen estos relatos!
      No importa que tardes en leerlo, cuando lo hayas hecho, no dejes de contarme tus impresiones.
      Un abrazo!!

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  7. Hola.
    Este libro lo voy a dejar pasar, no me llama mucho y ademas no es un genero que suela leer. Gracias por la reseña.
    Nos leemos.

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    1. Buenas tardes, Carolina:
      Siento que no te gusten los clásicos, espero que algún día te animes con ellos y cambies de opinión. Igualmente te agradezco que pases por aquí a leerme y comentar.
      Un abrazo!!

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  8. Me gusta pasar por aquí precisamente porque me traes muchos clásicos que de otra manera ni conocería. Y tu mirada lectora me aporta mucho. Este es otro de esos libros que no conocía. Y me parece que podría ser un buen estreno con el autor.
    Besotes!!!

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    1. Buenas tardes, Margari:
      ¡Muchas gracias por tus palabras! A mí me encanta compartir mis lecturas, ese fue el principal motivo para abrir el blog, puesto que en otras redes sociales no podía hablar tanto como me hubiera gustado de ellas. Aquí tengo mi rinconcito de la blogosfera para poder dar salida a mis emociones.
      Espero que si finalmente lees estos relatos de George Eliot te sean gratos y vengas corriendo a contármelo.
      Un abrazo fuerte!!

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  9. Hola Undine!! Es una lástima que aún no haya leído nada de George Eliot y lo cierto es que todo lo que cuentas de esta novela me interesa muchísimo. Me alegro de que hayas disfrutado tanto con su lectura y, además, me encanta esta editorial. ¡Estupenda reseña y gracias por tu recomendación! Besos!!

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    1. Buenas tardes, Ana:
      Nunca es tarde para conocer un aut@r, a si que no sufras. Si te animas con ella, estaré encantada de leerte y comentar contigo tus impresiones.
      Un abrazo grande!!

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  10. Me encantan casi todos los libros que reseñas. Los voy anotando todos pero no creo que la vida me dé para leerlos. Además me gustan mucho las editoriales y me gustaría tener la experiencia de poder leerlos en papel.
    Genial reseña. Te mando un beso.

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    1. ¡Muchísimas gracias por tus palabras!
      Si quieres algún consejo personalizado sobre qué leer de este género, estaré encantada en compartilo contigo.
      Un abrazo!!

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  11. De los dos relatos, el único que he leído es EL VELO ALZADO que me pareció maravilloso. Lo leí en una edición de Alba y con lo breve que es, me fascinó todo lo que encerraba. Es muy recomendable. En cuanto al otro relato, lo tendré en cuenta. Gracias por tus reseñas tan completas. Besos

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    1. Buenos días, Marisa:
      El hermano Jacob es muy distinto del que has leído, pero igualmente recomendable y valioso. Si te decides a leerlo, no dejes de comentarme tu opinión.
      Un abrazo!!

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  12. Estoy totalmente de acuerdo con lo escribes sobre los clásicos. Lo son, precisamente, porque son eternos y porque cuando los despojamos de sus rasgos temporales, lo que queda vale para siempre. Gracias, otra vez más, por todo lo que aprendo contigo. Abrazos.

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    1. ¡Muchísimas gracias or tus palabras, Marisa!
      Yo creo en la diversidad de lecturas, pero siempre vuelvo a los clásicos en busca de respuestas. Si te das cuenta, los grandes autores de la actualidad han sido y son grandes lectores de clásicos. Por algo será.
      Un beso grande!!

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  13. Tu reseña me viene perfecta, me explico, ya sabes que me encanta leerte, tus reseñas son tan completas y trabajadas, pero además es que tenía intención de leer a esta autora por lo que ahora no tengo ninguna duda de con qué libro lo haré.
    Besitos

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    1. Pues, cuánto me alegro. Si en algún momento necesitas orientación sobre algún clásico, y está en mi mano ayudarte, estaré encantada de hacerlo.
      Un abrazo!!

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  14. Holaa!! pues suena interesante, así que no lo descarto. Contigo siempre terminando llamándome la atención libros que en un principio no hubiera considerado jaja gracias por la entrada.

    Blessings!!

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  15. Gracias a tí, a las Inquilinas y a editoriales como d'Época, estoy conociendo títulos clásicos que eran desconocidos para mí. Y disfrutándolos, claro que sí
    Éste no lo conocía. A la autora sí y además guardo un grato recuerdo de ella. Ya no por el libro que leí (título que ahora mismo no recuerdo) sino porque me lo regaló la familia parisina con la que pasé un verano aprendiendo francés.
    Besos

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    1. Bueno, yo sólo aporto un poquito, las Inquilinas y dÉpoca sí que están haciendo una gran labor.
      En cuanto a George Eliot, creo que es una autora que todos deberíamos leer. Esta escritora es mucho más que una autora clásica, en mi opinión.
      ¡Qué bonito es asociar un libro con un momento importante en nuestras vidas, como el que cuentas! ¡Gracias por haberlo compartido!
      Un abrazo!!

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  16. Hola! No he leído nada de la autora y el Velo alzado me apetece mucho leerlo, espero hacerle pronto, encima no es muy largo, cada vez tengo más ganas.

    Besos!

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    1. Hola, Jani:
      Creo que El velo alzado te encantará. Cuando lo leas, no dejes de contarme tus ipresiones.
      Un abrazo!!

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  17. Pues tienen muy buena pinta. Yo los había descartado porque los relatos no me van mucho pero la verdad es que parecen interesantes.

    Besotes.

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    1. Buenos días:
      Lo cierto es que hay relatos, y relatos.George Eliot era tan buena narradora, que sus historias cortas parecen inmensas. Con lo estupenda lectora que eres tú, estoy segura que los sabrás apreciar.
      Un abrazo!!

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