miércoles, 13 de mayo de 2020

RESEÑA: "UN MES EN EL CAMPO", J. L. CARR


Fuente: Undine von Reinecke


Ficha Técnica:

Autor: J. L. Carr

Traducción: José Manuel Benítez Ariza

Año: 2004

ISBN: 84-8191-604-8

Nº de edición: 1ª

Encuadernación: Rústica

Formato: 23x14 cm

Páginas: 136

Recorridos: Pre-Textos de Cine, Pre-Textos Británicos, Ecos de la Gran Guerra

 

Sinopsis de la Editorial:

Tom Birkin, superviviente de la Primera Guerra Mundial, “con los nervios destrozados, abandonado por su esposa, sin blanca”, acude al pueblecito de Oxgodby con el encargo de restaurar un mural medieval en la parroquia. Cabría esperar que esta labor de restauración se extendiese a su propia personalidad estragada, y que el apacible medio rural al que se ha trasladado fuese el escenario más adecuado para ello. Birkin, no obstante, es un hombre de su tiempo: dotado de una autoconsciencia excesiva, la lucidez y la consiguiente ironía filtran sus impresiones y crean un estado de alma en el que la asunción de un modo de vida más digno y humano parece posible, pero obligaría a importantes renuncias. En algún momento, no obstante, al cabo de ese mágico mes en el campo, Birkin parece haber alcanzado el necesario punto de equilibrio entre el nihilismo del superviviente y la renacida fe en la vida de quien atisba la posibilidad del amor, la sociabilidad y el sentimiento del paisaje y la Historia.

 

Un mes en el campo ha sido llevada al cine en 1987 por el director Pat O'Connor con la participación de Colin Firth, Kenneth Branagh y John Atkinsons.

 

Propuesta musical para este libro:

 

Elgar: Sospiri -English Chamber Orchestra



Lo que Undine piensa del libro:

Todas las pasiones tienen algo en común: la irrefrenable energía que se apodera de las personas que las poseen. Solo hay que echar la vista atrás en la historia de la Humanidad para comprobar cuántos acontecimientos de una u otra índole, fueron ocasionados por  entusiastas y exaltados. Si nos paramos a pensar, seguramente lo primero que nos venga  en este momento a la mente son los desastres históricos protagonizados por personajes egocéntricos y violentos, que dejaron la huella del terror allá por donde pasaron. Pero los anales de la memoria también guardan maravillosos recuerdos, algunos representados por individuos tremendamente célebres que en su tiempo se vieron atraídos  por la armonía y belleza, lo que les impulsó a crear obras de incalculable valor para la posteridad. Personajes estos, cuyo legado despierta pasiones maravillosas en numerosos admiradores, añadiendo un eslabón más a esa cadena mágica que conforma el arte. De este modo, el genio de Miguel Ángel Buonarroti dejó extasiados a generaciones de ciudadanos del mundo con sus obras maestras. Sin embargo, su carácter apasionado le originó más de un disgusto, metiéndose en querellas con compañeros artistas y contratistas. Así ocurrió con el cardenal  Biagio De Cesana, maestro de ceremonias del Papa Pablo III, a quién representó en uno de los frescos del Vaticano, situándolo en el infierno  y dibujándole además orejas de asno y una serpiente mordiéndole los testículos. Todo como venganza  por las quejas que el prelado presentó ante el Papa contra él.

Interesantísimo es este mundo iconográfico del arte, que va mucho más allá de las famosas anécdotas. La historia posee también en sus archivos del tiempo multitud de obras anónimas realizadas por artista de los que jamás conoceremos sus nombres, y que guardan tras ellas mensajes secretos de su tiempo, esperando que alguien venga a descifrarlos. Un universo emocionante y misterioso, que ha seducido a eruditos y aficionados al arte a lo largo de los últimos siglos, induciéndoles a actuar como mecenas  y financiando el trabajo de arqueólogos y restauradores. Este es justo el caso elegido por J. L. Carr para construir su novela Un mes en el campo, que comienza así:


<Cuando el tren se detuvo salí a trompicones, dando codazos y pateando el macuto que tenía delante. En el andén alguien gritaba desesperadamente: Oxgodby, Oxgodby. Nadie se ofreció a echarme una mano, así que me encaramé de nuevo al compartimento y tropecé con tobillos y pies hasta alcanzar el capazo (en el porta equipajes) y mi cama de campaña plegable (bajo el asiento). Si lo visto se aplicaba a todos los norteños, me hallaba entonces en un país enemigo y todas las precauciones eran pocas antes de dar un paso. Oí a un tipo contener el aliento y a otro gruñir: ninguno de los dos habló.

Entonces el guarda silbó, el tren avanzó un par de pasos de una sacudida…y se detuvo. Esto bastó para que el viejo del rincón de la izquierda se animase a medio bajar su ventanilla.

- Va usted a enfriarse y empaparse hasta los huesos, jefe - dijo, y cerró la ventanilla en mis narices. Entonces la máquina soltó un espléndido penacho de vapor y arrancó trastabillando, mientras una hilera de rostros impasibles me miraba fijamente. Y yo estaba solo en el andén, arreglando mi bolsa, echándole un último vistazo a un mapa, embutiéndolo en el bolsillo de mi abrigo, sacándolo de nuevo hasta caer mi billete sobre las botas del jefe de estación, arrepintiéndome de no haber cosido uno o dos botones caídos, esperando que no rompiese a llover hasta que tuviera un teco sobre mi cabeza.>

 

Estamos en el verano de 1920, la Gran Guerra ha quedado atrás, pero las secuelas de los terrores vividos siguen presentes en los pocos supervivientes de la contienda. Así le ocurre a Tom Birkin, un excombatiente del ejército británico destrozado emocionalmente, que ha sido contratado para trabajar como restaurador en la iglesia de una pequeña localidad de Yorkshire.

En el momento en el que Birkin llega a Oxgodby su presente no es optimista. Sintiéndose solo y abatido por su circunstancia personal, no mira más allá del momento que tiene ante sus ojos: todo lo que necesita es un techo sobre su cabeza, algo que comer y un trabajo que realizar para poder subsistir. Y la fría atmósfera que le recibe al llegar a su destino no augura mucho más.

No obstante, la inercia de vivir le hace encaminarse hacia el lugar señalado por sus contratistas, con la intención de realizar correctamente su trabajo. El encargo corresponde a la última voluntad de una vecina de  Oxgodby, la señorita Hebron, quien dejó un pequeño capital en su testamento para realizarlo. Su labor consiste en descubrir  y restaurar un fresco que supuestamente fue pintado en la Edad Media, quedando oculto con el tiempo. El confiado para controlar su trabajo es el pastor de la iglesia anglicana, el reverendo J. G. Keach, un individuo seco y oscuro, que está en contra de los trabajos de restauración en su Iglesia y de excavación del cementerio, pues la señorita Hebron también dejó estipulado en su herencia que debían buscarse los restos de un antepasado suyo del Medievo, que al parecer fue excomulgado y enterrado en las cercanías. Esta última labor la está llevando a cabo un curioso sujeto, también excombatiente de la Gran Guerra, Charles Moon, quien establecerá con nuestro protagonista una interesante relación de complicidad, más allá de la amistad y la colaboración profesional. 

Y así comienza Tom Birkin su mes en el campo: durmiendo en el campanario de la iglesia, trabajando sin horario y comiendo cuando siente apetito. Sus días transcurren destapando cuidadosa y amorosamente el mural, un juicio final que duerme escondido del ojo humano sobre el altar de la iglesia. Sólo interrumpen la soledad de su trabajo las visitas que realiza a diario, Kathy Ellerbeck, una jovencita inteligente fuera de lo común, con la que Birkin mantiene interesantes conversaciones; y los encuentros esporádicos bajo el techo de la capilla con Alice Keach, la esposa del reverendo, con la que le unirá una relación muy especial. Ambas jóvenes conseguirán poco a poco iluminar el alma de Tom Birkin, que animado por sus descubrimientos pictóricos y las conversaciones imaginarias que mantiene con el maestro artesano que realizó el mural, verá como su estado anímico va cambiando hacia un estado cercano a la quimérica paz. La sencillez y honradez de la forma de vida de aquella población rural de Yorkshire, con la que irá interactuando y encajando, dejará una huella imborrable en su memoria para siempre.

Un mes en el campo es una novela diferente y fascinante, contada a modo de mágica fábula desde la lejanía de los recuerdos de su protagonista, Tom Birkin. Con el relato de su verano en el Oxgodby, y de sus trabajos como restaurador de arte nos traslada a un mundo lejano y maravilloso, que ya no existe, donde el caballo aún era el rey de las calzadas y el pan horneado en casa era un manjar.


<Y entonces llegaron, con el sol matinal resplandeciendo sobre sus lomos castaños y negros, y haciendo destellar sus riendas, con más medallas que un general. Llevaban las crines trenzadas con cintas patrióticas, los arneses brillaban: grandes criaturas mágicas a punto de desaparecer de las carreteras y de los surcos curvos. ¿Lo sabía yo entonces? Supongo que no, ni nadie en Oxgodby. Desde niños, siempre habían conocido el sonido de los cascos repicando en los suelos de los establos durante la noche y el olor acre a cuerno quemado en la herrería. ¿Cómo podían prever que, en escasos años, quienes compartían con ellos campos y carretera habrían desaparecido para siempre?>
 

Retazos de una forma de vida sencilla y honesta, que desapareció poco a poco al finalizar la primera guerra mundial, junto con los sueños de muchas familias que vieron morir a sus hijos. Una contienda que le costó muchas vidas humanas a Inglaterra, y que dejó una estela de terror y miedo en los hombres que consiguieron volver a casa. Héroes anónimos para el mundo, pero cuyos nombres podemos encontrar escritos a lo largo de la geografía inglesa en multitud de monumentos. A todos ellos rinde homenaje  J. L. Carr dándoles voz a través del protagonista de la novela.


<” ¡Hijos de puta! ¡Malditos hijos de puta! No tenías por qué empezar aquello. Y podríais haberle puesto fin mucho antes. ¿Dios? ¡Ja! No hay Dios”.>
 

Pero, Un mes en el campo es mucho más que un tributo a aquellos hombres, el texto es también un bonito cuento de amor y amistad; un relato optimista y esperanzador: Reflexiones de un alma que pena y encuentra la redención a través de la belleza,  y en la comunión con lo más puro del ser humano, representado en los sencillos personajes que habitan el libro.

Una ofrenda al verdadero amor, ese primigenio sentimiento que no conoce el egoísmo sobre el que se han escrito leyendas y los más grandes poetas le han dedicado múltiples versos desde la antigüedad.


<CONJUGAM OPTIMA AMANTISSIMA ET DELECTISSIMA.

VALE> (La más amante y deliciosa de las esposas. Adiós)

 

Un canto lírico de esperanza, plagado de bellísimos pasajes dedicados a la restauración, la arquitectura  y la contemplación de lo visible y lo abstracto. Escritos con un lenguaje pulcro, accesible y humano, que conmueve al lector sensible. Y tras tanta belleza también hay lugar para la intriga, porque si el lector tiene paciencia descubrirá junto a Tom Birkin el misterio que esta original trama guarda.

J. L. Carr nos dice en el prefacio del libro: <En el curso de cualquier actividad prolongada tiende uno a olvidar las intenciones originales.> Refiriéndose al carácter distinto con el que concibió el libro en un principio, al que imaginaba como una bucólica historia romántica similar a Bajo el árbol del bosque (Thomas Hardy), para terminar convirtiéndose en algo mucho más importante y grande, igual le pasó al protagonista de su novela. Así también ocurre con la vida, como ha quedado patente en los últimos tiempos, en los que la palabra programar ha quedado borrada. Los grandes sueños que todos teníamos se han desvanecido por el momento. Nuestras vidas son casi un lienzo en blanco dándonos la oportunidad para recomenzar. Oscar Wilde dijo:


<A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.>


Reflexionemos sobre estas palabras y pongámonos en marcha ya.


Undine von Reinecke



El autor por la Editorial:

Fuente: Planetadelibros.com

James Lloyd Carr nació en 1912 y se educó en Carlton Miniott, Yorkshire. Director de escuela, editor y novelista, sus libros incluyen A Day in Summer (1964), A Season in Sinji (1967), The Harpole Report (1972), How Steeply Sinderby Wanderers Won the FA Cup (1975), A Month in the Country (1980), que ganó el Premio de Narrativa del Guardian y fue nominado para el premio Booker, The Battle of Pollock’s Crossing (1985), también nominado para el Booker, What Hetty Did (1988) y Harpole & Foxberrow General Publishers (1992).

Murió en Northamptonshire en 1994.

UN MES EN EL CAMPO es el primer libro suyo que se traduce al castellano.

 

Un mes en el campo, la película:

Existe una adaptación al cine de 1987. El atractivo del cartel, encabezado por Colin Firth, Kenneth Branagh, Natasha Richardson y John Atkinsons, me llevó  en su momento a interesarme por este precioso título. Pero, como a muchos lectores nos ocurre, guardé novela y adaptación para disfrutarlas en el momento adecuado. Tras muchos años esperando en la recámara, la pasada semana  leí la novela y disfruté la película; ambas me parecieron maravillosas. No obstante, la atmósfera que se respira en el libro no llega a igualarla su adaptación. Pese a ello, invito a todos los que se vean atraídos por esta historia a disfrutar de tan grata experiencia, protagonizada por unos actores, que dan valor al film.

Os dejo aquí el link del trailer: https://www.youtube.com/watch?v=DbMaVIQau1E&t=18s


 

Fuentes de información:

http://www.lalibreriadelaestafeta.com/autores/j-l-carr/

https://www.abc.es/historia/abci-cruel-venganza-miguel-angel-contra-cardenal-mando-tapar-genitales-obra-201801040124_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F


24 comentarios:

  1. Me han entrado unas terribles ganas de salir corriendo a la ermita de mi pueblo y ponerme a picar las paredes en busca de frescos, que seguramente tiene que haberlos puesto que es una ermita románica,¡ya me veo allí con la melena al viento, alpargatas, un pico y dale que te pego a las paredes en busca de un secreto, de un tesoro, de un misterio ¡Esto lo leo yo hace varias décadas y no hay quien me pare, me tiene que sacar el cura a rastras de la ermita! 😅
    Me parece una historia deliciosa, maravillosa,y creo que he visto la película, pero ahora no estoy segura porque sé que el libro no lo he leído, pero la trama me suena muchísimo. Lo que el arte es capaz de hacer en un alma herida, turbada y saqueada, junto a la música y la escritura son las mejores terapias que puedan existir (no olvidemos a las amigas y unas caipiriñas) las guerras es que destruyen tanto, pero tanto.
    Las exaltaciones nunca fueron buenas 🤨 pero qué grandes genios ha dado esa inquietud de ánimo.

    Gran reseña, como no podía ser de otra manera.
    Besos mil 💋💋💋

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    1. Buenos días, Yolanda:
      Seguro que has visto la peli, pero ya te digo que no llega al grado de excelencia del libro, pese a ser muchos diálogos clavados al texto. La novela es sublime, la cojas por donde la cojas.
      Me ha hecho mucha gracia lo que cuentas sobre si te hubiera llegado la noticia de este libro en otra época, porque yo pensé igual. De haber leído este libro en mi época de estudiante, provablemente mi orientación profesional hubiera ido en otro sentido.
      Te invito a que leas sin demora Un mes en el campo, y que cuando la termines me cuentes a ver si tenía yo o no razón (vamos, que te encantará).
      Un beso grande, preciosa!!

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  2. Buenas tardes, Undine:
    Qué ganas de que abran por fin las bibliotecas. Y de poder ir a trastear a las librerías, que a mí el online y la cita previa para estas cosas no me llenan. Prefiero esperar, ya puestos.
    Porque la compra del libro se disfruta desde que piensas, mañana voy.
    Te iba a decir que no, que más guerra y postguerra no. Pero por culpa de esto que nos ha tocado vivir, asumo la dureza de estos libros como pago por llevarme la esperanza, ver las ciudades, pueblos y la gente volviendo a empezar, levantándose aunque en un primer momento sea empujados solo por la inercia de vivir.
    Y si encima me traes amor y arte no hay más que pedir. Y aunque suene a avaricia, ¡me lo llevo todo!
    Cómo me gusta este ratito de los miércoles.
    Besitos

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    1. Buenos días, Norah:
      Opino igual que tú, la visita a librerías es placentera desde el primer instante en que decides que vas a ir. ¡Cómo echo en falta esos ratos perdiéndome entre los pasillos de mis librerías de culto! Aquí en Madrid tardaremos más en poder visitarlas (tenemos 1 km de permiso para movernos).
      Sobre el libro, no dejes que las consecuencias de la guerra borren la importancia de este título. Su mensaje es tan bonito, que todo lo demás queda relegado. De verdad, no te lo aconsejaría si no supiera que te va a gustar. Y sí, tienes razón, el momento que vivimos actualmente nos hace ver la vida desde otro ángulo.
      Un beso grande, y mil gracias por leerme siempre con tanto cariño!!

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  3. Hola.
    No conocía el libro ni la película pero después de leer tu reseña, estupenda como siempre, no creo que lo supiera disfrutar como se merece.
    Un saludo.

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    1. Bueno, no pasa nada, cada uno sabemos qué temas nos apetecen y cuales no.
      ¡Muchísimas gracias por leerme y comentar! ¡Un abrazo!

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  4. Qué bonita la propuesta musical de hoy! Como que la voy a escuchar otra vez. Y este libro tiene que ser una auténtica belleza. Y no lo conocía. Posguerra, amor, arte... Me has convencido de pleno. Y la peli tampoco me sonaba.

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    1. Hola, Margari:
      Elgar era un compositor muy especial, siempre me ha gustado. Por eso, y porque es contemporáneo a la época en que el libro se ubica, lo había elegido para acompañar esta entrada. ¡Imagina mi sorpresa cuando el escritor lo menciona en la última página del libro! A mí me pareció magia. :)
      Te animo a que leas la novela y que vuelvas por aquí y me cuentes todo lo que habrá significado para ti. Sé que te encantará.
      Un beso grande!!

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  5. Pues me parece una lectura muy atractiva que no conocía y guarda para el lector mucho más de lo que pudiera parecer por la sinopsis. El libro me lo llevo pero me he quedado fatal, estoy a unos 12 minutos en coche de mi vida bucólica y relajada de mi casa de campo en la aldea y lo que me apena es que seguramente este verano no me podré ir como todos los años mes o mes y medio, las circunstancias mandan y seguramente serán días aislados y poco más.
    Un beso

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    1. Buenos días, Inés:
      Leyéndote me he sentido identificada contigo. Yo experimento la misma desazón que tú. No tengo una casa en el campo donde disfrutar el verano, pero sín tenía mis vacaciones planificadas en un lugar mágico para mí. Y, como nos ocurrirá a muchos, el verano lo pasaré casi seguro en mi casa del centro de Madrid, calores excesivos incluidos. Sé que no debo quejarme, pues hay muchas personas sufriendo, pero la desazón a estas alturas te puede en muchos momentos. Sin duda, tendremos que reinventarnos.
      Sobre el libro, es una preciosidad. Si te gustan los temas relacionados con el arte, no lo dudes, te encantará. Del misterio ni te hablo, porque sé que te encanta.
      Un beso grande, y mucho ánimo!!

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  6. Te imaginarás que yo esta historia la conozco por la película con nuestro adorado Colin Firth y (al menos por mí xD) también adorado Kenny Branagh. El libro me lo regalaron el año pasado por mi cumple(en otra edición distinta, la mía es de Tusquets, pero ambas tienen la misma traducción) y llevo intentando hacerle hueco desde entonces. Tengo un problema con los libros de los que ya conozco la historia, los relego a pesar de morirme de ganas de leerlos. Bueno, el caso es que tu reseña me sirve como toque de atención, de este verano no pasa. Te leo que, como suele pasar, la película se queda un escalón por debajo del libro, así que se redoblan las ganas de descubrir la historia original. Haré doblete como tú y después de leer la novela revisionaré la peli a ver qué tal.

    Besote :*

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    1. Buenos días, MH:
      Que yo sepa, adoras más a Branagh que a Firth, ¿no? Y sí, me lo imaginaba :) El libro lo compré el pasado año en la FML, me acompañó una amiga aquel sábado en mi visita a la caseta de Pre-Textos. Yo conozco la edición que te han regalado, y es también estupenda. Te invito a que lo leas pronto, porque sé que te gustará mil veces más que la película. Eso sí, los actores están muy bien elegidos cada uno en su papel; hay que ser justos. Estoy deseando que me cuentes tus impresiones tras tu lectura.
      Un beso grande!!

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  7. No lo conocía pero por lo que cuentas y lo cortito que es puede que me anime. Gracias por la reseña.

    Besos.

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    1. Buenos días:
      Sí es muy cortito, y en dos ratos te lo lees. Pero, además, es un libro muy especial, de esos que dejan huella. Ya me dirás si finalmente te animas a leerlo.
      Un abrazo!!

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  8. Hola Undine!! Desconocía por completo el libro y la película. Lo cierto es que me has dejado con muchísimas ganas por leer esta novela. Tomo buena nota de tu experiencia lectora. ¡Fantástica reseña y gracias por tu recomendación! Besos!!

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    1. Buenos días:
      ¡Muchísimas gracias por tus palabras! Si finalmente te animas a leerlo, espero que comentes qué te ha parecido.
      Un beso grande!!

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  9. Ohhh madre mía, vaya historia. No la conocía y me que he quedado con ganas de más. La idea sería leer el libro pero, en cuanto sé que hay adaptación al cine, no lo puedo resistir y lo primero que hago es lanzarme a la película... Gracias por la reseña. Besos

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    1. Buenos días, Marisa:
      Entiendo tu entusiasmo con respecto a las adaptaciones, a mí me ocurre igual. Además, a mí no me suele influir sobre una lectura posterior del libro, porque normalmente suele ser mejor y más satisfactoria, como es el caso.
      Un abrazo grande, y espero que la disfrutes!!

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  10. Holaa!! no suena nada mal. Me gusta pasarme por aquí, siempre encuentro algo nuevo e interesante.

    Blessings!!

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    1. ¡Muchísimas gracias por leerme y por tus amables palabras!
      Un abrazo!!

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  11. Otra que no conocía ni el libro ni la película. He apuntado ambos pues me gustan mucho las historias sobre gente que participó en las dos grandes guerras y lo que pasó después. Y sobre lo posterior a la primera hay aún menos propuestas que sobre los años siguientes a la segunda
    Muchas gracias por esta fantástica reseña
    Besos

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    1. Buenos días, guapísima:
      Ni que decir tiene que sé que este libro te va a encantar. Sé cuánto te gusta este tema y también sé que no te defraudará.
      Ya me contarás si he acertado.
      Un beso grande!!

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  12. La película me suena pero puede ser muy probable que no la haya visto aun o la haya visto por el cable. El libro me parece uno de esos que rescata lo "puro" del campo viste como que todos los males se olvidan con una vida mas humilde. Amo tus reseñas son geniales y nos leemos besos!

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    1. Buenos días:
      Pues sí, volver al campo sería terapeútico para todos, hoy más que nunca se está haciendo realidad esta afirmación.
      Con respecto a la película, si no la has visto, no dejes de hacerlo, porque Colin está glorioso.
      Un abrazo fuerte, y muchas gracias por visitarme!!

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