viernes, 28 de junio de 2019

RESEÑA: "REY DE GATOS", CONCHA ALÓS



Fuente: @undine.von.reinecke Instagram


Ficha Técnica:

Tamaño: 11,5 x 15,5 cm.
Encuadernación: Rústica
Páginas: 210
PVP: 13 €
ISBN: 978-84-120089-1-3
Revisión de textos: Almudena Martinez

Sinopsis de la Editorial:


Este volumen de cuentos supuso un antes y un después en la narrativa de Concha Alós, se convirtió en un reto de superación estética para ella, deudor del proceso de renovación formal iniciado por Luis Martín-Santos en Tiempo de silencio, de la narrativa de Kafka, y también, por qué no, del emergente realismo mágico. Concha Alós podría haber sido miembro de pleno derecho de la denominada generación del medio siglo, acompañando a autoras como Carmen Laforet, Ana María Matute o Carmen Martín Gaite, pero tejió su camino al margen de generaciones, corrientes, de ilustres exiliados en una Barcelona cosmopolita que no era la suya. Marcó sus tiempos y eligió, sin influencia de modas ni cánones, cuándo había llegado el momento de hacer hablar a sus protagonistas, de dar paso a la fantasía, eje central de Rey de gatos.

En estos relatos, con una fuerte carga psicoanalítica y una prosa envolvente, casi psicodélica, conviven «fantasmas y diablos ocultos de la subconsciencia», y se proporciona una perspectiva nueva e inquietante de la realidad de la mujer, vista desde dentro, no desde fuera. Gracias a la experimentación, el mensaje se potencia. Se recrudece la crítica al patriarcado, el erotismo se multiplica, se contrasta el pasado con un futuro que no llega. Alós logra que dialoguen las dos personalidades presentes en sus protagonistas, la «bestia» y la sumisa. Deseaba que cada mujer pudiera ver más allá de su pequeña isla y decidir, por sí sola, si se aventuraba a salir de ella.

El olvido de esta autora en el mundo editorial español es flagrante, más aún si tenemos en cuenta que autoras que en la actualidad gozan merecidamente del favor del público y la crítica como Mariana Enríquez o Angela Carter, se mueven en similares coordenadas estilísticas y temáticas que la propia Concha Alós, quien sufrió el desdén de la crítica y la purga de la censura, pues se atrevió a dar voz a quienes por entonces estaban silenciados.


Primera propuesta musical para el libro:

 Tómame o déjame, Mocedades


Lo que Undine piensa del libro:


Lo confieso, no soy la más fiel lectora de narrativa española. Mi experiencia con ella duró poco más que mis estudios en el colegio, pues mi época universitaria me llevó por otros senderos en busca de otros cánones estéticos. Es cierto que leo uno o dos títulos de nuestros insignes escritores durante el año, pero eso no me convierte en alguien con los argumentos necesarios para escribir una tesis literaria al respecto. No obstante, prometo hablaros de Rey de gatos desde el corazón. Un corazón lector que gracias a editoriales como La Navaja Suiza Editores va construyendo en su interior estanterías nuevas para colocar en ellas títulos y autores, que de no ser por ellos me hubiera sido difícil conocer y disfrutar. No en vano, este será el tercer título que reseño de esta editorial, a la cual deseo y auguro muchas glorias en un futuro muy cercano. A quienes felicito también por lo cuidadas de sus ediciones, sirva como ejemplo la preciosa cubierta de Rey de gatos diseñada por María Díaz Perera.

Rey de gatos es un libro de cuentos escrito por Concha Alós entre los años 1969 y 1972. Muchos de vosotros os preguntaréis al igual que hice yo, ¿quién es Concha Alós? No os sintáis poco informados o torpes, la culpa no es mía ni vuestra, sino del mundo en que vivimos que no dejó difundir una obra literaria cargada de mensaje duro de digerir y poco convencional para la España de la época que le tocó vivir. Y, como se suele decir. “Nadie es profeta en su tierra”. Concha Alós prefirió encontrar su estilo, promulgar su mensaje canalla y valiente antes que la fama y la gloria. Aunque, y pese a todo, en 1962 le fue concedido el Premio Planeta por su obra Los enanos, premio que no pudo aceptar por haber firmado anteriormente con la editorial Plaza & Janés.

Premios aparte, los cuales nunca han sido relevantes para mí, pues muchos grandes del mundo cultural y artístico no vieron recompensado su trabajo  con ninguno,  lo que cuenta de Concha Alós es su palabra y compromiso con el ser humano, con la mujer, con la persona emocionalmente desamparada. Y eso veremos en Rey de gatos, donde la autora nos regala nueve relatos en los que mostrará nueve aristas diferentes del prisma del alma femenina. Y son los siguientes:

  1. La otra bestia
  2. Rey de gatos
  3. Cosmo
  4. El leproso
  5. Los pavos reales
  6. Mariposas
  7. Sutter’s Gold
  8. Paraíso
  9. La coraza


Decía antes que la narrativa de Concha Alós es poco convencional, asimismo ocurre con estos cuentos. Todos ellos tienen un eco onírico, como si de un sueño surrealista y enfermizo se tratara en el que se confunde realidad y ficción; ensueño e historia. Llevan una carga inmensa de alegorías, de mensajes ocultos, que cada uno de nosotros debemos descubrir y asemejar a nuestro entorno, a nuestra propia vida, a las experiencias vividas u observadas. Por ese motivo, hablar del argumento de cada uno de ellos resulta osado, pues cada lector sacará sus propias conclusiones de lo leído. Es como querer contar o diseccionar un cuadro de Dalí: cien opiniones distintas de una imagen, para cien espectadores diferentes.

Debo decir que tras beberme el libro de un tirón he terminado exhausta. Su ritmo frenético te atrapa, te secuestra hasta finalizarlo. Quizá esperando una respuesta, una tabla de salvación que no llega, y que a cada relato deseas más y más que aparezca.

La tensión que asoma desde las primeras páginas de La otra bestia, primero de los cuentos, se transformará en tristeza con Rey de gatos, horror con Cosmo, miedo con El leproso, dolor y pérdida en Los pavos reales y Mariposas, rabia con Sutter’s Gold, para llegar al cenit de la desesperación y la locura con Paraíso, dando la estocada final y vengándose de un criminal abstracto y genérico en La coraza. ¿Será La coraza esa tabla de salvación que esperamos de Concha Alós? Decídmelo vosotros cuando leáis el libro, mientras os tentaré con él.

Rey de gatos nos lleva al centro neurálgico de la mujer. Nos muestra sus rincones más oscuros, sus miedos y dependencias. Defiende a la mujer contra la educación recibida que la esclaviza y la lleva a creerse inferior al hombre. Pero también es un dedo acusador, clama por la liberación y por romper esas cadenas a las que la propia mujer se aferraba hasta no hace muchos años, por miedo a correr en libertad, y las consecuencias que ello acarrea.

Nos habla de los celos asesinos, del dolor de la traición; del abandono y la soledad. De todos esos temas tabús, considerados en otros tiempos “tan de mujeres”, como el miedo al aborto, la superstición o la ignorancia que tantas muertes ha causado a lo largo de los siglos con respecto a los embarazos, la menstruación y el parto. Nos cuenta sobre el amor esclavo, el sexo adictivo, el sexo prohibido, el sexo lascivo y traicionero.

Todo ello narrado con una prosa cargada de fuerza y  poesía, porque también hay musicalidad en el horror, la pena y la decepción. De todos es sabido que las más bellas baladas se han escrito con el alma repleta de tristeza, el propio Tchaikovsky compuso su concierto para violín (Re Mayor Op. 35), reponiéndose de una severa depresión. Así encontramos pasajes de agonía y desesperación que emanan una inmensa belleza como:

San Juán Bautista (A. del Sarto) Fuente: Wikipedia
< (…) La puerta se abrió y vi a la mujer. Bueno…un perfil, algo anguloso y alto, vestido con transparencias, con una voz fina, un falsete mascaril. Oí su voz. Y la de mi marido. La de Nico, al tiempo que notaba cómo la aorta se me abría por en medio con un tajo que me iba produciendo su tono, tan
íntimo, tan parecido al que me regalaba tiempos atrás a mí. Aún lo veo en el pasado: mi novio, Nicolás, mi adolescente Nico con su cabeza de Andrea del Sarto pensativa, rizosa.>
(La otra bestia)

¿Verdad que conocéis el padecer de la narradora? Su estilo es tan explícito e íntimo que raro es el lector que no se involucre en la narración, que no haya conocido un dolor similar en algún momento de su vida o de la vida de una persona cercana.

Y de la belleza encontrada en la desesperación de los celos y la traición, viajamos hasta las profundidades del alma de quién lo ha perdido todo y le arrebatan lo único que le une al mundo de la cordura:

< Paseaban los dos por la playa: el hombre pensativo, la gata un poco rezagada, con su rabo alzado , una especie de mástil. Y de pronto se presentó la ola, solitaria, enorme. Envolvió al animal y se lo llevó mar adentro. Después, todo quedó igual. Calmado. >(Cuento Rey de gatos)

¿Quién no ha sufrido una pérdida y contempla con estupefacción cómo el mundo sigue rodando como si nada hubiera ocurrido? Mi completa admiración por Concha Alós por su magistral empleo del lenguaje, con cuánta economía de palabras ha dicho tantísimo.

El grito, E. Munch
Fuente: Wikipedia
En otras ocasiones emplea el más agresivo de los dramatismos, un expresionismo que trae recuerdos pictóricos, no puedo evitar rememorar a Munch su famoso El grito:

< Ahí está la muerta. Con el cuello marcado por la soga, desollado en una línea gruesa y roja, rotas las vértebras. Y la lengua hinchada, negra, asomándole como una piltrafa (…) > (Sutter’s Gold)

En ocasiones Concha Alós quiere ver un rayo de sol en su caminar por las sombras del alma humana, y nos regala un haz de luz que se filtra en sus páginas como el sol penetra a través de una persiana veneciana. Leed cómo nos aconseja que afrontemos la pérdida frente a la muerte:

< “Natalia, hija”, dice, “la materia no se crea ni se destruye”. Y el presente y el futuro, el sueño y la realidad se mezclan en su voz que ahora es pequeñita y dulce.> (Los pavos reales)

Hermosísima alegoría, ¿verdad?

Pero, no, Alós no quiere paños calientes, sabe que ha entablado una guerra y llama a la lucha a sus hermanas de tribu:

< He dicho que bueno, que de acuerdo. Y he salido con Sánchez Polo. Fuimos a cenar por ahí y, luego, me he acostado con él. Ahora está sobre mí. Muerto. Me he comido sus orejas, parte de su nariz –bueno, digamos orejas y nariz-. Sospecho que debo de estar llena de sangre, como las sábanas y la colcha, que tendré que llevar al tinte –tan delicada la colcha tejida por tía Gloria a ganchillo: dos pilares, menguado, cinco cadenetas, dos vueltas atrás… -. Sánchez Polo es sabroso y aún late. > (La coraza)

Tremendo comienzo para el último de los relatos que componen Rey de gatos. No imagino leyendo este pasaje a la española media de los años setenta.

Sin duda alguna, Concha Alós tenía una visión propia y atrevida de la problemática femenina, fue una voz feroz y alternativa, que no encontró suficiente audiencia preparada para atender sus demandas. Quizá lo sabía y sembraba para el futuro, ese que hoy llamamos presente, y que lo conformamos los hijos e hijas de aquellas señoritas y señoras que leían el Hola y soñaban con la vida de otros, mientras esperaban que llegara el marido del trabajo.

Amor, celos, rencor, dolor, sangre y puñales. Todo eso es Rey de gatos, pero también es un elixir una droga prescrita contra la soledad. Un cántico de amazona que llama a sus hermanas a la oración antes de la guerra.


Undine von Reinecke ♪


 Segunda propuesta musical para el libro

Secretaria, Mocedades

La Autora por la Editorial:


Fuente: elpais.com
Concha Alós
Su infancia, transcurrida en su mayor parte en Castellón, marcó la primera narrativa de Concha Alós (Valencia, 1926 – Barcelona, 2011) al buscar siempre retratar el dolor de los perdedores de la Guerra Civil, el hambre y la pobreza. Con su segunda novela publicada, Los enanos (1962), comenzó su trayectoria dentro de una literatura realista y de marcado carácter social. Esta obra fue galardonada con el premio Planeta, al que hubo de renunciar por haber firmado previamente con Plaza & Janés. Su consagración llegó en 1964 con la publicación de Las hogueras, esta vez sí premiada con el Planeta. Dentro de su obra destacan novelas como La madama y El caballo rojo, y el volumen de cuentos Rey de gatos.

Tras su divorcio del director del periódico del Movimiento Baleares. En 1961 se trasladó a Barcelona acompañada de Baltasar Porcel, un joven tipógrafo once años menor. Falleció en Barcelona en 2011 olvidada pero fiel a su libertad.


La autora por Undine:

Quiero hacer mención especial sobre el prólogo de Rey de gatos, que es un fantástico acercamiento a la vida y obra de Concha Alós.

No soy amiga de prólogos, en muchas ocasiones me han estropeado la deseada lectura de un libro, o bien han cargado las tintas morbosamente sobre la figura del autor en cuestión, asunto que nunca me ha agradado. La editorial La Navaja Suiza se cuida mucho de caer en este error, dotando a sus ediciones de un valioso documento: la mejor carta de presentación para sus libros. 

¡Enhorabuena por el gran trabajo!

Os adjunto un artículo firmado por Manu Menéndez para El País, en él se homenajea a la autora con motivo de su fallecimiento el 1 de agosto de 2011:


viernes, 21 de junio de 2019

RESEÑA: "EXTRANJEROS, BIENVENIDOS", BARBARA PYM



Fuente: @undine.von.reinecke Instagram


Ficha Técnica:


Autor: Barbara Pym

Traductora: Irene Oliva Luque

Número de páginas: 200

Formato: 20 x 12,5 cm

ISBN: 978-84-17109-67-7

Primera edición: 17 de junio de 2019

PVP: 19,90 €


Sinopsis de la Editorial:


Cuando Barbara Pym murió en 1980, dejó una cantidad considerable de material inédito. Entre éste, una novela temprana, Extranjeros, bienvenidos, de 1936, y «Encontrando una voz», el único documento escrito en el que Pym habla acerca de su carrera como escritora y de los orígenes de su personalidad literaria. En Extranjeros, bienvenidos, una joven pareja, formada por Cassandra Marsh-Gibbon y su egocéntrico marido escritor, Adam, se ve sacudida por la llegada de un misterioso húngaro a su pueblo. Cassandra, una de las primeras «mujeres excelentes» que tan bien supo retratar Pym, buscará en la huida de su monótona vida y en la figura del extranjero la realización de las hipócritas palabras de su marido: « ¿Sabes que para mí eres mucho más que una excelente ama de casa?».



«Pym posee una mirada y un oído singulares para plasmar aquellos aspectos conmovedores de la cotidianidad.» Philip Larkin.



Primera propuesta musical para el libro:


Benny Goodman Quartet - Moonglow (1936)


Lo que Undine piensa del libro:



Fuente: Wikipedia
Conocí a Barbara Pym allá por el año 2009 con la publicación en España de Jane y Prudence (1953). Se la publicitaba como la nueva Jane Austen, motivo suficiente para interesarme por esta autora en aquella etapa de mi vida en la que las literatas británicas invadían mi biblioteca particular con asiduidad. A ese primer título de la que era para mí una escritora desconocida le siguió en 2010  A Glass of Blessings (1958), traducido en España como Los hombres de Wilmet. Tuve que esperar hasta 2016 para que Gatopardo Ediciones comenzara su celebración a la autora editando alguno de sus títulos más famosos y se desatara lo que ya conocemos como “la fiebre Pym”, para  que pudiera continuar disfrutando de la obra de esta escritora que vino a mi vida para no irse jamás, y con la que he pasado momentos tan hilarantes como emotivos y a veces algo tristes, también hay que decirlo.

Esta semana pasada terminó la FLM 2019 y como broche de oro a una edición que se recordará siempre como la que batió todos los récords de ventas y visitantes, tuve la gran fortuna de llevarme el que debió ser uno de los primeros ejemplares de Extranjeros, bienvenidos, el último título que Gatopardo Ediciones nos trae a los lectores fieles a la gran autora británica. Un título éste que la escritora no vio publicado en vida, puesto que se editó póstumamente en 1987. 

Barbara y Hilary 
Fuente:  barbara-pym.org (The Barbara Pym Society)
No esperé mucho para comenzar su lectura. Salí del parque del Retiro, tomé el autobús que me llevaba hasta mi casa, mandé un whatsapp a una amiga, y comencé a leer Extranjeros, bienvenidos con la seguridad de que sería una experiencia tan grata como la de llegar a casa tras muchos años de ausencia.


La novela comienza de este modo:

< Cassandra, querida –dijo la señora Gower, sonriente-, siempre tan puntual. – Se inclinó hacia delante y rozó con los labios la mejilla de Cassandra.Ésta respondió con un gesto similar, aunque con cierta torpeza, dado que la señora Gower era una mujer grande y resultaba bastante difícil alcanzar su mejilla. -Siempre trato de ser puntual –contestó Cassandra con otra sonrisa, pese a que el tono apagado y uniforme de su voz denotaba que eran muchas las veces que había hecho ese comentario.- Es usted un dechado de virtudes, hija mía –añadió afectuosamente la señora Gower, mientras se acomodaban en el sofá.Cassandra suspiró, aunque no lo bastante fuerte para que su interlocutora lo oyese. Sabía que era un dechado de virtudes porque la gente se lo decía a todas horas. A sus veintiocho años, era una mujer alta y rubia, no exactamente guapa, pero sí atractiva y elegante. Esa tarde lucía un traje de tweed azul de buen corte. El sombrero y los zapatos, más que modernos, eran cómodos y prácticos. Siempre se podía confiar en que Cassandra no vestiría algo que desentonase con el lugar en que se encontraba en ese momento.>

Sí, queridos lectores, esta es nuestra mujer excelente de la novela que hoy nos ocupa, Cassandra. Una adorable mujer de veintiocho años casada desde hace cinco  con Adam Marsh-Gibbon, caballero que nos lo define Barbara Pym de este modo:

 < (…) de buena posición económica que había escrito unos pocos poemas y unas cuantas novelas que habían pasado desapercibidas.>

El matrimonio lleva una vida tranquila y cómoda en  Up Callow, un pueblecito de Shropshire, gracias en gran medida al capital que Cassandra aportó en el momento de la boda, pero que puso a los pies del marido por sentirse afortunada al convertirse en su esposa.

Tras esos cinco años de matrimonio el entusiasmo del primer enamoramiento ha desaparecido, dando lugar a una vida rutinaria y poco satisfactoria para nuestra protagonista, aunque no para Adam, que vive mimado por ella consintiéndole, y dándole todo capricho como si de un niño mimado se tratara.

La vida de Cassandra transcurre ocupándose de la casa, adelantándose a las necesidades de Adam y atendiendo los compromisos  sociales que la vida en la campiña inglesa suele regalar.

Y así nos hemos encontrado a nuestra mujer excelente de hoy en la primera escena de la novela, disfrutando de una de esas simpáticas reuniones  para tomar el té que tanta admiración nos causa a los entusiastas del mundo british, como es mi caso. En ella conoceremos a algunos de los personajes que pasan por nuestra historia, similares a los protagonistas de muchas comedias de situación propias de la novela inglesa de todos los tiempos,  que la gran Jane Austen puso de moda, y antes que ella sus grandes mentoras.

De este modo, nos presenta a la señora Gower, una viuda de mediana edad, que regresó a Shropshire tras fallecer su marido diez años atrás; la señora Wilmot, esposa del rector de la parroquia, que esperaba una vida más sofisticada e importante de su matrimonio; Jennie Wilmot, hija mayor del rector que con diecinueve años regresa del colegio para ayudar a su madre en las labores familiares, y que vive impresionada con la imagen del guapo y exitoso escritor Adam Marsh-Gibbon, celebridad de la localidad y marido de Cassandra.

¿Veis lo que os comentaba? Son figuras cotidianas y eternas  conocidas para los que hemos leído títulos como La Abadía de Northanger (Jane Austen), o Las Torres Barchester (Anthony Trollope), por poner dos ejemplos, eso sí, llevados al siglo XX, que hacen de comparsa y arropan a la heroína de la novela en su historia personal. Porque, ¿qué sería de ellos y de sus insulsas vidas sin alguien de quien ocuparse?

Barbara (St. Hilders, 1934)Fuente: barbara-pym.org 
En esta primera reunión nos enteraremos de muchas cosas importantes que imprimen carácter a los habitantes del Up Callow y a la población per sé: las acciones parroquiales, consejos para el jardín, el progreso en la novela del marido de Cassandra, etc., pero la principal de todas es la llegada a la localidad de un nuevo vecino que alquila la villa de Holmwood, y como si del Netherfield  Park de Orgullo y prejuicio se tratara, todos los ojos de la población viven pendientes de descubrir quién será el nuevo arrendatario.

La vida en Up Callow continúa mientras esperan la llegada del nuevo vecino, y ya se está preparando la próxima reunión que convocará a las principales parejas de bridge en casa del rector. Allí conoceremos al resto de personajes importantes  que protagonizan el elenco de nuestra novela: la señorita Angela Gay, una solterona de 30 años amargada por la falta de pretendientes, cuya necesidad de encontrar marido hace que cualquier soltero huya de ella pese a ser muy bonita; el señor Gay, tío de Angela, también él un solterón de cincuenta y tantos años que pretendió en su juventud casarse con alguna guapa heredera, meta que no consiguió; el  señor Paladin, ayudante del rector, esperanza del mundo eclesiástico, y el mejor partido por el momento en Up Callow, todo el mundo quiere casarlo; y por último, el rector Wilmot, conciencia de la población y un gran aficionado al críquet.

Todas estas almas, y las anteriormente mencionadas, pasan sus días ocupados en sus pequeñas metas personales, interaccionando entre ellos de manera muy cómica, y teniendo como referentes al matrimonio Marsh-Gibbon orgullo y envidia de todos ellos a partes iguales, por ser un matrimonio modelo y él la celebridad de Up Callow.

Pero para Cassandra no todo se resume en eso, ella tiene una misión: hacer la vida de su marido más fácil, anticiparse a sus deseos, e incluso convencerlo de cuáles son estos. Y todo ello para intentar ella misma sentirse feliz, pues la apatía y la soledad han anidado en su corazón. Las reuniones sociales no la llenan, necesita amor y atención, formar una verdadera familia, realizarse como esposa, mujer y persona. Toda una osadía en 1936.

Y es justo en este momento, cuando la paciencia de Cassandra está poniéndose más a prueba que nunca, justo entonces entra en escena un atractivo y enigmático personaje, Stefan Tilos, el nuevo vecino ocupante de Holmwood.

Quiso la suerte que la primera persona en toparse con él fuera la solterona de la localidad, Angela. Viendo ésta la oportunidad de echar el lazo a un posible candidato que la rescate de su soltería, organiza una reunión en casa de su tío para presentarlo a  la sociedad del lugar. Pero, como dijera Pascal: “El corazón tiene razones que la razón ignora”. Y el húngaro cae rendido a los pies de Cassandra, pese a su marido pseudo famoso y a sus pies grandes calzados con zapatones, como apunta la celosa y envidiosa Angela Gay.

Esta situación es evidente para los habitantes de Up Callow, quienes observan con prudencia y no poco asombro como la idolatrada Cassandra, ejemplo de esposa modelo en la población, acepta los halagos de su nuevo enamorado bajo la mirada permisiva de su marido. ¿Será Stefan Tilos la respuesta a las esperanzas amorosas de Cassandra? ¿Caerá nuestra heroína en las redes de la tentación romántica? ¿Será Adam consciente del peligro que corre su matrimonio? ¿Acaso le importa perder a su esposa?

Todo ello y mucho más podéis descubrirlo en Extranjeros, bienvenidos, la comedia romántica del verano. Pero mientras tanto os contaré lo que la novela me ha trasmitido.

Quiero resaltar primeramente mi completa sorpresa con respecto a la impresión tan  favorable que la lectura de la novela me ha causado. Me explico, sabía que me agradaría, que lo pasaría divinamente leyendo el libro, como siempre me ocurre con las obras de Barbara. Pero lo que no podía imaginar es que me encontraría con la autentica Barbara Pym, la genuina; esa primera persona que somos todos antes  de que la vida nos coloque en el sitio que nos tiene asignado.

Fuente: Undine von Reinecke
La frescura y optimismo que sus páginas rezuman nos anuncian que estamos ante una novela de juventud. Escrita en 1936, cuando Barbara Pym contaba con veintitrés años de edad y la vida aún no la había aleccionado contra los caprichos del destino, los desengaños amorosos, las traiciones femeninas, ni los rechazos editoriales, por lo que la esperanza y la fe en el ser humano están todavía muy presentes en todo el libro, siendo el resultado una comedia romántica al más dulce estilo de esas novelas de entreguerras que tanto nos gustan y que tan bien sabían escribir su compatriotas, entre ellos  Angela Thirkell, de quién hace pocas semanas reseñé Fresas silvestres editado también por Gatopardo Ediciones. 

No pensemos por ello que la originalidad de la obra está en entre dicho, no. En Extranjeros, bienvenidos encontramos ya a la Barbara Pym que todos conocemos, la sagaz observadora de las debilidades humanas, la tenaz escritora de cómicas situaciones límites que ponen en ridículo al más inteligente  de sus personajes, la crítica escritora que apunta la pobre vida de la mujer, e incluso se atreve a insinuar de pasada pasiones prohibidas entre féminas, y a comentar con ese humor que la caracterizará ya siempre, lo precaria de la educación de la mujer con respecto al hombre:

< Hasta el rector admiraba las obras de Adam, no tanto por las ideas expresadas en ellas, que sonaban vagamente wordsworthianas, como porque eran aptas para que las leyeran sus hijas. Las consideraba tal vez un poco complejas para su comprensión, pues el rector menospreciaba la inteligencia femenina, pero al menos no era necesario esconderlas, como tantas de las novelas que se escribían hoy en día. >

Nos topamos con una historia de argumento sencillo, pero creíble; un relato de pasiones humanas cotidianas sacadas de la realidad y plasmadas en papel para satirizar la vida, el amor, el matrimonio, y las instituciones establecidas. Y todo ello bañado con mucho humor, presente en diálogos desternillantes y escenas tan cómicas, que sacarán una sonrisa al más serio de los lectores. No puedo dejar de mencionar el pasaje en el que el señor Paladin intenta esconderse de Angela, la solterona de Up Callow. Acordáos de mí cuando leáis esta escena. Yo imagino a David Tennant en el papel de acosado galán.

Me diréis entonces, qué diferencia esta obra de, por ejemplo, Mujeres excelentes. Muy sencillo: su heroína.

Cassandra tiene un don que ninguna otra de sus mujeres excelentes tendrá en el futuro, el poder de controlar las cosas con su inteligencia, obstinación, y eso sí, con un poco de suerte.  Las mujeres excelentes de las más famosas novelas de Barbara Pym no brillarán tanto. Las tratará con mimo, las excusará en sus defectos y hará que las adoremos. Pero no las dotará como a Cassandra de múltiples virtudes que las salven de sus vidas. Cassandra representa para mí el alter ego de la Pym en su estado de juventud, una sagaz e inteligente mujer, que vive en una sociedad regida por el varón, pero que se sabe capacitada para dominar con su inteligencia cualquier situación aprovechando las debilidades de éste. Prueba de ello son los diálogos y reflexiones que la protagonista mantiene durante toda la novela, y que me apena no poder reflejar aquí, pues la longitud de los mismos es tal que casi tendría que transcribir la novela entera.

Pero, Extranjeros, bienvenidos, no es sólo una sátira social que divierte a los lectores.  Es también un estudio pormenorizado y diseccionado de las relaciones de pareja dentro del matrimonio. Barbara Pym analiza con perspicacia y madurez la vida de unos cónyuges: su comienzo ilusionado, su tedio tras el primer amor, la rutina que aplasta los sueños románticos... Alecciona al lector contra el error de crear y alimentar ídolos de barro, para descubrir un buen día que son personas comunes que no llenan nuestra existencia. Nos da la fórmula para combatir el mal de amores y restaurar lo que un día fue una gran pasión, que es básicamente lo que todos ya conocemos: “En el amor y en la guerra todo vale”. Un tanto arriesgada e ingenua la receta, pero como os decía, la Pym sólo tenía veintitrés años cuando escribió la novela.

Quiero señalar lo mucho que me gustan los personajes que aparecen en la historia. Todos ellos muy auténticos, reflejo de la realidad que la autora vivió. Los masculinos son cercanos a los que construirá en el futuro, aunque no tienen esa pizca de mezquindad que les caracterizará en las novelas posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

Fuente: Undine von Reinecke
Los femeninos no llegan al grado de sofisticación y complejidad que veremos en Amor no correspondido o en Como los ángeles; aún no han sufrido desengaños graves, ni han pasado penurias inolvidables.

Pero a todos ellos, hombres y mujeres,  les dará finales felices, se cumplirán sus deseos, como Anne Hathaway diría en la película La joven Jane Austen encarnando el papel de la gran escritora.

Extranjero, bienvenidos, es pues una simpática y romántica historia escrita para divertir y satisfacer a un público que aún no estaba preparado para recibir verdades. Unas realidades que años más tarde iría reflejando paulatinamente al ritmo de las experiencias que la vida le iba dando a la autora, y que siempre reflejaba con la sonrisa dibujada en la cara, aunque el corazón lo tuviera compungido. 

Para finalizar la reseña quiero hacer mención del interesantísimo anexo que Gatopardo Ediciones incluye en la presente edición de Extranjeros, bienvenidos. Es una entrevista  radiofónica concedida por Barbara Pym para la BBC, grabada el 8 de febrero de 1978, y emitida el 4 de abril del mismo año, dos años antes de fallecer la escritora.

En ella nos habla del oficio de escritor. De su decisión de dedicarse a la literatura tras leer un libro de Aldous Huxley. Del agradecimiento que siente por autores de los que bebió,  como Elizabeth von Arnim, Ivy Compton-Burnett, Anthony Trollope, y claro está, Jane Austen de la que diría:

< Es obvio que todo el que lee y adora a Jane Austen intentará escribir con su misma economía del lenguaje o incluso mirar a sus personajes con la misma imparcialidad que ella, pero eso es lo más lejos a lo que puede llegar cualquier “influencia”>

De todos ellos aprendió, de todos ellos tomó algo prestado adaptándolo a su mundo y sus experiencias. Pero, lo que sin duda alguna más me ha emocionado es leer sus sentimientos con respecto a los años que pasó sin que ninguna editorial quisiera publicar sus libros. Las palabras de agradecimiento hacia Philip Larkin y Lord David Cecil, que sacaron del olvido su obra rescatándola del baúl de los recuerdos:

< Me pregunto a cuántos otros novelistas les han dicho de repente que su trabajo ya no se lleva o no se vende, y no han tenido nunca la suerte de recibir los generosos elogios que yo recibí de las personas adecuadas en el momento adecuado.>

Para generosidad la de Barbara Pym, acordándose de sus compañeros escritores. Sin duda, un acto de humildad.

Y finalizo ya, pues no quiero quitaros el placer de leer las emotivas palabras que aparecen en la transcripción de la grabación para la BBC, y lo hago como con el comienzo  de su disertación:

< Me he preguntado a veces si los novelistas prefieren ser recordados por lo que han dicho o por haberlo dicho de un modo particular, con una voz inconfundible. >

Ella tenía claro cuál era su sueño como escritora, el cual consideraba inalcanzable, pero yo como una de sus lectoras más fieles puedo afirmar: “Sí, Miss Pym, la reconocería entre todos los escritores del mundo." 

Undine von Reinecke ♪




Segunda propuesta musical para el libro


Glenn Miller & His Orchestra - Moonlight Serenade 



La autora por la editorial:


Fuente: barbara-pym.org (The Barbara Pym Society)
Barbara Pym (1913-1980) nació en Oswestry, Shropshire. Se licenció en literatura inglesa en St. Hilda’s College, en Oxford. En la Segunda Guerra Mundial prestó servicio en el Cuerpo Auxiliar Femenino de la Armada británica. Posteriormente trabajó en el Instituto Internacional Africano de Londres. A lo largo de su vida escribió varias novelas, entre las que destacamos Mujeres excelentes (1952), Jane y Prudence (1953), Un poco menos que ángeles (1955), Los hombres de Wilmet (1958), Amor no correspondido (1961), Murió la dulce paloma (1978) y A Few Green Leaves (1980). Tras su muerte, en 1980, se publicó su diario, A Very Private Eye (1985).

Junto con Elizabeth Taylor está considerada una de las escritoras inglesas más importantes de la segunda mitad del siglo xx.


Barbara Pym por Undine:

Os adjunto el link de la Asociación Barbara Pym, una sociedad internacional que se dedica a conservar y promulgar la obra de la escritora, y que organiza actividades anualmente para mantener vivo su legado.

Aquí encontraréis toda la información sobre su vida y su obra:

viernes, 14 de junio de 2019

RESEÑA: "UNA EXTRAÑA CONFESIÓN", ANTÓN CHÉJOV


Fuente: @undine.von.reinecke Instagram







Ficha Técnica:

Colección:           Literatura           
Autor:                  Antón Chéjov  
Páginas:               304
Formato:             13 x 20 rústica con sobrecubierta y cuadernillos cosidos
ISBN                    13 978-84-15973-00-3
Traductores:      Irene Tchernova

* Revisión de la traducción por José Fernandez Bueno



Sinopsis de la Editorial:



Un juez que en su juventud estuvo destinado en una remota provincia rusa entrega a un editor una novela sobre un crimen pasional, narrada en primera persona. En el libro se descubre la identidad del asesino, pero al editor no le encajan las piezas. Poco a poco, mediante el análisis del texto, va averiguando por él mismo que el crimen sigue impune, que la persona que acabó siendo condenada es inocente y que los hechos no ocurrieron tal y como los cuenta el autor del relato. Llevada al cine en 1944 por Douglas Sirk, con George Sanders y Linda Darnell como protagonistas, Una extraña confesión es la primera novela larga publicada por Antón Chéjov y la única policíaca que escribió el gran autor ruso. Un paseo por el amor y la muerte, ambientado en la Rusia rural, que mantiene la intriga hasta la última página.



Propuesta musical para el libro:


¨Ópera: Eugene Onegin, Tchaikovsky



Lo que Undine opina del libro: 


Al comenzar mi viaje  por estos mundos de la esfera blogger  comentaba en mi presentación que Lecturas de Undine era un sitio donde el arte y todas sus manifestaciones tenían cabida. Pues bien, la propuesta que hoy os traigo hace honor a tal afirmación, pues con ella queda inaugurada la sección Cine y Literatura, un espacio que espero vaya creciendo con grandes y bellísimas propuestas que he ido leyendo y disfrutando tanto en la gran pantalla, como en televisión   a lo largo de mi vida.

Firmas de José Luis Garci y Luis Alberto de Cuenca. FML 2019
Editorial Reino de Cordelia
Fuente: Undine von Reinecke
El título elegido para iniciar esta sección es Una extraña confesión, de Antón Chéjov. Una novela que me fue recomendada en la FLM 2019 por Jesús Egido,  editor de Reino de Cordelia . Un consejo lector que no dudé en aceptar, pues una de las características que distinguen a Reino de Cordelia es el protagonismo que da a las bellas artes y a sus creativos. No en vano tiene entre sus filas de escritores a José Luis Garci, el oscarizado director de cine con quién tuve el honor de charlar brevemente en la firma de sus libros el pasado domingo 9 de junio, y del que reseñaré en las próximas semanas uno de sus títulos.


Fuente: Undine von Reinecke
Otro de los motivos que me llevaron a elegir esta novela, para mi primera propuesta de libro y película, fue la admiración que siento hacia la narrativa de Antón Chéjov del cual he leído algunas de las más bellas novelas cortas (una de mis primeras reseñas del blog, Troika, incluía Mi vida, novela de Chéjov), pero hasta el momento no había tenido ocasión de disfrutar la que fue su primera novela, y la más extensa de su producción.

Como muchos de vosotros sabréis, Chéjov se consideraba a sí mismo escritor de novelas cortas, se sentía  más cómodo. No obstante, quien se acerque a Una extraña confesión, comprobará que la pericia del escritor apunta brillantes maneras (tenía tan sólo veinticuatro años cuando la escribió, 1884), además de una gran originalidad de forma y de fondo, que no dejará inmune al más exigente lector.

Por otro lado, quiero señalar que este título será la única incursión en la novela policíaca que hará el autor; género éste que estaba de moda en la época en que fue escrita la novela y que pocos años después elevaría Arthur Conan Doyle a la máxima potencia. Una lástima que no nos deleitara con otro ejemplo de novela detectivesca, pues su originalidad de estilo da frescura y enriquece el género al que pertenece. Todo aquel que decida leer  el libro caerá rendido ante el escritor ruso, como así le ocurriera a Douglas Sirk el reputado director de cine, que decidió adaptarla a la gran pantalla allá por 1944.

Pasemos a hablar de la historia:

Nos encontramos en las oficinas de una editorial. Un hombre ajado y con  aspecto de haber vivido tiempos mejores, aunque aún atractivo y con aire seductor, entrega un documento al editor a quién el lector puede suponer como el propio Chéjov.

El dueño del manuscrito es un antiguo juez de provincias, que ocho años atrás estuvo implicado en la investigación de un crimen pasional, hecho éste que decidió contar en forma de novela.  Y ruega ahora al editor que se lo lea, y si es de su agrado lo publique. El editor, reticente a leer y divulgar otro libro más de detectives le da largas:

< El público está cansado de asesinatos de misterio, en los que se lucen las astucia de los detectives y la perspicacia de los jueces de instrucción. >

Ante la aparente negativa del editor por aceptar el manuscrito, el señor Kamishov, contesta:

< Aunque así sea, quédese con mi libro. Es difícil juzgar algo que aún no se ha leído…Además ¿por qué no quiere creer que los jueces de instrucción también sabemos escribir? >

Compadecido del antiguo juez, el editor se queda con el libro, y le convoca dos o tres meses a la vista sin hacerle ninguna promesa.

El manuscrito queda olvidado en un cajón, hasta que un día el editor tiene que hacer un viaje, momento este en que vuelve a su memoria y decide llevarse la novela para leerla durante el viaje.

Pueblo de los alrededores de Járkpv, Kiseliov
Fuente: Wikipedia
Aquí comienza la verdadera historia. Un relato contado en primera persona, en el que el narrador será el propio juez, el señor Kamishov, quien ocho años atrás y ejerciendo su judicatura en una pequeña población de la Rusia rural, comienza su relato de esta manera:

< ¡Un hombre ha matado a su esposa…!-   ¡Jesús que tontos sois!...¡Que me den azúcar!...>

No, nadie había asesinado a nadie, aún. Las exclamaciones que abren el relato, y que serán un recitativo a modo de predicción futurista durante todo el libro, están efectuadas por un loro, animal éste que el juez Kamishov había adquirido junto con la casa, los muebles, e incluso las fotos familiares del anterior juez que ocupaba el cargo y que había fallecido prematuramente.

La escena con la que arranca la novela, en la que el protagonista es despertado por el loro ya avanzada la mañana, es una excelente introducción por parte de Chejóv para mostrarnos el carácter del juez, y el ambiente decadente de la novela en general.

Se trata de un joven bien parecido, de educación cosmopolita y algo sofisticada, pero destinado  por trabajo a una población rural donde nunca pasa nada. El tedio de su vida hace que su día a día transcurra de siesta en siesta, y de borrachera en borrachera cuando visita la comarca el gran señor de aquellas tierras.

Tiene a su servicio al buen Policarpo, fiel servidor y conciencia de su señor, que no duda en reprenderlo por su pereza y estilo de vida ociosa constantemente. Así ocurre justamente en este primer capítulo de la novela, en el que nuestro protagonista es requerido por el conde Alekséi Karnéiev,  un ser despreciable, haragán y borrachuzo, que vivía sus días gastando la fortuna familiar en juergas, y descuidando su heredad y a todos cuantos dependían de él.

No obstante, el conde  estimaba como amigo a Kamishov, aunque éste no correspondía del mismo modo a esta amistad;  pues los prejuicios de una educación moralmente correcta le hacían tener conciencia del mal y del bien, algo que el conde no conocía.

Policarpo, personaje que muy bien podría recordar al gracioso literario de otras épocas y que pone la nota de humor en esta tragedia, recrimina a su patrón faltas pasadas, y le previene en contra  de acudir a la cita en la mansión del gran señor. Pese a que las intenciones del juez son buenas y atienden a su conciencia, el aburrimiento y la tentación  pueden con él, y termina acudiendo a la cita.

Campesina, Arjípov
Fuente: Wikipedia
En la visita a la casa del conde conoceremos a parte del gran elenco que protagonizarán esta historia: el administrador de las tierras, Urbenin, caballero venido a menos, viudo y padre de dos hijos; Piotr Yegórivich, personaje enigmático y sospechoso, sobre el que recae la atención del lector sin que se le dé ninguna explicación de su amistad o relación con el conde; y  Olenka, beldad de aquellas tierras e hija del guardabosques del conde, quien parece ser guardada con mucho celo por parte del administrador de las tierras. El resto de los personajes que aparecen  en escena son los siervos pertenecientes al conde, personajes rancios y descuidados que representan mejor que nada  el espíritu de su señor,  fruto de su moral descuidada, decadente y egoísta.

La visita transcurre entre comilonas, paseos campestres y juergas que terminan en bacanales con zíngaros incluidos.

Al regresar a casa el juez pasa dos días enteros durmiendo, siendo despertado de manera apremiante por el médico del pueblo, el doctor Pável Ivánovich, quien le advierte de las acusaciones que se han hecho sobre su persona por haber agredido a un hombre en una de las juergas corridas en casa del conde.

El buen doctor le previene contra esta vida de crápula y le señala las consecuencias negativas para su carrera que una denuncia de este calíbrele puede ocasionar. Recordándole también, que su reputación ya fue herida cuando mancilló la imagen de una joven honesta y de buena familia, Nadenka Kalinin, a quién hizo creer que convertiría en su esposa,  para luego abandonarla cuando se vio impelido a casarse. Agravio que el buen doctor ve mayor aún por tratarse de la mujer a la que él mismo ama. Pese a todo, Pável Ivánovich, le ruega que asista a una festividad local al día siguiente, donde podrá ver a Nadenka.

Procesión de Pascua en la región de Kursk (I. Repin)
Fuente: Wikipedia
Efectivamente, el juez concurre a la fiesta popular donde coincide con dos mujeres que protagonizarán esta tragedia: Nadenka Kalinin, prudente, devota y fiel; y la bella y vivaracha Olenka, quién seducida por el brillo de las clases más favorecidas comunica a nuestro protagonista su deseo de contraer matrimonio con el administrador del conde, caballero venido a menos, pero caballero a fin de cuentas.

Kamishov, nuestro protagonista,  impresionado por la noticia (la idea de ver a semejante venus, inocente y sin experiencia, casada con un hombre de cincuenta años gordo y sin encanto le causa desazón), intenta convencerla para que no lo haga. Ninguna razón es buena para ella, la promesa de subir en la escala social es suficiente premio para ella.

Y así comienza la gran tragedia. El juez Iván Kamishov será el padrino de una boda que aborrece, protagonizada por un gordinflón, pobretón y bonachón, con una joven incauta y ambiciosa.

Ella misma se dará cuenta el propio día de la boda del error que ha cometido, y complicará más las cosas involucrando al juez en una relación tóxica que intentará combinar junto con otro lío amoroso. Así llegamos al clímax que provocará la desdicha a cuantos están involucrados de algún modo en el asunto.

Una extraña confesión es una dramática y apasionante novela, de trama compleja e interesantísimos personajes, estudiados con precisión microscópica.

La novela es símbolo de un tiempo de denuncia social, evocadora de valores de tiempos pasados basados en la fidelidad y la solidez de carácter. Crítica con la decadencia que asolaba el carácter de las clase dirigente de la Rusia de su tiempo, la hace responsable de la pobreza, ignorancia y zafiedad que invadía al pueblo ruso que dependía completamente de sus señores.

De este modo encontramos en la novela  personajes detestables símbolos de la más absoluta corrupción provocada por el abandono, la ignorancia y la avaricia. Este es el caso de la vieja Sychija, una anciana casi centenaria al servicio del conde, que agudiza su picardía al carecer de atención y roba al conde y a sus invitados cuanto puede.

Otro ejemplo es el juez de paz, padre de la joven y honesta Nadenka. Hombre acomodado y de buena posición que es capaz de embarcar a su hija en un pésimo matrimonio, rozando casi el ridículo personal,  sólo por subir en el escalafón social pese a la mala opinión que tiene del futurible novio.

Por contra, encontramos personajes en los que Chéjov vuelca lo mejor del carácter ruso. Aquí el escritor luce su alma poética y nos presenta a la joven Nadenka (Nadezhda Nikolaievna). Sencilla, discreta, generosa y fiel, la muchacha  nos trae recuerdos de la Tatina que Pushkin retratara en Eugenio Onegin:

< Nadezhda Nikolaievna, ¿desea usted hacerme una pregunta? –dije, preparando en mi cabeza la respuesta a lo que estaba viendo venir.

-          Sí, una pregunta humillante. Si alguien nos oyera creería que me estoy declarando, como la Tatiana de Pushkin. >

Como bien es sabido Pushkin es el padre del Alma rusa, esa que evoca lo mejor del carácter y la cultura de su tierra.   

Otro bello personaje es el doctor Pável Ivánovich. Representante de una profesión de la que el escritor era digno miembro, y en la que Chéjov depositaba grandes valores: generosidad y dedicación. Un sacerdocio que el propio Chéjov profesó, y que otorgó al doctor de nuestra historia:

< -Mucho me temo que tendré que lamentar el ser juez de instrucción (…)

-          Siempre puede usted inhibirse. (…)

-          ¿Por qué piensa usted que podría inhibirme?-     ¡Oh, por nada…puede usted caer enfermo y dimitir de su cargo…Eso no parecerá mal, porque siempre habrá alguien que lo sustituya, pero para un médico, por ejemplo, es completamente diferente. >

Una extraña confesión es una novela de marcado carácter femenino. Sí, ya sé, muchos me diréis que su apariencia es altamente machista, pues en muchos pasajes se habla peyorativamente del sexo femenino. Yo también los he leído:

< Urbenin le escuchaba atento e indolente, como suelen escuchar las personas mayores a los niños y a las mujeres. >

< Es verdaderamente extraño que me dejen indiferente las bofetadas con las que me “obsequian” las mujeres, mientras que una sola palabra o mirada ligeramente ofensiva de un hombre me convierten en una fiera.>

< Pero el tiempo corría: dieron las doce, hora en que se acuestan las mujeres honradas. Olga hubiera debido irse, pero dieron las doce y media, luego la una y Olga permanecía sentada, charlando con el conde. >

< - La mujer perversa es como el cerdo –me dijo cierto día el doctor Voznesenski-. Cuando se la sienta a la mesa se introduce con patas y todo. >

Sin duda alguna, Chéjov utiliza estos argumentos para enfatizar su crítica a la moral mal entendida de la sociedad, y a la deficiente educación de la que la mujer era víctima. Y apoyo mi argumento basándome en los acontecimientos relatados en la novela. Pues, todo cuanto ocurre, incluyendo el terrible desenlace de la historia, no hubiera sucedido si el respeto y la dignidad hubiera sido ofrecido a las féminas por parte de los protagonistas masculinos personificados en el conde, el juez Kalinin y nuestro protagonista, quienes personifican lo más corrupto y soez del mundo civilizado.

 Chéjov sabrá darles el justo pago a sus pecados.

< (…) Cuanto de bueno y honrado conservaba a pesar de mi vida de depravación y escándalo, lo que yo más valoraba y de lo que más me enorgullecía. Todo aquello quedó entonces mancillado y lleno de barro. 
En el curso de mi vida había conocido y comprado a no pocas mujeres, pero no tenían aquel rubor de la inocencia ni aquellos ojos azules, cándidos y sinceros que vi una mañana de mayo al ir por el bosque a la feria de Teneievo… >

Aunque la novela es un gran drama el humor está presente en muchos momentos aligerando así la lectura, y mostrando la inteligencia y agudeza de mente que poseía Chéjov. Un ejemplo divertidísimo, que a mí me ha gustado muchísimo, lo tenemos cuando el escritor nos habla a través  del juez Kamishov  de la educación que ofrece la buena y mala  literatura.

Así,  hace una crítica descarnada en contra de escritores que le precedieron y que eran dignos representantes de la novela romántica, como por ejemplo Dumas:

< Mientras Policarpo se iba a ensillar mi caballo, eché un vistazo al libro que estaba leyendo y cuya lectura había interrumpido. Se trataba de la terrible novela de Dumas El conde de Montecristo.
Ese imbécil, que se tiene por ser culto, lee todo cuanto cae en sus manos, ora los catálogos de las editoriales, bien las obras de Auguste Compte que tengo en mi maleta entre tantos libros que no he leído yo mismo y que he renunciado a leer. >

< Al salir del cenador nos dirigimos hacia la pequeña puerta que conducía a los campos.

En casi todas las novelas esta puertecita suele tener un papel muy importante. Por si no habéis reparado en ello, podéis preguntárselo a Policarpo, que ha leído tantas novelas terribles; él os lo confirmará plenamente.Pero también en mi novela saldrá a relucir la puertecita, con la pequeña diferencia siguiente: contrariamente a lo que sucede en las demás, por mi puerta tendrán que pasar muchos desgraciados y muy pocas personas felices. >
Sin duda alguna, la crítica de Chéjov está dirigida contra la decadente novela romántica y en pro del realismo del que él mismo es representante, como terapia a la ignorancia y la pobreza de espíritu. Del mismo modo defiende la importancia que tiene la literatura en la educación y en la moral de la población:

< Me acerqué entonces al estante para inspeccionar la biblioteca de Olenka, pues harto verdadero es el refrán que dice. “Dime lo que lees y te diré quién eres…”. >

Una extraña confesión es todo esto que he contado y mucho más, que no cuento por no extenderme de tal modo que pueda caer en los indeseables spoilers. Pero no puedo dejar de comentar un último punto crucial en la novela, que dará sentido a su significado y la distinguirá entre toda la producción de Chejóv: el proceso policíaco y judicial.

Hacia el final del libro, cuando el terrible asesinato que se anuncia desde el principio de la historia se ha cometido, asistiremos a la caza del “ratón”.

Chéjov involucra al lector mediante sus observaciones a pie de página, dando su propia versión de la historia y discrepando de todo cuanto se está contando de la investigación del asesinato, que supuestamente se resolvió llevando al culpable a la cárcel.

Seremos los detectives que darán caza al verdadero asesino, y más aún, jueces morales de un terrible suceso que jamás debió acontecer. Veremos caer al culpable que vaga por la vida cargando con una culpa que ni él mismo puede soportar, de no ser por su absoluta depravación fruto de un orgullo mal digerido. Un culpable que ocupa ya el puesto de favorito en mi lista de antihéroes. Los hay más malvados, pero no tan mezquinos.

Una brillante y muy bella historia, porque Chéjov no sabía escribir estando ausente la  belleza, en la que se nos retrata la sociedad rural contemporánea al escritor, mientras se nos ofrece una apasionante historia de amor, intriga y misterio, que hará las delicias del público romántico al tiempo que complacerá a los amantes del thriller judicial.

Para concluir mi reseña de esta semana hablaré brevemente de la adaptación cinematográfica dirigida por Duglas Sirk en 1944, y que fue titulada como Summer storm (tormenta de verano), en EEUU y Extraña confesión para el público hispanoparlante.

👉La película fue protagonizada por George Sanders, Linda Darnell, Edward Everett Horton, Anna Lee y Hugo Haas. El guión fue escrito por Rowland Leigh y la música compuesta por Karl Hajos.👈

Debo decir que, tanto la línea argumental, la ubicación en el tiempo, como el carácter de la novela, difieren en gran medida de la novela original de Chéjov. Pese a ello, y teniendo muy presente que el libro en mi opinión es muy superior en muchos aspectos a la adaptación cinematográfica, la película es igualmente  una obra de arte en su género. La estética, elegancia y pasión que desborda, hacen de ella un glorioso reflejo de un tiempo en el que el cine se realizaba pensando en complacer al público, regalándole momentos para poder soñar y olvidar, en la medida de lo posible, que el mundo estaba en guerra. Pues, recordemos que en 1944 la Segunda Guerra Mundial aún no había concluido.

Os invito a leer la novela, y a disfrutar posteriormente de una noche junto a George Sander y Linda Darnell. Creo que el propio Chéjov disfrutaría de la misma, y se regocijaría pensando en su famosa frase:

< “Aislarse en el trabajo creativo es mejor que las críticas negativas que no hacen nada en absoluto”. >

Undine von Reinecke ♪



Trailer de la película de 1944




👉Consejo para lectores exigentes: Leed el magnífico prólogo del libro👈





El autor por la editorial:

Fuente: Editorial Reino de Cordelia
Antón Chéjov
(Taganrog [Rusia], 1860 – Badenweiller [Alemania], 1904)

Antón Pávlovich Chéjov es uno de los grandes escritores rusos del siglo XIX. Nieto de un antiguo siervo que había logrado comprar su libertad y la de su familia, en 1879 Chéjov comenzó a estudiar Medicina en Moscú y a publicar estampas humorísticas en revistas y periódicos para poder mantener a sus padres y hermanos. Fruto de estas colaboraciones, entre 1884 y 1885 publicó por entregas su primera novela, Una extraña confesión, su única incursión en la narrativa policíaca, que le ha valido el aplauso de grandes expertos del género como Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares o Sergio Pitol. Sin embargo, la fama no le llegaría hasta 1888, cuando aparece su novela corta La estepa, estrena su primera obra de teatro, Ivanov, y recibe el premio Pushkin. Convertido desde entonces en escritor profesional, dos años después inicia una expedición a la isla de Sajalín para estudiar las condiciones de vida de los reclusos que residían junto a sus familias en aquel penal, una aventura que marcaría el resto de su vida. Entre sus obras teatrales destacan La gaviota (1896), El tío Vania (1899), Tres hermanas (1901) y El jardín de los cerezos (1901). Sus novelas cortas, como El reino de las mujeres y Flores tardías, y sus cuentos fueron alabados por Tolstói y Gorki. En 1901 se casó con la actriz Olga Knipper, pero la tuberculosis le mantuvo alejado de ella en su residencia de Yalta.


Fuente cinematográfica:

https://thecinema.blogia.com/2010/082201-summer-storm-1944-douglas-sirk-extrana-confesion.php