miércoles, 29 de julio de 2020

RESEÑA: "NUEVA YORK", JULIO CAMBA



Ficha Técnica:


Editorial: Reino de Cordelia

Colección: Literatura     

Autor: Julio Camba        

Páginas: 464

Formato: 13 x 20 rústica con sobrecubierta y cuadernillos cosidos

ISBN: 13 978-84-18141-05-8

SKU: LIT121

CATEGORÍA: Novedades

 

Sinopsis de la Editorial:

Julio Camba, el periodista mejor pagado de España, fue corresponsal de ABC en Nueva York. En la primera ocasión llegó huyendo en 1916 de la Primera Guerra Mundial, cuando la palabra rascacielos aún se escribía en cursiva y Estados Unidos todavía no se atrevía a echarle un pulso a Europa, si bien guardaba fuerzas. De aquella experiencia surgió Un año en el otro mundo. Camba regresó de nuevo en 1929, con la crisis económica royendo los bolsillos y la moral de los neoyorquinos. Para entonces Manhattan ya era considerada la capital del mundo, como se aprecia nítidamente en La ciudad automática.

Con un sentido del humor inteligente y cáustico y la prosa más precisa y elegante del periodismo español, Camba detecta enseguida las virtudes y defectos de la Gran Manzana y teme que la producción en cadena y el american way of life acaben por dañar la libertad individual.

 

Propuesta musical para este libro:

 

New York, New York, Frank Sinatra

👉Para ti👈


Lo que Undine piensa del libro:

 

<La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.> Miguel de Cervantes
 

Siempre he admirado la elocuencia. La capacidad de expresar con claridad lo que uno opina sobre cualquier asunto me resulta uno de los dones intelectuales más envidiables. Si además a esta cualidad se le unen la inteligencia y el humor, puedo afirmar que la persona que lo posea tiene en mí a una incondicional. El placer de leer o escuchar hablar a un individuo que goza de locuacidad es comparable al disfrute que produce la música: una experiencia sensorial que nace, crece y llega a su destino donde eclosiona, generando ideas y emociones. Es por ese motivo que siempre me he declarado admiradora de la literatura británica, cuna de escritores virtuosos en el uso de la retórica más mordaz y llena de humor que se pueda encontrar, siendo el irlandés Oscar Wilde uno de mis favoritos. Nadie me negará que sus aforismos son el máximo exponente de la más cáustica libertad de expresión, no dejando títere con cabeza a su paso y empezando por él mismo.


<No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo.> Oscar Wilde


¿Verdad que es imposible no reaccionar ante esta sentencia, ya sea negativa o positivamente?

Desde siempre he echado en falta algo de esta descarada labia entre nuestros literatos que, salvo algunas excepciones, no comparten el gusto por este ácido humor en su narrativa. Por ello, ha sido para mí una gran sorpresa y alegría intelectual descubrir entre las novedades de la editorial Reino de Cordelia a un autor español que posee tanta gracia y elocuencia, si no más, que propio Oscar Wilde. Se trata de Julio Camba, un escritor que destacó en el campo del periodismo nacional e internacional y que pudo presumir de ser uno de los mejores pagados de su tiempo por la prensa española. El libro que hoy os presento es el último que de él ha editado Reino de Cordelia bajo el título de Nueva York y que recoge dos textos del autor: Un año en el otro mundo (1917) y La ciudad automática (1934). El primero de ellos comienza así:


<Un año exactamente ha durado mi estancia en los Estados Unidos. Releyendo ahora, para reunirlos en este volumen, los artículos que escribí desde allí, me entra una sospecha terrible: la de que todos, o casi todos, sean fundamentalmente falsos. (…)>


Este es el primer pasaje de la introducción que el propio Julio Camba hace de su libro Un año en el otro mundo. Un texto que corresponde a los artículos que escribió para el diario ABC durante 1916, año en el que estuvo como corresponsal en Estados Unidos, mientras Europa se hallaba en guerra. Desde el inicio, el tono irónico, fresco y satírico de su estilo indica al lector que no se encuentra ante un texto periodístico cualquiera y que debe estar alerta por lo que se pueda encontrar, que no es otra cosa que la aguda mirada del periodista sobre un país que le despierta sentimientos encontrados, pero por el que no puede evitar una fuerte atracción. Esta relación de amor-rechazo le llevará a conclusiones que pudieran parecer en aquel entonces estrafalarias, pero que hoy día resultan visionarias, como la de posicionar a Estados Unidos como el posible motor de Occidente:


<Yo creía, en fin, que la mecánica se desarrollaba en América más intensamente que el gusto y que el sentimiento; pero que no pretendía sustituirlos. Ahora comienzo a persuadirme de lo contrario. Y el día en que esté convencido de ello por completo, entonces América me parecerá un país de posibilidades infinitas. El país, sencillamente, de donde puede surgir nada menos que una nueva humanidad.>


Un año en el otro mundo nos ofrece por una parte una serie de agudísimos artículos, donde Julio Camba opina y critica todos los tópicos que de siempre se han tenido sobre Estados Unidos y los estadounidenses, comenzado desde su llegada al puerto de Nueva York. En su arribo a la Gran Manzana, un compañero de viaje de nacionalidad norteamericana le pone al corriente de la magnitud de lo que ve: Un despliegue de grandísimos edificios e infraestructuras cuyo valor se mide por el tamaño y coste. Esta será de ahora en adelante la vara de medir para todo lo que vea durante su estancia.


< ¿Qué clase  de hombres vamos a  encontrarnos luego, cuando saltemos a tierra? Porque forzosamente, los hombres que han construido este puerto y que habitan esta ciudad tienen que ser gigantes. De lo contrario, Nueva York resultaría algo desproporcionado y monstruoso.>

Oscar Wlde
Fuente: theguardian.com
Los artículos tratan de todo lo que tiene que ver con la forma de vida norteamericana: sus costumbres, sus tiempos, sus ritmos, su gastronomía, su cultura o falta de ella, la carencia de conocimiento sobre lo que no venga del propio país, etc. Un sinfín de elocuentes y divertidos escritos de entre los cuales quisiera destacar, no el mejor -puesto que todos me han parecido geniales-, sino el que me sirvió para confirmar mi primera impresión con respecto a Julio Camba y su conexión intelectual con Oscar Wilde. Me refiero a Los rascacielos como obra de ternura. En este artículo Camba narra una simpática anécdota que le ocurrió a Wilde en una visita que hizo a un círculo de cowboys, donde impartió una conferencia sobre el escultor Benvenuto Cellini (1500-1571), y que le sirve a nuestro periodista para ilustrar el carácter del pueblo norteamericano y cómo éste ayudó a construir las ciudades. Son apenas dos páginas y ambas repletas de risas inteligentes:

<La conferencia de Oscar Wilde versaba sobre Benvenuto Cellini, cuya vida y aventuras entusiasmó a los cowboys.

-          Tiene usted que traerlo aquí y presentárnoslo-le dijeron varias veces a Oscar Wilde.

-          Lo haría con mucho gusto -contestó Oscar Wilde-; pero es imposible: Benvenuto ha muerto hace muchísimos años.

-          ¿Ha muerto? -gritó un cowboy-. ¿Y quién fue el que le dio el tiro?

Porque aquellos hombres no concebían que nadie muriese más que a tiros. (…)>

 

Por otro lado, durante este primer viaje de Julio Camba a Estados Unidos en 1916, el escritor pudo contemplar en primera fila cómo se decidía el destino del mundo. Por aquel entonces se estaba determinando si el país debía entrar o no en la Primera Guerra Mundial y este hecho, que dividía a la población estadounidense, fue utilizado en las elecciones a la presidencia del país por los candidatos que se presentaban a la elección. Todo un lujo contar con el testimonio del periodista español quien dedicó diez artículos a la forma de hacer política en Norteamérica para ganarse al electorado y otros ocho a la implicación de Estados Unidos en la guerra tanto a nivel nacional como internacional. Unas observaciones que no tienen desperdicio y que hoy día podrían resultar foco de escándalo entre algunos sectores de la población, pero que a mí me resultan fruto del libre y respetuoso uso de la libertad de prensa.


<Hoy los Estados Unidos se proponen, sencillamente, hacer una raza, y su procedimiento, como ya he dicho, se  parece al de la cría caballar. ¿Por qué no, después de todo? ¿Por qué no obtener una raza de hombres como se obtiene una raza de caballos? Lo extraño es que con un procedimiento semejante no se hayan logrado todavía aquí resultados mejores.>


Con respecto a la segunda parte del libro; está protagonizada por La ciudad automática, que comienza así:


< ¿Qué cosa extraña es esta que me ocurre a mí con Nueva York? Me paso la vida acechando la menor oportunidad para venir aquí, llego, y en el acto me siento poseído de una indignación y terrible contra todo. Nueva York es una ciudad que me irrita, pero que me atrae de un modo irresistible, y cuanto más me doy cuenta de lo que me atrae, a sabiendas de lo que me irrita, me irrita, naturalmente, muchísimo más todavía.>


Los artículos que componen esta segunda parte corresponden a los escritos durante dos viajes más que hizo Julio Camba a Estados Unidos: El primero en 1929 invitado por la Fundación Carnegie y la segunda en 1930 enviado de nuevo por el diario ABC. Muchos de ellos están protagonizados por la ciudad de Nueva York, por sus gentes y escenarios. Son una visión analítica y perspicaz de la ciudad a la que Julio Camba considera la más moderna del mundo y a la vez el exponente vergonzoso de todos los defectos de la modernidad de su tiempo.


<Nuestra época solo Nueva York ha acertado a encarnarla, y probablemente esta es la verdadera causa de que la gran ciudad nos atraiga y nos rechace a la vez de un modo tan poderoso. Nos atrae porque uno no puede vivir al margen del tiempo. Y nos rechaza por la estupidez enorme del tiempo en que le ha tocado vivir a uno.>


Si interesantes fueron los capítulos de Un año en el otro mundo, más lo son si cabe los que corresponden a La Ciudad Automática. Aquí el humor escuece cuando habla de temas sociales como: la corrupción y la mafia, de la crisis económica y el crack de la bolsa, de las clases sociales, del racismo, etc. Todos temas que no son desconocidos para el lector, pero que aportan una mirada clara y muy directa sobre un país que ya por aquel entonces pugnaba por ser la primera potencia de occidente y que competía por esa soberanía con el mundo soviético. A este tema le dedica un breve pero apasionante capítulo en el que el escritor aporta su incisiva visión del asunto, con opiniones que resultarían molestas a sus contemporáneos y también a los míos.


<Lamento, claro es, no haber estado en Rusia, pero no creo que una visión directa de aquel país modifique en mucho mi opinión sobre su analogía con los Estados Unidos. Los extremos se tocan, y, al parecer, una organización capitalista, llevada a su límite extremo, se traduce en una organización perfectamente comunista. Que se empiece por estandarizar la industria y se llegue como consecuencia a estandarizar a los hombres o que se proceda al contrario, el resultado es igual.>


Fuente: Wikipedia

Pero dejando a un lado los temas sociales y políticos, si es que algún asunto de la vida no se ve afectado por ellos, especial interés despierta las páginas que dedica a su visión filosófica de la construcción de rascacielos como símbolo de poder. Unos artículos agudísimos y llenos de interés para quienes aman la arquitectura y su relación con la evolución del ser humano, donde Julio Camba compara las nuevas edificaciones gigantescas con los edificios emblemáticos de otros tiempos, y a su vez especula sobre la breve vida de poder que los rascacielos tienen frente a la hegemonía de la que disfrutaron catedrales y pirámides de otros tiempos y civilizaciones. Los capítulos dedicados al Empire State y al Chrysler son especialmente interesantes, y estoy segura que muchos lectores los sabrán apreciar en su justa medida, por lo curioso de las anécdotas y el interés de sus conclusiones.

Moda, literatura, política, gastronomía, cultura, sociedad, etc. Julio Camba no dejó un rincón de la sociedad estadounidense por explorar, ni tampoco un solo aspecto de lo que definía y define a sus ciudadanos. Casi dos décadas del gran coloso norteamericano puestas bajo la sagaz, ingeniosa y elocuente mirada del periodista español, quien puso fin a sus reflexiones en el capítulo último escribiendo un breve alegato sobre la deshumanización de la vida moderna, representada en la figura ciudad de Nueva York, del que extraigo este breve pensamiento que define a la perfección lo que pensaba Julio Camba de la forma de vivir norteamericana.


<No es igual inventar la flauta para expresar un sentimiento musical que inventar el sentimiento musical para darle aplicación a la flauta. (…)>


Y hasta aquí llega mi reseña de Nueva York. Esta ha sido mi síntesis breve y personal de un libro que hubiera dado para escribir una tesis sobre una época, un país, una guerra y del cambio incipiente de la sociedad occidental de entreguerras por causa de la hegemonía estadounidense. Los dos títulos que conforman el libro son exponentes de una labor periodística de primera por la agudeza de observación, por el ingenio con el que están escritos los artículos, por la cercanía del lenguaje que emplea pese a su gran riqueza lingüística; pero especialmente, por la libertad y atrevimiento con que fueron escritos. Son ejemplo de un periodismo estimulante, sano y divertido poco común hoy en día.

 

<Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo.> Voltaire

 

Undine von Reinecke



El autor por la editorial:

Julio Camba

(Villanueva de Arosa [Pontevedra], 1884 – Madrid, 1962)

Julio Camba (Villanueva de Arosa [Pontevedra], 1884 – Madrid, 1962) es hoy uno de los grandes escritores del siglo XX, aunque apenas publicó novelas y la mayor parte de su obra fue inspirada y alimentada por el periodismo. Culto y al mismo tiempo asequible para todo tipo de lectores, elegante y dueño de un sentido del humor radicalmente inteligente, se ganó a los principales escritores de su época, desde Azorín, que lo ensalzó en un artículo de ABC, hasta Pío Baroja. Amigo del anarquista Mateo Morral, con quien compartió más ideas que bombas, Camba colaboró con los principales medios de comunicación españoles, de los que fue corresponsal en Constantinopla, París, Londres, Berlín y Nueva York. Desde algunas de estas capitales cubrió la Primera Guerra Mundial y el crack de 1929 que hundió la economía norteamericana. Entre sus libros destacan Playas, ciudades y montañas (1916) [LITERATURA REINO DE CORDELIA, no 8], Londres (1916) [LITERATURA REINO DE CORDELIA, no 14], Un año en el otro mundo (1917) [REY LEAR, no 24], La rana viajera (1920), Aventuras de una peseta (1923), El matrimonio de Restrepo (1924), Sobre casi todo y Sobre casi nada (ambos de 1928), La casa de Lúculo (1929), La ciudad automática (1933) y Haciendo de República (1934). En 1951 obtuvo el premio Mariano de Cavia y durante años se le consideró el periodista mejor pagado de España. En 1949 se instaló en la habitación 383 del Hotel Palace de Madrid, en donde residió durante los últimos doce años de su vida.


miércoles, 22 de julio de 2020

RESEÑA: "EL VIAJE", LUIGI PIRANDELLO

Fuente: Undine von Reinecke


Ficha Técnica:

Colección: Pequeños placeres

Traductor: José Ramón Monreal

Número de la colección: 7

Fecha de publicación: 29/30/2020

ISBN: 9788412100075

Formato: 11,5 x 18

Páginas: 56

Encuadernación: rústica con solapas

PVP: 11.00 €

 

Sinopsis de la Editorial:

La historia de un desconfinamiento tan bello y tan frágil como lo es la protagonista de esta historia.

Hace trece años que Adriana Braggi no sale de casa. Desde que murió su marido, vive recluida en el duelo más severo. En realidad, antes de casarse tampoco había salido del pueblo siciliano que la había visto nacer.

Sin embargo, la aparición de unos leves indicios de enfermedad que ella se esfuerza por disimular hará que su cuñado le obligue a ir a la capital para visitar al médico y, por lo tanto, a emprender un viaje que le descubrirá toda la vida y toda la ternura que se ha perdido hasta ahora.

 

Propuesta musical para este libro:

👉Para ti👈



Lo que Undine piensa del libro:

 

<Nuestro gran tormento en la vida proviene de que estamos solos y todos nuestros actos y esfuerzos tienden a huir de esa soledad.> Guy de Maupassant

 

Dicen que uno de los grandes males de nuestro tiempo es la soledad, que nuestra forma de vida acelerada y vertiginosa nos ha hecho perder ciertas emociones humanas entre las que se encuentran la empatía y la solidaridad, que la familia es un valor en declive y que el deseo de lo material anula nuestra atención sobre lo que es verdaderamente importante: vivir. ¡Vivir, una palabra tan corta que encierra un significado tan grande! Porque, dejando a un lado lo que todos tenemos en común con respecto a la acción de vivir, nadie me negará que existencias hay muchas y que no todas ofrecen lo mismo al individuo. El nacimiento de cada uno de nosotros nos situa con mejor o peor suerte para disfrutar o no de la vida. El lugar, la posición económica, el género e incluso la educación que recibimos del entorno que nos ve nacer es un estigma que nos condiciona para alcanzar la plenitud como personas. La felicidad es un estado anhelado por el ser humano que no todos pueden soñar con rozarlo. Su invisibilidad para la sociedad se lo ha negado.

De uno de esos seres invisibles se ocupó Luigi Pirandello en un bellísimo relato publicado en 1907 bajo el título de El viaje. Protagonizado por una mujer de tantas que habitaban las casas de los pueblos sicilianos, a quienes quiere homenajear. Pero, ¿por qué siente Luigi Pirandello este impulso de darles visibilidad? Dicen los que entienden sobre el tema que su vida y circunstancias marcaron desde sus orígenes la producción del autor. Y que la complejidad de sus personajes e historias guardan relación con todo ello. Que gustaba fijarse en las gentes de su tierra y escribir sobre ellos para intentar comprender su propia realidad y la del hombre de su tiempo. Y con ello desenmascarar las almas de cuantos seres habitan el mundo. Quizá todo ello provenía del deseo y necesidad de entender el devenir de su propia vida, la cual parece sacada de una novela del decadentismo italiano.

Fuente: Livingagrigento.it

Luigi Pirandello nació en 1867 en la localidad siciliana de Agrigento. Perteneciente una familia de empresarios económicamente pudientes, que habían apoyado a Garibaldi en su cruzada a favor de la unificación italiana. De la decepción que fue para su familia el resultado de ese ansiado Resurgimiento, nació en el joven Luigi esa característica tristeza que impregnará las atmósferas de sus obras. En su infancia recibió una buena educación que le fue impartida en casa, como era costumbre en la época entre las familias  acomodadas. En  1880 viajó junto a su familia hasta Palermo donde terminó sus estudios en el Liceo y fue entonces cuando comenzó a interesarse por la literatura y las humanidades, iniciando además sus primeras incursiones en la poesía. También por esta época se enamoró locamente de su prima Lina, con la que viviría un apasionado amor, que no era del agrado de los suyos. Esta etapa fue muy convulsa en la vida emocional del autor, porque además de sus problemas amorosos la relación con su padre se vio empañada al salir a la luz una infidelidad conyugal del progenitor. Esta circunstancia hizo que Luigi estrechara vínculos con su madre, a la que quiso dar su apoyo y a la que veneró hasta su fallecimiento. De todo ello dejó constancia en su obra de 1915 Colloqui con i personaggi.

Maria Antonietta Portulano
Fuente:gw.geneanet.org
En cuanto a sus criticados amoríos, Pirandello fue casi obligado a dejar sus aspiraciones literarias para ganar dinero y con ello poder aspirar a la mano de su prima. De este modo, en 1886 se puso a trabajar en las explotaciones de azufre que poseía su padre. Pero por algún motivo ese anhelado casamiento fue aplazado y el joven Luigi decidió ingresar en la universidad de Palermo para estudiar Filosofía y Letras. De allí pasaría un año más tarde a la universidad de Roma, que tuvo que abandonar  forzosamente por culpa de un grave incidente con un profesor. Finalmente, concluyó sus estudios en 1891 en la ciudad de Bonn donde consiguió doctorarse gracias a su tesis escrita en alemán sobre la lengua siciliana. Poco después regresó a Italia donde contrajo matrimonio con María Antonietta Portulano. ¿Qué fue de su amada prima Lina con la que deseaba casarse? Ese mismo año publicó su primer libro de relatos titulado Los amores sin amor. Curioso, ¿verdad? Como quiera que sea, su felicidad conyugal fue casi inexistente porque muy pronto aparecieron en su esposa problemas mentales que empañaron la relación de pareja.

En cuanto a lo profesional, Pirandello fue catedrático de Lengua y Literatura italianas en el Instituto Superior de Magisterio de Roma, y profesor de literatura italiana en la Escuela Normal Femenina de Roma entre los años 1897 y 1921, hasta que su creciente reputación como escritor le permitió dedicarse por completo a la literatura, destacando como novelista y dramaturgo. Fundó en 1925 en Roma el Teatro Odescalchi, con el que presentó sus obras e hizo giras por Europa y América. Le fue concedido el Premio Nobel de Literatura en 1934, y se le distinguió como miembro de la Academia de Italia. Distinción que le fue concedida por el Régimen en el poder, algo que ha sido muy criticado ya que sus buenas relaciones con el partido fascista liderado por Mussolini no fueron bien vistas por sus lectores y la sociedad en general. Creándose una leyenda negra alrededor de su figura.

Como quiera que sea, su legado ha supuesto un hito en la literatura siciliana, italiana y mundial de todos los tiempos, marcando un antes y un después de Luigi Pirandello. Dicen que su primer gran éxito internacional, El difunto Matías Pascal (1904), fue fruto de una fuerte depresión ocasionada por las dificultades económicas que le sobrevinieron a causa de la ruina familiar. Y que desde entonces encontró la fórmula mágica para crear a cada uno de los personajes que habitan sus obras, reflejo todos ellos de la naciente crisis del individuo moderno en su relación con la sociedad, una corriente muy de moda en el primer cuarto del siglo XX.

Así nació Adriana, la protagonista de El viaje, el relato que nos ocupa hoy y que he leído por gentileza de Ediciones Invisibles, quienes han elegido sabiamente este título para su bellísima colección de Pequeños Placeres.

El viaje comienza así:


<Desde hacía trece años. Adriana Braggi no salía ya de la casa antigua, silenciosa como una abadía, donde de jovencita había entrado como esposa. No la veían ya ni siquiera detrás de los cristales de las ventanas los escasos paseantes que de tanto en tanto subían por aquella empinada calle en cuesta, tan solitaria que en ella la hierba crecía entre los cantos rodados formando matojos.>
 

Adriana Braggi es una viuda de treinta y cinco años que vive en un pueblecito siciliano junto a sus dos hijos y su cuñado en la gran casona familiar. Casada siendo muy joven, se vio atrapada en un matrimonio concertado y sin amor. El fallecimiento del marido a los pocos años del enlace supuso para ella la sepultura en vida. Así debía ser, la mujer siciliana está educada para seguir al marido hasta su última morada. Todo lo que se espera de ella es mantener intacto el honor de la familia y traer tantos hijos al mundo como Dios quiera. Y Adriana, que jamás ha salido del pueblo que la vio nacer y que no imagina más vida que la que conoce, cumple a la perfección lo que siempre se esperó de ella: cuida de sus hijos adolescentes y de la casona donde vive su triste existencia. Allí hace las labores de ama de casa para su cuñado soltero que, como primogénito y heredero del apellido familiar, es el cabeza de familia y acoge a la viuda de su hermano y a sus hijos en su casa. Y así pasa su existencia, sin ningún aliciente personal por el que sentirse viva y mujer.

Pero Adriana guarda un secreto en su interior, una llama interna que no sabe qué es: La presencia educada de su cuñado, sus atenciones galantes y su generosidad la provocan una agitación incontrolable. No obstante, como mujer insignificante que se siente, decide ignorar lo que le susurra el corazón y continuar con su invisibilidad. Hasta que un día su salud comienza a fallar y es obligada por su familia a viajar a la ciudad para consultar a un especialista. Pero antes vivirá unos preparativos más cercanos a la historia de Cenicienta que a la suya propia. Ya que, tras años enclaustrada en casa sin necesidad de arreglarse, no tiende el atuendo apropiado para poder viajar y se ve obligada a renovar su vestuario. Y así, modestamente y obligada por sus hijos consigue actualizar su imagen hasta verse convertida en la mejor versión de sí misma. Algo que no pasa inadvertido para su cuñado con quien iniciará un viaje que la llevará más allá de lo que jamás se hubiera atrevido a soñar.

El viaje es un atrevido y bellísimo relato de apenas cincuenta páginas que rinde un sentido homenaje a la mujer siciliana tradicional. Y que, desde mi punto de vista, está especialmente inspirado en las mujeres que formaron parte de la vida del autor: su madre, su prima Lina, su esposa…Mujeres educadas en la obediencia a la familia, en la modestia y en la servidumbre al hombre. Una durísima crítica a la educación machista y a la caduca forma de vida de la sociedad siciliana decimonónica.


<Siempre sumisas y obedientes, éstas se arreglaban como ellos querían, para no dejarles en mal lugar (…) (...)si eran solteras, esperaban a que un buen día alguno de sus parientes les dijera: cásate con éste, y se casaban con él, los hombres estaban tranquilos y satisfechos de aquella sumisa fidelidad sin amor.>


Es un breve ensayo novelado sobre la invisibilidad de la mujer para la sociedad de la época, escondido tras una romántica y bella historia de amor. Contada a través de las palabras de un narrador omnisciente que es testigo de cuanto pasa en el alma encarcelada de Adriana, alter ego de la mujer siciliana. Un espíritu al que Pirandello consigue despertar y dar fortaleza para su primera y última rebelión.


<Y aquel alborozo interior que trastornaba su espíritu le hacía presión mientras tanto en la garganta, donde no sabía qué, como una antigua pena removida en el fondo de su ser que de golpe se le hubiera atragantado, la forzaba a las lágrimas, incluso en medio de tanta alegría.>
 

El viaje es un sublime relato cargado de fuerza, intención y sentimiento, que rebasa las barreras de la tristeza característica del realismo, para segar los campos del romanticismo tardío. Escrito con un estilo tan delicado y cuidado que imprime belleza en cada pasaje. Con unos personajes maravillosos a los que su autor perfila en tres líneas a la perfección, y que se hacen querer inevitablemente por el lector. Adorando de entre ellos a Adriana, un espíritu exquisito al que Pirandello inmortalizó dándole la vida que se le negó y compañía para su soledad

Decía Gustavo Adolfo Bécquer: “La soledad es muy hermosa... cuando se tiene alguien a quien decírselo”. Sin duda alguna todas las penas se sobrellevan mejor en compañía. Sin atención, sin comprensión, sin empatía es imposible hacer andar a un corazón. Ya lo dijo antes el poeta:

 

<Poned atención: un corazón solitario no es un corazón.>Antonio Machado

 

Undine von Reinecke ♪

 

 

 

El autor por la Editrial:


Luigi Pirandello

Nacido en una familia burguesa de industriales garibaldianos, recibió una buena formación académica, que complementó con estudios universitarios en Palermo, Roma y Bonn. Se casó en 1894 y tuvo tres hijos, pero su vida familiar pronto se vio alterada por los problemas  mentales de su esposa. Novelista y dramaturgo, fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1934.

El viaje es una excelente puerta de entrada a su prosa, que gira a menudo en torno a la presencia de la muerte, la fuerza de las mujeres en la Sicilia rural y la cautivadora belleza de los paisajes de la isla.

 

 

El viaje en el cine:

Existe una adaptación al cine firmada por Vittorio de Sica del año 1974. Tiene como protagonistas a Sofía Loren y a Richard Burton, entre otros. Os dejo aquí el link donde encontraréis la ficha técnica al completo, como también el "trailer" de la película: https://www.filmaffinity.com/es/film119225.html


Il Viaggio



Fuentes de información:

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-30822004000100017

https://www.pirandelloweb.com/pirandello-en-espanol/

https://es.wikipedia.org/wiki/Luigi_Pirandello


miércoles, 15 de julio de 2020

RESEÑA: "VACACIONES EN EL CÁUCASO", MARÍA IORDANIDU


Fuente: Undine von Reinecke


Ficha técnica:

COLECCIÓN: Narrativa del Acantilado, 336

TEMAS: Narrativa y Novela

AUTOR: María Iordanidu

TRADUCTOR: Selma Ancira

ISBN: 978-84-17902-35-3

EDICIÓN: 1ª

ENCUADERNACIÓN: Rústica cosida

FORMATO: 13 x 21 cm

PÁGINAS: 208

 

Sinopsis de la Editorial:

Una mañana de julio de 1914, Ana, una adolescente de Constantinopla, abandona la casa familiar donde vive junto a su querida abuela Loxandra para pasar un mes de vacaciones en Stávropol, en el Cáucaso. Sin embargo, apenas comienza el viaje, pierde a su tía entre el gentío de la estación de Batumi, desde donde debían partir juntas. Tras dos meses errando por Rusia, llega finalmente a Stávropol, donde tiene que buscar un empleo como profesora de inglés para salir adelante. Contra todo pronóstico, el estallido de la Primera Guerra Mundial y la Revolución rusa le impedirán regresar a su hogar durante cinco años, en los que aprende ruso, se aficiona a la cocina eslava, se adapta a los largos inviernos, hace suyas las costumbres de su nueva familia y conoce el amor. María Iordanidu hilvana en Vacaciones en el Cáucaso un relato tan trepidante y emotivo como su propia vida, que relata con el mismo frescor, dinamismo e inconfundible sentido del humor con los que ya dio vida a su inolvidable Loxandra.

 

Propuesta musical para este libro:

 


Marcha Eslava. P. I. Tchaikovsky (1876)

👉para ti👈


Lo que Undine piensa del libro:


<El odio es una tendencia a aprovechar todas las ocasiones para perjudicar a los demás.> Plutarco

 

El ser humano ha demostrado a lo largo de su existencia una gran capacidad creativa y constructiva. Desde sus comienzos como ser racional el instinto de supervivencia le ha impulsado a buscar el método más eficaz de hacer las cosas, sintiendo con el paso del tiempo la necesidad de embellecerlas. Es asombroso contemplar todo lo conseguido desde que fabricó aquellas primeras y rudimentarias herramientas del Homo hábilis. Pero también, a causa de estos mismos impulsos grandes civilizaciones han caído. Ese espíritu que le estimula a avanzar es en algunos casos el mismo que le impele a competir y en ocasiones también a pelear para conseguir el “premio mayor” sacando lo peor que lleva dentro: el odio. Las guerras son ejemplo claro de ello, pero no hay que focalizar este sentimiento tan negativo en los grandes acontecimientos históricos, ni fijar nuestra atención tan sólo en líderes religiosos o políticos que inducen a las masas a movilizarse en contra de un supuesto enemigo. El individuo por sí mismo puede ser fuente de destrucción cuando no es capaz de dominar sus instintos nocivos. El odio es la máxima fuerza de destrucción en él. Pese a todo, la capacidad de reinventarse a sí mismo es tan grande, que ninguna energía negativa es tan poderosa como para acabar con él si no pierde la esperanza y planta batalla al mal que lo acecha.

Algo así es lo que viene a contarnos María Iordanidu en su novela Vacaciones en el Cáucaso, que comienza así:


<En julio de 1914, cuando Ana partió de Constantinopla con destino a Rusia, dejó atrás la digna Constantinopla del siglo pasado. La Constantinopla de su abuela y de su madre. La Constantinopla de los movimientos lentos de los cocheros y de los estibadores, y también del barrio europeo donde la sombra de las abuelas aún planeaba por encima de las cocinas con braseros y las hachuelas de destazar. Aquella era la época en que la Virgen extendía su mano y paraba la lluvia cuando Loxandra hacía la colada. “Virgen Santa, no me vayas a hacer una mala pasada y vaya a llover hoy”, decía Loxandra, y en Constantinopla ese día no caía ni una gota de lluvia.

En agosto de 1920, cuando Ana volvió de Rusia, pasó del Medievo al siglo XX de un solo salto.>

 

Fuente: Flickr.com

Corre el año 1914 y en Europa se empiezan a escuchar los primeros sones de guerra. Nos encontramos en Constantinopla, capital del antiguo Imperio otomano al que le quedan pocos años de vida, y que por aquel entonces era un centro cosmopolita donde convergían griegos, armenios, turcos y viajeros del mundo occidental. La historia nos lleva hasta la casa de Ana, una adolescente de origen griego ortodoxo que vive junto a su madre, su tía y su querida abuela Loxandra. Una familia de marcado espíritu femenino que depende en gran medida de la ayuda económica de un tío rico que vive en Batumi. Un día Ana recibe una carta de su tío invitándola a acompañar a su esposa de vacaciones por el Cáucaso. Las mujeres de la casa se dividen en opinión, pues la inminente guerra se siente ya muy cerca. Pero Ana, entusiasmada por la idea de aventura y quedándole un mes por delante antes de comenzar un nuevo curso en el colegio, declara su intención de aceptar la invitación.

Así las cosas, llega el día en que emprende su azaroso viaje que comienza con un crucero por el Mar Negro. Una travesía que realiza en solitario bajo los cuidados del capitán del navío, en la que comienzan sus sinsabores, y que la llevará hasta Batumi donde la esperan sus tíos. Al llegar al puerto de destino y ser recibida por sus familiares, la intuición de Ana le dice que algo no marcha bien. Y aunque su tío se esfuerza por atenderla correctamente, la inteligencia de la muchacha y el instinto heredado de la abuela Loxandra la hacen sospechar de la tía Claude.

Viaje de Ana por el Caúcaso
 (E. Acantilado)

A la mañana siguiente de su llegada a Batumi, Ana y la tía Claude tienen que coger el tren que las llevará hasta su destino en el Cáucaso. Pero el alboroto de la estación a causa de la inminente guerra ocasiona que Ana se separe accidentalmente de sus tíos. Ante la confusión  del momento, decide subirse al tren con una única maleta y su bolso de mano, el resto del equipaje lo ha perdido. Pese a ello el buen ánimo no la abandona del todo y decide esperar a la primera parada del viaje para intentar buscar a su tía. Pero, sus buenas intenciones son en vano, ya que al llegar a la esperada parada vuelve a perder a su tía y esta vez ya definitivamente. La angustia de Ana es infinita y se arrepiente de haber abandonado su hogar donde se sentía a salvo y feliz. El conflicto internacional ha movilizado a ejércitos y ciudadanos haciendo del sistema ferroviario un caos auténtico. Y Ana, sola y sin saber qué hacer, pierde el tren que debía tomar hasta su destino final. Es entonces cuando empieza su verdadera aventura o desventura, según se mire, porque todo lo que vivirá desde ese día hará de Ana una perfecta protagonista de novela decimonónica: La llevará a conocer lo más profundo del campesinado ruso con su forma de vida, aprenderá sus costumbres, se adaptará a las diferentes  estaciones en el Cáucaso, vivirá las consecuencias de la Gran Guerra en un hospital de campaña, confraternizará con el enemigo...Hasta que consigue llegar a la ciudad de Stávropol. Allí deberá agudizar su ingenio para sobrevivir mientras dure la guerra. Pero no todo es negativo, porque su gran empatía con la cultura eslava la llevará a empatizar con los habitantes de la ciudad viviendo con emoción el día a día como una adolescente cualquiera en tiempos de paz, preparada para recibir la vida y el amor.

Pero los acontecimientos políticos se precipitan sobre Rusia. Ahora la Gran Guerra no es la única preocupación. La revolución bolchevique está en marcha y la apacible vida que Ana había conocido en Stávropol desaparecerá para no volver jamás. ¿Cómo conseguirá regresar a su hogar?

 

Vacaciones en el Cáucaso es una maravillosa y preciosa novela basada en las experiencias de María Iordanidu  durante los años que duró la Gran Guerra y el conflicto que envolvió a Rusia con su revolución. Aunque no se puede afirmar que la novela sea exactamente autobiográfica, la autora al igual que le ocurre a la protagonista de la novela, estaba de vacaciones en el Cáucaso cuando estalló la Primera Guerra Mundial y no pudo regresar a su casa hasta cinco años después. Qué sucesos de la historia relatada son verdaderos, o qué personajes están basados en individuos reales, sólo podrían afirmarlo la propia Iordanidu o los amigos con quienes compartiera sus anécdotas años más tarde. Ellos fueron quienes la animaron a plasmar sus historias en un libro. Así lo hizo en un principio con Loxandra, primera novela de la escritora que está considerada un hito de la literatura griega del siglo XX, y que ha sido también magistralmente traducida por Selma Ancira para la editorial Acantilado. En ella contaba la vida de su abuela Loxandra y en ella aparece por primera vez el personaje de Ana, alter ego de María Iordanidu.

En este segundo título, Vacaciones en el Cáucaso, la protagonista ya no es Loxandra sino la nieta. Aunque el espíritu de la abuela acompañará a Ana durante todo su periplo por la Rusia en guerra, aconsejándola en algunas ocasiones e imprimiéndole carácter en muchas otras: ese animoso talante que moviliza a una familia entera y pone su fe en el agua de la virgen de Baluklí. Durante su éxodo por tierras caucasianas, que nos es contado con mucho sentido del humor pese a la odisea que fue, María Iordanidu nos retrata en su inicio el mundo que va encontrando a su paso con los ojos de la muchacha inocente que abandona el calor del hogar con la fe que conlleva el desconocimiento sobre la condición humana a edad tan temprana, y que evolucionará hasta convertirse en las crónicas de una joven que ha madurado prematuramente por necesidad, al contemplar los peores sentimientos del ser humano transformado en un monstruo.


< ¡Caray con el viajecito de placer que le habían propuesto! ¡Vaya invitación! Algunas veces hasta la tragedia tiene su lado cómico.>


Es el testimonio interesantísimo y personal de alguien que estaba en el lugar y el momento adecuado para refrendar la historia de un país y de sus gentes. Una mirada casi imparcial y poco frecuente de encontrar en la literatura que se ha escrito sobre este tema. La ternura, el humor y la empatía que emanan de entre sus páginas hacen de esta novela un homenaje al carácter y la cultura ancestral del pueblo eslavo.


<Así es Rusia. Un país oriental, hospitalario. Rusia sabe cómo atraerte hasta su seno y engullirte. Te baña en júmeli, te embriagas y olvidas el lugar donde naciste. Empiezas a querer  comer borsch todos los días, y a no poder vivir sin té.>
 

Pero también, y detrás de los sucesos violentos que narra la autora al estallar la revolución, Vacaciones en el Cáucaso es un ensayo sobre la supervivencia y la angustia que se padece para conservar la vida. Un emocionante relato que va in crescendo sobre el sufrimiento y la resistencia humana a éste cuando parece que todo está perdido. Una historia contada de manera tan cercana, natural y amigable que pocos lectores podrán resistirse a ella. María Iordanidu los hechizará hábilmente desde el inicio de su novela y les concederá el derecho a la esperanza en su punto final, donde más de uno dejará escapar alguna lágrima. Una bellísima historia a la que nadie debería renunciar.

Decía Hermann Hesse: <Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros.> María Iordanidu  lo demostró en Vacaciones en el Cáucaso, con su testimonio de cómo hermanos lucharon ferozmente contra hermanos justificando sus acciones bajo el precepto de la verdad, obteniendo como resultado el sufrimiento total.

 

<Basta con que un hombre odie a otro para que el odio vaya corriendo hasta la humanidad entera.> Jean Paul Sartre

 


Undine von Reinecke ♪

 

 

La autora por la Editorial:

Fuente: Editorial Acantilado
María Iordanidu (Constantinopla, 1897 – Atenas, 1989) pasó la infancia en Constantinopla, pero el estallido de la Primera Guerra Mundial, que la sorprendió de vacaciones en el mar Negro, la obligó a permanecer en Rusia durante años. Hasta 1919 no pudo volver a Grecia, donde trabajó para una gran compañía comercial estadounidense y, de 1926 a 1939, en la embajada soviética de Atenas. Durante la ocupación alemana fue detenida en varias ocasiones y su casa fue destruida, tras lo cual se vio obligada a mudarse con frecuencia y a sobrevivir impartiendo clases de lenguas extranjeras. A los sesenta y cinco años publicó su primera novela, Loxandra, obra inmensamente popular que ha sido traducida a varias lenguas.

 

Constantinopla en el cine:

Comparto con vosotros dos películas que, sin ser espectaculares, sí aparece bien retratada Constantinopla justo en el momento en que comienza Vacaciones en el Cáucaso. Creo que ambas producciones pueden agradar a quienes sientan interés por la historia. En las dos se habla del problema multicultural del Imperio otomano al comienzo de la Primera Guerra Mundial.

La promesa



El teniente otomano




Fuentes de información:


https://chelorg.com/2017/02/18/metropolitan-of-stavropol-reminded-of-the-consequences-of-the-revolution/

miércoles, 8 de julio de 2020

RESEÑA: "A SALVO EN LA COCINA", AISLING FOSTER


Fuente: Undine von Reinecke

 

Ficha Técnica:

Autor: Aisling Foster

Editorial: Pre-Textos

Traducción: Bárbara Mingo Costales

Traducción: Andrés Barba Muñiz

Año: 2012

ISBN: 978-84-15297-77-2

Nº de edición: 1ª

Encuadernación: Rústica

Formato: 22x14 cm

Páginas: 428

Recorridos: Ellas cuentan, Pre-Textos Irlandeses

 

Sinopsis de la editorial:

Aisling Foster creció con la historia de que las joyas de la corona de los Románov permanecieron ocultas durante más de tres décadas en la caja fuerte de una cocina dublinesa. La autora se embarca en este rumor para escribir una trepidante novela de extremada soltura y lucidez, en la que historia y ficción conviven a un mismo nivel, y con la que obtuvo gran éxito de crítica y público. Es la primera vez que se edita en español.

Cuando Rita Fitzgerald se casa con el republicano Frank O’Fiaich en 1919, sueña más en cambiar de vida que en cambiar de apellido. La actividad política de Frank traslada a Rita desde el mundo de su castillo dublinés, lleno de bailes y fiestas en el jardín, a una realidad bien distinta, no precisamente la que ella esperaba.

Durante una recaudación de fondos para la causa irlandesa en Estados Unidos, Rita entabla una compleja relación con otra mujer revolucionaria que le confía, junto a las joyas de la corona rusa, otro oculto tesoro de memorias íntimas. A lo largo de medio siglo de historia, Rita consigue custodiar su legado frente a las sospechas de los colegas de Frank y de las de su informal amiga Mary. Pero la decepción acabará por conducirla a una situación extrema y ya nada podrá quedar “a salvo en la cocina” por mucho más tiempo…

 


Propuesta musical para este libro:

Just a Song at Twilight (1927). John McCormack 

 (canción compuesta en 1884 por el compositor irlandés James Lynam Molloy)

👉Para ti 👈


Lo que Undine piensa del libro:


Familia de Nicolás II
Fuente: Wikipedia
La historia de la humanidad nos ha dejado durante siglos puntos oscuros que se han convertido en leyenda. A menudo surgen innumerables respuestas que afirman ser la explicación correcta al enigma que hay tras cada una de ellas, pero que en el fondo son el abono que hace crecer el misterio y el interés por ellas. Uno de los acontecimientos históricos que más interés legendario ha causado en los últimos cien años es el aciago final de la familia Románov  a manos de los bolcheviques. Como es bien sabido por todos, la familia imperial rusa fue asesinada como resultado de la Revolución rusa y el derrocamiento del sistema zarista. La ejecución de los Románov se produjo la noche del 16 al 17 de julio de 1918, pero la noticia de la muerte de los miembros de la familia se ocultó durante mucho tiempo. Tan sólo se comunicó la ejecución del zar Nicolás II. La información que dio el gobierno ruso en el poder sobre el destino del resto de los Románov fue confusa durante años, dando lugar a especulaciones que hacían posible pensar en la supervivencia de alguno de ellos. 

Gran Duquesa Anastasia
Fuente: Wikipedia

Así nació el “mito” de Anastasia. ¿Quién no ha leído multitud de libros y artículos sobre el tema? Incluso el cine le ha dedicado varias producciones. Hoy día los historiadores afirman que la gran duquesa falleció junto al resto de su familia. Aún así, ¿no es cierto que la leyenda sigue viva? Otro de los grandes misterios que surgieron a raíz de la desaparición de la dinastía es el destino que tuvieron las joyas familiares. Durante siglos los Románov fueron coleccionistas de joyas de inmenso valor. Al igual que otras coronas europeas tenían querencia por las obras de arte y se hicieron con un patrimonio inmenso formado por lo mejor de la producción de los grandes pintores y escultores, los zares hicieron lo mismo con las alhajas. Viajaron por el mundo entero buscando las más sublimes piedras preciosas y los mejores artesanos para trabajarlas, consiguiendo una colección de incalculable valor admirada y codiciada por todos los que tuvieron el privilegio de contemplarla. A la muerte de la familia del zar Nicolas II surgió también la duda del destino que tuvieron esas piezas. Cuentan los descendientes de quienes vieron en sus últimos momentos a la familia Románov que la zarina y sus hijas llevaban cosidas las joyas en el reverso de sus ropas impidiendo éstas que las balas consiguieran con facilidad su objetivo. ¡Menuda sorpresa debió ser para los bolcheviques encontrar tamaño tesoro en sus víctimas! Nunca se ha sabido con certeza que fue del montante total de la colección, aunque una parte importante se guarda con celo en la Rusia de nuestros días. También se conoce que algunas de las piezas se vendieron a coleccionistas norteamericanos contemporáneos a Nicolas II, e incluso hubo joyas que fueron compradas por la familia real británica. Pero el misterio de la desaparición de algunas de las alhajas que están documentadas en cuadros y en libros de venta de los grandes joyeros ha dado pie a múltiples leyendas. Una de ellas es en la que se basó Aisling Foster para escribir en 1996 A salvo en la cocina. La escritora escuchó desde pequeña que las joyas de los Románov habían estado muchos años escondidas en una cocina de Dublín. Esta fábula tan romántica fue la inspiración para que la irlandesa escribiera una historia que girara entorno a ella. La novela comienza así:

<Rita estaba encantada con el abrigo de visón. Sólo hacía un día que lo tenía, pero era ya como una segunda piel para ella. Le hacía sentir más cómoda y elegante que el resto de ancianas que rodeaban la tumba con sus convencionales trajes de tweed y de horrible fibra sintética. Estaba segura de que las demás esposas y viudas de los miembros del partido la habían examinado de arriba abajo. Echó un vistazo al abrigo de Patty MacNally, un astracán mohoso y trasnochado. Junto a ella estaba Nelly Nolan; con aquellas botas marrones clavadas en el barro y el abriguito de sarga azul le recordaba a una doncella en su día libre. Alzó la mirada al cielo. No quería ser mezquina. Que tuviera cara de pánfila no era razón suficiente para juzgar a la pobre viuda de Hayden O’Fiaich, que no se había quitado el luto desde el día posterior a su boda en 1921, en la celda donde él cumplía condena. Había muchos fotógrafos; procuró no torcer el gesto para no echar a perder el trabajo de la maquilladora de Mary. El atuendo de Mary no admitía crítica. Su aspecto era maravilloso, casi juvenil, si no se la miraba muy de cerca. Aguantó la ceremonia con entereza; no se desmoronó en el brazo de Liam hasta que los asistentes regresaron a los coches. Cualquiera habría dicho que era su marido al que estaban enterrando.

-          Querida señora.

Un desconocido gordo como un tonel le salió al paso mientras se alejaba de la tumba, sonriéndole de oreja a oreja. Tenía una cara de torta como la de un esquimal. Por un momento, Rita temió que se abalanzase sobre ella dispuesto a frotarle la nariz, pero se limitó a cogerle las manos.

– ¡Está espléndida, señora O’Fiaich! ¡Tan hermosa como siempre!>


Nos encontramos en el Dublín de 1970. Se está celebrando un funeral de Estado. El fallecido es Frank  O’Fiaich, un antiguo líder del partido en el poder y el marido de Rita, la mujer que luce el abrigo de pieles y observa con tanto cinismo a las asistentes al sepelio. El personaje que se le acerca es un fantasma del pasado, un individuo cuya presencia la retrotrae hasta 1916 cuando comienza verdaderamente esta historia.

Rita es una muchacha irlandesa de diecinueve años perteneciente a una familia acomodada que simpatiza con los llamados "habitantes del castillo", es decir, los gobernantes ingleses. Pese a su educación privilegiada y la vida acomodada que lleva, los acontecimientos que suceden en Irlanda de carácter nacionalista y la compañía e influencia de su alocada amiga Mary la introducen en los ambientes revolucionarios de Dublín, donde conocerá a personas muy diferentes de su mundo que la seducirán con ideas románticas de libertad. Una de ellas es Frank O’Fiaich, la mano derecha del líder del IRA. Rita se enamora perdidamente de él casi sin conocerlo, llegando a enfrentarse vehementemente con su familia hasta conseguir que lo acepten como su futuro marido, pese a ser persona non grata para ellos que sienten afinidad hacia la forma de vida inglesa. Pero los acontecimientos del momento se precipitan, la causa anglo irlandesa está en su momento más convulso y el partido exige a Frank que emprenda un viaje sin límite de tiempo por Estados Unidos para recaudar fondos para la lucha. No dispuesta a esperar al regreso de Frank para casarse, Rita fuerza una boda rápida y decide acompañar a su marido y a todo el comité irlandés por su periplo americano, donde intentará ayudar como buena militante irlandesa.

Perteneciente al tesoro imperial ruso
Fuente: Gioiellis.com
No obstante, sus sueños románticos terminan pronto al comprender que Frank no es la persona que ella había imaginado. Su relación afectiva no se desarrolla como sería lógico en una pareja de recién casados y su intimidad es francamente decepcionante. Entre tanto, la delegación nacionalista irlandesa coincide con un grupo de representantes del recién proclamado gobierno ruso, que se encuentra en los Estados Unidos intentando vender las joyas de la derrocada familia imperial. A la cabeza de esta comisión se encuentra Nina, una mujer peculiar con mucha personalidad, que aprovecha la juventud de Rita y su vulnerabilidad por la decepción de su matrimonio para seducirla. Y qué mejor señuelo para ello que las joyas Románov. Nina le mostrará un mundo sensual que jamás imaginó una muchacha como ella.

Los asuntos irlandeses han concluido con éxito en América, no así para los rusos que no han conseguido vender las joyas. La inteligencia de Nina y la oportuna intervención de Rita consiguen que ambas delegaciones lleguen a un acuerdo de colaboración económica, sirviendo el tesoro imperial como aval. De este modo las joyas viajarán hasta Irlanda donde descansarán en la cocina de Rita durante años, hasta que el gobierno ruso reúna la cantidad estipulada en el trato secreto con los irlandeses.

Pero la situación política en Irlanda está más trémula que nunca. Frank, el marido de Rita, está completamente comprometido con la causa nacionalista y olvida sus obligaciones como esposo. Rita se encuentra completamente sola frente al peligro de ser la esposa de un revolucionario. Es abandonada a su suerte por una familia que se pone de medio lado debido a su decisión de casarse con un enemigo de Inglaterra. Sólo las joyas imperiales rusas que guarda en la cocina serán su consuelo. Ella las utilizará como antídoto frente al tedio y la tristeza de su existencia. Durante tres décadas serán sus fieles amigas a las que recurrir en los peores momentos de su vida. Mientras, la historia de Irlanda y del mundo entero se está escribiendo al margen de ella.

Pero su imprudencia al lucir las alhajas en público, a veces por descuido en otras ocasiones por necesidad emocional, la expondrán a peligros inimaginables. Su ingenuo y confiado carácter, que no sabe distinguir una amiga de un ave rapaz, la llevarán al caos emocional y al desastre personal. ¿Será capaz Rita de controlar la situación evitando así un conflicto internacional? ¿Recuperarán los rusos las joyas? ¿Conseguirá Rita hallar la paz personal?

A salvo en la cocina es un sorprendente y original título. Una inteligente y compleja novela, que aborda mucho más de lo que su sinopsis pudiera hacernos pensar. Planteada disimuladamente como una fantasiosa y trepidante novela histórica, que seduce al lector bajo el brillo de las joyas imperiales rusas, es en realidad otra visión del problema anglo irlandés durante la primera mitad del siglo XX, contado con mucha habilidad por Aisling Foster.

Michael Collins (21/XI/1920)
Fuente: irishnewsarchive.com

En la novela se nos narran algunos de los acontecimientos más sanguinarios y sus consecuencias políticas que marcaron el destino de Irlanda como nación. Como fue por ejemplo el llamado Domingo sangriento, conocido mundialmente como Bloody Sunday, en el que los partidarios del IRA asesinaron a doce altos cargos del Servicio de Inteligencia Británica enviados para infiltrarse y alterar a las organizaciones nacionalistas irlandesas. Este incidente daría pie a la venganza británica al día siguiente masacrando a múltiples víctimas de todas las edades generando una clara antipatía para con los intereses ingleses. De este triste acontecimiento se sirve la autora para mostrar desde su punto de vista, que la verdad de la historia irlandesa aún no ha sido contada completamente.


<Aquel exultante y confuso estado fue el que les llevó a Liam y a ella a salir en las primeras páginas de los periódicos, el que permitió que los pendientes de la zarina brillasen llenos de soberbio resentimiento frente aquel mundo ignorante.>


Pero dejando a un lado la violencia, Aisling Foster hace un estudio pormenorizado de la sociedad irlandesa del momento y de su posterior transformación que pervive de cierto modo aún hoy día. No esconde en ningún momento la clara imposición inglesa sobre la educación de los irlandeses, pero no justifica por ello el retroceso cultural al que llevó el movimiento nacionalista radical y reaccionario, del que fueron especialmente víctimas las mujeres.  Una vuelta al pasado, al campo y a una forma de vida tan sencilla que ya no tenía cabida en el siglo XX. Por otro lado, deja su afilada crítica al apoyo que pudiera haber dado la Iglesia católica en este tema.


<Les hizo reír amargamente entender que hasta ese momento, habían creído que llegaría el día en que serían libres, en que escaparían a un lugar lejano, más extraño y más peligroso incluso que aquel lugar al que las monjas llamaban “el Mundo”, un sitio mucho más excitante que el convento o el matrimonio.>


Obviando el tema anglo irlandés, me ha gustado muchísimo cómo ha tratado el asunto de las ideologías, algo tan importante y en boga en la primera mitad del siglo XX. Un tema tan tabú como interesante que hoy en día sigue siendo noticia. La autora recapacita sobre ello al tiempo que relata su historia y llega a conclusiones tan interesantes que me llevan a invitar a todos mis lectores a bucear en la novela y reflexionar  junto a Aisling Foster. Quien insinúa la importancia de tener pasiones propias que ayuden a la comunidad y no servir a intereses ajenos de dudosa moralidad, que se sirven del individuo mientras les es útil dejándolo en la estacada después.

A salvo en la cocina es en definitiva una sorprendente novela llena de personajes tan interesantes como cuestionables que despiertan en el lector sentimientos de admiración hacia su creadora y de rechazo hacia los mismos, no empatizando con ninguno de ellos. Los perfiles psicológicos que propone en la historia corresponden todos ellos a arquetipos del defecto humano de los que se sirve la autora para justificar lo que nos quiere contar, siendo las joyas imperiales rusas la única figura inmutable en la historia.

Decía Montesquieu: <Feliz el pueblo cuya historia se lee con aburrimiento>. Pero, ¿existe realmente un pueblo así? Yo no estoy segura de ello. Desde mi punto de vista, el ser humano ha inventado a lo largo de los tiempos leyendas románticas que esconden la verdad de sus acciones para ocultar la cruda realidad. Una circunstancia que si admitiera con sinceridad sería difícil vivir con ella.

 

<Quizá la más grande lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia.>  Aldoux Husley

 

 

Undine von Reinecke ♪

 

La autora por la editorial:

Aisling Foster creció en Irlanda, donde estudió en el National College of Art y en University College. Tras escribir guiones publicitarios y sobre moda, trabajó como periodista independiente. Ha escrito varias obras de teatro para BBC Radio 4 y una novela para jóvenes, The First Time. Su obra más conocida es Safe in the Kitchen, que se traduce ahora por primera vez al español.

 

 

 Fuentes de información:

https://es.rbth.com/historia/82341-5-resoros-romanov

https://www.cerodosbe.com/es/viajeros/dos-siglos-de-historia-a-traves-de-las-fastuosas-joyas-de-los-romanov_20044578_102.html

https://www.irishnewsarchive.com/wp/michael-collins/

https://es.wikipedia.org/wiki/Domingo_Sangriento_(1920)