miércoles, 27 de enero de 2021

RESEÑA: "BARCOS QUE SE CRUZAN EN LA NOCHE", BEATRICE HARRADEN

 



Ficha técnica:

Traducción de Gloria Jurado

Colección: Taiga

Formato: 13 x 19 cm

Páginas: 172

Encuadernación: Rústica con solapas

ISBN: 978-84-121471-0-0

P.V.P: 18 €

 

Sinopsis de la Editorial:

A mediados del siglo XIX, antes de que la tuberculosis fuese tratada con medicamentos, surgieron una serie de sanatorios en zonas montañosas de Centroeuropa ante la creencia médica de que la alta presión atmosférica podía mejorar el funcionamiento del corazón y los pulmones. En uno de estos sanatorios se encuentra Bernardine, una profesora e intelectual que ve truncadas sus aspiraciones profesionales cuando le diagnostican esta enfermedad. Su guía en este lugar será Robert Allitsen, un hombre especialmente grosero y antipático al que todos llaman el Hombre Desgradable. Bernardine, que se juzga a sí misma y a los demás únicamente por el intelecto, descubre a través de la estrecha relación que forja con Allitsen y otros huéspedes del sanatorio que hay cosas que no se pueden aprender en los libros.

 

Propuesta musical para este libro:

Compositora inglesa y una de las líderes del movimiento sufragista



 

Lo que Undine piensa del libro:

 

<Nosotras, mujeres sufragistas, tenemos la misión más grande que el mundo haya conocido: liberar a la mitad de la raza humana y, a través de esa libertad, salvar al resto.>


Hijas de E. Pankhurst
Fuente: Wikipedia

La frase que el lector acaba de leer pertenece a Emmeline Pankhurst (1858-1928), activista política británica y líder del movimiento sufragista, que ayudó a conseguir el voto para la mujer en Gran Bretaña. Pankhurst fundó en 1903 junto con sus dos hijas y tres compañeras más la Unión Política Social de Mujeres (Women's Social and Political Union, WSPU), una de las principales organizaciones por la causa feminista del país. Los controvertidos métodos de lucha que usaban, como las huelgas de hambre, incendios de iglesias y rotura de cristales, protagonizaron escandalosos titulares en la prensa del momento e indignaron a la inmensa mayoría de los británicos. Entre las activistas fundadoras de la WSPU se encontraba Beatrice Harraden (1864-1936), importante líder y escritora del movimiento feminista, que del mismo modo formó parte de la Liga de Mujeres Escritoras por el Sufragio y la Liga de Resistencia Fiscal de Mujeres. Pero no sólo dedicó su vida al feminismo, también despuntó académicamente, licenciándose en literatura y matemáticas, todo un logro para una mujer de su época. Con motivo de la publicación en España durante 2020 de su gran bestseller Barcos que se cruzan en la noche (1893), MH de las Inquilinas de Netherfield y yo la hemos elegido para protagonizar la primera de nuestras #ReseñasCruzadas de 2021, bajo la premisa “Autora desconocida para las dos”.

La novela comienza así:


<-Por supuesto -dijo uno de los huéspedes de la mesa inglesa-, por supuesto que sí, comenzamos la vida pensando que construiremos una gran catedral, la joya de la corona de la arquitectura, ¡y al final lo que logramos es una choza de barro!

-Me alegra que tengas tan buena consideración de la naturaleza humana -dijo el Hombre Desagradable, levantando de repente la mirada del periódico que siempre leía a la hora de la comida-. Yo me inclino más bien a pensar que al final nos conformamos con cavar un hoyo y meternos dentro, como los cavernícolas.

Un silencio siguió a estas palabras, la comunidad inglesa al final de la mesa quedó atónita al escuchar hablar al Hombre Desagradable. (…)>

 

Barcos que se cruzan en la noche cuenta la historia de Bernardine, una intelectual  y activista política inglesa que viaja al sanatorio de Petershof en Centroeuropa para intentar recuperarse de la terrible enfermedad que le han diagnosticado. Cuando se instala allí entra rápidamente en contacto con variopintos personajes de todas las nacionalidades que conforman el círculo social del lugar. Como ocurre siempre en estos casos, al llegar un nuevo paciente al balneario los más veteranos y curiosos reciben a la recién llegada intentando obtener información precisa sobre su vida. Entre las primeras personas que la acometen está una bella y aristocrática dama que pasa allí sus días rodeada y agasajada por sus admiradores, mientras su marido padece la última fase de la tuberculosis. Las indagaciones de dicha dama no dan fruto ya que Bernardine despacha sus preguntas con inteligencia, quedando oculta su intimidad. Esta situación consigue que los inquilinos de Petershof se sorprendan y guarden cierto respeto hacia la recién llegada e insignificante jovencita. Pero la admiración que la muchacha inglesa despierta en sus compañeros de Petershof no deja de aumentar, ya que desde el principio consigue lo que ninguna otra persona que ha pasado por allí ha hecho antes: entabla cierta amistad con Robert Allitsen, un hombre nada cordial que no se relaciona con nadie. Tanto es así, que su conducta poco sociable le ha hecho ganarse el apelativo de "El Hombre Desagradable". Pese a ello, desde el primer momento él se ve atraído por la compañía de Beatrice y la incluye en sus propios planes diarios. Y así transcurren los días para ellos, entre paseos y excursiones por la montaña conociendo a los lugareños, y conversaciones filosóficas que tratan de la vida y el más allá. Mientras ellos intiman guardando cierta distancia como compañeros de fatigas, la vida y la muerte sigue su transcurso en el sanatorio. Algunos pacientes mejoran, otros no soportan la presión, y algunos esperan un rayo de esperanza al que aferrarse antes de su inminente final. El Hombre desagradable y Bernardine observan todo esto con diferente disposición: él apartándose de los conflictos, ella implicándose en ellos. Pese a sus diferencias, las experiencias compartidas consiguen que sus efímeras vidas cambien para siempre.  

Barcos que se cruzan en la noche pertenece a ese grupo de novelas que se ha dado en catalogar por algunos como “de balneario”, destacando entre ellas trabajos de autores reconocidos como Guy de Maupassant (Mont Oriol, 1887), Katherine Mansfield (En un balneario alemán, 1911), o Thomas Mann (La montaña mágica, 1924) entre muchos otros. El género surgió en el siglo XIX, al tiempo que proliferaban los sanatorios de alta montaña y balnearios de aguas termales a los que acudían masivamente pacientes y sus acompañantes en busca de la cura mágica que consiguiera vencer la enfermedad del momento: la tuberculosis. El público, por su parte, se beneficiaba de los cuidados médicos de doctores y enfermeras, mientras disfrutaba de una cierta vida social. La misma Beatrice Harraden fue durante seis meses paciente de Pertershof, el sanatorio que aparece en el libro. Allí le surgió la idea de escribir esta historia que, desde mi punto de vista, podría tener ciertos toques autobiográficos. Los lectores que lean o hayan leído el libro están invitados a darme su opinión.


<Escribirás tu libro -continuó él-. Ahora escúchame. Hagas lo que hagas, no hagas que tus personajes mantengan largas discusiones entre ellos.(...)>


A medio camino entre el folletín romántico y el panfleto político, Barcos que se cruzan en la noche denota la influencia de todas las corrientes filosóficas y literarias que convivieron durante el siglo XIX, como lo son el romanticismo, el naturalismo y el realismo; su ideario estético es un cóctel de todo ello. Llama notablemente la atención la intención de las ideas que subyacen en muchos de los pasajes del libro que, salvando las distancias, recuerdan a las que desarrolló Lev Tolstói en sus grandes novelas, como Anna Karenina o Resurrección.


<Diles que  aunque Dios parece difícil, no es tan difícil como todo eso. Díles que los ideales no son una cordillera, sino sus propias llanuras, donde están construidas las grandes ciudades, donde crece el maíz y donde los hombres y las mujeres trabajan duro, a veces entre penas y otras entre alegría.>


Harraden utiliza herramientas de todas esas fuentes para desarrollar diferentes problemáticas éticas y filosóficas para el hombre, como son la educación afectiva, la vida, la muerte, la existencia de Dios, el suicidio, el amor…Intenta crear una atmósfera intelectual mediante los diálogos que sostienen sus personajes principales en las que pretenden ser conversaciones trascendentes, pero cuya dinámica las hace previsibles, y en ocasiones hasta ñoñas, no dejando al lector, por otra parte, que su imaginación trabaje. Lo trata con la misma condescendencia que se otorga a un parvulario explicándole cada detalle de un cuento.


<Tenía poca salud y necesitaba una compañía alegre. Su compañía desalentadora y su dura forma de ver la vida debían haberla angustiado totalmente. Sin embargo, se volvió menos triste.>


Beatrice Harraden
Fuente:Roralholloway.ac.uk

En cuanto a la forma, la novela está estructurada con una línea argumental principal, protagonizada por la relación de Bernardine y El Hombre Desagradable, y otras secundarias de menor importancia. Algunas de estas subtramas  sirven de apoyo para la principal y a la moraleja del cuento, como las que se refieren a la convivencia entre los enfermos y sus acompañantes. Pero otras, sin embargo, son perfectamente prescindibles, ya que su irrelevancia y poco interés desmerece la novela. En mi opinión, y al contrario de lo que indica el éxito de ventas que tuvo la novela cuando se publicó, la habilidad narrativa de la autora no se muestra a la altura de las circunstancias, o eso se deduce de la traducción que nos ha llegado. Quizás mi listón lo pusieron muy alto otras escritoras decimonónicas, inglesas y extranjeras, de la talla de Emilia Pardo Bazán, George Eliot, o Elisabeth Gaskell, entre muchas otras. Autoras cuyas novelas se cimentaban en sólidas tramas, personajes auténticos y bien perfilados, ubicados en un contexto sociocultural que conocían a la perfección. 

Por otro lado, los personajes están construidos siguiendo clichés románticos y realistas: la pobre joven huérfana que no conoce el amor, el caballero orgulloso y antipático en apariencia, la dama de alta sociedad frívola y sin corazón…En todos ellos podemos encontrar paralelismos con otras figuras inmortales de la literatura, a los que escritores como Dickens, Charlotte Brontë, Tolstoi, e incluso Fedor Dostoievski dieron vida; la breve aparición del caballero suicida es quizás una de las escenas más conseguidas, para mi gusto. 

Llegados a este punto, el lector que acostumbra a leer mis reseñas se habrá asombrado por el carácter severo de la de hoy, pero hay una explicación. Beatrice Harraden no pretendía escribir una novela inmortal que traspasara la barrera del tiempo, su intención no era literaria sino claramente propagandística. Siguiendo los preceptos ideológicos a los que estaba adscrita, utilizaba la literatura como medio para llegar a ese público que era totalmente contrario a su manera de pensar (práctica común entre los escritores que pertenecían a la Liga de Mujeres Escritoras por el Sufragio). Sus escritos iban especialmente dirigidos a esas mujeres dominadas por la educación patriarcal que veían en las sufragistas y las feministas al gran enemigo. Por ese motivo intentaba escribir historias impactantes y conmovedoras, con heroínas particulares que pudieran captar la atención y, a través de ellas sumergía mensajes sociales entre los cuales los derechos y la igualdad para la mujer destacaban principalmente. Siempre con la intención de captar nuevos miembros para la causa y cambiar la imagen negativa que se tenía de ella.


<La universitaria de Girton de hace diez años -dijo Bernardine- era una persona seria, con gafas, vestida sin cuidado ni elegancia, que se entregaba a la sabiduría y despreciaba a cualquiera que no supiera el Agamenón de memoria. Probablemente no era agradable, pero merece ser honrada y recordada. Luchó por el derecho de las mujeres a la educación y ahora no soporto que se la menosprecie. La vibrante joven de ahora que juega un buen partido de tenis, y consigue una alta calificación en los Tripos de Lenguas Clásicas o Matemáticas de Cambridge, y tiene una educación formal sin ser un ratón de biblioteca, y…(…) Y que no desprecia el sentirse orgullosa de su aspecto porque resulta que también se siente orgullosa de sus libros.>


Hasta aquí llega mi reseña de hoy sobre una autora que me ha gustado conocer por lo que representa como personaje histórico y como figura importante en la lucha por los derechos de la mujer. Su trayectoria como sufragista pasó por diferentes etapas, abandonando su contacto con la WSPU según sus métodos se fueron volviendo más violentos, para unirse a una lucha activa más pacífica e inclusiva, la que desarrollaba la WWSL (Liga del Sufragio de Mujeres Escritoras), que buscaba influir en la gente mediante la literatura, intentando demostrar la estupenda máxima que acuñaría años más tarde Edward Bulwer-Lytton.


< La pluma es más poderosa que la espada.>


Undine von Reinecke ♪

 

Os invito a visitar el blog Las Inquilinas de Netherfield, allí encontraréis la reseña que ha escrito Miss Hurst sobre Barcos que se cruzan en la noche. Sus opiniones siempre son agudas y enriquecedoras. Yo no me la pierdo.

 

Fuente: Miss Hurst

La autora por la editorial:

Fuente: Wikipedia

Beatrice Harraden (Londres, 1864 – Barton-on-Sea, 1936). Escritora y sufragista británica, su obra la componen principalmente novelas y obras de teatro, además de libros infantiles y artículos para periódicos. Se dice que escribía solo noventa minutos al día para dedicar el resto de la jornada al activismo sufragista, en el que participó como miembro de la Women’s Social and Political Union (WSPU) y como vicepresidenta de la Women Writers’ Suffrage League. En 1913 el gobierno le embargó sus bienes por negarse a pagar impuestos como parte de las protestas de la Women’s Tax Resistance League. A pesar del éxito de su novela Barcos que se cruzan en la noche, que se convirtió en un bestseller, sus últimos años fueron difíciles y tuvo que vivir con una pensión del gobierno de 100 libras hasta que murió de delirium tremens.







 


martes, 26 de enero de 2021

MES DEL AMOR (Febrero)

 



Laky, administradora del blog Libros que hay que leer, organiza como en años anteriores la iniciativa: Mes genérico del amor. Como hice en la edición pasada, me apunto al reto y me comprometo a leer al menos un título que tenga relación con el tema. Si queréis uniros, aquí os dejo el link con las bases 👈


Reseñas:

1º Reseña (3 de febrero de 2021): El señor de las orquídeas, Beatriz Alonso

2ª Reseña (10 de febrero de 2021): La Infeliz, Ivan Turguénev

3ª  Reseña (17 de febrero de 2021): Un cura casado, Jules Barbey D'Aurevilly




miércoles, 20 de enero de 2021

RESEÑA: "MEMORIAS DE UNA ESTUDIANTE VICTORIANA", JANE ELLEN HARRISON

Fuente: Undine von Reinecke


Ficha técnica:

Editorial: Trifolium

Traductor: Aurora Ballesteros 

Colección: Contextos Gall

Encuadernación: Tapa blanda o Bolsillo

País de publicación: España

Idioma de publicación: Español

Idioma original: Inglés

ISBN: 978-84-947581-2-6

EAN: 9788494758126

Dimensiones: 195 x 130 mm.

Nº páginas: 173

Fecha de publicación: 11-12-2017

 

Sinopsis de la Editorial:

Memorias de una estudiante victoriana es un intento de condensar los recuerdos de una vida libre y dedicada a los libros, pero también el primer paso en el proceso de mistificación necesario para el reconocimiento de su autora. Si hoy en día Jane Harrison es una de las intelectuales victorianas más estudiadas, y la heleniza más famosa de todos los tiempos, es en parte gracias a que congeló en sus memorias una versión glamurosa de su propia vida, inventándose a sí misma.


Propuesta musical para este libro:

How beautiful upon the mountains, John Stainer (1840/1901)


Lo que Undine piensa del libro:


<Piensa como piensan los sabios, mas habla como habla la gente sencilla.> Aristóteles


Hoy 20 de enero de 2021 doy comienzo a mi aventura literaria emprendiendo el viaje que propuse en el reto La vuelta al mundo en doce libros. Como se anuncia en las bases del desafío, la ruta seguirá los pasos del famoso personaje de Julio Verne, Phileas Fogg, en su periplo narrado en La vuelta al mundo en ochenta días (1872), con el objetivo de conocer los distintos gustos y estilos literarios que se daban en la época del afamado autor francés. Cada parada tendrá el objetivo de conocer a un escritor u obra del país donde me encuentre en ese momento. El título elegido en cada etapa siempre respetará la franja temporal comprendida entre 1850 y 1925.


Reina Victoria 
Fuente: Wikipedia

Como punto de partida tomo la ciudad de Londres, capital y epicentro del Imperio Británico en la época victoriana (1837/1901). Un tiempo glorioso para Inglaterra, en el que la Revolución Industrial llegaría a su punto álgido, y sus ferrocarriles se extenderían a lo largo y ancho del imperio, que llegó a contar en su momento de plenitud con cuatrocientos cincuenta y ocho millones de habitantes. Fue una época de grandes cambios sociales y de pensamiento. Un tiempo contradictorio que basaba su poder en la moral religiosa y en una fachada de respetabilidad para conseguir medrar.

De esta apariencia de grandeza se beneficiaron sólo un pequeño grupo de personas, mientras que las mujeres y nativos de países conquistados eran individuos invisibles. En cuanto a lo académico, si pensamos en grandes autores de esta época nos vienen múltiples nombres de caballeros a la cabeza. Pero, si nos referimos a las damas, ¿quién sabría enumerar alguna intelectual cuya labor literaria se extendiera más allá del campo de la novela? En mi primera entrada de este diario de viajes quiero hablaros de una de ellas, Jane Ellen Harrison (Yorkshire 1850-Londres 1928), y de su libro Memorias de una estudiante victoriana, que comienza así:


<Debido a mi pasión actual por Rusia y por todo lo ruso me gusta pensar que mi primer recuerdo de infancia es la palabra “Moscú”. Para mí Moscú era un perro, no una ciudad: un viejo perro terranova llamado así, sin duda, en honor de la Guerra de Crimea, lo que bastará para poner una fecha a estos vagos recuerdos.>


Jane E. a los 5 años
Fuente: presocratics.org

Memorias de una estudiante victoriana fue publicado en 1925 por Leonard y Virginia Woolf, justo tres años antes del fallecimiento de Jane Ellen Harrison a la edad de setenta y ocho años. Son los recuerdos de la autora escritos con la mirada aguda, divertida  y con perspectiva de una mujer que lo ha vivido todo y no le queda nada o casi nada por comprenderHarrison comienza remontándose a los primeros momentos de su infancia y adolescencia para ofrecernos una panorámica de lo que era la educación victoriana en un hogar de clase media alta en tierras de Yorkshire. La escritora, que era huérfana de madre, estaba a cargo de la segunda esposa de su padre, antigua ama de llaves de la familia. Esta mujer, altamente influida por la moral religiosa y la sociedad patriarcal, se ocupó principalmente de los varones de la casa, dejando la formación de las niñas en manos de institutrices que tenían muy poco que ofrecer al intelecto de una jovencita curiosa como era el caso de Jane Ellen Harrison.


<La educación  victoriana  era ingeniosamente inútil. Yo dedicaba una hora todos los días a hacer costuras y dobladillos exquisitos, pero nunca he conseguido confeccionar la prenda más simple. >


La autora escribe sin ningún tipo de complejo ni rencor,. En su texto rememora cómo eran sus días de aprendizaje, comparte sus triquiñuelas para acceder a la literatura no recomendable para señoritas; evidencia su gran amor por el conocimiento y los libros, a los que llega no sin algún obstáculo.

 

<A pesar de todo, hay algunas cosas que agradezco de corazón. Durante unos quince años me hicieron memorizar todos los días tres versículos de la Biblia. También podía escoger un poema, el que quisiera. De esta forma, estudié con la misma aplicación una gran cantidad de textos de John Milton, William Wordsworth y Felicia Hemans, la “Elegía” de Thomas Gray, “El prisionero de Chillón” de Lord Byron y otras cosas por el estilo.>


Harrison era rebelde e ingeniosa, como lo es toda mente libre que se precie, pero no por ello se libró de las prácticas severas que se creían necesarias para las muchachas de su posición en la era victoriana, como por ejemplo el uso de un corrector lumbar para lograr que su espalda adoptara la postura adecuada como dictaban los cánones de la época, un hecho que ella cuenta sin ningún trauma al respecto, sino todo lo contrario. O la vigilancia a la que era sometida su correspondencia, que era leída por la directora de la institución donde se preparaba para los estudios superiores, ya que estaba prohibido que recibiera cartas de amigos del sexo opuesto. Pese a ello, durante todo el libro se respira un respeto crítico hacia la generación anterior, un orgullo manifiesto por cuanto adquirió de ellos, y comprensión inteligente hacia las tendencias ideológicas y maneras sociales que se impusieron en el primer cuarto del siglo XX.


<Cuando  veo que en la actualidad mis amigas jóvenes tienen espaldas encorvadas y atraviesan las puertas renqueando, como si fueran unas desdichadas y no unas damas inglesas; o que no se levantan cuando sus mayores y sus superiores se dirigen a ellas, echo de menos un poco de etiqueta inglesa. Pero, después de todo, los de la generación anterior no tenemos derecho a imponer ni nuestra moralidad ni nuestras maneras.>


Llegados a este punto, quienes me lean podrían preguntarse qué hay de novedoso e interesante en Memorias de una estudiante victoriana que no se haya visto reflejado en cualquier novela escrita durante el siglo XIX por autoras de la época. Es aquí donde yo quería llegar,  la razón por la cual elegí este libro como punto de partida de mi viaje literario: Estas memorias son el reflejo del mundo intelectual que se vivía en la época victoria, pero bajo el prisma de una mujer que pudo acceder a los estudios superiores de Cambridge,  dedicándose en años posteriores a enseñar griego y mitología comparada en dicha universidad, que le daba derecho a vivir como sus colegas varones en el seno del mundo académico. Harrison comparte con el lector sus inquietudes como estudiante, sus aspiraciones como intelectual y su fascinación por los grandes personajes con los que se cruzó, conoció y compartió mesa  a lo largo de su vida. Incluso no se avergüenza al confesar que, en ocasiones y como una “grupie” de hoy día, hacía cola para acercase a su persona.


<En último lugar, pero ocupando indudablemente el primero en importancia, vino George Eliot. Era la época en la que el culto estaba en auge -gracias a Dios, nunca dejé de adorarla- y las jóvenes esperábamos a las puertas de la editorial Macmillan.>


La autora cuenta con gran emoción, a veces aderezado con sarcasmo y gran humor, sus experiencias junto a los grandes personajes que forjaron el mundo intelectual de Inglaterra. Por sus páginas aparecen: Henry James, Robert Browning, Christina Rossetti e incluso Alfred Tennyson, entre muchos otros. Una larga lista de eminencias de las letras y el pensamiento que no se quedó anclada en los eruditos de la era victoriana, ya que su gran capacidad de entendimiento y la ausencia de prejuicios le hicieron descubrir un nuevo mundo en la generación eduardiana de comienzos del siglo XX. Su amistad y admiración hacia Virginia Woolf era bien conocida en el mundo literario y sus tertulias.


<No digo que cuando me voy por fin a la cama con una novela sea a Joyce al que elijo. No lo es, es a Jane Austen o a George Eliot o incluso a Trollope; pero al menos sé  que hay un lugar al que llegar; ¡las puertas de una Nueva Jerusalén están abiertas incluso para mí!>


Jane E. como Alcestis
Fuente: presocratis.org

Pero hablar de Jane Ellen Harrison y no mencionar su comunión con el mundo griego, es como hablar de Cervantes y no nombrar El Quijote. La escritora nos habla de su amor por los mitos griegos, por el lenguaje de aquellas tierras, por el legado del universo clásico. Nos acerca con sus anécdotas viajeras a los lugares donde en tiempos remotos se rendía culto a la diosa y comparte con nosotros sus observaciones sobre los ritos herederos de aquellas creencias. Es muy interesante la anécdota de su visita a la Catedral de Sevilla durante el Carnaval, allí pudo contemplar una danza ritual que la inspiró: el Baile de los Seises. Todo un privilegio leer sus reflexiones sobre el tema, no en vano ella fue miembro fundador del grupo de los Ritualistas de Cambridge, quienes defendían la idea de que para comprender el pensamiento griego se debía entender primero los ritos festivos.

Dejando a un lado el lado intelectual de Harrison, es francamente interesante conocer su pensamiento social, su posicionamiento como mujer en el mundo en el que vivía. Siempre se la ha considerado como uno de los grandes valores del movimiento feminista en sus primeros tiempos, se la ha calificado como una sufragista moderada. Tanto es así, que la periodista feminista, Camille Paglia, la reivindica como una figura de referencia hoy día, y acusa a la llamada "tercera ola del movimiento" de querer mantenerla en el anonimato. Como quiera que sea, Jane Ellen Harrison tenía muy claras sus ideas con respecto a la vida: abogaba por su derecho a vivir en soltería, por su predilección de la vida académica y opinaba que la vida familiar era incompatible con las aspiraciones intelectuales. Le gustaba enamorarse, pese a ello prefería la amistad a las relaciones románticas. Mujer adelantada a su tiempo, siempre respetó el pasado y afrontó el futuro con curiosidad. Así lo reflejó en Memorias de una estudiante victoriana, un libro emocionante y muy divertido, que transmite sabiduría y erudición. Un texto que, muy lejos de parecer una autobiografía repleta de anécdotas tediosas, se asemeja más a una conversación amena y encantadora con un anciana profesora carismática que quiere insuflar a sus alumnos la chispa del entusiasmo académico y conocimiento sobre la vida. La pedantería brilla por su ausencia, su estilo es dinámico y moderno.

Para terminar, es de rigor mencionar el estupendo trabajo editorial que ha realizado Aurora Ballesteros en Memorias de una estudiante victoriana. Un libro que no sólo contiene el texto traducido de Jane Ellen Harrison, también encontramos en él un prólogo muy interesante que pone en antecedentes al lector sobre la vida de la erudita inglesa y la época en que vivió. Además de múltiples citas al texto que ayudan a conocer y comprender mejor lo que Harrison nos cuenta, estos son una delicia para los que encontramos gran placer en descubrir nueva bibliografía. Así lo siento yo.

Llego al final de la reseña con la sensación de que quizá he contado demasiado y en el fondo no he trasmitido todo lo que representa esta mujer para el campo intelectual. Por ello me permito hacer una última observación: Cuando en 1872 se publicó La vuelta al mundo en ochenta días Jane Ellen Harrison contaba veintidós años. En aquel tiempo la escena académica se vio inducida a ceder cierto espacio para la mujer, obligada por la presión social de los nuevos tiempos; no fue fácil para ella ganar prestigio entre sus colegas del sexo opuesto. El periplo de conferencias que realizó a lo largo y ancho de Inglaterra, los viajes que hizo por el continente y la original forma de vida que eligió encontraron más de un obstáculo en su camino para conseguir sus objetivos. Pese a ello, el coraje y entusiasmo que mostró siempre en su trabajo la llevaron a conseguir muchos éxitos. Hoy es considerada como una de las fuentes más importantes de información y ha pasado a la historia como cofundadora, junto a Karl Kerényi y Walter Burkert, de los estudios modernos de mitología griega.

 

<Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama.> Aristóteles

 

Hasta la segunda etapa del viaje, queridos lectores. Nos vemos en París el 17 de febrero.

 

Undine von Reinecke ♪

 

 👉Con esta reseña inicio cumplo la 1a premisa (primera etapa) del reto Todos lo clásicos grandes y pequeños de Las Inquilinas de Netherfield y también comienzo el reto Nos gustan los clásicos, de Un lector indiscreto

La autora por la Editorial:

Escritora, historiadora y sufragista, nace en Yorkshire en 1850 y muere en Londres en 1928. Fue la primera profesora universitaria de su país, se especializó en los mitos griegos. Conoció a George Elliot, escribió en la revista de Oscar Wilde, discutió con André Gide, se ganó la admiración de poetas como T.S. Elliot e influyó en Virginia Woolf.

Fuente: https://www.todostuslibros.com/libros/memorias-de-una-estudiante-victoriana_978-84-947581-2-6#synopsis

 

Fuentes de información:

http://fabricadelamemoria.com/mujeres-en-la-historia/pedagogas/351-a-la-busqueda-de-la-diosa-jane-ellen-harrison 

https://sobreinglaterra.com/2012/09/28/la-epoca-victoriana-en-inglaterra/

 http://www.presocratics.org/presocratics/bibliography/jane-ellen-harrison-gallery/


 


 

miércoles, 13 de enero de 2021

RETO: LA VUELTA AL MUNDO EN DOCE LIBROS

Fuente: Undine von Reinecke

Terminaba el pasado 2020 adquiriendo un compromiso con todos los lectores del blog: seguir trabajando para que Lecturas de Undine creciera y se convirtiera en un lugar de acogida para quienes busquen nuevos horizontes de interés. El pasado viernes día 8 os presentaba el proyecto de Reseñas cruzadas en colaboración con MH de Las Inquilinas de Netherfield, hoy quiero daros a conocer el reto que inicio en solitario: La vuelta al mundo en 12 libros. Se trata de un recorrido literario siguiendo los pasos de Phileas Fogg en su intrépido viaje alrededor del planeta. Cada mes leeré y reseñaré un libro escrito por algún autor originario del país correspondiente a una de las paradas que el famoso personaje de Julio Verne hiciera en La vuelta al mundo en ochenta días, comenzando y terminando en Inglaterra al igual que él. La intención es hacer una comparativa entre los estilos literarios que se daban en tiempos del autor. Aunque es posible que alguno de los títulos que elija se salga de esta premisa temporal, nunca excederán la franja de años que va desde la última mitad del siglo XIX y el primer cuarto del siglo XX.

Os invito a acompañarme en este apasionante viaje, a descubrir junto a mí libros poco conocidos y a rescatar autores interesantes que el paso del tiempo y las nuevas modas han conseguido relegar a un rincón. Si queréis uniros al reto seréis bienvenidos, tan sólo debéis comentar en este mismo post y adjuntar el link de vuestra reseña para que yo pueda enlazarla con vuestro blog, o cuenta de Instagram. Si además os lleváis el banner a vuestro sitio os lo agradecería.

La elección de título y autor es vuestra, ya que, en mi opinión, la emoción comienza en la propia búsqueda. Por mi parte, mantendré en secreto el listado de los títulos que tengo previsto reseñar, tan sólo publicaré a continuación las paradas del viaje y las fechas de publicación  de las reseñas, que corresponden a todos los terceros miércoles de cada mes.

 




Me voy a preparar las maletas, queridos lectores, porque el próximo miércoles 20 de enero comienza mi aventura.

 

Undine von Reinecke ♪


RESEÑAS

1ª Parada: Londres, Inglaterra (20 de enero de 2021):


Historia de una tienda, Amy Levy 👈 (@raquel.lectora Instagram)

Trilogía de Candleford, Flora Thompson👈 (@Intireads Instagram)

The voyage out, Virginia Woolf 👈(@marcia.dch Instagram)


2ª Parada: París, Francia (17 de febrero de 2021):

Un cura casado, Jules Barbey D'Aurevilly 👈(Undine von Reinecke)

Monstruos parisinos, Catulle Mendes 👈 (@raquel.lectora Instagram)

La educación sentimental, G. Flaubert 👈 (@lee.con.mar Instagram)


3ª Parada: Turín, Italia (17 de marzo de 2021):

Eros, Giovanni Verga 👈 (Undine von Reinecke)

Un matrimonio de provinciasMarquesa Colombi 👈 (@Raquel.lectora Instagram)

Les veus del capvespre y Ha anat aixi, Natalia Ginzburg 👈 (@Intireads Instagram)

Senectud, Italo Svevo 👈(@lee.con.mar Instagram)

4ª Parada: Suez, Egipto (21 de abril de 2021)


Le sixième jour, Andrée Chedid 👈 ( @Intireads Instagra

El Nilo, cartas de Egipto, Gustabe Flaubert 👈 (@raquel.lectora Instagram)




5ª Parada: Bombay, India (19 de mayo de 2021)

El cartero del rey, R. Tagore 👈 (Undine von reinecke)


El hombre que pudo reinar, Rudyard Kipling 👈 (@raquel.lectora Instagram)

El jardineroRabindranath Tagore 👈  (@Lee.con.mar Instagram)


6ª Parada: Hong Kong, China (16 de junio de 2021)

La verídica historia de A Q, Lu Xun👈 (Undine von reinecke)



Cixi, la emperatriz, Jung Chang 👈  (@Lee.con.mar Instagram)


7ª Parada: Yokohama, Japón (21 de julio de 2021)

Musashino, Doppo Kunikida 👈 (Undine von Reinecke)


8ª Parada: San Francisco, Estados Unidos (18 de agosto de 2021)





9ª Parada: Nueva York, Estados Unidos (15 de septiembre de 2021)


lunes, 11 de enero de 2021

II EDICIÓN::: TODOS LOS CLÁSICOS GRANDES Y PEQUEÑOS

 


Hoy 11 de enero de 2021, me complace comunicar que me uno a la 2ª edición de Todos los Clásicos Grandes y Pequeños que organizan las Inquilinas de Netherfield (bases aquí  👈 ). No tenía planificado unirme a más retos, ya que con los que llevo y el mío propio, que anunciaré próximamente, me parecía suficiente. Pero he pensado que con el gran número de clásicos que leo durante el año no me sería difícil cumplir con alguno de los niveles que se proponen. No quiero ser muy ambiciosa y comprometerme a llegar a los cinco niveles, ya que no estoy acostumbrada  a elegir lectura por obligación. Por eso iré cumpliendo etapas poco a poco y me conformaré con cumplimentar hasta el nivel que llegue.

Espero dar la talla y divertirme mientras leo junto a mis compañeros de reto.


Undine von Reinecke ♪


Reseñas:


Nivel 1: 

1.- Clásico cuyo título tenga cuatro o más palabras.

Memorias de una estudiante victoriana, Jane Ellen Harrison

2.- Clásico a elegir entre 100 imprescindibles de Penguin.

3.- Clásico de misterio/suspense/ policiaco.

El camello, Lord Berners

4.- Clásico cuyo autor falleciese antes de los 50 años.

Musashino, Doppo Kunikida (1871-1908)

5.- Clásico en cuyo título aparezca el nombre de un personaje.

Jill, Philip Larkin


Nivel 2:

1.- Clásico ambientado en el periodo de entreguerras

La violeta del Prater, Christopher Isherwood (1945)

2.- Clásico cuyo título sólo tenga una palabra.

Eros, Giovanni Verga

3.- Clásico de terror o gótico.

Dragonwyck, Anya Seton

4.- Clásico de 200 páginas o menos.

Barcos que se cruzan en la noche, Beatrice Harraden

5.- Clásico ambientado en Londres o París (en su mayor parte)

Almacén de antigüedades, Charles Dickens

Nivel 3:

1.- Clásico de aventuras.

Vida de un bribón, Wilkie Collins

2.- Clásico cuya protagonista principal sea una mujer.

Las torres de Trebisonda, Rose Macaulay

3.- Clásico de 400 páginas o más.

Un cura casado, Jules Barbey D'Aurevilly

4.- Clásico con adaptación cinematográfica/serie/miniserie.

El hijo perdido, Marghanita Laski

5.- Clásico escrito originalmente en un idioma diferente al español, inglés o francés.

La infeliz, Ivan Turguénev


Nivel 4:

1.- Clásico cuyo autor viviese en dos siglos diferentes

El último de los Valerio, Henry James (1843-1916)

2.- Clásico publicado inicialmente con seudónimo

La verídica historia de A Q, Lu Xun (1921-1922) Publicado con el seudónimo de Ba Ren

3.- Clásico epistolar

El último verano, Ricarda Huch

4.- Clásico de cienciaficción/fantasía/distopía

La leyenda de una casa solariega, Selma Lagerlöf (1899)

5.- Clásico de autor que leas por primera vez

El Camello, Lord Berners (1936)


Nivel 5:

1.- Clásico con nombre propio y específico de un lugar en el título

Una villa en Florencia, W. S. Maugham

2.- Clásico ambientado fuera de Europa

Cuentos del Lejano Oeste, Bret Harte

3.- Clásico protagonizado por una familia

El león de oro, Anthony Trollope

4.- Clásico infantil o juvenil

5.- Clásico prohibido en algún momento de la historia 


domingo, 10 de enero de 2021

RETO SERENDIPIA RECOMIENDA 2021

 



Estoy feliz de anunciar mi participación en el reto Serendipia Recomienda 2021 👈 Para  empezar, comparto hoy las tres propuestas literarias que recomiendo, como la 1ª Fase obliga. Aquí van:

La falsa amante, Honoré de Balzac (reseña 👈)
Novela realista francesa S. XIX



El caso de los asesinatos del Obispo, S.S. Van Dine (reseña 👈)
Género policiaco Golden Age


La sonrisa olvidada, Margaret Kennedy (reseña 👈)
Género: Narrativa anglosajona S. XX


Libros elegidos entre las recomendaciones de los participantes al reto:

RESEÑAS:

Historia de una tienda, Emy Levy   👈(Recomendado por Las Inquilinas de Netherfield).

La familia Aubrey, Rebecca West (Recomendado por La Senyoreta Buncle).

El hijo perdido, Marghanita Laski   👈(Recomendado por Tómate un café con Sara).


Por último, os dejo una propuesta musical para acompañar estas maravillosas novelas:

viernes, 8 de enero de 2021

RESEÑAS CRUZADAS: MH Y UNDINE SE RETAN RESEÑANDO

 



Este proyecto nace con el ánimo de leer en compañía y compartir lo que aprendemos. Somos MH (Inquilinas de Netherfield) y Undine, dos bloggers que por inercia solemos buscar en fuentes literarias semejantes. Pese a ello, nuestros puntos de vista particulares encuentran matices diferentes en cada obra. Esta particularidad nos ha parecido interesante, y por ello queremos hacerla pública y extenderla a nuestros lectores.

Todo proyecto se rige por unas pautas, y las nuestras son las siguientes (nos guardamos la prerrogativa de saltárnoslas en alguna ocasión):

  • ·         Descubrir o recordar obras que han pasado desapercibidas
  • ·         Apoyar a editoriales independientes, o poco conocidas.
  • ·         Leer títulos que deambulan fuera de los círculos habituales

Nuestra intención es colgar cada mes y el mismo día (el último miércoles de cada mes) nuestra opinión sobre la lectura escogida. En esta entrada compartimos con vosotros las seis primeras (que abarcan los seis primeros meses del año), por si os apetece leerlas también y comentarlas con nosotras cuando publiquemos las reseñas. En junio anunciaremos las seis lecturas de la última mitad del año.

Afrontamos este proyecto con mucha ilusión por leer, aprender, dar visibilidad y compartir. Esperamos que a vosotros os resulte igual de interesante esta aventura.





Segundo semestre en Reseñas Cruzadas



Reseñas:

27 de Enero 2021: Autora de época desconocida para las dos




24 de Febrero 2021: Otras literaturas

Y la novia cerró la puerta, Ronit Matalon (Reseña Miss Hurst)

Y la novia cerró la puerta, Ronit Matalon (Reseña Undine)

31 de Marzo 2021: Entre caballero anda el juego

El Camello, Lord Berners (Reseña Miss Hurst)

El Camello, Lord Berners (Reseña Undine)


28 de Abril 2021: Pioneras universitarias

El último verano, Ricarda Huch (Reseña Miss Hurst)



26 de Mayo: Cómo nos gustan las autoras inglesas

Las torres de Trebisonda, Rose Macaulay (Reseña Miss Hurst)

Las torres de Trebisonda, Rose Macaulay (Reseña Undine)


30 de Junio: Autor que leemos cada año




28 de Julio: Primera mujer Premio Nobel de Literatura




25 de Agosto: La vida es teatral y la literatura una cita




29 de Septiembre: Doble arista de un autor -Daniel Fuchs-