miércoles, 20 de enero de 2021

RESEÑA: "MEMORIAS DE UNA ESTUDIANTE VICTORIANA", JANE ELLEN HARRISON

Fuente: Undine von Reinecke


Ficha técnica:

Editorial: Trifolium

Traductor: Aurora Ballesteros 

Colección: Contextos Gall

Encuadernación: Tapa blanda o Bolsillo

País de publicación: España

Idioma de publicación: Español

Idioma original: Inglés

ISBN: 978-84-947581-2-6

EAN: 9788494758126

Dimensiones: 195 x 130 mm.

Nº páginas: 173

Fecha de publicación: 11-12-2017

 

Sinopsis de la Editorial:

Memorias de una estudiante victoriana es un intento de condensar los recuerdos de una vida libre y dedicada a los libros, pero también el primer paso en el proceso de mistificación necesario para el reconocimiento de su autora. Si hoy en día Jane Harrison es una de las intelectuales victorianas más estudiadas, y la heleniza más famosa de todos los tiempos, es en parte gracias a que congeló en sus memorias una versión glamurosa de su propia vida, inventándose a sí misma.


Propuesta musical para este libro:

How beautiful upon the mountains, John Stainer (1840/1901)


Lo que Undine piensa del libro:


<Piensa como piensan los sabios, mas habla como habla la gente sencilla.> Aristóteles


Hoy 20 de enero de 2021 doy comienzo a mi aventura literaria emprendiendo el viaje que propuse en el reto La vuelta al mundo en doce libros. Como se anuncia en las bases del desafío, la ruta seguirá los pasos del famoso personaje de Julio Verne, Phileas Fogg, en su periplo narrado en La vuelta al mundo en ochenta días (1872), con el objetivo de conocer los distintos gustos y estilos literarios que se daban en la época del afamado autor francés. Cada parada tendrá el objetivo de conocer a un escritor u obra del país donde me encuentre en ese momento. El título elegido en cada etapa siempre respetará la franja temporal comprendida entre 1850 y 1925.


Reina Victoria 
Fuente: Wikipedia

Como punto de partida tomo la ciudad de Londres, capital y epicentro del Imperio Británico en la época victoriana (1837/1901). Un tiempo glorioso para Inglaterra, en el que la Revolución Industrial llegaría a su punto álgido, y sus ferrocarriles se extenderían a lo largo y ancho del imperio, que llegó a contar en su momento de plenitud con cuatrocientos cincuenta y ocho millones de habitantes. Fue una época de grandes cambios sociales y de pensamiento. Un tiempo contradictorio que basaba su poder en la moral religiosa y en una fachada de respetabilidad para conseguir medrar.

De esta apariencia de grandeza se beneficiaron sólo un pequeño grupo de personas, mientras que las mujeres y nativos de países conquistados eran individuos invisibles. En cuanto a lo académico, si pensamos en grandes autores de esta época nos vienen múltiples nombres de caballeros a la cabeza. Pero, si nos referimos a las damas, ¿quién sabría enumerar alguna intelectual cuya labor literaria se extendiera más allá del campo de la novela? En mi primera entrada de este diario de viajes quiero hablaros de una de ellas, Jane Ellen Harrison (Yorkshire 1850-Londres 1928), y de su libro Memorias de una estudiante victoriana, que comienza así:


<Debido a mi pasión actual por Rusia y por todo lo ruso me gusta pensar que mi primer recuerdo de infancia es la palabra “Moscú”. Para mí Moscú era un perro, no una ciudad: un viejo perro terranova llamado así, sin duda, en honor de la Guerra de Crimea, lo que bastará para poner una fecha a estos vagos recuerdos.>


Jane E. a los 5 años
Fuente: presocratics.org

Memorias de una estudiante victoriana fue publicado en 1925 por Leonard y Virginia Woolf, justo tres años antes del fallecimiento de Jane Ellen Harrison a la edad de setenta y ocho años. Son los recuerdos de la autora escritos con la mirada aguda, divertida  y con perspectiva de una mujer que lo ha vivido todo y no le queda nada o casi nada por comprenderHarrison comienza remontándose a los primeros momentos de su infancia y adolescencia para ofrecernos una panorámica de lo que era la educación victoriana en un hogar de clase media alta en tierras de Yorkshire. La escritora, que era huérfana de madre, estaba a cargo de la segunda esposa de su padre, antigua ama de llaves de la familia. Esta mujer, altamente influida por la moral religiosa y la sociedad patriarcal, se ocupó principalmente de los varones de la casa, dejando la formación de las niñas en manos de institutrices que tenían muy poco que ofrecer al intelecto de una jovencita curiosa como era el caso de Jane Ellen Harrison.


<La educación  victoriana  era ingeniosamente inútil. Yo dedicaba una hora todos los días a hacer costuras y dobladillos exquisitos, pero nunca he conseguido confeccionar la prenda más simple. >


La autora escribe sin ningún tipo de complejo ni rencor,. En su texto rememora cómo eran sus días de aprendizaje, comparte sus triquiñuelas para acceder a la literatura no recomendable para señoritas; evidencia su gran amor por el conocimiento y los libros, a los que llega no sin algún obstáculo.

 

<A pesar de todo, hay algunas cosas que agradezco de corazón. Durante unos quince años me hicieron memorizar todos los días tres versículos de la Biblia. También podía escoger un poema, el que quisiera. De esta forma, estudié con la misma aplicación una gran cantidad de textos de John Milton, William Wordsworth y Felicia Hemans, la “Elegía” de Thomas Gray, “El prisionero de Chillón” de Lord Byron y otras cosas por el estilo.>


Harrison era rebelde e ingeniosa, como lo es toda mente libre que se precie, pero no por ello se libró de las prácticas severas que se creían necesarias para las muchachas de su posición en la era victoriana, como por ejemplo el uso de un corrector lumbar para lograr que su espalda adoptara la postura adecuada como dictaban los cánones de la época, un hecho que ella cuenta sin ningún trauma al respecto, sino todo lo contrario. O la vigilancia a la que era sometida su correspondencia, que era leída por la directora de la institución donde se preparaba para los estudios superiores, ya que estaba prohibido que recibiera cartas de amigos del sexo opuesto. Pese a ello, durante todo el libro se respira un respeto crítico hacia la generación anterior, un orgullo manifiesto por cuanto adquirió de ellos, y comprensión inteligente hacia las tendencias ideológicas y maneras sociales que se impusieron en el primer cuarto del siglo XX.


<Cuando  veo que en la actualidad mis amigas jóvenes tienen espaldas encorvadas y atraviesan las puertas renqueando, como si fueran unas desdichadas y no unas damas inglesas; o que no se levantan cuando sus mayores y sus superiores se dirigen a ellas, echo de menos un poco de etiqueta inglesa. Pero, después de todo, los de la generación anterior no tenemos derecho a imponer ni nuestra moralidad ni nuestras maneras.>


Llegados a este punto, quienes me lean podrían preguntarse qué hay de novedoso e interesante en Memorias de una estudiante victoriana que no se haya visto reflejado en cualquier novela escrita durante el siglo XIX por autoras de la época. Es aquí donde yo quería llegar,  la razón por la cual elegí este libro como punto de partida de mi viaje literario: Estas memorias son el reflejo del mundo intelectual que se vivía en la época victoria, pero bajo el prisma de una mujer que pudo acceder a los estudios superiores de Cambridge,  dedicándose en años posteriores a enseñar griego y mitología comparada en dicha universidad, que le daba derecho a vivir como sus colegas varones en el seno del mundo académico. Harrison comparte con el lector sus inquietudes como estudiante, sus aspiraciones como intelectual y su fascinación por los grandes personajes con los que se cruzó, conoció y compartió mesa  a lo largo de su vida. Incluso no se avergüenza al confesar que, en ocasiones y como una “grupie” de hoy día, hacía cola para acercase a su persona.


<En último lugar, pero ocupando indudablemente el primero en importancia, vino George Eliot. Era la época en la que el culto estaba en auge -gracias a Dios, nunca dejé de adorarla- y las jóvenes esperábamos a las puertas de la editorial Macmillan.>


La autora cuenta con gran emoción, a veces aderezado con sarcasmo y gran humor, sus experiencias junto a los grandes personajes que forjaron el mundo intelectual de Inglaterra. Por sus páginas aparecen: Henry James, Robert Browning, Christina Rossetti e incluso Alfred Tennyson, entre muchos otros. Una larga lista de eminencias de las letras y el pensamiento que no se quedó anclada en los eruditos de la era victoriana, ya que su gran capacidad de entendimiento y la ausencia de prejuicios le hicieron descubrir un nuevo mundo en la generación eduardiana de comienzos del siglo XX. Su amistad y admiración hacia Virginia Woolf era bien conocida en el mundo literario y sus tertulias.


<No digo que cuando me voy por fin a la cama con una novela sea a Joyce al que elijo. No lo es, es a Jane Austen o a George Eliot o incluso a Trollope; pero al menos sé  que hay un lugar al que llegar; ¡las puertas de una Nueva Jerusalén están abiertas incluso para mí!>


Jane E. como Alcestis
Fuente: presocratis.org

Pero hablar de Jane Ellen Harrison y no mencionar su comunión con el mundo griego, es como hablar de Cervantes y no nombrar El Quijote. La escritora nos habla de su amor por los mitos griegos, por el lenguaje de aquellas tierras, por el legado del universo clásico. Nos acerca con sus anécdotas viajeras a los lugares donde en tiempos remotos se rendía culto a la diosa y comparte con nosotros sus observaciones sobre los ritos herederos de aquellas creencias. Es muy interesante la anécdota de su visita a la Catedral de Sevilla durante el Carnaval, allí pudo contemplar una danza ritual que la inspiró: el Baile de los Seises. Todo un privilegio leer sus reflexiones sobre el tema, no en vano ella fue miembro fundador del grupo de los Ritualistas de Cambridge, quienes defendían la idea de que para comprender el pensamiento griego se debía entender primero los ritos festivos.

Dejando a un lado el lado intelectual de Harrison, es francamente interesante conocer su pensamiento social, su posicionamiento como mujer en el mundo en el que vivía. Siempre se la ha considerado como uno de los grandes valores del movimiento feminista en sus primeros tiempos, se la ha calificado como una sufragista moderada. Tanto es así, que la periodista feminista, Camille Paglia, la reivindica como una figura de referencia hoy día, y acusa a la llamada "tercera ola del movimiento" de querer mantenerla en el anonimato. Como quiera que sea, Jane Ellen Harrison tenía muy claras sus ideas con respecto a la vida: abogaba por su derecho a vivir en soltería, por su predilección de la vida académica y opinaba que la vida familiar era incompatible con las aspiraciones intelectuales. Le gustaba enamorarse, pese a ello prefería la amistad a las relaciones románticas. Mujer adelantada a su tiempo, siempre respetó el pasado y afrontó el futuro con curiosidad. Así lo reflejó en Memorias de una estudiante victoriana, un libro emocionante y muy divertido, que transmite sabiduría y erudición. Un texto que, muy lejos de parecer una autobiografía repleta de anécdotas tediosas, se asemeja más a una conversación amena y encantadora con un anciana profesora carismática que quiere insuflar a sus alumnos la chispa del entusiasmo académico y conocimiento sobre la vida. La pedantería brilla por su ausencia, su estilo es dinámico y moderno.

Para terminar, es de rigor mencionar el estupendo trabajo editorial que ha realizado Aurora Ballesteros en Memorias de una estudiante victoriana. Un libro que no sólo contiene el texto traducido de Jane Ellen Harrison, también encontramos en él un prólogo muy interesante que pone en antecedentes al lector sobre la vida de la erudita inglesa y la época en que vivió. Además de múltiples citas al texto que ayudan a conocer y comprender mejor lo que Harrison nos cuenta, estos son una delicia para los que encontramos gran placer en descubrir nueva bibliografía. Así lo siento yo.

Llego al final de la reseña con la sensación de que quizá he contado demasiado y en el fondo no he trasmitido todo lo que representa esta mujer para el campo intelectual. Por ello me permito hacer una última observación: Cuando en 1872 se publicó La vuelta al mundo en ochenta días Jane Ellen Harrison contaba veintidós años. En aquel tiempo la escena académica se vio inducida a ceder cierto espacio para la mujer, obligada por la presión social de los nuevos tiempos; no fue fácil para ella ganar prestigio entre sus colegas del sexo opuesto. El periplo de conferencias que realizó a lo largo y ancho de Inglaterra, los viajes que hizo por el continente y la original forma de vida que eligió encontraron más de un obstáculo en su camino para conseguir sus objetivos. Pese a ello, el coraje y entusiasmo que mostró siempre en su trabajo la llevaron a conseguir muchos éxitos. Hoy es considerada como una de las fuentes más importantes de información y ha pasado a la historia como cofundadora, junto a Karl Kerényi y Walter Burkert, de los estudios modernos de mitología griega.

 

<Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama.> Aristóteles

 

Hasta la segunda etapa del viaje, queridos lectores. Nos vemos en París el 17 de febrero.

 

Undine von Reinecke ♪

 

 👉Con esta reseña inicio cumplo la 1a premisa (primera etapa) del reto Todos lo clásicos grandes y pequeños de Las Inquilinas de Netherfield y también comienzo el reto Nos gustan los clásicos, de Un lector indiscreto

La autora por la Editorial:

Escritora, historiadora y sufragista, nace en Yorkshire en 1850 y muere en Londres en 1928. Fue la primera profesora universitaria de su país, se especializó en los mitos griegos. Conoció a George Elliot, escribió en la revista de Oscar Wilde, discutió con André Gide, se ganó la admiración de poetas como T.S. Elliot e influyó en Virginia Woolf.

Fuente: https://www.todostuslibros.com/libros/memorias-de-una-estudiante-victoriana_978-84-947581-2-6#synopsis

 

Fuentes de información:

http://fabricadelamemoria.com/mujeres-en-la-historia/pedagogas/351-a-la-busqueda-de-la-diosa-jane-ellen-harrison 

https://sobreinglaterra.com/2012/09/28/la-epoca-victoriana-en-inglaterra/

 http://www.presocratics.org/presocratics/bibliography/jane-ellen-harrison-gallery/


 


 

33 comentarios:

  1. Este viaje que vamos hacer con tus reseñas me parece maravilloso. El primer libro del punto de partido muy interesante. Voy hacerme una carpetita con tus reseñas. Un abrazo y preparo las maletas para París!

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    1. ¡Muchísimas gracias, Esther!
      Espero que todo lo que comparta durante mi aventura te sea de interés. Si quieres unirte en algún momento, o si lees fuera de tiempo alguno de los libros, no dudes en comunicármelo y yo compartiré el link de tu reseña.
      Un abrazo grande!

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  2. Ay, me parece que este es de los míos y una oportunidad para acercarme a la figura de Jane Ellen Harrison. Y aunque solo fuese porque habla con cierto retintín de Henry James, creo que ya me lo llevaría ;-) Un beso y gracias por la estupenda recomendación.

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    1. Buenos días, Mónica:
      Decir que habla con cierto retintín es poco, ella es claro con respecto a él. Me reí muchísimo, y eso que James es uno de mis favoritos :)
      Con respecto al libro, estoy segura que te gustará. Es un libro muy especial para quienes apreciamos la literatura y más si viene de tierras británicas.
      Un abrazo grande y gracias por la visita!!

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  3. Con lo que me gusta la epoca victoriana!
    Y este paseo sólo se te puede ocurrir a ti.
    Seguimos en camino! Abrazosbuhos!!!

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    1. ¡Muchísmimas gracias por tus palabras!
      Va a ser un viaje largo y a veces durillo, pero muy reconfortante también.
      Un abrazo.

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  4. Querida Undine:
    Empezamos bien. Primera parada,primer libro apuntado. Me lo veía venir desde que hiciste la propuesta pero pensaba que alguno igual libraba. A veces soy tan inocente... Cuando empecé a leer tus reseñas pensaba que contabas demasiado de los libros pero no es así, es que lo explicas muy bien pero no desvelas más de la cuenta como comprobé después de leer algunos de los que propones. Así que tranquila. Has conseguido retratar a esta mujer de forma muy atractiva tanto por lo que vivió por cómo lo vivió. Una de las cosas que más me gustan de lo que has dicho es que respetaba el pasado. Me parece muy acertado ya que muchas veces la gente que quiere cambiar las cosas lo desprecia y no es nada justo, ni antes se hacía todo mal ni todo lo nuevo es perfecto y además forma parte de un proceso. Como le digo a veces a gente que tengo a mi cargo, tú primero aprende las cosas como son y luego ya ves qué quieres cambiar.
    Me apasiona la vida universitaria.
    Nos vemos en la siguiente parada.
    Besos y Feliz semana.

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    1. Buenas tardes, Norah:
      No te asustes, ya verás cómo alguno de los títulos no te interesan en la misma medida. Al ser el inicio del viaje quise entrar con fuerza con un título inesperado.
      Te agradezco muchísimos las palabras que dedicas a mis reseña. A veces, tú lo sabrás por tu experiencia reseñando, te quedas con dudas de si has contado con profundidad lo que querías, o si desvelas algo que no querías. Mi intención es contar siempre lo mínimo de la historia, pero sí dejar claro lo que subyace en el libro, para que el lector sepa dónde se mete.
      Con respecto a Jane Ellen Harrison, estoy segura que te va a encantar conocerla, a ella y a su vida.
      Un abrazo grande y mil gracias otra vez por tus cariñosas palabras!!

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  5. ¿Hay alguna posibilidad, por pequeña que sea,tras leer tu magnifica reseña, tan bien narrada que debería ser publicada, escapar de aquí sin llevarme el libro?... ... ...Va a ser que no.
    No puede ser una historia más atractiva y un personaje más carismático.

    Besos 💋💋💋

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    1. ¡Mil gracias, Yolanda! Siempre eres tan amable que me da hasta vergüenza :) No puedo decirte que no leas este libro. Estás obligada a leer porque es algo muy especial. Lo tenía hace tiempo en casa porque me lo mandó una amiga. Ahora me pregun cómo puede ser que lo lo leyera antes.
      Un abrazo muy fuerte y cuídate mucho!!

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  6. Buenas tardes Undine!,tenia miedo de pasar por aquí porque estaba segura que iba a salir con otro libro apuntado y ¡que razón tenía! , es imposible no leer tu estupenda reseña y no desear correr a por el libro. No conocía a la autora, y desde luego que me lo llevo. Nos vemos en París, un abrazo.

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    1. ¡Muchas gracias por tus palabras, Mar!
      El merito del descubrimiento de esta autora no es mío, sino de una amiga que me regaló el libro. Cuando lo leí sabía que debía incluirlo en el reto como punto de parida. Ahora toca ver si mantengo el nivel con los siguientes títulos del viaje :)
      Un abrazo y gracias por la visita!!

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  7. Un reseña completísima. Interesante la época modernista inglesa en literatura, se encuentran verdaderas joyas, y esta parece ser una de ellas. Besos.

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    1. Buenas tardes, Senyoreta Buncle:
      ¡Gracias por tus palabras! Sin duda este libro es una joya, uno de esos título que no se entiende cómo no tiene más visibilidad. Esperemos que la cosa cambie y más lectores puedan conocerlo.
      Un abrazo fuerte!!
      PD: he elegido una de tus recomendaciones para el Reto Serendipia :)

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  8. Holaa!! este libro suena muy bien y muy interesante. Gracias por la entrada, me ha gustado mucho.

    Blessings!!

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  9. Pues lo veo muy interesante por la perspectiva desde la que están escritas, una chica a la que sí dejaron estudiar y desarrollar su intelecto. Parece una joyita desconocida y me lo llevo apuntado.
    Un beso

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    1. Buenas tardes, Inés:
      Consiguió estudiar pero no recibió el reconocimiento que cualquier persona espera de su propia familia. Ella nos cuenta algunas anécdotas protagonizadas por su padre y uno de sus hermanos. Es un libro francamente interesante, estoy segura que a ti te gustará.
      Un abrazo fuerte.

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  10. Un buen libro como punto de partida de tu viaje literario. Me encanta la época victoriana y conocer sus diferentes maneras de vida. Me atrae que se narre bajo el prisma de una mujer pues en aquella época no era lo más común. Anotada.

    Un abrazo y genial reseña.

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    1. Buenas tardes:
      Por eso elegí este título, me parecía muy original comenzar con una mujer victoriana casi invisible en redes sociales. Espero poder mantener el nivel de originalidad durante todo el reto...a ver cómo se da :)
      Un abrazo y gracias por la visita!!

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  11. No conocía a la autora. Y en principio no me llamaba mucho pero al final, como siempre, has logrado convencerme. Y qué relajación tengo ahora mismo escuchando tu propuesta musical. ¡Me encanta!
    Besotes!!!

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    1. Buenos días, Margari:
      Me alegro que finalmente te haya atrapado la reseña, porque este libro es muy interesnte. Un imprescindible para los que amamos el mundo de la literatura.
      Un abrazo fuerte y muy feliz fin de semana!!

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  12. Hola.
    Lo que nos cuentas me ha parecido interesante y me has picado la curiosidad por conocer más a Jane Ellen Harrison, anotado queda y espero que sigas disfrutando del reto.
    Un saludo.

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    1. ¡Muchísimas gracias por tus buenos deseos!
      Como le decía a Margari; este libro que presento hoy es muy interesante para quienes, como tú y como yo; nos dedicamos a leer y escribir. Saber apreciar lo que ahora podemos hacer las mujeres gracias a la labor que otras hicieron antes con menos recursos.
      Un abrazo grande y gracias por la visita!!

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  13. Creo que me han creado una necesidad imperiosa de leer este libro... ¡Odio cuando ocurre eso! Me rompe mi esquema de lecturas (lo que me encanta y te agradezco)

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    1. Buenos días y bienvenida a Lecturas de Undine:
      Me alegra haberte podido mostrar un libro tan estupendo. Tentaciones como esta es por lo que merece la pena seguir leyendo.
      Un abrazo y gracias por la visita!!

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  14. Qué genial. Una autora desconocida con una vida interesante... Lo tendré en cuenta.
    Un besazo

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  15. Hola Undine!! Desconocía por completo esta obra y me has picado mucho la curiosidad por ella. Tampoco conocía la editorial. ¡Genial reseña y gracias por el descubrimiento! Besos!!

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  16. La primera parada pone el listón muy alto. Desde luego, ni idea de este libro pero hija, lo cuentas de un modo, que dan ganas de salir corriendo por él. Estaré pendiente al resto de estaciones. Besos

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  17. Querida amiga, te confieso que estuve a punto de leer y reseñar este libro el año pasado para la premisa de no ficción, pero le tocó el turno a esa premisa en una época muy complicada y lo que necesitaba era algo con mucho humor british que me hiciese sonreír, así que a pesar de tener planificada la lectura desde principios de año, acabé leyendo "Un retrato de época", de Gwen Raverat, la sobrina de Darwin. No me arrepiento porque me gustó muchísimo y cumplió su objetivo de sacarme unas cuantas sonrisas, pero ahora que te leo me da pena que "Memorias de una estudiante victoriana" se quedase aparcada y ya no volviese a ella. Si no pasa nada y llego al baúl de premisas extra de mi reto, prometo que en la premisa de no ficción será este el que lea. Por lo demás solo puedo decirte que no creo que hayas contado demasiado; al contrario, has resaltado todo lo que es importante de este libro y todo lo que hace que sea una lectura importante y necesaria. En esta época tiende a no darse importancia a logros que requerían de una personalidad brillante y temperamental.

    ¡Besote!

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    1. Buenos días, MH:
      El libro que leíste en vez de Memorias de una estudiante victoriana lo tengo yo apuntadísimo para este año desde que leí tu reseña :) Es lo bueno de leer a lectoras como tú, siempre aprendo cuando paso por tu página. Por otro lado, tengo la plena seguridad de que las memorias de Harrison las vas a disfrutar un montón.
      Un abrazo muy fuerte y mil gracias por leerme!!

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  18. Interesantísima reseña, Undine: tomo buena nota de este libro de memorias, porque tiene unos ingredientes muy atractivos, sobre todo el hecho de que la autora fue estudiante de Cambrigde, pero también por su visión de la época como mujer. Besos.

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    1. ¡Muchas gracias, Francisco!
      Espero que cuando leas las memorias las disfrutes tanto como lo hice yo. Es un libro francamente interesante y divertido.
      Un abrazo y muchas gracias por la visita!!

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