RESEÑA: EUGENE ARAM, EDWARD BULWER-LYTTON
![]() |
| Fuente: Undine von Reinecke |
Ficha Técnica
Editorial: Belvedere
Traducción: Miguel Ángel Herranz
Primera edición: febrero 2026
Encuadernación: Rústica
Tamaño: 14 x 21 cm
Páginas: 560
ISBN: 978-84-949063-7-4
PVP: 26,40 €
Sinopsis de la Editorial
Eugene Aram es un filólogo y erudito respetado por todos, que vive aislado en el campo y está marcado por un pasado oscuro y tormentoso. Dedicado por completo a su estudios y apartado de la vida social, su existencia se verá alterada por dos acontecimientos simultáneos: se enamora de la hija de uno de sus vecinos y recibe la visita de un antiguo camarada. Mientras se compromete con la primera, el segundo le chantajea con revelar un acto que ambos cometieron años atrás.(...)
Propuesta musical para este libro
*Crédito del vídeo: Canal de YouTube Rattanai77
La pieza que el lector está escuchando es el Allegro de la Sinfonía en Mi bemol Mayor, Op. 11 Nº 3, compuesta en 1754/55 por el músico checo Johann Wenzel Anton Stamitz (1717-1757), considerado el fundador de la escuela de Mannheim, el célebre movimiento musical surgido en la corte Alemana durante la segunda mitad del siglo XVIII, cuyo estilo fue fundamental en la transición del Barroco al Clasicismo.
Esta obra tardía de Stamitz fue publicada en 1769 como la Nº 6 junto a otras cinco sinfonías del compositor. Está dividida en cuatro movimientos, Allegro assai, Andantino, Menueto – Trío, Prestissimo, siguiendo el esquema sinfónico de la época. Su estética y orquestación musical se considera la culminación de la antes citada escuela de Mannheim.
He elegido la Sinfonía en Mi bemol Mayor, Op. 11 Nº 3 de Stamitz para acompañar la reseña de hoy, porque fue escrita a mediados de la década de 1750, que es el momento en que se sitúa la novela Eugene Aram de Edward Bulwer-Lytton. Por otro lado, Inglaterra vino experimentando desde el siglo XVIII una gran influencia de la música germana, que se incrementó durante la época victoriana, momento en el que conoció su esplendor el género literario de la novela Newgate, al que pertenece el título protagonista de hoy.
Lo que Undine opina del libro
<Muchas veces he pensado si el mal no está puesto en el Universo como un tema de trabajo y un incentivo a nuestra curiosidad.> Santiago Ramón y Cajal (1852-1934)
Decía el escritor portugués José María Eça de Queirós (1845-1900), que la curiosidad es el impulso humano que oscila entre lo grosero y lo sublime, y que éste lleva al individuo a escuchar detrás de las puertas o a descubrir América. Si tomamos este supuesto como cierto, no debiera sorprendernos que uno de los géneros literarios de más éxito en la actualidad sea el true crime (textos de no ficción que narran crímenes reales). De hecho, la afición por conocer relatos sobre crímenes se remonta muchos siglos atrás, existiendo textos antiguos que lo ratifican. Sirvan de ejemplo los denominados chapbooks, que fueron un tipo de panfletos callejeros distribuidos por buhoneros, gozando de gran popularidad en Inglaterra desde el siglo XVI al XIX, y que entre sus varias temáticas se encontraba la dedicada a relatar escabrosos homicidios. Esta inclinación de los británicos por conocer los sucesos criminales más morbosos sucedidos entre sus fronteras dio lugar al nacimiento de un subgénero novelístico que tuvo mucho éxito durante el siglo XIX.
![]() |
| Prisión de Newgate, George Shepherd (1784-1862) Fuente: Wikipedia |
Y aunque este género tuvo notables detractores, como es el caso del célebre escritor y crítico literario William Makepeace Thackeray (1811-1863), que censuraba estas novelas por distorsionar la realidad y enaltecer la infamia, lo cierto es que la aceptación de estas obras entre los británicos fue abrumadora, llevándose alguna de ellas a los escenarios generación tras generación.
![]() |
| Richard O'Sullivan, serie Dick Turpin de ITV Fuente: Amazon |
Otra de las más célebres e importantes novelas Newgate de aquellos días fue Eugene Aram del escritor y político Edward Bulwer-Lytton, que es el título protagonista de hoy. La obra ha sido publicada recientemente en España por la editorial Belvedere, que la ha puesto en las mesas de novedades con la estupenda traducción de Miguel Ángel Herránz, incluyendo los prefacios firmados por su autor para las tres primeras ediciones del libro.
Eugene Aram comienza así:
<En el condado *** hay un recóndito pueblo por el que a menudo he buscado la ocasión de pasar, y del que nunca me he marchado sin cierta reticencia y pesar. No se trata solo de que sea refugio, por así decirlo, de una historia que me resulta aterradora y de un interés particular, sino que el lugar en sí mismo no necesita de ninguna historia para atraer la atención del viajero. En ningún lugar del mundo en el que me haya tocado pasar una temporada he conocido un paisaje tan increíblemente hermoso y pintoresco como el que se puede contemplar en los contornos del pueblo del que hablo. El pueblo, al que llamaré Grassdale, está situado en un valle que a lo largo de una milla serpentea entre jardines y huertos de árboles frutales rebosantes situado entre dos cadenas de suaves y fértiles colinas.>
![]() |
| Fuente: Editorial Belvedere |
Así las cosas, cuando Walter se reconoce enamorado de Madeline, su bella e inteligente prima mayor, sus esperanzas quedan frustradas por la entrada en escena de Eugene Aram. Este extraño sujeto, que pese a su misantropía es respetado en el mundo entero, debido a su gran ilustración y conocimientos científicos, despierta en Walter tenebrosas sospechas que no puede explicar. Sin embargo, Aram se ha ganado irremediablemente el corazón de la damisela, y el compromiso entre la pareja ha quedado fijado para fecha cercana, con el feliz agrado de su progenitor.
Por ese motivo, con la excusa de conocer mundo y vivir aventuras, Walter decide viajar por el país, y ya de paso hacer indagaciones para averiguar el paradero de su padre fugitivo, cuya desaparición preocupa a su tío Rowland tanto como a él. De este modo, con la sola compañía del cabo Bunting, antiguo soldado del rey y personaje pintoresco de la comarca, que hace las veces de escudero, el joven emprende rumbo a la capital.
Y así, de camino en camino, de fonda en fonda, e intentando escapar de los peligros inherentes a esta vida quijotesca, la suerte pone ante Walter una gran pista sobre el sino de su padre. Se trata de un oscuro y espeluznante secreto, que será determinante, no sólo para su destino, sino para el de su adorada prima y el de toda su familia.
![]() |
| Edición en inglés, Ed. Estes and Lauriat, 1891 Fuente: Gutenberg Projet |
Ésta no sería la única ni la última vez, porque la figura de Eugene Aram ha inspirado a muchos escritores desde que fuera ajusticiado, allá por el siglo XVIII, contando entre ellos al poeta y humorista Thomas Hood, que bajo su influjo escribió la balada El sueño de Eugene Aram (1829). Su estela ha llegado hasta nuestros días de múltiples formas, existiendo, incluso, tres adaptaciones a la Gran Pantalla fechadas en las primeras décadas del siglo XX. ¿Quién era este sujeto que tanto impresionó a la opinión popular, y que tanto inspiró al mundo creativo?
| Ilustración de Eugene Aram , The Newgate Calendar (s. XVIII) Fuente: Wikipedia |
Sea como sea, la vida de este curioso personaje histórico, cuyo devenir parece apuntar a que tuvo una doble personalidad, comenzó siendo relativamente estable y mejor que la de cualquier otro individuo de su condición. A saber, ayudó hasta la adolescencia a su padre en las labores del campo; fue apadrinado por Sir Edward Blackett (1649 - 1718), señor de la finca de Newby Hall de Yorkshire donde trabajaba como jornalero, convirtiéndose en contable para una firma de Londres gracias a su patronazgo; tras una grave enfermedad, regresó a Yorkshire, y allí ejerció como maestro de escuela. Ya asentado en el pueblo de Knaresborough (Yorkshire), donde se casó con una muchacha a la que dejó embarazada, siguió ejerciendo la docencia. Hasta aquí todo normal. De hecho, Eugene Aram era respetado por sus conciudadanos, por su aparente personalidad tranquila y su asombrosa erudición.
Su leyenda negra comienza en 1745, cuando se vio involucrado en un presunto delito. Al parecer, Aram era amigo íntimo de un tal Daniel Clark, zapatero de profesión. Este individuo era sospechoso de haber robado joyas y objetos valiosos a un número notable de comerciantes. La desaparición inesperada de Clark, sin dejar ninguna pista de su destino ni de la mercancía robada, llevó a las autoridades a pensar que pudo haber sido asesinado por un socio codicioso. Las sospechas recayeron sobre Eugene Aram, ya que éste había comenzado a saldar sus deudas en ese momento. Esta circunstancia dio lugar a ciertos recelos sobre su persona, y se ordenó registrar su domicilio, descubriéndose en el jardín de la vivienda algunas de las piezas robadas por su amigo Clark.
Pese a ello, las pruebas obtenidas fueron insuficientes para acusarlo, por lo que Aram fue absuelto y puesto en libertad. Éste aprovechó la circunstancia para abandonar a su esposa, con la que no tenía buena relación, y marcharse del lugar. Desde ese momento, Eugene Aram viajó por el país durante algunos años, ocupando el cargo de conserje en diferentes escuelas, y se dedicó al estudio de las lenguas semíticas. Finalmente, se estableció en la Grammar School de King's Lynn de Norfolk, donde se convirtió en una respetada figura erudita.
![]() |
| Ejecución exterior Prisión Newgate, principios s. XIX Fuente: Wikipedia |
El juicio tardó unos meses en tener lugar. Aram decidió auto defenderse, y en su alegato apeló a su buena reputación y argumentó inteligentemente sobre la poca consistencia de las pruebas. Sin embargo, sus palabras no tuvieron consecuencias positivas para él, ya que fue encontrado culpable y sentenciado a muerte. Su ejecución tuvo lugar el 6 de agosto de 1759, tres días después de haber comenzado el juicio, como se indica en el volumen III de The Complete Newgate Calendar. Fue colgado cerca del lugar donde se había perpetrado el asesinado de Daniel Clark, y su cuerpo estuvo expuesto allí mismo durante más o menos tres décadas.
| Ilustración del presunto asesinato de Daniel Clark, The Newgate Calendar Fuente: Wikipedia |
Y es ahí donde entra en juego Edward Bulwer-Lytton, quien, basándose en el personaje real, tomando varios motivos de su trayectoria vital y, valiéndose de algunas de sus conexiones personales, construyó un relato melodramático que ofrecía una imagen romanizada del asesino y de su delito. El resultado fue una obra fascinante, prototípica del anteriormente mencionado subgénero de la novela Newgate, que subyugó en su tiempo a múltiples lectores.
Para ello, Bulwer-Lytton se inventó la población idílica de Grassdale, donde se ubica el comienzo de su ficción. Allí, tras grandes adornos descriptivos, colocó el escondite de Eugene Aram, el lugar donde se refugia tras haber huído de su delito: una casa aislada en el campo, donde el protagonista podía llevar una vida pacífica estudiando y ampliando sus conocimientos, siendo respetado por la sociedad local. En ese mismo sentido, el escritor dotó a su protagonista de tal dignidad para su vida de retiro, que su admirable personalidad le hacen merecedor de tratar íntimamente con la familia más importante del lugar, consiguiendo prometerse en matrimonio con la hija mayor de Roland Lester, el noble hacendado de Grassdale.
Por otro lado, el novelista inventó una encantadora trama paralela para enfatizar el interés de la novela. Me refiero a los asuntos relacionados con Walter Lester, sobrino y heredero del terrateniente. Éste, enamorado de la misma mujer que Eugene Aram, inicia una aventura viajera digna de las mejores historias de caballería. Y estos capítulos constituyen un pintoresco cuadro de costumbres dieciochesco, repleto de personajes interesantes.
Finalmente, ambas tramas confluyen en una misma dirección, desvelándose los secretos que esconde la figura de Eugene Aram.
![]() |
| Ilustración Eugene Aram, Ed. Estes and Lauriat Fuente: Gutenberg Projet |
De estilo florido y ampuloso, la complejidad narrativa de la obra reside en sus amplias descripciones del paisaje y en la construcción del personaje de Aram. De hecho, el escritor se volcó de lleno en su protagonista para diseccionar su personalidad, extendiéndose en numerosos párrafos filosóficos, y disertando sobre la conciencia, la ética, y el bien y el mal.
Sin embargo, una vez superado este primer contacto con el texto, la historia tiende a aligerarse, pudiendo disfrutar de la locuacidad del autor. Bulwer-Lytton, fiel a los hechos del crimen real, sobre el que hizo una admirable investigación, enfatizó y centró su mirada en las repercusiones emocionales y psicológicas que tuvo el delito sobre su perpetrador. Y es éste uno de los mayores atractivos de la novela.
Emocionante, literariamente romántico, de estética gótica, y repleto de citas de este y otro autor, Eugene Aram puede describirse como un texto de carácter erudito, hijo de su tiempo, que homenajea a los héroes literarios de su autor.
Tan sensacionalista como atractiva, la novela está repleta de escenas byronianas, romances de leyenda, bandoleros que aparecen al ponerse el sol, aventuras caballerescas, delincuentes despiadados y un interesante proceso judicial que tiene la capacidad de transportar en el tiempo al lector. Especialmente, si se es admirador de clásicos decimonónicos y un anglófilo empedernido.
Pese a la excelente acogida que tuvo Eugene Aram en el momento inicial de su publicación, la obra escandalizó a buena parte de los detractores de Edward Bulwer-Lytton. Estos, además de cuestionar las intenciones del escritor, al que calificaban de dandi presumido y de político cuestionable, vaticinaron las funestas consecuencias que podría tener una obra en la que se ensalza y adorna la figura de un asesino convicto.
Este mal augurio que se vertió sobre Eugene Aram, y en general sobre la novela Newgate, se terminaría materializando el 5 de mayo de 1840, cuando Lord William Russell fue asesinado a manos de su ayuda de cámara. Parece ser, que este individuo, inspirado por la dramatización de una novela de 1839 basada en Jack Shepard (1839), otro asesino del The Complete Newgate Calendar, tomó ideas para asesinar a su señor. Se produjo entonces una campaña detractora de tal calibre contra este curioso género novelesco, que indujo al Lord Chambelán del momento a prohibir la representación de dicha obra. Y este fue el principio del fin de la novela Newgate.
<Nuestro crimen es ser hombres y querer conocer.> Alphonse de Lamartine (1790-1869)
Undine von Reinecke ♪
El autor por la Editorial
![]() |
| Autor foto: Eugène Disdéri (1850) Biblioteca Nacional de Francia Fuente: Wikipedia |








Comentarios
Publicar un comentario