RESEÑA: LOS VECINOS DE LADY CHESTER, EMILY EDEN

Fuente: Undine von Reinecke

Ficha Técnica

Editorial: Libros de Seda

Traductora: Tatiana Marco Marín

Nº de páginas: 256

Género: clásicos

Categoría: Clásicos

Encuadernación: Cartoné con solapas

ISBN: 978-84-17626-83-9

P.V.P.: 19,95 €


Sinopsis de la Editorial:

Blanche, lady Chester, una joven bella, recién casada y embarazada, y también un poco engreída, se traslada a regañadientes junto con su hermana Aileen a una casa adosada de las afueras mientras su marido, Charles, se encuentra de misión diplomática en Berlín. Al llegar, descubre horrorizada que sus vecinos, los que ocupan la casa adosada a la suya, son de una clase social inferior a la suya. Sin embargo y a pesar de las reticencias, acabará por entablar amistad con la señora Hopkinson y sus dos hijas. Entre fiestas, picnics y obras de caridad, ambas familias se irán conociendo y ampliando su círculo social. Pero, al mismo tiempo, deberán guardarse de aquellos que solo las buscan por el interés y la posibilidad de medrar socialmente.


Propuesta musical para este libro

La pieza que el lector está escuchando es obertura de Lurline, una ópera romántica compuesta por el compositor irlandés William Vincent Wallace (1812-1865), con libreto del dramaturgo inglés Edward Fitzball (1793-1873). Se trata de una ópera en tres actos, basada en la leyenda de Loreley, un mito de origen germano ubicado en una famosa roca del río Rin. La obra fue estrenada el 23 de febrero de 1860 en el Covent Garden londinense por la compañía Pyne and Harrison, con la soprano inglesa Louisa Pyne en el papel principal. 

La razón para elegir esta ópera como acompañamiento de la publicación de hoy viene dada por la fuerte influencia de la cultura alemana sobre la sociedad inglesa, debido al origen y matrimonio de la reina Victoria, algo que subyace también en los sucesos relatados en Los vecinos de Lady Chester, novela protagonista de la reseña que viene a continuación.



Lo que Undine opina del libro



<El mundo es una comedia para los que piensan y una tragedia para los que sienten.> Sir Hugh Seymour Walpole

 

Comienzo el mes de octubre con la reseña de un título cuya autora es una querida y antigua conocida en Lecturas de Undine. Se trata de Emily Eden, la escritora de Una pareja casi perfecta 👈, una novela que publicó en nuestro país la editorial dÉpoca en el año 2019, para regocijo de los janeites (austenitas) españoles, ya que el estilo narrativo de su autora guarda cercanía con las novelas de la maravillosa Jane Austen, escritora con la que Eden ha sido desde siempre comparada. Una pareja casi perfecta fue escrita en 1829, pero no se publicó hasta 1860, un año después de conocerse la segunda obra de ficción de la genial escritora victoriana. Me refiero a The Semi-Detached House (1859), publicada recientemente por la editorial Libros de Seda con el título de Los vecinos de Lady Chester, en colaboración con la traductora Tatiana Marco Marín

Edición inglesa de Vigaro
Fuente:Blog karensbooksandchocolate

A estas alturas, muchos de los lectores que pasen por aquí sabrán que a Emily Eden (1797-1869) se la identifica principalmente por el testimonio que dejó de los acontecimientos históricos y socioculturales de la India colonial británica, donde viajó en la década de 1830 junto a su hermana menor, para acompañar a George Eden -primer conde de Auckland y hermano de ambas mujeres, que fue Gobernador General de la India entre los años 1836 y 1842-, en una gira que duró dos años y medio por el norte de la India, que tenía por intención impresionar a los príncipes y rajás de aquel país con el poderío y el esplendor del imperialismo británico, del que daba buena muestra el boato de la caravana con la que viajaban. El relato de sus viajes y de lo que vio allí durante su periplo quedó reflejado en su libro Up The Country: Letters Written to Her Sister from the Upper Provinces of India (1867). Gracias a las cartas que escribió y a las experiencias que están recogidas en este libro, el biógrafo, historiador y erudito británico Lord David Cecil la incluyó en el ilustre sexteto de mujeres famosas por sus cartas, junto a Dorothy Osborne (1627–1695), Lady Sarah Lennox (1745-1826), Lady Bessborough (1761– 1821), Lady Granville (1785–1862) y Mrs Carlyle (1801–1866), todas ellas grandes damas de su tiempo, cuyo legado epistolar ha llegado hasta nuestros días como un rico vestigio cultural de la época en que vivieron cada una de ellas.

George Eden, nombrado1er. conde de Auckland  
en 1838 (Fuente: Wikipedia)

Emily Eden fue una mujer independiente y singular, perteneciente a una ilustre familia, cuyo padre ocupó un puesto como diplomático y obtuvo el título de primer barón de Auckland. Puede decirse que la escritora tuvo la suerte de recibir en casa una buena educación intelectual, especialmente si tenemos en cuenta lo difícil que eso era para una mujer de su época. A la muerte de sus padres, se ocupó de la casa de su hermano George, heredero del título familiar y soltero empedernido, que desempeñaba el cargo de comisionado del Hospital de Greenwich, siendo nombrado Primer Lord del Almirantazgo en 1834. Debido a los compromisos políticos de George, el hogar de los Eden se convirtió en un lugar de reunión donde se concentraban los personajes más relevantes del partido Whig (antiguo nombre del Partido Liberal británico), en cuyas asambleas Emily participaba activamente. La vida social de la escritora se vería incrementada en 1835 con el nombramiento de su hermano como gobernador general de la India, título de gran prestigio y bien remunerado, que le concedió el primer ministro Lord Melbourne (1779-1848), un hombre a quien se le conoce, entre muchas otras cosas relevantes, por haber ejercido como mentor de la joven reina Victoria. 

William Lamb, II vizconde de Melbourne
Fuente: Wikipedia

Con este preeminente personaje la escritora mantuvo una estrecha relación, de la que se especula pudiera haber sido de carácter romántico. Chismorreos aparte, las obligaciones que adquirió la escritora como administradora de la casa de su hermano, tanto en Inglaterra como en la India, la llevaron a adoptar el exigente y agotador papel de anfitriona, organizando bailes y aristocráticas reuniones sociales, codeándose en estos eventos con todo tipo de personas. Por este motivo, la escritora fue testigo aventajado de los usos y costumbres de la clase privilegiada de su época, esa que bebió en las fuentes del periodo de regencia para, poco a poco, adentrarse en la era victoriana. Y así, como sagaz observadora de la conducta humana y de la problemática del tiempo que le tocó vivir, Emily Eden tomó como modelo la narrativa de Jane Austen, su escritora de cabecera, y ofreció al mundo sus dos únicas novelas -el resto de su producción fueron libros de viajes y epístolas-, Una pareja casi perfecta y Los vecinos de Lady Chester que, en el mundo anglosajón, a menudo suelen publicarse juntas en una misma edición. No pensemos por ello que entre ambas novelas existen similitudes argumentales, más allá de las notas costumbristas que poseen, reflejando las inquietudes y la forma de relacionarse de sus respectivos protagonistas, al más puro estilo austenita. Cada título es independiente del otro y ofrece al lector una historia chispeante y completamente original, con personajes y localizaciones diferentes.

Sadbury hall, Derby Shire (localización interiores Pemberley P&P
adaptación 1995) Fuente: Undine von Reinecke

En el caso que nos ocupa hoy, Los vecinos de Lady Chester, Emily Eden nos lleva a una población situada en la campiña inglesa y alejada del bullicio de Londres. Allí se ha trasladado a vivir Lady Chester, una joven recién casada, un poco mimada y aprensiva, que espera su primer hijo. Lord Chester, su marido, debe ausentarse al extranjero por algún tiempo, y ha enviado a su esposa a vivir a un lugar tranquilo por consejo médico. No obstante, la elección de la casa no es del agrado de su esposa, porque teme que sus vecinos, la familia Hopkinson, con los que comparten el muro del jardín, sean personas poco elegantes y molestas. Para acompañar a Blanch, la recelosa Lady Chester, está su hermana gemela Aileen, y periódicamente reciben las visitas de la tía Sarah, una anciana que hace las labores de carabina y consejera en su agitada vida social. Sin embargo, en la casa colindante, la familia Hopkinson vive su discreta existencia de manera muy diferente. Madre e hijas sueñan con el regreso del progenitor, un capitán de la marina que pasa en ultramar muchos meses del año. Mientras tanto, sus días transcurren pendientes de sus labores de beneficencia, al cuidando del pequeño Charlie, y escuchando al pesimista y pusilánime Mr. Willis, padre de la criatura y yerno de los Hopkinson. La paz de ambas familias quedará rota cuando llega a la población la baronesa Sampson, una dama altiva, que aparece acompañada por su afectado hijo, su acaudalada y dramática sobrina, y por el barón Sampson, su marido, un hombre de personalidad ambigua y sospechosa. Y así, por casualidades de la vida y por la inercia inherente al día a día, las tres familias entablará relación, con muy diferente resultado para cada comediante de esta historia.

Edición de Circa (1928) Fuente: Iberlibro

Los vecinos de Lady Chester es una obra encantadora, una historia coral llena de malos entendidos, gracia y pundonor, donde los dos intereses principales son el romance y la verdadera amistad. Partiendo de un principio argumental un tanto enredado, la novela arranca con una nota de picardía, ingenio y mucho humor, de los que dan buena cuenta sus personajes principales, Lady Chester, su tía, Mrs Hopkinson y sus hijas. Gracias a los disparatados e ingeniosos diálogos que mantienen cada familia por separado, el lector puede adivinar la complicación que se avecina. A estas figuras capitales hay que añadir la participación del timorato Charles Willis, un joven caballero, viudo y con un hijo enfermizo, el pequeño y simpático Charlie, que más que a un héroe romántico, se asemeja a un alma en pena de tira cómica. Su participación en esta historia es fundamental para conectar a las tres familias que aparecen en la novela. 

En el polo opuesto encontramos a la baronesa Sampson, una mujer con más ínfulas que reconocimiento social, cuyo único interés es ascender en el escalafón, cueste lo que cueste. De sus tejemanejes y manipulaciones seremos todos testigos. Y, como en toda novela inglesa de costumbres que se precie, no puede faltar el pastor de la Iglesia, en este caso representado por Mr. Greydon, un caballero joven y bien plantado, que tiene embelesadas a casi todas las jóvenes de la vecindad. Tampoco echamos en falta el papel de la rica heredera, que en esta novela está personificada por Rachel, y que es la sobrina de la antipática baronesa Sampson. La “sobrinísima” es una poetisa en ciernes, que pondrá la sal y la pimienta en esta comedia, no sólo porque nos ilustra con maravillosos pasajes shakespearianos, sino porque sus acciones tendrán consecuencias. El resto de personajes son los habituales arquetipos del género literario: el capitán de la marina mercante, el galán que lucha por su herencia, el lord que suspira por su enamorada, el truhan que busca lucrarse y los oficiales del ejército en pro de la diversión. ¿Verdad que con estos ingredientes es inevitable no rememorar las novelas de Jane Austen? Pues aún hay más, queridos lectores.

Emily Eden, dibujo de George Richmond. MEL, facong p. 397.
Fuente: Victorian Web.org

Emily Eden tomó los tres escenarios principales, la casa de los Hopkins, el aristocrático hogar de los Chester y Marble Hall, la propiedad alquilada por la baronesa Sampson, celebrando en ellos fiestas, banquetes, meriendas campestres y veladas musicales, armando con estos ingredientes un desenfadado puzle de enredos sociales, repleto de mentiras y verdades, secretos y chismorreos, en los que pone a prueba a todos los personajes implicados en esta historia. Y todo ello para diversión de los lectores, fieles seguidores de los desvelos de nuestros héroes y heroínas, quienes cerrarán el libro en un suspiro y con la sonrisa perenne.

Decía Alejandro Casona que no hay ninguna cosa seria que no pueda decirse con una sonrisa. Y de este modo, Emily Eden imprime una cierta crítica social bajo esa pátina de romance y humor que reinan en su novela. Como fiel representante de la gloriosa era victoriana, Emily Eden deja caer sobre el texto ciertas preocupaciones de su tiempo y evidencia la actualidad de aquellos días. De este modo, la autora deja caer en su historia la importancia que tuvo la flota británica en el comercio con las colonias y refleja el vigor de la Inglaterra colonial; habla también sobre el conservadurismo victoriano en la educación de las féminas, que se incrementó tras la “ligereza” del periodo de regencia; comenta acerca de las políticas internacionales en sus conexiones alemanas, tan polémicas en la era victoriana por el enlace matrimonial de su monarca; alude a las crecientes estafas piramidales del momento y a los negocios que se realizaban en la City; y para terminar, la autora plasma sin tapujos los prejuicios que se tenían en el siglo XIX contra la población de origen judío, un tema sobre el que escribirán muchos otros autores decimonónicos británicos, entre ellos George Eliot (Daniel Deronda, 1876), y que resulta de lo más interesante, teniendo en cuenta que uno de sus más insignes representantes, el escritor y político Benjamin Disraeli, llegaría a ser Primer Ministro de Su Majestad la Reina Victoria en dos ocasiones y también ocupó el cargo de ministro de Hacienda. La polémica está servida, queridos lectores.

Pese a lo anteriormente dicho, lo que prima en Los vecinos de Lady Chester es el carácter amable y optimista de su ingeniosa historia, favorecido por los divertidos enredos de su trama, los interesantes chismorreos históricos sobre la familia real y por el desenlace de los diferentes intereses argumentales. Y así, el soñador espíritu de esta novela deja en el aire agradables y nostálgicas remembranzas austenitas.


<Siempre que haya un vacío en tu vida, llénalo de amor.> Amado Nervo



Undine von Reinecke ♪



👉Con esta reseña añado una publicación más a la interesante aventura que estoy viviendo gracias a mi proyecto Viajando por la Inglaterra victoriana👈




La autora por la Editorial

Fuente: Libros de Seda

Emily Eden (1797-1859) fue una poeta y novelista inglesa. Séptima hija del barón William Eden y su esposa Eleanor Elliot, permaneció soltera durante toda su vida, algo poco habitual en la época. Sin embargo, su situación económica fue lo suficientemente holgada como para que se lo pudiera permitir, por lo que la escritura no fue para ella una forma de ganarse el sustento, sino algo que hacía por pasión. Cuando estaba cerca de los cuarenta, viajó a la India junto a su hermana Fanny, colonia de la que en aquel entonces su hermano, George Eden, primer conde de Auckland, era gobernador general. De esa época es Up The Country: Letters Written to Her Sister from the Upper Provinces of India (1867). Sin embargo, sus dos obras más exitosas fueron novelas: Los vecinos de lady Chester (The Semi-Detached House,1859) y Una pareja casi perfecta (The Semi-Attached Couple, escrita en 1829 pero que no se publicó hasta 1860). En ambas destaca la ironía y el humor de otras autoras más conocidas, como Jane Austen, su favorita.


 

Comentarios

  1. Hola Undine, pues ya sabes que me gustó mucho Una pareja casi perfecta y a esta ya le tenía echado el ojo al verla por el mundo bloggeril ultimamente. Pero es leer tu reseña y desear hacerme con un ejeplar. En fin, tendré que dosificarme y apuntarlo en la lista de los Reyes Magos, jeje...
    Un besazo

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  2. Buenos días Undine!. Está es la tercera reseña que leo de esta novela y a todas os ha gustado mucho, y a mi me llama mucho también, empezando por la referencia que haces a Austen y es que una novela que me traiga a la memoria a nuestra querida Jane, para mi ya es una recomendación ; si además cierras el libro con una sonrisa, yo no puedo pedir más en estos momentos. Aún no me estrenado con la autora y esta novela lo mismo que Una pareja casi perfecta están en mi lista de deseos. Un abrazo.

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  3. Tú lo has dicho: una novela encantadora. Yo misma la califiqué como deliciosa 😋
    También leí hace años Una familia perfecta en la edición de d'Época y ha sido una maravilla reencontrarme con Emily Eden
    Besos

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  4. Querida Undine:
    Con Jane Austen me pasó lo mismo que con Henry James, que me cogí un empacho cuando los descubrí en vez de ir repartiendo y dejando un tiempo entre una y otra novela. El resultado de eso es que te acaba resultando cansino y te parecen todas iguales al final.
    Hace un par de años leí Sentido y sensibilidad y fue mi último contacto con ella. Me entretienen los tejemanejes de estas novelas y lo que me gusta de ellas es que no me hacen padecer, se leen en paz, sin sobresaltos. Pero me falta emoción, emotividad por eso también.
    Lo tendré en cuenta por si me apetece este tipo de lectura.
    Besos y ¡¡Feliz semana!!

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  5. ¡Hola! Yo no he leído nunca a Emily Eden pero creo que podría interesarme mucho esta historia para conocer un poco más sobre esos intereses en el romance y en la amistad con ese toque de humor. Un besote :)

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  6. Qué bien suena esta novela, no he leído nada de la autora y habrá que ponerle remedio. Muchas gracias!

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  7. Buenos días, guapa :)

    Sabes que yo también admiro mucho a Emily Eden y que me haré con este libro cuando pueda. Aunque es independiente de "Una pareja casi perfecta" sí que es verdad que se consideran companion uno del otro, y de hecho por eso comparten un título muy parecido que me hubiese gustado que hubiesen mantenido en este novela, pero entiendo que "Un hogar casi perfecto" no es tan comercial :( En fin, que una alegría poder leer a Emily de nuevo.

    Una reseña estupenda, as always. Cómo te admiro.

    ¡Besote!

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  8. Otro libro interesante que nos traes. No me he estrenado con esta autora.

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  9. Hace poco he visto otra reseña de esta novela y apunté las dos. Conocía a la autora de nombre, pero nunca he leído nasa suyo y entre las reseñas que he leído y su comparación con jane Austen, me apetece mucho.
    Un beso.

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  10. Justo hace poco leí otra reseña sobre este libro y acabé totalmente encandilada *-* Ahora después de leerte a ti no has hecho más que reafirmar mis ganas de hincarle el diente. No sé si ahora mismo que no tengo mucho tiempo esta sea una obra indicada para mí, pero tampoco me importaría darle una oportunidad ahora mismo :P ¡Ya te contaré qué tal! :3
    ¡Nos leemos!

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  11. Pues no conocia esta novela y acabas de dejarme con muchísimas ganas. Y qué maravilla esa obertura! La tengo que disfrutar otra vez.
    Besotes!!

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  12. Holaa!! este libro suena muy, muy bien, apuntado queda sin duda alguna porque me ha llamado la atención lo que nos has contado. Gracias por tu increíble reseña.

    Blessings!!

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  13. Cada vez que paso por aquí descubro historias, autores y libros, que merecen un lugar de honor en cualquier estantería. Besos

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  14. Hola Undine!! Es un género y una editorial que me gusta mucho, así que tomo buena nota de tu recomendación. ¡Fantástica reseña y gracias por el descubrimiento! Besos!!

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  15. Ohhh esta sí que me gusta. No he leído nunca a la autora pero siento que esta novela me podría gustar muchísimo. Qué viaje más bonito estás haciendo. Seguro que todavía hay muchos títulos que nos tienes que descubrir. Besos

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  16. Hola holaa!

    No he leído a la autora. La premisa me parece muy interesante, la relación con los vecinos esa trama de amistad y romance :) me lo anoto para echarle un vistazo.

    Gracias por la reseña ^^
    Un besito!

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  17. ¡Hola Undine!
    No había escuchado de este libro y debo decir que me parece una premisa muy intensa e interesante. Así que, sin duda lo llevo anotado. ¡Gracias por la recomendación!
    Saluditos

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  18. Malentendidos, amistad, amor, humor, mucho encanto... este es para mí, seguro-seguro. Me contó MH que esta novela era "companion" de "Una pareja casi perfecta", y con lo muchísimo que la disfruté, sé que Emily Eden es mi cup of tea. Mil gracias por tu estupenda reseña. Besos.

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