miércoles, 1 de enero de 2020

DIARIO DE UNA LECTORA DE TOLSTÓI: EL CAMINO DE LA VIDA CON TOLSTÓI Y SELMA ANCIRA




Fuente: Undine von Reinecke


Sinopsis de la editorial:

El camino de la vida sólo vio la luz en ruso en 1911, unos meses después de que Lev Tolstói falleciera en la estación ferroviaria de Astápovo. El libro, que había permanecido inédito en español, como un tesoro escondido, es la culminación de la obra moral del escritor y la expresión más completa de su pensamiento religioso: un destilado de máximas legadas por los sabios de todos los tiempos y de todas las tradiciones del mundo que le inspiraron sus propias reglas para el perfeccionamiento interior. Cada uno de los treinta y un capítulos que integran este volumen—uno por cada día del mes—conforman un singularísimo breviario espiritual destinado a «llevar una vida de bien» y contribuir así a la realización de una aspiración tan antigua como irrenunciable: la convivencia pacífica entre los individuos y los pueblos.


1 de enero de 2020


Esta mañana temprano cuando mi familia dormía plácidamente tras los festejos de bienvenida al nuevo año, y el silencio reinaba en las calles de mi ciudad, comencé uno de los retos más estimulantes que esta humilde lectora se ha propuesto jamás: iniciar El camino de la vida de Lev Tolstói. Una obra traducida y editada por primera vez en España por Selma Ancira, para la editorial Acantilado.

Treinta y un capítulos, uno por cada día del mes. Así lo pensó el gran escritor para su gran obra moral. El culmen de su filosofía de vida debía ser meditada y asimilada gota a gota y lentamente, para que el peregrino llegue sabiamente a la meta. Un destino que quiere alcanzar la felicidad y el bien del hombre, de la humanidad.

Capítulo I: La Fe

<Para que el hombre pueda llevar una vida de bien, es necesario que sepa lo que debe y lo que no debe hacer. Y para saberlo, necesita una religión. La religión es el conocimiento de lo que el hombre es y para qué vive en el mundo. Y esta religión la han tenido y la tienen todas las personas sensatas.>

Así da comienzo este primer capítulo de El camino de la vida. Tolstói requiere al hombre sensatez antes de empezar a hablar de cualquier otro tema. Esto me dice que voy a disfrutar mucho durante este mes de enero, pues me gustan los hombres directos y valientes en su discurso.

Por otro lado, me ha agradado su resolución con respecto a cuál es la verdadera religión, argumentando que todos los sabios de cualquier culto llegan a conclusiones similares en lo esencial. ¿No aboga esto por la hermandad entre los seres humanos, apoyándose además en el amor a Dios y a todos los hombres? Esta tarea no es fácil, no va con la naturaleza humana, quiero seguir leyendo y ver donde me llevan sus argumentos.

Algo que me ha gustado mucho sobre su teoría de lo que es la verdadera fe es la libertad que ofrece al hombre al incitarle a usar la razón  y el sentido común. La cita que elige de Kant me parece soberbia:

<La verdadera fe no es saber razonar bien sobre Dios, el alma, lo que fue y lo que será, sino sólo saber firmemente lo que se debe y lo que no se debe hacer en esta vida.>

Defiende la idea de tener una fe firme que dé sentido a nuestras vidas,  algo que las personas que se dicen no religiosas pueden llamar credo personal. Y esta fe o credo es lo que da la felicidad, trasladándolo al progreso y buen funcionamiento de los pueblos.

¡Cómo me ha deleitado la invitación a cuestionarnos nuestras propias creencias! Nos ofrece ser libres y no seguir a nadie, a ninguna doctrina que nos prometa inmensos bienes. En la sociedad actual deberían recordarnos esta máxima, con tanta influencia mediática de políticos y gurús comerciales es tan necesario como comer y beber.

Por el momento, me da la sensación que sus ideas son más avanzadas y rompedoras que los rancios prejuicios que nos tienen atados a todos los compromisos de nuestra sociedad. Nos invita a cuestionarnos la herencia de nuestros abuelos y padres, quiere que progresemos y busquemos la confirmación de nuestra fe, de nuestro amor a Dios mediante la razón. La cita de Thoreau que ha elegido para apoyar esta teoría es exquisita:

<Es muy sorprendente que la mayoría de la gente siga siendo fiel a las doctrinas de la fe más antiguas, a aquellas que ya no convienen a nuestra época, y que simultáneamente rechacen y consideren inútiles y nocivas todas las nuevas doctrinas. Esas personas olvidan que si Dios reveló la verdad a la gente de antaño, puede revelarla también, y de la misma manera, a las personas que han vivido recientemente y viven ahora.>

Según voy adentrándome en la lectura voy comprendiendo por qué fue excomulgado de la iglesia rusa. Su idea de que Cristo fue un gran maestro, pero que puede haber otros tan buenos como él, y que lo único que debe guiar al hombre es el amor a Dios, pudo ser tomado como un ataque a los intereses generados durante siglos. Me pregunto qué más me encontraré en este sentido en próximos capítulos.

Cierro el libro en la página treinta y seis con ánimo de seguir leyendo. No lo haré, quiero seguir los preceptos de Tolstói. Mañana me espera el segundo capítulo: El alma. Mientras tanto reflexiono sobre lo que he leído. Son máximas muy claras y bien argumentadas: el amor como principio y fin; el bien regido por el sentido común. Y Dios el origen de toda felicidad.

Hasta mañana, queridos lectores.


Undine von Reinecke ♪









7 comentarios:

  1. Sí, se ganó a pulso que lo excomulgaran. Es interesante eso de leer y reflexionar hasta el día siguiente sobre lo leído.No me importaría en absoluto hacerme con este libro y descubrir más sobre las ideas de Tolstói sobre asuntos tan trascendentes.
    Besos

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  2. Me encanta este diario.
    La verdad es que es muy complicado reflexionar sobre estos temas y acabas antes echándole la culpa a la falta de tiempo y al mundo es como es, no lo he inventado yo, y nos quedamos tan anchos.
    Se pierde todo el sentido cuando crees que la felicidad te puede venir de las compras y de los objetos sin ton ni son. Pero también es cierto que hacerse grandes preguntas puede llevar a la desazón y a la desesperanza.
    Sin amor no vamos a ninguna parte y por eso me dan miedo todas estas corrientes nuevas tan radicales del yo sola puedo con todo y no necesito a nadie.
    Y pensaba hacer esto como es debido pero quiero leer el siguiente. A partir de mañana lo haré día por día.
    Besos

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  3. Tienes toda la razón, no solemos dedicar espacio a estos libros por la agetreada vida que llevamos. Nos es más cómodo o fácil leer novela. Yo he sentido la necesidad de leer El camino de la vida de manera rigurosa este año; me impuse la tarea, pero realmente me motivé muchísimo escuchando a Selma Ancira en la Oda a Tolstói de Cuna Literaria. Por el momento no me arrepiento, y además, estoy feliz de compartirlo contigo.
    Llevamos una vida excesivamente frívola, pararse a leer y pensar en el gran legado de Tolstói será para mí como una cura de salud.
    Felices día, preciosa!!

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  4. Grandes cuestiones y enormes dudas existenciales, así vivimos siempre; todos sabemos la teoría: el dinero no da la felicidad, pero nos pasamos la vida acumulando cosas para sentirnos bien con nosotros mismos y ser admirados por los demás.
    Un diario fabuloso, me embobo leyéndote.

    Besitos 💋💋💋

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  5. Me encanta tu diario. A mi me lo han traido los reyes y creo que lo voy a leer como tu y como pensaba Tolstoi. Un saludo y encantada de conocer tu blog.

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  6. Hoy empiezo a leer el libro, unos meses después de que me lo trajesen los reyes. Yo voy hacerlo también como aconsejaba Tolstói, un capítulo al día, y yo lo completaré con mi visita a tu diario. Un abrazo.

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    1. Buenas tardes:
      ¡Cómo me alegra que te hayas animado! Estaré muy feliz de comentarlo una vez más contigo, si te sientes con ánimos.
      Un abrazo!!

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