sábado, 4 de enero de 2020

DIARIO DE UNA LECTORA DE TOLSTÓI: EL CAMINO DE LA VIDA CON TOLSTÓI Y SELMA ANCIRA


Fuente: Undine von Reinecke



Sinopsis de la editorial
El camino de la vida sólo vio la luz en ruso en 1911, unos meses después de que Lev Tolstói falleciera en la estación ferroviaria de Astápovo. El libro, que había permanecido inédito en español, como un tesoro escondido, es la culminación de la obra moral del escritor y la expresión más completa de su pensamiento religioso: un destilado de máximas legadas por los sabios de todos los tiempos y de todas las tradiciones del mundo que le inspiraron sus propias reglas para el perfeccionamiento interior. Cada uno de los treinta y un capítulos que integran este volumen—uno por cada día del mes—conforman un singularísimo breviario espiritual destinado a «llevar una vida de bien» y contribuir así a la realización de una aspiración tan antigua como irrenunciable: la convivencia pacífica entre los individuos y los pueblos.

4 de enero de  2020

Hoy es sábado y, pese a que no tengo obligación de madrugar, me levanto a las 6:30 porque he comprobado que leer El camino de la vida a esta hora es muy reconfortante. El silencio, ese bien tan necesario para mí, es para esta lectura indispensable. ¿Se puede comprar el silencio?

Capítulo IV: Dios


<Además de la materia que hay en nosotros y en todo el universo, también conocemos algo inmaterial que da vida a nuestro cuerpo y está unido a él. Ese algo inmaterial es lo que llamamos alma. A eso mismo inmaterial, que no está ligado a nada y que le da vida a todo lo que existe, es a lo que llamamos Dios.>

El tema que eligió Tolstói para su cuarto capítulo es una cuestión que toda civilización se ha cuestionado desde el comienzo de los tiempos: la existencia de Dios. Se especula incluso que ya desde la caverna aquellos primeros individuos adoraban ídolos abstractos, por ello no me sorprende encontrarlo aquí tras habernos hablado del alma y de la fe. Para empezar a filosofar nos plantea esta máxima:

<La base de toda fe está en el reconocimiento no sólo de lo que vemos y sentimos materialmente, sino también de ese algo invisible, incorpóreo que nos da la vida a nosotros y también a todo lo que es visible y corpóreo.>

Evidentemente da por hecho que Dios existe, y para corroborarlo alude a diferentes filósofos, teólogos y religiosos de diferentes ideologías, que plantean la misma cuestión formulándola de diferente forma, como estos tres ejemplos:

<Yo sé que en mí hay algo sin lo que nada sería. Eso es lo que llamo Dios.> Angelus Silesius

<Hay un ser sin el cual no existiría ni el cielo, ni la tierra. Es un ser pacífico, inmaterial. A sus cualidades se les llama amor y razón. Pero el ser en sí mismo carece de nombre. Es lo más lejano y lo más cercano.> Lao-Tse

<Es imposible entender, por medio de la razón, que Dios exista y que el hombre tenga alma; de la misma manera, es imposible concebir que Dios no exista y que el hombre no tenga alma.> Pascal

Leo esta larga lista de citas y pensadores de diferentes países y momentos de la historia, intercalando pensamientos del propio Tolstói intentando argumentar la existencia de Dios y cómo llegar hasta Él. No puedo evitar pensar que no deja de dar vueltas en círculo una y otra vez sobre la misma idea. Sólo al llegar a las siguientes palabras de Rousseau me siento identificada:

<El hombre razonable encuentra en sí mismo la noción de su alma, de sí mismo y del alma universal, que es Dios; y al reconocer la imposibilidad de llevar sus nociones a la claridad absoluta, se detiene dócilmente frente a ellas, y no toca aquello que las mantiene veladas.(...)>

La cita sigue muy vehementemente atacando a los que defienden la no existencia de Dios, pero yo me quedo con el primer axioma. Esa idea que respalda la no búsqueda de explicación alguna a la percepción de Dios. En mi caso no es porque me sea imposible hallar la respuesta, sino porque no me interesa en absoluto hacerlo. Yo creo, siempre lo hice.

Mi fe no tiene que ver con la religión de mis padres, ni con las enseñanzas de ningún dogma o iglesia. Creo por mi experiencia de vida; desde niña me he sentido protegida por una fuerza mayor, y siempre de manera positiva. ¿Quién no ha encontrado sucesos inexplicables y sorprendentes en momentos de crisis, que han dado la vuelta a lo que parecía una situación irreversible?

Así como yo creo, también comprendo que hay quienes perciben distinta la vida. Por ello, desde mi punto de vista este capítulo no aclara nada. Solo servirá para reafirmarse en la idea que cada uno respalde con respecto a quién es Dios y de su existencia. Eso sí, es un placer disfrutar del estudio pormenorizado que Tolstói hace sobre este complejo tema.

Cierro esta entrada en mi diario lanzado una pregunta al universo: ¿hoy por hoy se ha extinguido para el ser humano la necesidad de creer en Dios, o por el contrario, está tan necesitado y perdido que lo busca en nuevos lugares de culto como el cine y la televisión?  

Anoto mi pasaje favorito del capítulo:

<En América vive una niñita ciega, sorda y muda de nacimiento. Le han enseñado a leer y a escribir con el tacto. Un día en que la maestra le explicaba que Dios existe, la niña dijo que siempre lo había sabido, que lo único que no sabía era cómo se llamaba.> Tolstói

¡Buenas noches, amigos! Os dejo con Bach


Undine von Reinecke ♪


12 comentarios:

  1. Buenos días, Undine:
    Seguramente no te falte mucho para emprender el siguiente capítulo. Hoy me he retrasado por causas ajenas a mi voluntad.
    Que Dios existe lo tengo claro de siempre aunque como es lógico mi idea ha ido cambiando con el tiempo. Empezó con el señor de la barba que agita el dedo y castiga y premia. Y después ya se fue convirtiendo en otra cosa cuando me di cuenta de que tendemos a entenderlo como un humano con superpoderes. De ahí que no entendamos su forma de repartir suerte.
    Yo a dios lo entiendo como algo íntimo y profundo más ligado a la espiritualidad y a la manera de entender el mundo.
    Me molesta muchísimo que la gente meta a los curas a todos en el mismo saco cuando sale un caso de pederastia. ¿Por qué no se hace lo mismo con los profesores, por ejemplo? Es como si aprovecharan la coyuntura para ir contra la Iglesia.
    No digo que no haya delitos ni que algunas cosas deberían cambiar pero me acuerdo cuando iba al catecismo y mi padre siempre decía: ahí no enseñan nada malo.
    Y tiene razón. Así que nadie me venga con lo de que si la Inquisición o las cruzadas ni demás historias, vivimos en el ahora.
    Pero creo que cualquier religión bien entendida y sin manipulaciones interesadas, fomenta ese bien, la generosidad y el amor y el respeto.
    Por cierto, curiosamente la gente que más reniega de este tema coincide que es gente que siempre lo ha tenido todo, que pasa por la vida de puntillas sin demasiados problemas y pecan de una soberbia tremenda al no darse cuenta de que lo suyo solo ha sido buena suerte.
    Hala, vaya rollo que he soltado.
    Feliz día.
    PD. El 5 de enero es mi día favorito del mundo mundial.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Norah, tu eres bienvenida llegues cuando llegues, la hora no importa.
      Creo que el tema que comentas es peliagudo. En mi opinión siempre se exige más a las personas de las que más se espera. ¿No has observado cómo en las familias o en los grupos de amigos se perdonan antes las faltas a los individuos más desastrosos, en cambio se juzga con severidad a los miembros que suelen conducirse siempre con respeto cuando cometen un error? Supongo que el ser humano es así, aunque esta regla no sea justa.
      Te deseo un día 5 cargado de gran ilusión y bonitos sueños. Yo nunca conseguí vivirlo como tú, pero sigo intentándolo.
      Un beso muy fuerte, y muchas gracias por participar con tus impresiones!!

      Eliminar
    2. Mi día favorito también es el 5 de enero, cuando era niña y ahora que soy madre. Es un día precioso. Por eso siempre espero ansiosa mi horario de trabajo de ese día, y como me toque trabajar y encima de tarde me entran todos los males. Ahora que estamos a 5 de mayo, es leer sobre el 5 de enero, y me viene a la cabeza todos los sentimientos de ese día. Un abrazo a las dos.

      Eliminar
  2. Hola.
    Como comenté ayer no he tenido una educación religiosa por lo que no creo en Dios ni en las fuerzas divinas o como lo quieran llamar,respeto que la gente crea en lo que quiera creer pero no lo comparto.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso me ocurre a mí, que respeto cada idea que existe, siempre y cuando ayude a la armonía entre las personas. Y eso es lo que me gustó de Tolstói cuando era niña, que respetaba al ser humano.
      Estoy segura que aunque tus ideas sean diferentes a las del escritor tendrás muchos puntos de encuentro con él. Al menos eso me ocurre a mí.
      Un abrazo grande, y miles de gracias por participar en este camino!!
      Que tengas una noche del 5 de enero mágica!!

      Eliminar
  3. Hola! A mí también me gusta leer por la mañana temprano, en absoluto silencio.... EN cuanto a la existencia de Dios, pese a mi educación en un colegio católico, con los años he ido creyendo menos y menos y a día de hoy no creo en ninguna existencia divina.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas tardes Alejandra:
      Lo que comentas le pasa a muchas personas, que van perdiendo durante la vida la fe en la existencia de un Ser Supremo. No me sorprende, la verdad. Con los tiempos que corren y las cosas que suceden hay que ser afortunado para conservar en tu interior la esperanza y la positividad.
      Desde aquí te mando un abrazo fuerte y mis mejores deseos de una vida plena para ti.
      Feliz Noche de Reyes!!

      Eliminar
  4. ¡Hola! uno de mis propósitos de este año es leer Guerra y Paz :)
    Adoro a Bach, por cierto :)
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas tardes, y bienvenida!!
      Guerra y paz era mi libro favorito de todos los tiempos hasta este año, leí Resurrección (también de Tolstói), y le quitó el puesto.
      Ya me contarás si lo lees qué te ha parecido.
      Un abrazo, y muy Felices Reyes!!

      Eliminar
  5. Mi concepción de Dios ha cambiado mucho a lo largo de casi medio siglo ya ¡Medio siglo, uf! Desde ese señor con barba blanca que vivía sobre las nubes y tenía una máquina con la que cambiaba el tiempo y las estaciones (así lo imaginaba) hasta esa especie de fuerza o energía que canaliza la desesperación por la nada y la oración improductiva, hacia un estado de esperanza y fe en uno mismo. Equilibrio Undine, sin él no soy nada, el caos me desestabiliza y altera sobremanera.

    Qué gozada de diarios, el de Tolstói y el tuyo.

    Besitos tesoro 💋💋💋

    ResponderEliminar
  6. Yo que soy creyente, comparto mi vida con una persona no creyente. Nuestras conversaciones sobre este tema, se ven enriquecidas con la visión de nuestras hijas, inocentes, sin tapujos, que en más de una ocasión nos ponen en situaciones que ninguno de los dos sabemos responder. A la pregunta que lanzas al final, creo que hoy sigue siendo necesario, no sé si encontrar a Dios o encontrar un sentido a la vida, que no sé si es lo mismo. Vamos que todo esto es un lío y a veces muy complicado de explicar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas tardes, Esther:
      Es cierto que el tema es sumamente complicado, y responder a los hijos estas preguntas no es tarea fácil. Pero yo, al igual que tú, creo que el ser humano tiene la necesidad de aferrarse a algo bueno en lo que creer. La energía positiva atrae siempre a las almas más sensibles.
      Un abrazo!!

      Eliminar