miércoles, 8 de septiembre de 2021

RESEÑA: "HISTORIA DE UNA TIENDA", AMY LEVY

 

Fuente: Undine von Reinecke

Ficha Técnica:

ISBN:978-84-949969-8-6

BIC: FYT

Colección: Chamán en su senda (Narrativa)

Páginas: 210

Formato: 21 x 14 cm

Encuadernación: rústica con solapas

Edición: castellano

Precio sin IVA: 14,40 €

Precio con IVA: 15,00 €

 

Sinopsis de la Editorial:

Historia de una tienda es un retrato de las NEW WOMEN que sobrepasaban los límites del hogar para acceder a las universidades, los clubs y los negocios, espacios que hasta entonces les habían sido vedados. La novela muestra también el conflicto entre los viejos y los nuevos valores, así como las oportunidades que surgían para aquellas mujeres y los obstáculos que les imponían los sectores reticentes a aceptar las innovaciones que pondrían fin al siglo XIX.

 

Propuesta musical para el libro:


Frederick Delius (1862-1934) fue un compositor inglés de origen alemán. Sus composiciones están influidas por la música de autores como Edward Grieg y Richard Wagner, además de denotar cierto lirismo adquirido durante su estancia en Estados Unidos. Sus obras se caracterizan por el el uso de la armonía cromática.


Lo que Undine piensa del libro:

 

<No se nace mujer: se llega a serlo.> Simone de Beauvoir

 

En 2018 Inglaterra celebró los ciento cincuenta años del acceso de la mujer a los estudios superiores. Fue la Universidad de Londres la primera en abrir sus puertas al sexo femenino, bajo acuerdo tomado en el Senado de la Universidad en junio de 1868, que decidió admitir en el examen general a las mujeres. Un año más tarde, nueve estudiantes se presentaron a él, y seis de ellas lo superaron con honores, enfrentándose a un tribunal compuesto sólo por hombres, y afrontaron con profesionalidad las difíciles pruebas intelectuales a las que fueron sometidas en materias de ciencias y humanidades. 

Eliza Orne, primera mujer en obtener
el título de abogado en Inglaterra
Fuente: Wikipedia

Sarah Jane, Moody, Eliza Orme, Louisa von Glehn, Kate Spiller, Isabella de Lancy West y Susannah Wood fueron las pioneras que lograron aquella primera victoria para la mujer en el cerrado y conservador mundo universitario de la sociedad victoriana. Estas mujeres llegaron a ser personajes de gran relevancia tanto en el campo social como el profesional, sírvame de ejemplo  Eliza Orme, que se convirtió en una exitosa jurista y una sufragista reconocida. Pero aún debería pasar una década hasta que las féminas fueran aceptadas en el programa de grado. Pese a ello, la brecha se había abierto y ese mismo año de 1869 se fundó en la Universidad de Cambridge Girton College, el primer colegio universitario sólo para mujeres. La ciudad de Cambridge era un hervidero de intelectuales, como el filósofo Henry Sidgwick, miembro de Trinity College, y de activistas, como la sufragista Millicent Garrett Fawcett, que organizaban conferencias dirigidas a damas, con el ánimo de revolucionar la sociedad y conseguir que la educación superior llegara a un número elevado de mujeres. Así surgió la Asociación para la Promoción de la Educación Superior de la Mujer, y su éxito fue tal que dio lugar a la fundación del Newnham College en 1871, el segundo colegio universitario para mujeres del país, y alma mater de Amy Levy, la escritora de Historia de una tienda.

 
Newnham College. FuenTe: newn.cam.ac.uk

Pero, ¿quién era Amy Levy? Pues nada más y nada menos que la primera mujer judía en acceder a la Universidad de Cambridge, allá por el año 1879, todo un logro en aquellos tiempos, aunque la escritora decidiera abandonar sus estudios de humanidades en el último año de carrera. Como quiera que sea, Levy representa ese ideal feminista, ese arquetipo de “nueva mujer” que nació a finales del siglo XIX y que muchos intelectuales han observado y estudiado desde su nacimiento, entre ellos Henry James. La New Woman definía a esa clase de mujeres independientes y con estudios, que buscaban de manera vehemente un cambio en sus vidas, tanto en el campo intelectual como en el de la actividad física, que iba asociado a un cambio de aspecto, más por sentido práctico que por rebeldía. Levy, que había demostrado sus capacidades literarias desde muy temprana edad, viajó por Europa trabajando como preceptora y se relacionó con otras mujeres intelectuales de su época, entre ellas la grandísima Vernon Lee, de quien se dice se enamoró locamente sin llegar a ser correspondida. Aquellas experiencias europeas le sirvieron de inspiración para crear sus novelas y diseñar los personajes que en ellas aparecen, y que son un homenaje a esa New Woman que rompió los esquemas establecidos. Hasta hace poco tiempo Amy Levy era desconocida en España, pero eso cambió en 2019 cuando Chaman Ediciones publicó Historia de una tienda, que paso a comentar.

Historia de una tienda narra las vicisitudes de las hermanas Lorimer, cuatro jóvenes huérfanas de madre que recientemente han perdido también a su padre. Además de la tristeza que conlleva la pérdida del progenitor, a ello se une la desgracia de carecer de medios económicos para mantenerse, ya que el fallecido se había arruinado. Educadas como señoritas, atendidas por personal de servicio, y acostumbradas a moverse entre la buena sociedad, las cuatro hermanas se ven ahora abocadas a buscar la manera de salir adelante sin recursos. Aunque han recibido ofertas de amigos y familiares para vivir con ellos, las hermanas no quieren separarse ni aceptar la caridad de sus allegados. Por eso deciden idear un plan para poder mantenerse ellas mismas, recurriendo a las habilidades artísticas que poseen. Para ello, deciden vender todo lo que tienen, y con el capital que consigan reunir, abrir un estudio fotográfico. La idea no es bien recibida por sus familiares más cercanos, ni es entendida por sus conocidos. Pese a todo, no carecen de apoyo y consejo por parte de algunos pocos amigos. Así las cosas, las jóvenes comienzan a buscar una casa modesta para vivir y un local para poder abrir su negocio. No tardarán en encontrar el lugar ideal en una de las zonas que está de moda en Londres entre los comerciantes. Las cuatro chicas se reparten las tareas que hacen falta para abordar la empresa que se han propuesto: la mayor se ocupará de las tareas del hogar, las dos medianas serán las fotógrafas y la más joven ayudará en el estudio fotográfico, si su precaria salud se lo permite. Asustadas por el reto, pero con mucha ilusión, comienzan su nueva vida en un entorno desconocido, y enfrentándose día a día a las vicisitudes de las mujeres independientes que tienen que ganarse el sustento. ¿Conseguirán que triunfe su negocio? ¿Serán aceptadas en la sociedad? ¿Se cumplirán sus sueños de independencia?

Historia de una tienda es una bonita, curiosa y aparentemente sencilla historia que fue publicada en 1888, bajo el título original de The Romance of a Shop, y está considerada por la crítica como pionera en el campo literario de la Nueva Mujer, ya que su temática abrió el camino a otras obras de culto del género como The Odd Women de George Gissing (1893).
George Gissing. Fuente: Wikipedia
Como era habitual entre las escritoras feministas y activistas del momento, ya hablé de este tema en la reseña de Barcos que se cruzan en la noche de Breatrice Harraden👈, Emy Levy utilizaba su labor literaria para esconder en sus textos aquellos mensajes que consideraba necesarios hacer llegar a su público, especialmente a las féminas, y que eran reivindicativos de las injusticias y los prejuicios que existían en la sociedad inglesa de finales del siglo XIX contra la mujer, especialmente si ésta decidía vivir de manera independiente. En Historia de una tienda, la autora se sirve de una trama muy usada a esas alturas en el mundo literario, pero efectista, y que anteriormente había funcionado en autoras de otras épocas, como la propia Jane Austen, de la que toma prestada el principio de la trama de Sentido y sensibilidad: hermanas de clase acomodada que se ven en la ruina tras la muerte del padre y que intentan abrirse camino en la vida con los pocos medios de los que disponen. La diferencia entre ambas novelas es que el entorno de la obra de Levy se centra en la clase media acomodada, y que las jóvenes protagonistas ya pueden elegir un camino diferente al matrimonio para subsistir, pese a las dificultades. Y justamente ese es el quid de la cuestión, porque la obra que nos ocupa pone encima de la mesa la misma problemática pero cien años después. ¿Cómo era la vida de una mujer con cierta educación y posición que quería o necesitaba ejercer una profesión, para mantenerse a sí misma? Para contestar esta pregunta, Amy Levy escribió una historia que está en la frontera del conservadurismo decimonónico y la subversión feminista de los nuevos tiempos, donde expone cuáles eran los límites que nunca se debían trasgredir, y que atentaban contra el llamado decoro, si no se quería perder el prestigio social. Y, al mismo tiempo, con su novela abre una puerta a la esperanza para aquellas mujeres que se hacían preguntas y no se conformaban con la educación patriarcal.

Ilustración de Sentido y Sensiblidad (S. XIX)
Hugh Thompson. Fuente: Wikipedia

Al igual que sucede con la trama, y siempre desde mi perspectiva, Levy se inspira en las creaciones de Jane Austen para dar vida a sus protagonistas, que no son más que los arquetipos ya vistos en novelas como Orgullo y prejuicio y Sentido y sensibilidad. Así vemos el paralelismo entre cada una de ellas: Francis, la mayor y fruto de un primer matrimonio del padre, está chapada a la antigua y es una solterona irremediable, que podría equipararse a Mary Bennet; Gertrude, la segunda, más juiciosa y alter ego, en mi opinión, de Levy, es comparable a Elinor Dashwood o Elizabeth Benett; Lucy, la tercera hermana, tiene la gracia y temperamento de Jane Bennet; y Phyllis, la más joven de la familia, divide su personalidad entre la frívola Lydia Bennet y la ardiente Marianne Dashwood. Del mismo modo sucede con los personajes secundarios, de los que podríamos hablar largo y tendido, especialmente de los masculinos. Este pastiche de tópicos funciona muy bien al principio de la novela, creando situaciones interesantes y novedosas que enfrentan a las heroínas de Levy a una incipiente sociedad donde las normas de antaño pierden valor frente a la necesidad de ganarse la vida. Pero llegado a un momento de la historia, la novela da un giro convencional y recompensa a las heroínas, ateniéndose a ciertos valores que en un principio descartaba. Este punto ha sido observado por un sector de la crítica como poco subversivo, por lo que desmerece con respecto a la labor activista del momento, pero desde mi punto de vista, Levy planteó este final tradicional para dar una mayor voz a su novela y a los cambios que plantea, y, de algún modo, con esta solución abre una puerta a la esperanza para aquellas mujeres que se hacían preguntas y no se atrevían a enfrentarse a las normas sociales establecidas hasta el momento.

En cuanto al estilo narrativo, Levy escribe muy bien. La autora emplea en la novela un lenguaje armonioso, accesible y elegante, que deja fluir la historia sin complicaciones e invita a la lectura. Apoya la trama principal en el contexto sociocultural de la época, con datos y curiosidades que tienen que ver con las costumbres, la forma de vida y el mundo del arte. Por dar un ejemplo ilustrativo, es interesante comentar el capítulo que trata sobre un encargo para fotografiar un cadáver que las hermanas Lorimer se ven obligadas a aceptar, una labor que no era extraña en aquella época, pero sí que la ejecutaran señoritas de buena familia. Por otro lado, cabe destacar cómo a través de la novela queda reflejado el importante papel que comenzó a jugar el mundo fotográfico en aquellos días, y que estaba presente en diferentes sectores del mundo profesional como el periodismo, el publicitario y, por supuesto, el personal. Además de todo esto, Historia de una tienda ofrece al lector la panorámica del momento con ciertos cambios efectuados en el proceder de las diferentes clases sociales, que favorecía el acercamiento entre ellas. Ahora el mundo de la cultura y la ciencia reúne entorno a ella a un grupo ecléctico de personas que comparten intereses y están llamados a entenderse. 

Por otro lado, me parece interesante comentar que Amy Levy se sirve de su obra para dar luz sobre las humillaciones que la New Woman sufría, de las que ella misma fue víctima como estudiante de Cambridge y feminista, y que muchas veces incluso provenían de mujeres no afines a la causa.


<Las habitaciones situadas encima de la tienda de subastas las ocupaba ahora una antigua estudiante de Girton que impartía clases en un college femenino cercano y cuya vestimenta no le marcaba la cintura. Las Lorimer se burlaban de los hombros redondeados, de los andares torpes, del vestido verde con mangas de globo y del pañuelo de color azufre de la profesora (...)>

 

Triste pasaje el anterior, testimonio de un tiempo poco iluminado y solidario, pero plagado de personas luchadoras que abrieron el camino a los nuevos tiempos. Este es el valor de Historia de una tienda.

 

<A veces en la vida hay que saber luchar no sólo sin miedo, sino también sin esperanza.> Alessandro Pertini

 

 

Undine von Reinecke ♪

 

 

Con esta reseña cumplo con la segunda novela del reto Serendipia Recomienda. Una propuesta de Miss Hurst del blog Inquilinas de Netherfield, a quien agradezco su interesante recomendación. No dejéis de leer su estupenda reseña 👉Historia de una Tienda.

 

 La autora por la Editorial:

Fuente: Wikipedia

Amy Levy (Clapham, 1861 – Londres, 1889) Fue una escritora británica. Su obra poética se compone de tres libros: Xantippe and Other Poems (1881), A Minor Poet and Other Verso (1884) y A London Plane Tree and Other Poems (1884). Sus tres novelas fueron The Romance of a Shop (1888) y Miss Meredith (1889), en donde dejaba bien clara su preocupación por los derechos de la mujer, así como la polémica Reuben Sachs (1889), sobre la sociedad judía inglesa. En 1886 conoció en Florencia a la escritora Vernon Lee, con quien mantuvo una relación de amistad y de amor no correspondido. Ambas continuaron explorando los temas del amor sáfico en sus obras. Levy se suicidó inhalando monóxido de carbono en 1889, con apenas 28 años, debido a una terrible depresión causada por su evolutiva sordera y por el escaso éxito de sus libros, que daban de bruces con una sociedad, la victoriana, conservadora y patriarcal. Esta es la primera obra de Levy editada en España.

 

El Traductor por la Editorial:

Gonzalo Gómez Montoro

Nació en Murcia en 1982. Es traductor, narrador y articulista. Ha traducido una docena de obras de D. H. Lawrence, Edith Wharton, Émile Zola y Edith Nesbit, entre otros. Algunos de sus relatos han sido premiados y recogidos en el volumen El armario de Abdou, y en 2008 fue seleccionado para formar parte de la Antología de la Novísima Narrativa Breve Hispanoamericana, de Grijalbo-Mondadori. Desde 2012 hasta 2016 publicó artículos, crónicas y reportajes periodísticos sobre la emigración española en El confidencial, Público y Eldiario.es. Ha vivido ocho años en Francia. En 2019 tradujo el ensayo Europa después de Europa del politólogo e intelectual búlgaro Ivan Krastev para la Universidad de Valencia

 

28 comentarios:

  1. Otro libro interesante que me llevo. Un abrazo

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  2. Buenos días Undine!. Leí esta novela a principios de año para el reto de las Inquilinas de netherfield y me gustó muchísimo. La verdad es que el primer recuerdo que me vino a la cabeza con la historia fue Mujercitas, no había caído yo en esas comparaciones que haces con personajes de Jane Austen. Como siempre tu reseña es estupenda!. Ojalá que la editorial se anime con alguna novela más de la autora. Un abrazo.

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    1. Buenas tardes, Mar:
      Es cierto, Mujercitas también tiene ciertos paralelismos con esta historia. Pero a mí desde el comienzo me recordó más a Sentido y sensibilidad, quizá porque he leído más veces esta novela. Comparto contigo ese deseo, espero que la editorial publique en algún momento alguno de los títulos de Levy.
      Un abrazo y muchas gracias por tu visita!!

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  3. Hola Undine, tengo este libro anotado desde el año pasado cuando lo comentaron Las Inquilinas en su blog. Imagino que en algún momento de mi vida, jeje, acabaré leyéndolo...
    Tu reseña tan exhaustiva y precisa como siempre, genial.
    Un besazo

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    1. Buenos días, Nitocris:
      Las Inquilinas nos inculcaron a muchos lectores el interés por esta novela. No es extraño, pues es uno de los mejores blogs de clásicos que existen. MH es una bliblioteca andante.
      Un abrazo y disculpa por la tardanza en contestar!!

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  4. Holaa!! la portada llama la atención y la historia me ha parecido interesante, así que no lo descarto. Gracias por la reseña.

    Blessings!!

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  5. Que interesante todo lo que cuentas. Gracias por descubrirme este historia. Besos.

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  6. Me resulta muy interesante lo que nos cuentas en tu magnífica reseña, como ya es habitual. Tomo buena nota sobre lo que comentas en relación con el empleo de las historias que cuenta Amy Levy para enviar mensajes que considera necesarios llegar a su público, al igual que el hecho de que toma como referencia a Jane Austen. Besos.

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    1. Buenos días Paco:
      Disculpa que te conteste tan tarde, pero aún estoy cogiendo el ritmo a la nueva temporada. Te agradezco tus amables palabras y te animo a que conozcas a Amy Levy, sus intenciones literarias son francamente interesantes!!

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  7. Querida Undine:
    Afortunadamente este ya lo tenía apuntado y por lo tanto no sumo otro. De todas formas, tras leer tu reseña me voy con cosas nuevas aprendidas y detalles interesantes de la vida de la autora. Aquello era luchar de verdad, de forma objetiva, eficaz y lógica. No digo que fuera fácil pero no tiene nada que ver con los despropósitos de algunos grupos de ahora de locas, analfabetas y radicales que estropean el verdadero feminismo.
    En fin, que sin que haya motivo alguno esta novela siempre me recuerda a Las hermanas Bunner de Wharton.
    Espero disfrutar pronto de esta lectura.
    Besitos y feliz semana.

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    1. Buenas tardes, Norah:
      Yo admiro muchísimo a aquellas primeras mujeres. Sin dudas se desvivieron por que todas tuviéramos derecho a una vida más plena. Coincido contigo, toda lucha debe estar cimentada en la razón y en la coherencia. La violencia y el abuso, vengan de donde vengan, no son más que eso: violencia y abuso.
      Un abrazo grande, y gracias por aportar siempre tu opinión!!

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  8. ¡Hola! Las historias que parten de una familia que se encuentra totalmente perdida tras quedarse huérfanos, siempre me parece un buen punto de partida. No sé por qué pero es algo que me atrae por ver cómo se van creciendo poquito a poco. Lo dejo anotado. Un besote :)

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    1. Buenos días, Marya:
      Espero que cuando lo leas lo disfrutes tanto como yo.
      Un abrazo!!

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  9. ¡Hola Undine!
    Me alegra ver que has disfrutado tanto el libro. La portada es una chulada. La verdad es que desconocía a la autora, y aunque no conozca su pluma me encanta el argumento, la temática, creo que será un libro que también podría disfrutar. ¡Añadido a mi lista!¡Gracias por la excelente y completa reseña!
    Un abrazo

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    1. ¡Muchísimas gracias a ti, Yessykan! Estoy segura que esta nouvelle te llegará al corazón.
      Un abrazo y felices lecturas!!

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  10. Pasar por aquí es llevarse un titulo y alguna recomendación musical. Gracias, Undine, por descubrirme libros tan interesantes. Te diré que, de este en concreto, me ha llamado la atención incluso el título. Y siento mucha curiosidad por la autora. Primera mujer judía en Cambridge. Hoy nos puede parecer poca cosa pero en su momento... Besos

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    1. Buenas tardes, Marisa:
      Disculpa la tardanza en contestar, pero entre que es septiembre y que en Madrid aún está la Feria del Libro tengo el blog un poco abandonado. Sin duda tienes razón con lo que dices, Amy Levy consiguió toda una proeza al ser admitida en Cambridge. Sólo por ello deberían leerse sus novelas. Yo espero que las traduzcan todas.
      Un abrazo y gracias por la visita!!

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  11. Hola Undine!! Me encanta descubrir nuevas lecturas y ésta que nos presentas tiene muy buena pinta. Además, me fascina lo completas que son siempre tus reseñas y lo mucho que se aprender con ellas. Anotada queda. ¡Genial reseña y gracias por tu recomendación! Besos!!

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    1. Buenas tardes, Ana:
      Yo estoy segura que tanto Amy Levy como su novela te van a gustar. Ya me contarás si finalmente te decides a leerla.
      Un abrazo!!

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  12. Suena muy interesante esta novela que nos traes, me la llevo anotada sin dudarlo. Besos!

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  13. Muchas gracias, nos ha encantado tu escrito y el minucioso análisis que realizas de la obra y de la época. Saludos.

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    1. Gracias a vosotros por traer al mundo editorial español autoras y novelas olvidadas tan interesantes y que forman parte de la memoria literaria y social de nuestra civilización. Ha sido un placer conocer a Amy Levy.
      Un saludo

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  14. Las cuatro chicas me recordaron a Mujercitas. No se me ocurrió Sentido y sensibilidad, aunque también tiene muchas coincidencias.
    Es un libro estupendo, fácil de leer y con mucho tema para analizar hablando de las New Women.
    Yo lo leí tambien debido al reto serendipia. Esas Inquilinas encuentran verdaderos tesoros. A ver si se publican más libros de Amy Levy en español.
    Una reseña muy elaborada. Gracias y besos.

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    1. Buenas tardes, Senyoreta Buncle:
      Sin duda el símil que haces está ahí. Pero el vínculo con Jane Austen me pareció más fuerte :) Tienes también mucha razón con respecto a Las Inquilinas, su poder en Blogger es enorme, porque sus recomendaciones siempre están bien cimentadas.
      Un abrazo y felices lecturas!!

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