RESEÑA: LA POLILLA Y LA HERRUMBRE, MARY CHOLMONDELEY

 

Fuente: Undine von Reinecke

Ficha Técnica

Editorial: Periférica

Traducción: Ricardo García Pérez

Páginas: 208

ISBN 978-84-936232-1-0

P.V.P.: 16 euros 

Sinopsis de la Editorial

Dos parejas de enamorados, un hermano vividor y caradura, un par de madres sin escrúpulos, y, por qué no, algo de bondad y sentido común. Éstos son algunos de los atractivos «ingredientes» de este libro.(...)


Propuesta musical para este libro

 On Hearing The First Cuckoo In Spring, Frederick Delius

On Hearing The First Cuckoo In Spring es un poema sinfónico, escrito en 1912 por el compositor inglés Frederick Delius (1862-1934), y es una de las dos piezas que,  junto con Summer Night on the River, conforman la obra. El autor, más conocido a comienzos del siglo XX en Europa que su país natal, estrenó el poma en Leipzig el 23 de octubre de 1913, bajo la dirección de famosísimo director húngaro Arthur Nikisch. De esta pieza, el famoso crítico musical y director de orquesta Sir Thomas Beecham dijo que era la composición más perfecta de Delius.

Mi elección de esta obra para acompañar la novela protagonista de la reseña de hoy se debe a la coincidencia en la fecha de publicación. Es interesante conocer el espectro cultural europeo en el momento en el que apareció La polilla y la herrumbre de Mary Cholmondeley.


Lo que Undine opina del libro


<Un viaje es una nueva vida, con un nacimiento, un crecimiento y una muerte, que nos es ofrecida en el interior de la otra. Aprovechémoslo.> Paul Morand (1888-1976)


Hoy, 18 de enero de 2023, inicio un nuevo viaje literario alrededor del mundo, siguiendo las huellas de Phileas Fogg, el carismático personaje del escritor francés Julio Verne. En la presente edición de 2023, comienzo mi singladura en la ciudad portuaria de Dover, desde donde embarcaré rumbo a tierras francesas. 

Dover en el mapa (Fuente: Wikipedia)

Dover es mundialmente conocida como el punto de Inglaterra más cercano al continente. De hecho, los días más claros del año es posible ver desde lo alto de sus famosos acantilados blancos la costa francesa si fijamos la mirada con atención. Y esto es posible porque la distancia que separa a los dos países a través del Canal de la Mancha es tan sólo de veintiún millas. Esta circunstancia propició que desde tiempos remotos Dover haya sido un lugar vulnerable y proclive a las continuas amenazas de países enemigos, que veían más factible lograr en ese punto de la isla la invasión. De todo ello nos hablan los numerosos restos arqueológicos que nos han llegado, y también se han hecho eco de ello la historia y la literatura que se ha escrito. El propio William Shakespeare dio protagonismo a Dover en su obra El rey Lear, ambientando en este lugar el drama, y muchos otros literatos después de él han contado las hazañas de oriundos y extranjeros que, con mejores o peores intenciones, se acercaron a Gran Bretaña por esa parte de la costa del condado de Kent con ánimo de colonizar. ¿No es el turismo que hoy recibe otra forma de colonización?

Y hablando de viajes, turismo e invasores, fue la antigua Roma quien estableció esa red de caminos, comercio y comunicación que hizo de Dover lo que conocemos hoy. De aquellos días en el que las legiones romanas se adentraron en Britania, aún se conservan  los restos de un faro, conocido como Portus Dubris, que pertenecía a un puerto fortificado de la época. 

White Cliffs (famosos acantilados de Dover)
Fuente: Wikipedia 

Con el paso de los siglos, y el cambio de enemigos para Gran Bretaña, Dover siguió siendo un lugar estratégico para la protección de la isla. El desembarco de Luis VIII de Francia en 1216, las Guerras Napoleónicas, las Guerras Mundiales con la amenaza de invasión alemana, la Guerra Fría… Dover siempre ha sido un lugar fundamental para la defensa del país. No obstante, en épocas de paz, su principal función fue siempre la de entrada y salida de viajeros que, desde allí, o bien partían por carretera o ferrocarril rumbo a algún destino nacional, o bien dejaban atrás los románticos acantilados blancos de su costa, su castillo e iglesias medievales, además de sus ruinas romanas, para embarcarse rumbo al continente, muchas veces con destino al puerto de Calais, como es mi caso en este reto literario que me ocupa.

Foto de 1906 perteneciente a la 1º edición de Prisioners
(Fuente: Wikipedia)

Y qué mejor que partir desde Dover en la presente edición de La vuelta al mundo en doce libros 2023 junto a una de las autoras inglesas que más admiración y curiosidad está despertando en los últimos años entre los aficionados a la narrativa británica de otras épocas. Me refiero a Mary Cholmondeley (1859-1925), una de las escritoras que más influyó en el panorama literario del cambio del siglo XIX al XX

Mary Cholmondeley nació en Hodnet, Shropshire, en el seno de una familia muy involucrada en la Iglesia, y fue la tercera hija de ocho hermanos. Su tío abuelo fue obispo, y su padre, el reverendo Richard Hugh Cholmondeley (1827–1910), fue rector en parroquias de diferentes condados. Pese a que desde muy joven tuviera que cuidar a su madre enferma, ocuparse del hogar de la familia y ayudar a su padre en las labores parroquiales, su frágil salud y la timidez que marcaba su carácter fomentaron que desde la adolescencia se involucrara en la literatura y comenzara a escribir, leyendo a sus hermanos las historias que creaba.

Narraciones cortas de M. Cholmondeley
 Fuente: Amazon

Pronto consiguió publicar algunos de sus relatos en diferentes revistas, pero su primera novela, The Danvers Jewels, no llegaría hasta 1887, luego vinieron Sir Charles Danvers (1889), Diana Tempest (1893) -la primera que firmó con su nombre-, y A Devotee (1897). Su primer y rotundo éxito, tanto en Inglaterra como en Norteamérica, lo consiguió en 1899 con Red Pottage (Un guiso de lentejas, editorial Nocturna, 2019), con la que causó sensación y despertó más de una crítica, con su agudísima sátira de la hipocresía religiosa, la sociedad campestre de la época y entorno a la estrechez de miras en cuestiones relativas a las necesidades de la mujer, tanto en su formación intelectual como en el resto de temas importantes para la vida, como el matrimonio, el sexo o la soltería. Estos temas serían recurrentes en las obras de Cholmondeley, adoptando en algunas de ellas un tono de carácter autobiográfico, y esta circunstancia es del todo interesante, porque los contactos sociales de la escritora enriquecieron sus escritos, ya que tuvo ocasión de relacionarse, tanto con nutrido grupo de intelectuales -su tío Reginald Cholmondeley fue anfitrión de Mark Twain en Condover Hall, la mansión donde la autora se trasladó a vivir junto a su hermana Diana y su padre cuando éste se jubiló en 1896-, como con lo más selecto de la aristocracia rural. 

Condover Hall, casa del tío de Cholmondeley en la que
se alojó Mark Twain (Fuente: Wikipedia)

Por otro lado, la estrecha relación que la unía a la vida parroquial le ofreció la posibilidad de transmitir todas las luces y sombras que en ella conocía. La jubilación de su padre y su posterior fallecimiento, acontecido en 1910, favoreció el contacto de Mary Cholmondeley con la comunidad de escritores famosos, ya que se trasladó a Londres. En los hogares que conoció en la gran ciudad literaria tuvo el honor de recibir, entre otros grandes intelectuales, a Henry James, con el que le uniría una gran amistad. Con la llegada de la Gran Guerra, la escritora no se quedó al margen y, como persona comprometida que fue, participó haciendo labores administrativas en un hospital. No sería la única causa en la que trabajó, ya que Cholmondeley está considerada como una gran activista en cuestiones feministas y representa uno de los mejores ejemplos de lo que se conoce como New Woman, ese concepto por el que se identifica al colectivo de mujeres que a finales del siglo XIX y en los albores del XX quisieron adoptar una forma de vida contrarios a los convencionalismos de la época.

Mary Cholmondeley falleció en 1925, a los sesenta y seis años, con un montón de éxitos literarios acumulados, y sin haberse casado. Durante las dos últimas décadas de su vida, le dio tiempo a escribir sus memorias (Under One Roof, 1917) y a publicar unos cuantos títulos, entre los que se encuentra la novela protagonista de hoy, que es una de las poquísimas obras que se han traducido hasta el momento a nuestro idioma y estas son: La polilla y la herrumbre (Ed. Periférica, 2008), Un inconveniente (Ed. Periférica, 2011), Un guiso de lentejas (Ed. Nocturna, 2019) y Diana Tempest (Ed. Nocturna 2022)-.

Y, efectivamente, es La polilla y la herrumbre la novela por la que me decidí para reseñar. No sólo porque cumpliera la premisa temporal del reto, que dictaba la necesidad de haberse publicado en el primer cuarto del siglo XX, sino porque se trata de una obra muy completa para conocer en profundidad el complejo y apasionante universo narrativo de Mary Cholmondeley.

La historia de La polilla y la herrumbre nos traslada a la Inglaterra del cambio de siglo. Allí, en la mansión campestre de los Trefusis, coinciden Lady Anne Carden, hija de los duques de Quorn, y Janet Black, una joven de gran belleza que pertenece a la clase media baja rural. Las dos jóvenes han sido invitadas a pasar una temporada en la hacienda por diferentes motivos, Lady Anne como amiga de la aristocrática familia anfitriona, y Janet como prometida de George Trefusis, primogénito y señor de las tierras. Pese al enamoramiento y admiración que éste siente por la joven, la madre del novio no ve con buenos ojos el enlace, tanto por la diferencia de estatus como por la cuestionable honorabilidad del hermano de la muchacha. Por ello, la anciana solicita la ayuda de lady Anne para que la instruya en modales y asuntos de etiqueta. Así las cosas, las dos jóvenes emprenden juntas  un viaje con destino a Londres. Lady Mary espera coincidir allí con un rico pretendiente, y Janet pasará algunas semanas como invitada de una adinerada amiga que la ayudará a realizar las compras necesarias para su ajuar. Sin embargo, un desgraciado acontecimiento y el conocimiento de un perturbador secreto darán al traste con los planes de Janet y, desde ese momento, la vida de nuestras dos protagonistas jamás volverá a ser igual. 

1ª edición  de John Murray, 1902
 Fuente: Proyecto Gutemberg

La polilla y la herrumbre es una trepidante, emocionante y cautivadorada novela que fue publicada por vez primera en 1902 como Moth and Rust, por la editorial londinense de John Murray, situada en Albemarle Street. La novela es una historia tan notable que, pese al conocidísimo y reiterativo motivo argumental, su relevancia no se ve afectada. A pocas personas se les escapa el elevado número de novelas de todo corte y condición, en las que se nos narra con más o menos edulcoramiento, el destino amoroso de una damisela en apuros. La diferencia con La polilla y la herrumbre reside en la autoría de quién la escribe, ya que, como mencioné en pasajes anteriores de la reseña, Mary Cholmondeley se acogía a los principios feministas y a los que dictaba el movimiento de la New Woman, de los que hablé en entradas anteriores del blog, como las dedicadas a Amy Levy 👈o Clementina Black👈, identificando los mismos en su novela.

Sin embargo, y desde mi punto de vista, lo verdaderamente sorprendente de este título se encuentra en el singular y soberbio estilo narrativo de su autora, en el que combina una apasionante e intrigante historia, con una certera y corrosiva crítica social, aderezado todo ello con la construcción de una fantástica atmósfera decorada con las notas que Cholmondeley tomaba de su propio entorno vital. ¿Verdad que resulta interesante?

No obstante, aún hay más. Se ha dicho que las novelas de Cholmondeley tienen muchos paralelismos con las que escribiera cien años antes Jane Austen y, desde mi perspectiva, esto es verdad. El interés por la situación de la mujer, centrándose en la problemática del matrimonio frente al miedo a la soltería; las críticas encubiertas a la Iglesia, a la aristocracia rural y, en definitiva,  a la forma de vida de la sociedad en la que se movían, son algunos de los puntos en común que podemos identificar sus respectivas obras, además de ser las dos escritoras tremendamente ingeniosas construyendo los diálogos para sus novelas. Empero, cada una de ellas era mujer de su tiempo, y Mary Cholmondeley dejó el decoro en segundo plano para hablar con menos sutileza y más claridad. Me explico, Jane Austen escribía muy nítidamente para que se la comprendiera, pero seguía los convencionalismos de su educación; un siglo más tarde, Cholmondeley utilizó la libertad de la que se sentía dueña para hablar con menos formalismos de sexo, dinero y educación. Su principal intención era minar con su crítica los cimientos de esa sociedad inglesa encorsetada y caduca que, desde los últimos años de la Reina Victoria, iba entonando ese canto de cisne que finalizará con el estallido de la Primera Guerra Mundial.

La crítica ha comparado a Mary Cholmondeley con Jane Austen
Fuente:Wikimedia Commons

Este último aspecto que acabo de mencionar, me lleva a comentar el título de la novela. La polilla y la herrumbre hace alusión a un pasaje bíblico, y la escritora lo utiliza como una alegoría de todo lo que está corrupto en la vida. Así lo utiliza para hablar del matrimonio, el dinero y, en general, de la corrupción en la sociedad. Con todo y con ello, mis lectores no deben temer adentrarse en una novela que deje secuelas oscuras, la magia narrativa de Cholmondeley obra maravillas y quienes la descubren quieren repetir

En cuanto a la trama en torno a la que gira esta novela, y a los personajes principales que la protagonizan, la autora construye una fábula aparentemente sencilla, para narrarnos la historia de dos mujeres muy diferentes que se enfrentan a un mismo problema, el matrimonio frente a la soltería. Una, lady Anne, de clase alta, culta e inteligente y con un pretendiente que huele a nuevo dinero, al que de alguna manera desprecia por prejuicio social; la otra, Janet Black, humilde, algo ignorante y mal aconsejada por un hermano inmoral, que está enamorada y deslumbrada por su prometido, un aristócrata conservador contumaz. Como vemos, dos aristas de un mismo problema, la necesidad del matrimonio para la vida honorable de la mujer, que se enfrentan en el ring narrativo con ánimo de vencer. ¿Triunfará el romanticismo o la razón? Créanme mis lectores si les digo que Mary Cholmondeley escribe para agradar a todos. Sin artificios y con muchos recursos intelectuales, esta mujer escribía con elegancia, perspicacia y emoción.

Y qué decir de las dos protagonistas del libro, muchas personas eligen ver en La polilla y la herrumbre tan sólo a una heroína, esta sería Janet Black. Sin embargo, desde mi punto de vista, lady Anne supone un personaje mucho más complejo e interesante. Ella simboliza ese tipo de mujer inteligente, algo imperfecta moralmente, aunque en el fondo poseedora de una gran pasión y corazón, que hace de ella un individuo más creíble y humano para el lector. Quienes sean admiradores del gran Henry James encontrarán gran deleite en los personajes femeninos de Cholmondeley, no en vano puede considerarse a éste algo así como un mentor. 

Con respecto al resto de los personajes, la escritora hizo un verdadero esfuerzo artístico y  trabajo psicológico para trazarlos. La destreza de Mary Cholmondeley para construirlos hace del conjunto una interesantísima galería de perfiles de la época: artistas románticos, millonarios emprendedores, aristócratas esnobs, políticos intelectuales, damas perversas de nuevo acuño, ministros de la iglesia, damiselas con prejuicios y rufianes varios, que el mundo del vicio y los negocios iban dando. 

Decía la maravillosa escritora Jean Rhys a propósito del amor, que durante algún tiempo anduvo oscilando a favor o en contra de los personajes que encarnaban Janet o Anne, las protagonistas de La polilla y la herrumbre. Este es el brujo de la narrativa de Mary Cholmondeley, capaz de estimular nuestro apetito para emocionarnos y reflexionar.



<La vida tiene su lado sombrío y su lado brillante; de nosotros depende elegir el que más nos plazca.> Samuel Smiles



Undine von Reinecke ♪


Os espero a todos, queridos lectores, el próximo miércoles 15 de febrero de 2023 en Lille, Francia, siguiente etapa de La vuelta al mundo en doce libros 2023. Hasta entonces, amigos.

Fuente: Undine von Reinecke



La autora por la Editorial

Fuente: Ed. Periférica

Mary Cholmondeley (1859-1925) nació y murió en Hodnet, Inglaterra, en el seno de una familia ligada al mundillo literario de su época. Es una de las autoras más representativas del movimiento feminista New Woman, muy importante también para la literatura de finales del XIX y comienzos del XX. Fue amiga de Henry James, quien admiró sus narraciones, resueltas casi siempre, en palabras de éste, con "un magnífico efecto final, nítido como un disparo". Una parte destacable de la obra de Cholmondeley, y con muchos seguidores, fueron sus relatos de corte fantástico, a veces incluso gótico. Sus primeros libros, Her Evil Genius (1886), The Danvers Jawels (1896), Let Loose (1890) o Diana Tempest (1893), alcanzaron buenas críticas y cierta resonancia entre los lectores, pero sería Red Pottage (1899) la novela que la haría famosa. Posteriormente daría a la imprenta obras como Prisioners (1906), The Lowest Rung (1908), La polilla y la herrumbre (1912) o After All (1913). En 1917 apareció su interesantísima autobiografía, Under One Roof.




Comentarios

  1. Hola Undine, menuda reseñaza te has marcado. :)
    De esta autora leí Un guiso de lentejas, que me costó al principio porque nos expone una galería de personajes sin detenerse en ellos y no sabes muy bien quién va a ser el centro, pero una vez metida "en juerga" la novela me gustó y me enganchó. Así que veré si puedo hacerme con esta.
    Un besazo

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    1. Buenas tardes, Nitocris.
      Yo soy muy fan de esta autora. Sólo me resta por leer de sus novelas traducidas Diana Tempest, y espero no tardar en hacerlo. Por ello, no me da miedo recomendarte que leas La polilla y la herrumbre. Por otro lado, confío en que las editoriales españolas sigan trayendo sus libros a nuestras librerías.

      Un abrazo, y gracias por la visita!!

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  2. Buenos días Undine!. Una magnífica reseña la que nos traes hoy y de una autora de la que no he leído nada aunque tengo apuntada Un guiso de lentejas. Es un placer seguirte en tu viaje por todo lo que nos descubres. Estoy deseando que llegues a Francia. Un abrazo.

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    1. ¡Muchas gracias, Mar! Lo cierto es que cada entrada de mi viaje literario me lleva un poco más de tiempo que el resto de las entradas. Por ello agradezco tus amables palabras.
      Por otro lado, no dejes de leer cualquiera de los títulos traducidos de esta autora. Estoy segura que te fascinará.

      Un abrazo y muchas gracias nuevamente!!

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  3. Enhorabuena por tu reseña, muy completa. Es de esos libros que no me hubiera ni planteado pero lo presentas de un modo que me ha llamado la atención, ya veremos chao

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    1. ¡Muchas gracias por tus amables palabras! Yo te animo a que te acerques a Mary Cholmondeley, es una autora estupenda y muy particular.

      Un abrazo.

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  4. No había oído hablar de esta autora, pero ya está apuntada en mi lista. Qué títulos tan curiosos tiene. La polilla y la herrumbre lo es, pero Un guiso de lentejas... No sé por cuál me decidiré, probablemente por la polilla. Lo que cuentas me atrae mucho. Me gusta el planteamiento de las dos parejas y cómo se vislumbra el desastre de esos matrimonios.
    Genial lo que cuentas sobre Dover. Yo explicaba en clase lo de sus acantilados blancos de creta.
    Un beso.

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    1. Buenas tardes, Rosa. Fíjate, estoy segura que Cholmondeley te va a fascinar. Es una autora que se sale de lo común. Su estilo y valentía al escribir hablan por ella.

      Un abrazo y muchas gracias por pasar a leerme!!

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  5. ¡Hola! Veo que es un librito que tiene un poco de todo, tanto romance como crítica social y eso me anima bastante a leerlo. Me lo pensaré gracias a tu excelente reseña, como siempre. Un besote :)

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    1. Buenas tardes, Marya. Conociendo tus gustos literarios, creo que esta novela te podría gustar. Hay romance, hay crítica social, tiene un poco de todo para gustar a muchos lectores. Ya me contarás si te atreves con ella.

      Un abrazo y muchas gracias por la visita!!

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  6. No me sonaba de nada esta autora. Y como siempre me voy de aquí aprendiendo un montón. Graciosos son los títulos de sus novelas. Me atrae ésta que nos traes hoy.
    Besotes!!!

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    1. Buenas tardes, Margari. Es cierto, los títulos de Cholmondeley son bien originales. Igual pasa con su narrativa, que se sale de lo tradicional. Te invito a que leas algunas de su novelas. Yo creo que te puede fascinar.

      Un abrazo y gracias por tus palabras!!

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  7. Holaa!! pues este también suena bastante bien, gracias por la increíble reseña.

    Blessings!!

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    1. ¡Muchísimas gracias por tu amabilidad! Espero que la novela te guste.

      Un abrazo.

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  8. Preparo mis maletas y me voy contigo dispuesta a conocer nuevos escritores, al menos para mi, como esta que nos traes hoy. Con tus reseñas tan completas haces que aprendamos de todo. Un abrazo

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    1. ¡Muchas gracias, Esther! Ya sabes que tu compañía en los viajes es siempre bienvenida.

      Un abrazo grande!!

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  9. Querida Undine:
    La primera apuntada del año viajero. Y además localizada en la biblioteca, que no me lo esperaba pero resulta que la tienen en muchas de por aquí.
    Qué bien que digas lo de Jane Austen porque siempre tuve esa sensación, de que era transgresora y rebelde pero hasta cierto punto, al final siempre encajaba y como que se rendía a la imposición social. Me faltaba en sus novelas ese último punto de valentía.
    Me gusta lo que cuentas, todo, ya sabes que me encantan estos viajes literarios de los que siempre aprendo mucho. Los acantilados de Dover están en la lista de lugares a visitar.
    Besitos, un abrazo y ¡Feliz semana!

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    1. Buenas tardes, querida Norah.
      No sabes cuánto me alegra que te haya llamado la atención Mary Cholmondeley, creo que es una autora tan singular que te puede gustar. Si además la tienen en tu biblioteca, mejor que mejor.
      En cuanto a la comparación entre Austen y Cholmondeley, como decía en la reseña, a las dos autoras las separan cien años, es lógico que Jane no fuera tan atrevida como su colega de profesión. Eso sí, desde mi punto de vista, agudas lo eran las dos por igual.
      Por otro lado, yo estuve una tarde en esos acantilados de Dover. Tuve la suerte de que aquel día fue soleado, y puedo asegurarte que la vista era maravillosa e infinita.

      Un abrazo y muchísimas gracias por tu compañía!!

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  10. ¡Hola, Undine! Pues coincidencias de la vida, me pillas leyendo otro Cholmondeley, "Un guiso de lentejas", así que entiendo perfectamente muchas de las cosas que comentas sobre el estilo narrativo (sin medias tintas que suavicen lo que quiere decir y libertad absoluta en los temas que quiere tratar). Este libro que traes también lo tengo en la estantería pero sin leer, así que espero poder acercarme a él en fechas venideras. Es motivo de alegría que se hayan decidido las editoriales a recuperar la obra de esta autora desde hace unos años para acá.

    ¡Un abrazo y felicidades por la reseña!

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    1. Querida MH. Yo no creo en las coincidencias, sino en la empatía. Por ello, aquel proyecto de las reseñas cruzas que hicimos me resultó de lo más interesante. Estoy deseando que publiques tus impresiones sobre Un guiso de lentejas, estoy segura que opinaremos igual. Y sí, ojalá las editoriales sigan apostando por este tipo de autoras tan desconocidas y estupendas. Los lectores nos merecemos leer algo original y no siempre lo mismo.

      Un abrazo grande!!

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  11. La de cosas que he descubierto con tu entrada, yo que nunca había oído hablar de esta autora. Me llevo el libro apuntado, tiene buenísima pinta, e iré siguiéndote en tu vuelta al mundo.
    Abrazos.

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    1. ¡Muchísimas gracias, Rosa! Para mí es importante convencer con esta aventura literaria. Espero que te sigas divirtiendo con cada entrada.

      Un abrazo.

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  12. Menudo reto te marcas. Y estas reseñas, que yo tardaría una semana en redactar por lo menos... Completísima la información que das para entender el momento de publicación del libro como el libro en sí mismo. Un beso.

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  13. Holaaa =)
    No lo conocía, gracias por la reseña ^^

    Un besito :P

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  14. Hola😊
    Tus reseñas son espectaculares, realmente no hay palabras para ello.
    Y la curiosidad que tienes para sacar a relucir libros y títulos son alicientes suficientes para buscar lo.Espero tener suerte en ello.
    Feliz martes!

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