RESEÑA: DESPUÉS DEL DIVORCIO, GRAZIA DELEDDA


Fuente: Undine von Reinecke

Ficha Técnica

Editorial: Cántico

Traductor: Carlos Mayor

Páginas: 306

Tamaño: 14 X 21,50 CM

Encuadernación: Rústica con solapas

Publicación: 18/11/2022

Colección: Doble Orilla Narrativa

ISBN: 978-84-19387-06-6

PVP: 23,95 €


Sinopsis de la Editorial

Pocas obras escritas a principios del siglo XX nos producen una sensación tan cercana a la actualidad como "Dopo il divorcio" de la premio Nobel Grazia Deledda..(...) Lo que debemos de tener claro es que nos encontramos ante una novela social que describe la vida en la pequeña población de Orlei en Cerdeña. Ahí se desarrolla la historia de los protagonistas, Costantino Ledda, el joven que ha sido condenado a veintisiete años de cárcel, acusado del asesinato de su tío y la otra protagonista, su mujer, Giovanna Era. Ambos serán el eje en torno al cual se irán moviendo el resto de los personajes.


Propuesta musical para este libro

"La Danza" (o "Tarantella"), Rossini - Tenor, Alfredo Kraus


La pieza que el lector está escuchando es una tarantela, perteneciente a una colección de doce canciones, recogidas bajo el título de La danza, compuesta entre 1830 y 1835, por el músico de Pesaro Gioachino Rossini (1792-1868). La tarantela, tarantella en italiano, es un baile popular que procede del sur de Italia, desde donde se desarrolló y difundió a partir de la Edad Media.

Sus orígenes hablan de los habitantes griegos que llegaron al sur de la península Itálica y se establecieron allí. Es posible que la primitiva tarantela fuera una danza que se realizaba en honor a Apolo y Dionisio. Sin embargo, desde la Edad Media, se han encontrado muchas referencias que apuntan a los poderes curativos de estos bailes, contra los efectos negativos que el veneno de una tarántula producía en el sistema nervioso de los individuos que hubieran sido picados por la peligrosa araña. La música clásica se ha visto seducida por su animado ritmo, existiendo algunos famosos ejemplos, además de la de Rossini, como las piezas compuestas por  Chopin (1842),  Liszt (1859-1861), o Camille Saint-Saëns (1857), entre otras.


Lo que Undine opina del libro


<Confiad en los que se esfuerzan por ser amados; dudad de los que sólo procuran parecer amables.> Giacomo Leopardi (1798-1837)


Hoy, 15 de marzo de 2023, llego a tierras italianas, gracias a mi viaje literario La vuelta al mundo en doce libros que, por tercer año consecutivo, me está llevando a recorrer la senda diseñada por Julio Verne para Phileas Fogg, su gran héroe de novela. Sin embargo, en la edición presente no pisaré la península Itálica, sino que desembarcaré en una de las islas más interesantes y desconocidas de Italia. La idea era acercarme hasta Sicilia, como decía la premisa de esta etapa, pero una tormenta marina en forma de libro me llevó hasta la legendaria tierra de Cerdeña. 

Cerdeña en el mapa (Fuente: Wikipedia)

Cerdeña es una de las veinte regiones que componen la República de Italia. Está situada en medio del Mediterráneo, y limita al norte con el estrecho de Bonifacio, que la separa de Córcega, al sur con Túnez, al oeste con las Islas Baleares, mientras que por el este son las aguas del mar Tirreno las que bañan la isla. Su capital es Cagliari, que en el idioma sardo (lengua romance que se escucha en Cerdeña) significa literalmente castillo, algo que nos recuerda el legado histórico del idioma catalán que dejaron a su paso tanto la Corona de Aragón como posteriormente los Habsburgo, quienes denominaron a la ciudad respectivamente Castell y Callari. En tiempos de los Austrias, el idioma que se terminó imponiendo en Cerdeña fue el español, pero cuando los Saboyas tomaron el relevo del poder, el nombre de la capital se italianizó, pasando a llamarse Cagliari.

Este baile de idiomas, que nos habla del sardo, el catalán, el español y el italiano, es sólo un pequeño indicativo de las muchas culturas que a lo largo del tiempo han pasado por la isla, desde la Edad de Bronce, cuyos habitantes dejaron como rastro de ellos la primeras domus de janas (casas de las hadas); siguiendo con la cultura Nurágica, que abarcó aproximadamente hasta el año 238 a. C. -momento en que la ocuparon los romanos-, y que legaron a la posteridad unos curiosos edificios megalíticos llamados nuragas, que hoy son el símbolo y distintivo de Cerdeña. Con la caída de Roma, y en los primeros momentos de la Edad Media, la isla estuvo sometida al saqueo de diferentes pueblos. Por ella pasaron los vándalos y los godos, hasta que los bizantinos al mando de Justiniano I la recuperaron para el Imperio en el año 533 de nuestra era, quedándose allí  hasta el siglo X. Eso sí, tuvieron que lidiar con los ataques de moros, bereberes y sarracenos que, con sus ofensivas constantes y fieras, obligaron a los habitantes de las zonas costeras a establecerse en el interior.

Cuadro de Bonifacio VIII en el Jubileo de 1300 (Giotto)
Fuente: Wikipedia

No sería hasta finales del siglo XIII que la Corona de Aragón se hiciera con Cerdeña. La concesión le vino dada por el papa Bonifacio VIII, que decidió dársela a los aragoneses, tras largas disputas mantenidas entre los Estados Pontificios, Génova y Pisa por el poder de los juzgados, que es como se denominaba a los cuatro estados independientes que había en la isla. Pero, como mis lectores sabrán, en el siglo XV la corona de Aragón se unió a la de Castilla, y fue así como Cerdeña quedó bajo el dominio español, repoblándola en gran medida con individuos catalanes. No obstante, y tras el tratado de Utrecht (1715), que ponía fin a la Guerra de Sucesión Española (1713-1715), Cerdeña pasó a manos de Austria. Poco tiempo duró el dominio de los austriacos sobre la isla, porque en 1720 Cerdeña fue concedida a Víctor Amadeo II de Saboya, y gracias a ello, era natural que llegara a formar parte del Reino de Italia en 1861, tras la unificación del País.

Así pues, queridos lectores, ya lo veis, por esta cotizada y rica tierra -cuya principal economía ha sido siempre la ganadería y la agricultura-, han pasado un montón de interesantes culturas, cuyo legado aún se puede ver. Y de este modo, si visitamos Cerdeña tendremos la posibilidad de contemplar yacimientos de la época nurágica, como el de Su Nuraxi di Barumini, que ha sido declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad; también podremos ver restos arqueológicos fenicios, como los que encontramos en la antigua ciudad costera de Tharros o en las catacumbas de Isla de Sant'Antioc; y si nos gusta el arte romano, podemos visitar la ciudad de Nora para conocer su anfiteatro romano. Ni que decir tiene que existen un montón de monumentos de tiempos posteriores, como por ejemplo la basílica de Saccargia, perteneciente al románico pisano, o la catedral de Alguer (S. XVI), que es un legado del periodo aragonés.

Su Naraxi di Barumari (Fuente: Wikipedia)

Con respecto al mundo de la literatura que se ha dado en Cerdeña, comentaba al comienzo de la reseña que en la isla se han hablado diferentes idiomas. Pues bien, de todos ellos se han beneficiado sus letras. Los primeros documentos recogidos en lengua sarda datan del siglo X, y existe un considerable legado de poesía popular, que bebe de todas las fuentes culturales que pasaron por Cerdeña, y  que se pueden encontrar en todos los idiomas que se hablaron allí, aunque es cierto que durante mucho tiempo los poemas se escribían principalmente en castellano y en latín. 

Llegado el siglo XIX y con el espíritu nacionalista que invadió a toda Italia, en Cerdeña también se intentó normalizar la lengua sarda. De ahí que el filólogo Giovanni Spanu (1803 -1878) escribiera la Ortografía sarda nazionale, en un intento de imponer la lengua de su tierra. Los autores más destacados de esta época que escribieron en dicha lengua fueron Paolo Mossa, Melchiorre Murenu o Peppino Mereu, entre muchos otros. Sin embargo, la autora sarda que más famosa se hizo, y que glorificó Cerdeña fuera y dentro de sus fronteras, no escribió en su lengua materna, sino en italiano. Me refiero a Grazia Deledda, la primera mujer italiana que fue galardonada con el Premio Nobel (1926), que es precisamente la escritora de Después del divorcio, la novela protagonista de la reseña de hoy.

Retrato de Grazia Deledda (Plinio Nomellini, 1914)
Fuente: Wikipedia

Grazia Deledda (1871-1936) nació en la ciudad norteña de Nuoro, un lugar que aparece constantemente en toda su obra, ya que de la tierra que la vio nacer sacó gran parte de su inspiración. Y, curiosamente, el padre de la escritora -un licenciado en derecho, empresario, terrateniente y poeta ocasional-, fue durante algún tiempo alcalde de la ciudad. Perteneciente a una familia acomodada y culta, la escritora fue educada por su madre bajo una estricta moral católica. Sus estudios de primaria los realizó en la escuela, pero al finalizarlos, tuvo que continuar su instrucción en casa con un profesor particular, debido a las rígidas costumbres de la época que se aplicaban en la educación de la mujer. Sin embargo, Deledda era toda una autodidacta, y consiguió una buena formación literaria por su cuenta.

Sus primeros pinitos como escritora los realizó en 1887, cuando mandó a Roma unos cuentos, que el importante editor italiano Edoardo Perino (1845-1895) consiguió colocar en la revista L'ultima moda, donde también publicó por entregas en 1888 su novela Memorias de Fernanda. Dos años más tarde, en 1890, Grazia Deledda firmaría su siguiente obra Stella d'Oriente con el seudónimo de Ilia de Saint Ismail. En ese momento, la escritora ya contaba con el apoyo de escritores e intelectuales que la animaron a seguir escribiendo y colaborando con diferentes revistas, tanto sardas como continentales. Sus escritos causaban muy distintas impresiones entre el público, su obra no pasaba inadvertida por la fuerza que tenía, y muchos de los textos fijaban su mirada en las costumbres y cultura de Cerdeña, con cierto realismo inspirado en la narrativa rusa, del que Deledda era admiradora. No es un secreto que la escritora sarda encabezó alguno de sus trabajos citando a Tólstoi. De aquellos últimos años del siglo XIX destacan de entre sus obras el ensayo Tradiciones populares de Nuoro en Cerdeña y el poemario Paisajes de Cerdeña.

Grazia Deledda  y Palmiro Madesani
Fuente: erprofessor.com

Fue en 1899 cuando Deledda se trasladó a Cagliari. En la capital conoció a Palmiro Madesani, un funcionario del Ministerio de Hacienda con el que contrajo matrimonio un año después. Juntos  se mudaron a Roma, donde se dedicaron por entero a la carrera literaria de Grazia, asumiendo su marido el papel de agente. El matrimonio tuvo dos hijos.

La carrera de Deledda en los albores del siglo XX era ya imparable. La autora no sólo se dedicó a inmortalizar su tierra, sino que sus obras cobraron gran importancia social. Muestra de ello es la novela Después del divorcio de 1902, en la que discute sobre la polémica de la disolución del matrimonio, que por aquel entonces sumía a Italia en una acalorada discusión. Con la publicación en 1903 de la novela Elias Portolu, la autora se confirmó como escritora, se catapultó hacia la fama como novelista y dramaturga. De ello dan muestra los títulos que escribió, entre los que destacan algunos como Cenere (1904), L'edera (1908), Sino al confine (1910), Colombi e sparvieri (1912), Canne al vento (1913), L'incendio nell'oliveto (1918), Il Dio dei venti (1922), entre otros. 

Por otro lado, y en lo relativo a su activismo político, Grazia Deledda también se hizo popular por ese motivo. La escritora sarda fue la primera mujer en presentarse como candidata a la Cámara, y su nombre apareció en el listado de las elecciones de 1909, correspondiente a la  XXIII legislatura del Reino de Italia. La autora lo hizo por el Partido Radical Italiano, una formación que se constituyó en 1904 y que era heredera de la histórica extrema izquierda del país. Lo curioso del caso es que por aquel entonces las mujeres aún no tenían el derecho al voto, por lo que su candidatura armó un gran revuelo popular, que era justamente lo que ella buscaba. Evidentemente la escritora pretendía apoyar el sufragio femenino, entre otros derechos a conseguir para la mujer.

La primera vez que Grazia Deledda llamó la atención de la Academia Sueca de Literatura fue en 1913, y repitió candidatura en numerosas ocasiones. Sin embargo, no fue hasta 1926 que los suecos le otorgaron el prestigioso galardón, y lo hicieron bajo la premisa: “por su poder como escritora, sustentada en un alto ideal, que retrata con plasticidad la vida tal como es en su apartada isla natal, y trata con profundidad y calidez los problemas de interés humano general.”

Diez años después de recibir el Premio Nobel, Grazia Deledda falleció a causa de un cáncer de mama. Y, pese a que recibió sepultura en primera instancia en el cimitero comunale monumentale Campo Verano de Roma, hoy sus restos descansan en la pequeña iglesia de la Madonna della Solitudine, al pie del monte Ortobene, en su tierra natal, aquella que tanto protagonismo tuvo en su obra, y a la que tanto ensalzó.

Estatua de Grazia Deledda en el Monte Ortobene (Fuente: mediterraneaonline.eu)

La narrativa de Grazia Deledda a menudo ha llamado la atención por su cercanía al realismo ruso, al verismo de Giovanni Verga, y al decadentismo de Gabriele D’Annunzio, debido a los importantes temas que subyacen en sus historias, que se debaten entre el pecado y la culpa, el bien y el mal, el dolor y la muerte… Y sin duda, todo ello forma parte de un ideario, en el que da gran importancia al sentir y a complejidad del ser humano, pero también dedica tiempo a sus costumbres y a la cultura y folclore que lo rodea, impregnado sus obras de un lirismo sin igual. Es por ello que en la actualidad los críticos ven en Deledda una originalidad que la desmarca de cualquier tendencia estilística con la que se la hubiera etiquetado con anterioridad. La escritora fue una gran conocedora de la cultura sarda, y construyó para ella un universo poético, onírico y profundamente singular en su narrativa. En él la escritora sarda dejó un importante legado, transmisor de un folclore ancestral.

Y es justamente eso, además de otros temas de carácter social, lo que vamos a encontrar en Después del divorcio, la novela protagonista de la reseña de hoy.

Después del divorcio nos cuenta la historia de Constantino y Giovanna, una pareja de un pueblecito rural de Cerdeña, que tiene un bebé recién nacido. Casados por lo civil, el matrimonio está esperando a ganar un poco dinero para poder casarse por la iglesia, como marca Dios y la religión. Sin embargo, un terrible suceso separa a la pareja, quienes se tendrán que enfrentar al poder de la ley y a la opinión pública, para consolidar o no su amor.

1ª Edición (Fuente: wikisource.org)

Después del divorcio es una interesante, notable y bellísima novela que fue publicada por entregas durante los años 1901 y 1902 en la revista La Rassegna Nazionale de Florencia, con el título original de Dopo il divorzio. Ese mismo año de 1902, también vería la luz en forma de novela gracias a la editorial Roux y Viarengo de Turín. 

La obra trata la conflictiva ley del divorcio, que había mantenido ocupado al Parlamento italiano durante las últimas décadas del siglo XIX y comienzos del XX. Fue una lucha acalorada entre la izquierda y la derecha, con evidente apoyo de la iglesia católica, que iba más allá de lo estrictamente político, abarcando el mundo de las leyes, la trascendencia social y moral. En un país eminentemente católico, en el que la Iglesia ha tenido desde siempre un poder extraordinario sobre el comportamiento y la opinión pública, era imaginable que la propuesta de ley del ministro Giuseppe Zanardelli aprobada en 1902, fuera al poco tiempo revocada ante la indignación popular. Italia no consiguió el divorcio hasta 1970. Sin embargo, los movimientos pro-divorcio no se amilanaron, y llevaron el debate a la calle, pidiendo a muchas mujeres que lo abanderasen, ocupándose en conferencias y mítines. 

Por otro lado, el mundo intelectual también quiso ofrecer su aportación, y hubo importantes nombres de las letras italianas que escribieron sobre el tema. De entre ellos, algunas mujeres escritoras y activistas destacaron por sus novelas. En ellas dejaban entrever su propia opinión, como ocurrió con la escritora Anna Franchi, quien compartió sus propias experiencias en Avanti il divorzio (1902); también quiso participar de la lucha Fanny Zampini Salazar, una mujer que tuvo un recorrido político notable, como activista y conferencista social, y dejó su opinión sobre el tema en la novela Cavalieri moderni de 1905.

Giuseppe Zanardelli (Fuente: Wikipedia)
Grazia Deledda no quiso quedarse al margen, y aprovechó aquellos momentos entre 1901 y 1902, en que estaba a punto de aprobarse la fallida ley de Zanardelli, para escribir una historia ubicada en un futuro cercano, concretamente en 1904. En ella la escritora sarda imaginó que ya era un hecho que los italianos pudieran divorciarse bajo algunos supuestos, y quiso exponer la problemática de la disolución del matrimonio, no desde el punto de vista político, sino desde la perspectiva del prisma popular. Esa fue la motivación de Después del divorcio, que Deledda situó en un pueblecito rural de las montañas cercanas Nuoro, su tierra natal.

La autora construyó una absorbente trama entre las gentes del pueblo, destacando mayoritariamente los campesinos humildes poco ilustrados y con tendencia a la superstición, e incluyó algún que otro miembro del clero perteneciente a la iglesia católica, un doctor en medicina y un abogado descreído de ciudad. En ese contexto social, Deledda plantea una especie de misterio, un asesinato que no está del todo claro, y del que sale culpable su protagonista Costantino Ledda. El acusado es condenado a veintisiete años de cárcel por su supuesto delito, dejando así en la indigencia a su esposa, a su hijo recién nacido, y a la madre de la joven que depende de él.

Con este principio argumental, e incorporando a la trama el debate social sobre la conveniencia civil, ética y religiosa de la disolución del matrimonio, dependiendo de en qué casos, Deledda plantea una primera pregunta moral, ¿es justo para una mujer sufrir hambre y pobreza al quedar en situación de desamparo, o es mejor y más humano para ella divorciarse para  buscar otro marido? El debate entre los miembros del pueblo Orlei, y algunos familiares de Nuoro de la joven esposa está servido.

La escritora utiliza sus herramientas narrativas más carismáticas e imaginativas para mantener el interés del lector, incluyendo en la trama motivaciones no sólo morales y filosóficas, sino también románticas y populares. De este modo el lector se topa con un caleidoscopio de opiniones en el que encontramos diversas tendencias de pensamiento, que van desde la ilegalidad del divorcio -tanto en sentido civil como religioso-, pasando por la convicción de su inmoralidad, hasta la absoluta aceptación de que vivir en pareja debiera ser algo natural, sin involucrar en ello ningún tipo de contrato.

Ciudadanos de Cerdeña (Fuente: Wikipedia)

Es en este punto cuando distinguimos a los personajes por su lugar en la historia y su posicionamiento social. Por un lado están los protagonistas, el marido condenado a cárcel y la pobre esposa que se queda en la miseria, que sufren una angustia mortal, debatiéndose entre dos aguas, pensando en su propio bienestar y en el de su cónyuge. Por otro lado, tenemos al abogado que les atiende y a la suegra del condenado; ambos apoyan la causa del divorcio, pero por motivos muy distintos: él aporta un grado de modernidad intelectual, ella tiene sus propias intenciones. También encontramos la opinión del sacerdote del pueblo que, como representante de la Iglesia ve en la disolución del matrimonio un pecado mortal. Finalmente nos topamos con el conjunto de los aldeanos del pueblo quienes, divididos entre la amistad, el odio, el interés romántico y la ambición, ven con diferentes ojos esta difícil situación.

Por otro lado, es allí, entre los habitantes de Orlei, el pueblecito rural de las montañas cercanos a Nuoro, donde Grazia Deledda aprovecha para situar diferentes motivos argumentales que hablan de viejas creencias y ritos ancestrales del pasado de Cerdeña. Son momentos muy interesantes y poéticos que no tienen nada que envidiar a los que el lector ha podido disfrutar en la narrativa relativa a la cultura nórdica o escocesa, famosas por estas cuestiones.

Y así, con mucho mimo y grandes ideas en las alforjas, Grazia Deledda escribió una novela significativa, importante, muy amena e interesante, con un final sorprendente, que deja una huella imborrable y sumamente bella en quienes la lean.

Giovanni Verga, por Antonio Gandolfo
Fuente: Wikipedia

Elogiada por escritores italianos como Giovanni Verga, la obra de Grazia Deledda fue admirada tanto en Italia como en el extrajero. Incluso el escritor D. H. Lawrence llegó a escribir el prefacio de la traducción que se hizo al inglés de su novela La madre (1920), si bien es cierto que sus compatriotas sardos se sintieron ofendidos por entender que en sus novelas mostraba a los habitantes de Cerdeña como individuos algo salvajes y analfabetos. Sin embargo, hoy en día se han reconciliado con la autora y sus obras son muy valoradas, volviéndose a publicar. Y no es de extrañar, porque su valor narrativo es tal, que han sido comparadas con las de Thomas Hardy, por ese “paraíso literario” que el escritor inglés dedicó en su propia obra al aislado condado de Wessex, y lo han confrontando con el que la autora sarda dedicó a Cerdeña. Quizá por ello, imbuído un poco por los celos literarios, Luigi Pirandello mostró su disgusto hacia Grazia Deledda, a quien dedicó la novela Tu marido, inspirándose en el matrimonio de la escritora, no sin cierto rencor. De ello dejó buena cuenta en la correspondencia que mantuvo con el escritor Ugo Ojetti (1871-1946).

Como quiera que sea, es indudable que nunca llueve a gusto de todos, y que es imposible agradar a todo el mundo. Sin embargo, desde mi punto de vista, la obra de esta premio Nobel merece mucha más notoriedad. Su narrativa es sensible y humana, cálida sin caer en lo folletinesco, realista sin dejarse llevar por la oscuridad, y aporta al mundo académico universal un interesante aspecto del folclore de su tierra natal.


<En cuestiones de cultura y de saber, sólo se pierde lo que se guarda; sólo se gana lo que se da.> Antonio Machado (1875-1939)


Undine von Reinecke ♪


Os espero a todos el miércoles 19 de abril de 2023, en el Valle de los Reyes, Egipto. Allí nos espera la siguiente etapa de La vuelta al mundo en doce libros 2023.👈



La autora por la Editorial

Grazia Deledda (Fuente: Wikipedia)

Grazia deledda

Grazia Deledda nace en Nuoro, Italia, en 1871 y fallece en Roma en 1936. Pasa su infancia y adolescencia en el seno de una familia acomodada, marcada por la afición poética de su padre, la profunda convicción religiosa de su madre y las tragedias que vivirían sus hermanos en sus primeros años de creación literaria. Empieza a publicar muy pronto, primero en una revista de moda y posteriormente con la novela "En el azul" (1890). Tras contraer matrimonio y mudarse a Roma en 1899, sus trabajos reciben una buena acogida tanto por el público como por la crítica en el inicio del nuevo siglo. Así encontramos "Después del divorcio" (1902), "Elias Portolu" (1903), obra que la consagra definitivamente en el panorama cultural de la época, otros libros relevantes son, "Cenizas" (1904), "La Hiedra" (1912) y diversas participaciones en el mundo del cine. De manera póstuma verán la luz, "Cosima" (1937) y "El cedro del Líbano" (1939), sus últimos trabajos. Su importancia queda reconocida en 1927 cuando recibe el Premio Nobel de Literatura, convirtiéndose en la primera mujer italiana en recibirlo. Grazia Deledda se encuentra enterrada en su localidad natal, lugar en el que se puede visitar su casa, ahora museo.


Comentarios

  1. Buenos días Undine!. ¡Que entrada tan interesante la que nos traes hoy!. No solo no he leído nada de la escritora, sino que incluso desconocía su existencia. Y eso que por lo que cuentas la autora no sólo destacó por sus escritos, sino también en su lucha por los derechos de la mujer. Me imagino la polémica que generaría en la época el tema de esta novela, en un país católico como Italia. Aunque no sólo me atrae esta historia por como enfoca el tema del divorcio, sino también por lo que comentas del folclore, que a mi siempre me ha llamado la atención. Estupenda reseña. Un abrazo.

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    1. Buenos días, Mar.
      Yo sí conocía a esta autora, pero sólo por tratarse de un Premio Nobel. Hasta el momento no había leído nada de ella. Me ha gustado muchísimo. Por ello te recomiendo sin duda alguna que conozcas su narrativa, estoy segura que te cautivará.

      Un abrazo, y feliz comienzo de semana!!

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  2. No conocía ala autora. A veces repasando la lista de premios Nobel de literatura me sorprendo de ver la cantidad de ellos que me son totalmente desconocidos. Interesante etapa esta de Cerdeña. Interesante la semblanza histórica que haces de la isla y más interesante, si cabe, lo que cuentas de la autora. ¡Madre mía! Debate sobre el divorcio en las últimas décadas del siglo XIX y los primeros años del siglo XX. En España, creo que a nivel político no se habló del tema hasta la ley de divorcio de 1932. Tomo nota del libro. me parece apasionante todo lo que cuentas. Me atrae mucho esa causa de divorcio que no se basa en el desamor, sino en la necesidad de subsistencia de la esposa ante el encarcelamiento del marido. Una etapa de tu vuelta al mundo muy provechosa.
    Un beso.

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    1. Buenos días, Rosa.
      Si debo algo al reto que estoy haciendo es lo mucho que voy aprendiendo por el camino. No sólo estoy conociendo autores que no había leído hasta la fecha, sino que estoy comprendiendo más de nuestro mundo, gracias a la inmersión histórica que realizo. Me lo estoy pasando fenomenal.
      Por otro lado, te recomiendo muchísimo a Grazia Deledda, conociendo un poco tus gustos literarios, estoy segura que te va a fascinar.

      Un abrazo y gracias por la visita!!

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  3. No conocía mucho de esta gran autora, sobre todo por el premio Nobel, pero lo que desarrollas de su vida no puede ser más interesante. Investigaré un poco su obra a ver si encuentro otro título que me atraiga más que este. Besos

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    1. Buenos días, Rocío.

      Me alegra haber captado tu atención con la reseña. Espero que puedas disfrutar de la narrativa de Grazia Deledda en el futuro.

      Una abrazo

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  4. ¡Hola! Tal vez no sea un libro que vaya a leer a corto plazo pero me apetece conocer la pluma de la autora y me interesa ver cómo se enfoca la ley del divorcio así que veremos si me decido a darle una oportunidad. Un besote :)

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    1. Buenos días, Marya.
      Ya sabes que en cuestiones de lectura no hay plazo para conocer y adentrarse en la narrativa de cualquier escritor. Estoy segura que cuando decidas leer a Grazia Deledda la disfrutarás un montón.

      Un abrazo y gracias por visitarme!!

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  5. Querida Undine:
    La lista de viajes es casi tan larga como la de libros.
    Si pienso en Italia veo mucha luz, colores cálidos, y todo muy amarillo. Creo que cualquier zona me gustaría pero las Islas y el sur son las que más papeletas tienen.
    Me ha gustado mucho la historia de la autora y en especial el golpe de efecto al presentarse a las elecciones.
    Respecto a la novela, esta vez no me ha llamado mucho la atención. Lo que ed el lugar, usos y costumbres sí, pero el tema, no demasiado.
    Mi lista esta semana, respira.
    Besitos y ¡Feliz semana!

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    1. Buenos días, Norah.
      No siempre podemos quedarnos con todos los libros que nos cuentan, aunque debo decirte que este me ha gustado especialmente. La poesía que hay tras la narrativa de la autora me ha fascinado.

      Por otro lado, comparto contigo la admiración por Italia. Creo que ningún ricón de este país deja de fascinarme. Tampoco he visitado sus islas, aunque espero hacerlo en algún momento. Ya te contaré si lo consigo.

      Un abrazo fuerte, y gracias por seguir atentamente mi viaje!!

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  6. Hola, no conocía a la autora ni la novela, pero se ve interesante.

    Besos desde Promesas de Amor, nos leemos.

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    1. Buenos días.

      Me alegra que el libro haya despertado tu interés. Deseo que te agrade cuando lo leas.

      Un abrazo.

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  7. ¡Hola preciosa!
    Hoy de nuevo nos traes un libro del que no tenía ni idea pero que leyendo tu reseña no pinta nada mal.
    Que tengas un bonito fin de semana.

    ❀ Fantasy Violet ❀
    Besotes! 💋💋

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    1. Buenos días, Violeta.

      Cuánto me alegra que te haya gustado mi reseña. Espero que cuando leas Después del divorcio lo disfrutes tanto como yo.

      Un abrazo grande, y gracias por leerme!!

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  8. Hola Undine, como siempre una reseña fabulosa. Fíjate que a mí aquellas publicaciones que se hacían por entregas me han llamado siempre la atención. Y lo digo cuando no me gustan nada las sagas ni las trilogías pero aquello era distinto. La espera entre una entrega y otra no se alargaba demasiado en el tiempo. Y por otro lado, me resulta interesante este libro por su temática. Desde luego un tema bastante peliagudo para el momento. Gracias por el aporte. Besos

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    1. Buenos días, Marisa.
      Antes de nada, gracias por tus amables palabras. Para mí es importante llegar a quienes me leen.
      Por otro lado, coincido contigo en lo que comentas sobre las publicaciones por entregas. La emoción que vivían los lectores antes, esperando semana tras semana, o mes tras mes, que continuara la historia que estaban leyendo debía ser impresionante. Creo que en épocas pasadas sabían disfrutar mucho más de las cosas buenas de la vida.

      Un abrazo y mil gracias por pasar a leerme!!

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